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Los "number one"... de la lista Forbes

Los "number one"... de la lista Forbes

Escrito por: José Luis Heras9 diciembre, 2015
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Hacía tiempo que “El córner del anti” guardaba un armonioso silencio observando con atención cómo iban desarrollándose los acontecimientos en la casa blanca pero, una vez más, el estrepitoso ridículo deportivo al que asistimos contra el histórico rival y, más recientemente, la carnavalada esperpéntica copera de Cádiz, eran dos invitaciones irrechazables a las que no nos podíamos negar para volver a asomarnos a esta inabordable trinchera.

Desde nuestro último post, el escándalo provocado por Benzema y su presunto chantaje a Valbuena, que llevó al Real Madrid a ser noticia de cabecera en todos los medios de comunicación mundiales y no precisamente por sus logros deportivos, ya habría sido merecedor de unas líneas desde esta contestada tribuna pero, tras el humillante 0-4 infligido por el futbol de asociación de Iniesta y sus amigos ante más de 500 millones de espectadores en todo el mundo, debíamos acudir a solidarizarnos con los sufridos seguidores blancos y con su pañolada y abucheos mayoritarios dirigidos al “Ser Superior” que, gracias a los buenos bafles del equipo de megafonía de última generación de los que dispone el Bernabéu, quedaron apagados por el alto volumen del himno del “caballero del honor” que a modo de despedida se les ofreció en señal de agradecimiento por su asistencia al inolvidable espectáculo vivido.

pañolada bernabeu

Hagamos memoria. Todo empezó allá por el mes de Mayo cuando el “recogepelotas del Vicente Calderón” Morata, con sus dos goles juventinos en la semifinal de la Champions, dejaba al descubierto las frágiles costuras del traje de marca del equipo blanco y que sirvieron de excusa a la cúpula madridista para anunciar que había llegado el momento de prescindir de Ancelotti “por la necesidad de dar un nuevo impulso al Club”.

Sigamos. Florentino, porque él lo vale,  siempre ha creído que el Madrid debe tener un estilo propio de juego que sea claramente identificativo del equipo en cualquier campo de fútbol, por eso sus decisiones a la hora de elegir entrenador han sido de lo más acertadas en aras a mantener esa personalidad tan deseada. Y para muestra sus tres últimos botones: Mouriño, Ancelotti y Benítez. Juzguen ustedes porque a mi me da la risa.

De lo ocurrido hace quince días en el Bernabéu podemos entresacar muchas cosas, y no hace falta ser un experto descifrador de jeroglíficos para poder leer entre líneas: Cristiano no está a gusto con Benítez (de ahí sus flirteos con el PSG), James está hasta “el infinito y más allá” de sus continuas sustituciones, a los jugadores no les convence la idea de juego del entrenador (“Jugamos mal. Muy, muy mal y no es la primera vez que pasa” Modric sic), otros no se sienten identificados con él (“Cuando llevas dos años con un técnico tienes más afinidad” Ramos sic)  y, como guinda del pastel, Benítez se traiciona a sí mismo poniendo en liza la alineación que hubiera firmado el mismísimo presidente (“Obviamente no elegí la mejor alineación” sic).

Pero en fin, si algo es real como la vida misma, algo de lo que todos los aficionados blancos han sido testigos de excepción muy a su pesar, es que desde que Florentino está al frente de los destinos del equipo blanco, el histórico rival ha “okupado” el Bernabéu para realizar sus mejores faenas, tuteándole y chuleándole para sonrojo y vergüenza de todos ellos que ya no pueden soportarlo más, de ahí su desagrado con el equipo, el entrenador y con el presidente, al que piden su dimisión de manera estentórea.

Y ahora para colmo de males, al sufrido madridismo le toca soportar con vergüenza torera cómo el club de sus amores se ha convertido en el hazmerreír de toda la prensa deportiva mundial por la “Cherygotada” de Cádiz, y aguantar estoicamente cómo las redes sociales se inundan de “memes” de mofa y escarnio insoportables.

Estoy con ustedes. Es inadmisible que el club más rico del mundo pueda ser protagonista de una astracanada como ésta. No puede ser posible que el club que dispone de un presupuesto anual de más de 600 millones de euros, el club que es el más requerido en USA y en Asia para realizar sus giras veraniegas,  sea capaz de hacer un ridículo tan grande como el vivido en el Carranza con la alineación indebida de un jugador de su plantilla profesional en una competición oficial.

Todo ello nos ha servido para ser testigos, una vez más, de como la prepotencia y soberbia madridista encarnada en la figura de su Presidente, han dado la cara para en lugar de hacer autocrítica y reconocer con humildad un “error humano”, con peregrinas excusas enmascarar las auténticas deficiencias estructurales que tiene el club.

Para insistir en que la auto-eliminación de la Copa nada tiene que ver con su manifiesta incompetencia, ahora veremos una sucesión de legítimos pero inservibles recursos ante el Comité de Apelación de la RFEF y después, con toda seguridad, ante el TAD para alargar este bochornoso episodio que ya ha dejado para siempre una mácula imborrable en la historia del club que más camisetas vende en el mundo.

Pero ¡¡consuélense, caramba!! No todo van a ser tristezas. Por segundo año consecutivo Florentino ha situado al Real Madrid en el top mundial.  Siguen siendo ustedes los número uno. Sí. ¡¡Los “number one”… de la lista Forbes!!

Atlético y antimadridista. @jlheras