Las mejores firmas madridistas del planeta

O REI

Escrito por: Marcelino22 enero, 2020
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El pasado mes de diciembre, Flamengo se coronaba campeón de la Copa Libertadores, su segundo título tras más de treinta y ocho años de búsqueda, y haría lo mismo respecto al campeonato brasileño, alzándose con su 7ª liga, tras más de una década sin conseguirlo. Firmaba así, una de las páginas más gloriosas de su historia.

Al frente de tal empresa se situaba Jorge Jesús, técnico de reconocido prestigio en el fútbol europeo, donde consiguió revertir el dominio del Porto FC en el fútbol portugués, devolviendo al Benfica a la primera plana nacional y a nivel internacional llegando a dos finales de Europa League, donde caería frente al Chelsea de Rafa Benítez (2013) y el Sevilla de Unai Emery (2014), poniendo el nombre de Béla Guttman de nuevo en liza.

El Flamengo de Jorge Jesús ha sido un auténtico torbellino en el fútbol sudamericano en 2019, y lo ha hecho a partir de un gran armazón táctico pero, sobre todo, gracias a la posibilidad de ser la mejor plantilla del continente. Para construir tal plantilla el cuadro carioca echó mano de la cantera y vendió a sus mejores activos al fútbol europeo a cambio de una cantidad astronómica de dinero. Por 45 millones de Euros traspasó a Vinícius Junior al Real Madrid en 2017 y, a inicios de 2019, Lucas Paquetá ponía rumbo a Milán, previo pago de 39 millones de Euros. Con tal recaudación, Flamengo se construyó un equipo completamente nuevo de los pies a la cabeza. Entre los titulares, sólo el mediocentro Willian Arao es previo a la salida de Vinícius, y sólo Everton Ribeiro  anterior a la venta de Paquetá. Hasta nueve futbolistas titulares aterrizarían en 2019, entre ellos jugadores de máximo rendimiento en el campeonato brasileños como Rodrigo Caio, De Arrascaeta o Gabigol; y veteranos del fútbol europeo como Diego Alves, Rafinha y Filipe Luis.

A lo largo de la temporada iría incorporándose a la disciplina carioca un canterano que llevaba años sonando fuerte en el panorama brasileño, Reinier Jesús, portador de la ‘10’ en categorías inferiores, quien iría poco a poco ganando peso en los planes de Flamengo y así, captando interés del fútbol europeo. Como pasara con Vinicius o Paquetá, tras un paso muy breve por el primer equipo, sería traspasado al Real Madrid por una importante cantidad con la que el Mengao puede seguir conformando el mejor plantel de Sudamérica, en busca de la conquista de títulos nacionales e internacionales.

El Real Madrid, por su parte, acrecienta su control sobre el mercado brasileño, tras las fuertes inversiones por Vinícius Júnior (2017) y Rodrygo Goes (2018), en la búsqueda constante de la próxima estrella de la Verde-amarela.

¿Quién es Reinier?

Reinier no responde al prototipo de futbolista adolescente, si uno conecta con un partido de Flamengo y desconoce quién es el dorsal ‘19’, no imagina que está ante un futbolista que acaba de cumplir la mayoría de edad. Su físico es imponente, 1,85 metros de altura y una figura esbelta, a la que le añade una forma de correr y moverse por el campo muy elegante. Y es que el joven brasileño corre erguido, con la cabeza levantada y de forma muy acompasada.

Y es en el uso de su físico donde el futbolista empieza a generar ventajas, pues pese a su envergadura se trata de un jugador ligero y con una buena zancada. Gana muchas carreras en los primeros metros, donde tiene potencia en salida y sus largas piernas le permiten ganar separación respecto a sus rivales.

Estos traits atléticos seguramente le han permitido tener un aterrizaje más suave en el primer nivel profesional. Ni mucho menos se trata de un producto finalizado en este apartado, pues todavía tiene que ir añadiendo masa muscular a su carrocería, especialmente en el contacto cuerpo a cuerpo, pero se trata de un jugador con muy buen atleticismo.

Hace uso de su envergadura tanto para proteger balón como para ganar balones por alto. Respecto a esto último, no es un receptor de juego directo, pero es bueno rematando envíos laterales, donde muestra buen timing y potencia a la hora de saltar y rematar. Además, su giro de cuello es perfecto, imprimiéndole la tensión y colocación adecuada.

Protegiendo el balón trata de hacerse fuerte a partir de su corpulencia. No posee un centro de gravedad bajo y mientras no gane fuerza, los rivales pueden imponerse en el choque, pues es un futbolista ligero.

Por encima de todo, Reinier responde al perfil de sistema ofensivo, construye ataques, fluye por todo el ancho del campo decidiendo cómo va a atacar su equipo, a qué velocidad y por dónde. Un meia-atacante brasileño, que pretende influir en el juego con una vocación muy ofensiva, buscando siempre agredir al rival, pero al que le gusta determinar el ritmo del juego, pausando y acelerando los mismos, a través del control, del pase o la definición.

Su juego puede entenderse como vertical, un cuchillo que busca rajar sistemas rivales. Opera como torre de control, aprovechando que posee una paleta de recursos completísima para ello. Le gusta sentirse muy protagonista de los mismos.

Técnicamente maneja todos los registros de ataque. Es verdaderamente completo respecto a su caja de herramientas.

A la hora de conducir, mantiene el cuerpo muy erguido y la cabeza levantada. Tiene una zancada que le permite acelerar el paso y sostener cierta velocidad en carrera, su marcha es visualmente muy estética. Sin embargo, fluye mejor en línea recta que en diagonales. Los cambios de dirección en conducción le cuestan más. En este punto tiene que ver su control del balón. El jugador no tiene todavía un gran control sobre los botes. Su físico hoy por hoy tiene una velocidad y envergadura a la que parece todavía no haberse acostumbrado, lo que seguramente suponga un déficit de coordinación, lógico en esta fase de crecimiento. Tal aspecto sólo puede mejorarse con el tiempo, a través del entrenamiento y la repetición, mientras el jugador va conociéndose mejor.

No es propiamente un regateador. Puede generar desequilibrio a través del cambio de ritmo o protegiendo el balón, pero no se trata de un encarador. Es un futbolista que se siente cómodo en medio del tráfico rival y que desde la recepción puede generar desequilibrios, pero no estamos ante un futbolista que busque recibir en aclarado para encarar a su par. Su acción característica mezcla pasos cortos en los que combina pausa y aceleración.

Su visión periférica le permite tener un amplio dominio sobre lo que pasa en todo el frente de ataque y a partir de ahí elige qué va a hacer para su equipo. Esa intención es la de profundizar, ya sea a partir del último pase, el disparo o directamente cargando el área. De ahí, puede entenderse que sea un futbolista tan relacionado con el gol, habiendo producido 6 goles y 2 asistencias en sólo 711 minutos de juego.

Es esa producción en el último tercio la que seguramente le conviertan en un jugador con potencial para ser muy especial. Lee bien a las defen