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Per incartare le pareti dello spogliatoio

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Per incartare le pareti dello spogliatoio

Escrito por: La Galerna17 marzo, 2018
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Buenos días. Ya sabemos que nos ha tocado la Juve y que al Barça le ha tocado la Roma y que, increíblemente, el sorteo nos ha beneficiado tanto como mal parados han salido los culés, aunque el sentido común parezca indicar todo lo contrario. Pero no es eso a lo que vamos hoy en esta sección porque ya ha habido suficiente análisis respecto a esos Cuartos designados ayer en Nyon, como tiempo habrá para abundar en el análisis en fechas próximas.

A nosotros quien nos fascina hoy es Gump. Ernest Gump. "La vida es como una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar". El símil cinematográfico, que Robert Zemeckis puso para la historia en boca de Tom Hanks, lo ha llevado hasta sus últimas consecuencias Ernest, un primo carnal de Forest.

Es formidable, amigos. "Un bombón", en alusión a la Roma, claro. No habíamos presenciado un ejercicio así de suficiencia y descaro desde antes de que a Mascherano le señalaran su último penalti con el Barça. A ver si el bombón, asombroso Ernest, va a ser uno de los de la caja del primo Forest, uno de esos que no sabes lo que es hasta que abres el papel y te lo metes en la boca, y a ver si a resultas de esta imprevisión, y de esa concatenación de incertidumbres en que la vida consiste, resulta que te vas a atragantar. Guardaríamos esta portada con una devoción que ni Clint Eastwood con el rosario de Meryl Streep en Los puentes de Madison.

"Yo no soy muy listo, pero sé lo que es el amor", decía también Forest Gump en la película homónima. Nosotros no somos muy listos, pero sabemos lo que es el respeto, y sobre todo sabemos qué no lo es. Esta portada, por ejemplo. Esta portada es de las que vale la pena usar para eso que hacían los antiguos: empapelar el vestuario del equipo con ella para soliviantar el afán belicoso del equipo de cara a la cita venidera. Para incartare le pareti dello spogliatoio, amici. Tomen nota, romanos.

Sin ser muy listos, también sabemos lo que son unas comillas, y algo le falla en ese terreno al recuadro superior de Sport, dedicado a Messi. Hay días en que no está uno para nada, yo lo comprendo. En el caso de Sport la cosa se complica, porque las portadas de Sport no están nunca para nada salvo para producir alipori en el mejor de los casos, pero hoy están especialmente negados.

Ved. Messi: "Ahora soy menos egoísta"". O me faltan unas comillas al principio o me sobran unas comillas al final. Y todo por querer entrecomillar la palabra "egoísta" en las declaraciones de Messi, enmendando de este modo la plana al argentino no vaya a ser que a alguien le dé por pensar que Messi ha hecho un pequeño acto de contrición por lo que él considera egoísmo suyo en el pasado. Nada de egoísmo, en todo caso habrá sido "egoísmo", Lionel, y si no ya estamos aquí nosotros para poner las comillas al transcribirte. Tratamos a la Roma como si fueran unos piernas y a Messi como si fuera un idiota cuyas declaraciones hay que filtrar, como los responsables de comunicación de la Casa Blanca querrían hacer con las de Trump.

-Pronúnciame mejor esas comillas la próxima vez, Leo, haznos el favor.

-Esta bien, pero transcríbemelas tú un poco mejor también, ¿no?

Por lo demás, el resto de publicaciones barcelonistas, léase As y Mundo Deportivo, dan cuenta bastante rutinaria de los cruces. Tampoco la Ouija anda sobrada de respeto a la Roma llamándola "dulce", ni se han desgastado en exceso las neuronas los de Godó con su primera plana.

¿Y Marca?, se preguntarán anhelantes nuestros lectores. Marca (con sus cosas que las tiene, y muchas) es un periódico menos casposo que sus tres competidores y comprende que una noticia (el sorteo) que proviene de mediodía del día anterior no es ya noticia, dada la celeridad con que la tratan las redes sociales y los propios medios en sus ediciones online. Así que deja el asunto un poco de lado y se centra en la convocatoria de Lopetegui.

Aparte de la anécdota (bonita, qué duda cabe) de las tres generaciones de Alonsos en la selección, lo que llama la atención sobremanera en esta convocatoria es por supuesto la ausencia de Morata. No nos alegra lo más mínimo su infortunio, pero tan cierto es esto como que esta ausencia da para reflexionar a los interesados, así como a muchos ciegamente interesados en el interesado. Benzema, que juega por decreto en el Chelsea, le cierra las puertas al delantero español, de igual forma que el estar en el Madrid y no en el City (de la época) impedía a Robinho convertirse en el mejor jugador del mundo.

Morata habría jugado mucho, muchísimo, en el Madrid de este año, y probablemente formaría parte ahora mismo de una convocatoria de la que rara vez se cayó durante su última estancia en el club de Concha ESpina. Dios, queridos incondicionales de Morata que culpan al Madrid de todas sus cuitas, escribe derecho con renglones torcidos. Ojalá veamos a Morata en la convocatoria final para Rusia, y ojalá todos hayamos aprendido algo de la sinuosa trayectoria que le lleve allí.

Pasad un buen sábado.