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Pogba y el (de) rosario de la Aurora

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Pogba y el (de) rosario de la Aurora

Escrito por: La Galerna31 marzo, 2019
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Como lo primero es lo primero y en esta casa sabemos de sobra demostrado el efecto competitivo de la sonrisa de Zidane, vayan las primeras líneas de este portanálisis para agradecer su presencia -la de Zidane y la de la sonrisa de Zidane, acaso dos modos de decir lo mismo- en las portadas deportivas madrileñas. Entre otras cosas, nos ha enseñado Zizou que aquello del gesto adusto, la mandíbula apretada y el entrecejo forzado son cosas del antiguo régimen en lo que se refiere a denotar concentración e intención ganadora. Sonreír no sólo resulta más amable, sino más efectivo, más ganador de antemano. Es la señal inequívoca de que podrán pasar otras cosas, pero que la cosa más probable es ganar, aunque sólo sea porque la sonrisa va pregonando que ya hemos ganado, que ya estamos ganando, que madridismo es, por ejemplo (tal vez el ejemplo decisivo), mirar lo que viene con la contundencia de una amplia sonrisa.

Y lo que viene es en lo que ya estamos desde hace semanas: la summeriana más larga de la historia del fútbol, el mercado de abastos más loco jamás contado, la tómbola con más chochonas y conejitos piloto de la feria. El protagonista estos días es Pogba, de quien Zidane habló ayer de modo explícito en rueda de prensa para que así As pudiera utilizar hoy en su portada el verbo abogar (¿en serio no había otro verbo?) y para que Marca arrimara el ascua a su sardina porque ellos ya lo sabían. No es que queramos aguarle la fiesta a los hacedores de Marca, ni mucho menos restarles un ápice del orgullo que muestran por su "noticia", pero puede -y disculpen ustedes el atrevimiento de hipótesis tan lanzada y excéntrica- que a fuerza de nombrar diecisiete jugadores a la hora (es una exageración, pero poca) como posibles refuerzos del Madrid, alguno de ellos llegue a ser comentado por Zidane en rueda de prensa, y más cuando -oh, sorpresa- quien pregunta en rueda de prensa es la ídem buscando confirmar los diecisiete jugadores a la hora que podrían estar interesando como posibles refuerzos del Madrid.

Así las cosas, sería recomendable que nuestros amics de la prensa confeccionaran un titular-plantilla donde bastase cambiar a Pogba por Jovic, o a Jovic por Mbappé, o a Mbappé por Mané, o a Mané por Kane, o a Kane por Hazard, o a Hazard por Kanté, o a Kanté por la Bernarda, o a la Bernarda por Eriksen, o a Eriksen por Tócame Roque, o a Tócame Roque por Neymar, o a Neymar por Pjanic, o a Pjanic por la Aurora y su rosario para que todo fuera más sencillo y las portadas siempre dijeran la verdad el día que Zidane sea preguntado por alguno de estos jugadores. El truco es que dé igual el día que elija Zidane para ser más explícito con un determinado jugador, ya que todos los citados y aún más habrán sido nombrados cada día, y todo ello en rigurosa exclusiva y tal. "¡Qué escándalo, qué escándalo! He descubierto que aquí se juega", decía el capitán Renault en Casablanca.

No como en Barcelona, donde no se juega, sino que se baila al son de una obra messiánica a mayor gloria de los valors de la Humanidad, reducida a beatitud y sacristía. Las portadas deportivas catalanas como hojas parroquiales -oh, happy day-, sus titulares como arrobados salmos de loa y ascensión -aleluya, hermanos-, sus fotos como estampitas del niño Jesús -Hosanna en tot el camp-. "El amo de la Liga", dice Mundo Deportivo, porque humildes los quiere D10s, porque si el fútbol es lo que ellos digan (y el balón y el césped y el palco del Bernabéu y el presupuesto del Espanyol) cómo no va a serlo la Liga, esa competición como alfombra roja para que la sobrevuelen Messi y los suyos, que en realidad somos todos, almas pías y orantes.

Messi no marca goles, sino que los inventa. Messi no juega al fútbol, sino que hace exhibiciones. Sportivo no hace periodismo, sino autos sacramentales. Están tardando en ofrecer a sus lectores (?) promoción del rosario (otra vez nos sale la Aurora) culé. La procedencia del ungido lo pone a huevo. Amén.