Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Nunca será el año del Atleti

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Nunca será el año del Atleti

Escrito por: La Galerna14 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. “Este va a ser el año del Atleti”. Todos habíamos dicho eso alguna vez en los últimos días. Admite, querido lector, que tú también. La frase se había convertido en una coletilla de uso común en todas las tertulias de bar sobre esta Champions inusual, en plan Mundialito, con que nos ha obsequiado el primer verano Covid de nuestras vidas.

Resulta que no. Que este tampoco. Que tal vez nunca, absolutamente nunca, llegue a ser el año del Atleti, un club tan inexorablemente anexo a su propia historia de desdicha perdedora que el fatum se antoja insuperable, todo ello para solaz de algunos madridistas y para lamento de otros muchos, que no toman nota del odio sarraceno que a su vez suelen depararnos la mayoría de hinchas colchoneros y les desean buena suerte en tesituras como la de ayer.

Da igual la buena o mala suerte que se les desee. La cosa siempre acaba igual.

Portada del diario As.

Portada del diario Marca.La batalla contra el Leipzig acabó como tenía que acabar pero nadie quería creer que acabaría, es decir, con los del Cholo en la cuneta, sentados en un jalón del camino y releyendo memes sobre la eliminación del Madrid a manos del City en busca de un sentido trascendente para los mismos. Tipos como D’Alessandro son ahora protagonistas de una fábula con moraleja tan manoseada como eternamente sujeta a renovación, a saber, que aproveches las piscinas y calas del verano para poner a remojar las barbas que has visto trasquiladas en el vecino.

La tragedia consiste además en que los del Atleti siguen sin ser conscientes del potencial letalmente gafe de sus propios mantras. En la víspera vimos a Cerezo conjugar el más fatal de todos ellos: “El fútbol le debe una Champions al Atleti”. Hay maldiciones que están ahí se haga lo que se haga, y otras que se recrudecen vía estulticia repetitiva. El fútbol no le debe nada a nadie, y cuantas más veces escuche hablar de deudas inexistentes más se encabronará contra quienes blanden la chorrada. Tú harías lo mismo si un señor al que no has visto en la vida insistiera en que le debes una caña con pincho de tortilla. La primera vez lo niegas. La segunda lo niegas un poco más enfurruñado. A la tercera te levantas y le sueltas al espontáneo un soplamocos de manual.

El soplamocos de ayer frente al Leipzig -o frente al Legazpi, como chusca y castizamente ha sido rebautizado- es uno de esos soplamocos. El fútbol tiene su orgullo y está hasta las narices de que le adjudiquen acreedores anónimos a los que no ha visto en la vida, y que son como moscones en la siesta de la canícula. Legazpi, 2- Atleti, 0. Que haya tenido que ser en otro derbi, otra vez, solo arroja todavía más leña al fuego. Digamos que somos de Memphis para disimular.

Dijimos “leña al fuego” y dijimos mal, probablemente. Con la excepción de un tuit muy crítico de Carlos Carpio, que se atrevió a mencionar el elefante en la habitación del sueldo astronómico de Simeone como contexto de este monumental fracaso, no es previsible que esta nueva debacle rojiblanca traiga consigo excesiva acritud. Por mucho que se autodefinan, algunos con cierta gracia, como sufridores natos, lo cierto es que a eso de ser del Atleti no le vemos más que ventajas. Consiste en perder casi siempre sin que nadie te exija excesivas responsabilidades porque al fin y al cabo es lo que se espera de ti. ¿Cómo que “no lo podemos entender”? Lo entendería hasta el sobrino imberbe que pone los emojis en los tuits de D’Alessandro. Consiste en una leyenda épica construida en torno al más difícil todavía de la oportunidad perdida. Consiste en construir un mito en torno al (si se piensa) poco meritorio hito de cagarla siempre con estrépito y luego decir que seguirás intentándolo. Es más: casi podríamos hablar del meritorio hito de cagarla siempre PARA poder decir que seguirás intentándolo. Tú nunca dejes de creer, que ya me ocupo yo de mantenerte a la espera.

Ha llegado el momento de decir que no hace falta perder siempre para exhibir la fe en la victoria como un atributo. Puede uno ganar unas cuantas veces (digamos trece, por ejemplo) y seguir presumiendo de resistencia a la adversidad. Hay resistencias a la adversidad que en ocasiones conducen a la victoria, y nos atreveríamos a decir que no existe razón alguna para avergonzarse de ellas. Al Cholo siempre le quedará el reconocimiento por llevar al Atleti al umbral de dicha victoria. Lástima que no sea el caso, habiendo quedado el umbral tan lejos como queda de Lisboa el 28045.

Va siendo hora de que el Atleti sepa que no hay ningún desdoro en ganar de vez en cuando. Alguien se lo tiene que advertir a esta gente, no vaya a ser que simplemente estén mal informados. Ocurre a veces. Das por hecho que la gente sabe ciertas cosas, y a lo mejor luego resulta que no.

Portada del diario Mundo Deportivo.

El que sí gana alguna veces es el Barça, aunque lo de ganar en Europa lo tiene más olvidado que Vicky Larraz. Esta noche se enfrenta al Bayern en duelo de altura. Los bávaros llevan días soltando bravuconadas de las que solían volvérseles en contra cuando jugaban contra el Madrid. No es una estrategia. Son así. Es superior a sus fuerzas. La cuenta de twitter del Bayern ha puesto un cuadro comparativo con las cifras de Messi y las de Lewandowski, favorables al polaco en las variables seleccionadas. Nos inquieta esta torpeza, porque los madridistas tenemos muy presente el ruido que hace el cuerpo del Bayern al desplomarse sobre la lona después de anunciar que se dispone a tumbar al Madrid sobre la misma. Claro que esta noche no juegan contra el Madrid...

Arturo Vidal ha respondido a su exequipo recordándoles que no juegan contra un equipo de la Bundesliga sino contra el mejor equipo del mundo. Insistimos, Arturo: no juegan contra el Madrid. A ver si vamos a tener que confeccionar un cuadro parecido a ese de Messi y Lewandowski con los entorchados del Madrid versus los del Barça, particularmente en lo tocante al torneo que define quién es realmente el mejor. El Barça tiene ahora la oportunidad de recortar distancias en esa tabla, pero para ello tiene un hueso durísimo de roer.

Veremos qué pasa hoy.

Pasad un buen día.