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No es un verano cualquiera

No es un verano cualquiera

Escrito por: Quillo Barrios24 marzo, 2019
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Reconozco que abordar la 'Summeriana' es algo que me apasiona. Lo más cercano al intercambio de cromos que hacíamos cuando éramos pequeños. Esa ilusión por los sobres nuevos, ese viaje con nuestros padres a la plaza correspondiente para cambiar los que teníamos repes por otros que le dieran aire fresco a la colección. Esos veranos pegados al Teletexto viendo si nuestro equipo había realizado alguna incorporación en las últimas 48 horas. En el de TVE te ponían el nombre del club y, justo debajo, tres apartados: Altas, bajas y jugadores que interesan. Siempre quise ser la persona que llevase eso.

Creo que me he enrollado demasiado recordando etapas que nunca volverán. Me suele pasar. Pero vayamos al grano. La 'Summeriana' de 2019 es totalmente diferente a las anteriores, básicamente porque esta concentra todo el trabajo que no se hizo -y se debió hacer- en 2018 y 2017. Esa sensación de desgaste pese a la consecución de las Copas de Europa ha terminando en una caída atronadora que obliga a realizar una reforma importante. Como aquella vez que Florentino Pérez concentró tres veranos en uno.

A mi modo de ver, no es necesaria una revolución. Evidentemente el Real Madrid necesita reconocerse ante el espejo y hacer cambios, pero nada de volverse locos. Hay una base fantástica sobre la que apoyarse. Gente joven como Vinicius, Asensio, Ceballos, Reguilón y compañía, además de veteranos a los que todavía les quedan muchos kilómetros por recorrer -Sergio Ramos, Toni Kroos, Casemiro, Carvajal, Benzema, Nacho-. Son nombres que invitan a la calma, a afrontar la 'Summeriana' con tranquilidad pese a la importancia que esta tiene. Hay mimbres y una estructura bien formada. Ahora sólo falta dar con la tecla y evolucionar.

Así todo, mi lista de altas y bajas coincide con la de muchos madridistas que ya han expresado su opinión en Twitter, aunque hay varios nombres, especialmente en el apartado de salidas, que no van a gustar a la mayoría. Pero hemos venido a jugar, ¿no?


HORA DE DECIR ADIÓS

Si hubiera hecho este artículo hace un par de años, seguramente Benzema estaría en mi lista de bajas. Sin embargo, el fútbol condiciona algunas opiniones y la temporada de Karim, pese a no ser excelsa, sí que ha estado cerca, a diferencia de otras campañas, de lo que yo espero de un titular indiscutible del Real Madrid. Ha practicado su mejor juego y ha sido, junto a Vinicius,  la mejor noticia de una 2018/2019 aciaga. El regreso de Zidane, además, le blinda de cara a un verano que promete ser agitado.

Toca volver al grano después de haberme enrollado de nuevo. Iré por líneas para así no perderme. En la portería, Keylor Navas es el que más dudas me ofrece. Si acepta mantener ese rol de actor secundario que ha venido protagonizando desde el aterrizaje de Courtois, puede ser un activo interesante. El belga no lo ha hecho mejor que él, pero sí es mejor guardameta, especialmente si miramos a medio y largo plazo. La duda está en saber si Keylor está mentalmente preparado para una segunda temporada fuera del foco.

La defensa es la línea que menos tocaría. Carvajal y Odriozola deben seguir formando un lateral derecho potente y de largo recorrido. Sergio Ramos, Varane -ojalá se quede-, Militao y Nacho pueden sostener el centro de la zaga. Reguilón ha tirado la puerta abajo y merece una oportunidad. Así que sí, lo habéis adivinado, mis salidas serían Vallejo -cedido- y Marcelo. El brasileño merece abandonar el club por la puerta grande y no cuando se haya deteriorado su imagen y su fútbol. Supongo que Zidane intentará recuperarlo -ya lo vimos contra el Celta, donde, por cierto, cuajó un muy buen partido-, pero en un verano decisivo y de cambios, su salida se me antoja necesaria.

En cuanto al centro del campo, iré primero con la salida traumática para que así el resto suene mejor. Yo vendería a Luka Modric. ¿Por qué? Por algo parecido a lo de Marcelo. Creo que al croata le queda más fútbol en sus botas y en su cabeza que al carioca, pero lo suyo sería dejar el club en todo lo alto -lo que hizo el propio Zidane en su momento- y no en plena caída. Su tonteo con el Inter tras haber firmado un gran Mundial no fue más que un indicio de lo que puede pasar en un futuro no muy lejano si las cosas se complican. Es imposible no amar a Modric, por lo que, como si fuera una madre que busca lo mejor para su hijo, lo traspasaría.

Del resto de la medular, poco que tocar. Casemiro y Llorente mezclan a la perfección y son necesarios. Valverde se ha convertido en un estupendo complemento. A Toni Kroos no lo vendería ni por un precio prohibitivo. Ceballos y Asensio son jóvenes y con un talento y un futuro extraordinarios. Brahim también es hombre del mañana, pero la cesión será lo mejor en su caso. Mi única duda es Isco. Creo que su ciclo en el Real Madrid puede haber terminado, pero la llegada de Zidane y, sobre todo, la marcha de Solari, podrían presentarle un nuevo horizonte. Dicho esto, es una venta que no me sorprendería en el caso de que sucediera. Y la entendería, vaya. Tanto por él como por el club.

Por último, ya en el ataque, Vinicius y Benzema son intocables. Se lo han ganado. Mariano, dependiendo de lo que se fiche, podría tener hueco como revulsivo. Las salidas, aquí, serían Bale y Lucas Vázquez. Los que me siguen saben que el galés es una debilidad personal, pero no puede el Real Madrid vivir pendiente del estado físico de un futbolista que, por desgracia, se lesiona demasiado. En Inglaterra hay mucho dinero y ese es el mercado que le vendría como anillo al dedo. Sobre Lucas, sólo decir que, a mi modo de ver, no tiene nivel para estar en un equipo que, además, tiene previsto incorporar futbolistas importantes arriba.


EN BUSCA DE UN SALTO DE CALIDAD

El apartado de altas tiene mucho más de incógnita. Se barajan varios nombres, pero, al igual que pasa con las posibles salidas, no todas esas supuestas operaciones acabarán con luz verde.

Era necesario reforzar el centro de la zaga, algo que ya se ha hecho con Militao. Pepe Kollins analizó muy bien su llegada, aunque habrá que ver cómo se adapta a una manera de jugar y una exigencia que nada tienen que ver con lo que ha tenido en el Oporto. También habría que apuntalar el lateral izquierdo, más aún si Marcelo finalmente se marcha. Mi elección sería Junior Firpo. Zancada elegante, talentoso, con clara vocación ofensiva y gran proyección.

En el centro del campo, casi todos coincidimos en el gusto por Paul Pogba. Ha mejorado en los últimos dos años pese a encontrarse en un contexto complicado. Ha hecho varios guiños y quizá sea el momento indicado para aceptar el reto. O el doble reto, vaya. Porque ir a por Pogba es ir también a por Mino Raiola, con todo lo que ello conlleva. Sea como fuere, el francés le daría un salto de calidad importante a una línea que, por otra parte, goza de buena salud pese a lo vivido esta temporada.

En ataque sí necesitamos una pequeña revolución. El Real Madrid no puede volver a cometer los errores del pasado más reciente. Cristiano Ronaldo ya no está y hay que asumir que el socavón dejado sólo se cubre con una fuerte inversión. Vinicius no tiene por qué sostener sobre sus espaldas el peso de todo el equipo y Benzema necesita socios de alto nivel con los que potenciar su estilo de juego. Evidentemente, Mbappé es el sueño húmedo de todos los madridistas. Prioridad absoluta. El problema, como decía Pepe Herrero en su último vídeo, es que se antoja casi imposible que el PSG deje ir a su gran estrella.

¿Qué hacer si, como parece, no puedes contratar a Mbappé? La respuesta es doble: Mauro Icardi y Eden Hazard. El primero es un delantero impresionante, infalible en el área, con unas cualidades espectaculares. El