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Principio de sí contradicción

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Principio de sí contradicción

Escrito por: La Galerna20 febrero, 2016
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Teníamos por certeza absoluta - y es sabido que hay poquísimas, si es que queda alguna- aquello del principio de no contradicción, según el cual no puede ser cierta una cosa y a la vez su contraria, pero nuestra querida prensa deportiva es tan docta que, si hace falta, se salta a la torera al mismísimo Aristóteles para dinamitar los andamios del conocimiento y, de paso, desarmarnos, despistarnos y hasta desesperarnos.

Marca Portada 20.02.16Decíamos ayer que Cristiano ya estaba en declive, que sus cifras goleadoras comenzaban a distar de las de antaño, que se le veía más apático y menos participativo de lo habitual, que este verano sería época propicia para su traspaso a Francia, Inglaterra, China o Malasia, que en definitiva las mocitas madrileñas ya no iban alegres y risueñas porque juega su Cristiano. Decíamos ayer y hoy ya no decimos, sin transición alguna, sin pasar por la casilla de salida como a menudo exige el Monopoly y como suponemos que debe exigir un trato más mesurado con esa extrañeza llamada realidad que el periodismo convierte en noticia (extrañeza al cuadrado).

Hoy Marca nos sale con el despertar de la bestia, con la mejor versión de Cristiano justificada por no sabemos qué cosas de tipo físico. Ay, señor, danos paciencia. Reconocemos que la portada tiene gancho en su secuencia fotográfica, que bien podría servir de inspiración para una eventual enésima secuela de la saga de Rocky, pero más allá de esta cosa estético-espartana, ¿en qué quedamos, señores? O estamos a Rolex o estamos a setas. Ambas cosas a la vez se nos antojan difíciles de asumir, contradictorias y hasta excluyentes (al menos en este limitado espacio-tiempo que nos sostiene). Y miren que sabemos que la vida a veces parece justamente una sucesión de contradicciones, pero mejor le irá al que alcanza este saber si se cuida de ser demasiado contundente en sus afirmaciones y da entrada al siempre sano "no lo tengo del todo claro", o al menos al "creo" con el que el profesor Emilio Lledó suele terminar sus sabias explicaciones. De lo contrario, si uno se aferra con calificativos gruesos y sentencias como brochazos a una verdad vendida como incontestable, ¿dónde queda la credibilidad cuando ya mismo, recién sentenciada tal verdad, se contesta uno a sí mismo diciendo lo contrario de lo dicho ayer? Seguro que todos ustedes saben la respuesta a esta pregunta.

As Portada 20.02.16Pero cuidado, porque en doble tirabuzón aquí llega As para complicarnos más el asunto y dejarnos aún más aturdidas las entendederas. Su portada es para Camacho, quien parece atribuir al resentimiento las recientes declaraciones de Benítez en Inglaterra sobre el Real Madrid y su presidente (contestadas aquí por nuestro colaborador Ramón Álvarez de Mon).

¿Qué está pasando, queridos galernautas? ¿No era el diario As uno de los principales abanderados de la causa antiflorentinista? ¿Cómo es que entonces no se suma con regocijo a las palabras de Benítez con un siempre molesto "ya lo decía yo"? Ignoramos el motivo por el que tal abrazo no se da de modo explícito, pero de rondón la misma portada de As nos cuela un "El Madrid volverá a EE.UU. para hacer la pretemporada" que nos suena nuevamente a patada al principio de no contradicción. Por arriba Camacho afeando las palabras de Benítez, por abajo un dato sacado de contexto -el Madrid debe de ser el único club del mundo que hace las pretemporadas en el extranjero- que parece querer reforzar en un malsano susurro las declaraciones de Rafa. Una vez más, estamos a Rolex y a setas, y claro, el Rolex lleno de mierda y las setas a medio coger.

Para confirmar este "contigo y contra ti" (ay, la vida), no hay más que ir una vez más -y ya van siendo demasiadas como para que la buena salud no se vea afectada- al editorial de Alfredo Relaño, donde quedan crudamente reforzadas las palabras de Benítez y aún más crudamente (mal)tratado el emisor de las mismas. Un "ya lo decía yo y lo vuelvo a repetir" en toda regla, acompañado de un "cómo te atreves a decirlo tú" lleno de displicencia y altanería, tal y como demuestra una frase final digna de servir para un comentario de texto en cualquier Facultad de Periodismo: "¡Y ahora se hace el machito!", sentencia Relaño como si estuviera en la taberna del pueblo. Como buena taberna, campan las servilletas y las cáscaras de cacahuetes y altramuces por el suelo. Esto no hay quien lo barra.

Que nuestro Madrid de baloncesto se traiga la Copa de A Coruña y el principio de no contradicción vuelva a confirmar que estamos a Rolex.