Las mejores firmas madridistas del planeta

Messianismo

Escrito por: Angel Faerna19 septiembre, 2016

Me extraña sobremanera que los siempre cultos catalanes no hayan replicado nunca a la afirmación machacona de Mariano Rajoy, rigurosamente falsa, de que España es la nación más antigua de Europa, con la afirmación, rigurosamente cierta, de que el catalán fue la primera lengua romance con tradición filosófica escrita. De acuerdo, imagino las risotadas de según qué bancadas del hemiciclo si el diputado Rufián esgrimiera semejante argumento desde la tribuna para respaldar la idea de una Cataluña independiente, pero ya que se ríen igual cuando dice cosas menos atinadas, eso no debería arredrarle. Y no es que yo crea que tener detrás una larga historia de pensamiento racional acredite más a un pueblo para gobernarse a sí mismo, qué tontería, pero al menos le haría un buen servicio al Parlamento recordándole los lejanos tiempos en que allí las alusiones a la cultura se recibían de otra manera.

Así es. Mucho antes de que Maquiavelo, Montaigne, Descartes o Gracián aparcaran los latines para razonar en italiano, francés o castellano, el mallorquín Ramon Llull ya había estado dándole al caletre en catalán (y predicando el Evangelio en árabe para convertir a los infieles, que ya hay que tenerlos cuadrados). Sin embargo, tanto dominio de lenguas le llevó a una conclusión inesperada: ninguna servía para expresar los pensamientos clara y ordenadamente, razón por la cual tanta gente no comprendía la irrefutable verdad de los dogmas de la Iglesia. Ni corto ni perezoso, el Doctor illuminatus se aprestó a inventar una escritura de símbolos y diagramas donde los conceptos y sus relaciones quedaran perfectamente a la vista, y que sería el vehículo ideal para la ciencia y la teología y el disolvente perfecto de toda disputa. No es que consiguiera mucho, la verdad, pero la idea no cayó en saco roto y ochocientos años después disponemos de la lógica simbólica, con el matiz de que a la teología no le ha ido demasiado bien con ella. El ejemplo clásico son los estragos que produjo sobre el célebre y correoso argumento de San Anselmo para probar la existencia de Dios la sencilla aplicación de la lógica de segundo orden, pero como les adivino un poco moscas con el cariz que va tomando este artículo, lo sustituiré por otro enunciado teológico más cercano en el tiempo.

Llull

Concretamente, analizaremos un reciente apotegma de Xavi Hernández, Doctor illuminatus de nuestros días. Reza (nunca mejor dicho) así: «todo aquel al que le gusta el fútbol piensa que Lionel Messi es mejor que Cristiano Ronaldo, a no ser que sea del Real Madrid». Su difusión ha sido recibida con cierto escándalo por el madridismo, y como yo con el madridismo siempre estoy de acuerdo, he intentado escandalizarme también. Pero leo y releo la frase y nada, me quedo como estaba. Mejor dicho, noto que se me sube involuntariamente la comisura derecha del labio superior y se me escapa un «¿pero qué dice este tío?» (como con el argumento de San Anselmo, vamos). De modo que hagamos uso de la misma herramienta y veamos exactamente eso: qué dice Xavi.

La oración principal es una implicación cuantificada universalmente: para todo x, si a x le gusta el fútbol, entonces x piensa que P (donde «P» simboliza «Messi es mejor que Cristiano»). Da igual si esto es verdad o no; de momento intentamos entender lo que dice Xavi, y hasta aquí la cosa se entiende de maravilla. El resto de la frase («a no ser que sea del Real Madrid»), aunque por su forma gramatical es una oración subordinada, por su forma lógica pertenece a la misma implicación anterior. Pero —y aquí empezamos a entender la impaciencia de Llull con los lenguajes naturales— hay dos formas posibles de transcribirlo: 1) «para todo x, si a x le gusta el fútbol y (además) x no es madridista, entonces x piensa que P», y 2) «para todo x, si x no es madridista y (además) a x le gusta el fútbol, entonces x piensa que P». Vayamos por partes.

En la primera interpretación se admite implícitamente la posibilidad de que alguien a quien le guste el fútbol opine que Messi no es mejor que Cristiano, lo cual vale tanto como decir que preferir a CR7 sobre La Pulga no es señal forzosamente de mal paladar futbolístico. Bien es verdad que restringe esa posibilidad a los madridistas, pero no hallo aquí motivo de escándalo. Si ocurriera que solo los madridistas estamos dotados de esa fina papila gustativa (lo que está por demostrar, pero ya se ha dicho que en el análisis formal la verdad material no cuenta), esto no haría más que abundar en que para madridista no vale cualquiera, cosa que no por sabida deja de halagarnos cuando la reconoce un culé.

En la segunda interpretación, en cambio, se parte del subconjunto de los no-madridistas, les guste o no el fútbol, y se afirma que, en ese subconjunto, todos los miembros a los que les gusta el fútbol piensan que Messi es el mejor. Como ven, aquí de los madridistas no se dice nada, ni malo ni bueno, así que nosotros tranquilos. Sí, volvemos a tener una afirmación demoscópica para la que no se aduce la menor base empírica, pero eso es problema de Xavi, no nuestro: los teólogos son así. Tampoco le vamos a hacer demasiado caso a alguien que, bajo esta segunda interpretación, concibe que pueda haber tanto madridistas como no-madridistas a los que no les guste el fútbol en absoluto; es como cuando la teología ubicaba en el infierno a todos los no-creyentes que en el mundo han sido, sin atender a la minucia de que hubieran podido nacer y morir en tiempos o lugares donde el mensaje de Cristo fuera desconocido.

Creo, no obstante, que Xavi no quiso decir ninguna de estas dos cosas. No le vi la cara cuando lo decía, pero me da la impresión de que lo soltó con inocente aplomo y como quien está manifestando la cosa más obvia del mundo. Semejante seguridad solo puede tenerla alguien que piensa que su enunciado es válido a priori, esto es, independientemente de la experiencia (lo que de paso explicaría que no acompañara la declaración con la correspondiente encuesta). Pero ¿cómo puede ser válida a priori una afirmación sobre lo que opina o deja de opinar la gente? Muy sencillo: haciendo que la afirmación sea tautológica. Si yo les digo «todo aquel al que le gusta el fútbol piensa que no hay solteros que estén casados», seguro que no me lo van a discutir. ¿Cabe pensar, entonces, que para Xavi gustarte el fútbol y pensar que Messi es mejor que Cristiano son dos formas distintas de decir exactamente lo mismo, como pensar que alguien es soltero y pensar que no está casado? Me temo que sí cabe, y mira que lo siento porque hasta hoy yo creía que Xavi tenía dos dedos de frente. Esa idea de que el fútbol es aquello y solo aquello a lo que Messi y el Barcelona juegan tan bien me la puedo explicar en tanto marciano como puebla los micrófonos, platós, redacciones y barras de bar de eso que llaman el «planeta Fútbol», pero me deja atónito en un jugador, y además bueno. Pero es que yo no sabía que la teología se le daba todavía mejor a Xavi que el pase en corto. En fin, así se las gastan los teólogos: también San Anselmo empezó por definir «Dios» como el nombre de un ser que no puede no existir, ya que es perfecto y no existir es una grave imperfección, de donde concluyó sin mayores dificultades que Dios existe.

Y es así como mi torpe y lenta cabeza descubre por fin lo que el resto del madridismo, más espabilado, había cazado a la primera sin necesidad de tanto «chirimbolo» (que es como llamaba mi profesor de lógica a los signos algebraicos). Estaban ustedes en lo cierto, la frasecita es de juzgado de guardia: «todo aquel al que le gusta el fútbol piensa que no hay solteros que estén casados… a no ser que sea del Real Madrid». Ni dicho en catalán le habría quedado mejor el insulto: vamos, que los madridistas no sabemos distinguir un balón de un espárrago ni hacer la o con un canuto.

Ahora anda nuestro doctor iluminado siguiendo los pasos de su ilustre predecesor en la cátedra, anunciando como él su Dios verdadero a los hijos de Alá (pero asegurándose de que los de acá también le oímos alto y claro). Es la marca distintiva del auténtico iluminado, no se calla ni debajo del agua; bueno, Ramon Llull quizá sí, se piensa que murió en un naufragio cuando volvía a su Palma natal desde Túnez, donde lo habían apedreado por enésima vez. Gente pesadísima, vaya; en este caso tanto, que hasta ha sido un Cristiano y no un musulmán el primero en salir a darle al doctor en el cogote. Pero es igual, a pesar de que en mi opinión se quedó corto con la colleja, las condenas del planeta Fútbol han sido todas para él, como siempre.

Aunque solo fuera porque CR7 no ha inspirado nunca estos desparrames de fanatismo pelmazo, ya lo preferiría a La Pulga. Parece que no está claro si a los madridistas nos acaba de gustar o no el fútbol, pero le podemos asegurar a Xavi que la teología nos aburre soberanamente.

Número Dos

Ángel, el segundo de los Faerna, es profesor de universidad. Procura enseñar Filosofía sin hacer más daño del inevitable. Su especialidad, si acaso, es la epistemología y el pensamiento clásico norteamericano, extravagancia que compensa con una desmedida afición por los buenos arroces.

7 comentarios en: Messianismo

  1. Buenos días.

    Primero dar las gracias a La Galerna en general y al sr. Faerna número 2 en particular por éste y otros escritos, que a la vez que nos instruyen nos hacen reir,

    En mi opinión Xavi se ha marcado un hallelu yah de manual, es decir alabad a Dios, y dejaros de hostias, salvo los puñeteros infieles del Real Madrid que ni saben lo que es el fútbol ni conocen a su.... perdón que me pierdo.

    Yo concibo al Real Madrid como una entelequia, y creo que en éste caso no soy el único.
    Día tras día los popes del periodismo, economía, religión, etc etc etc. se empeñan en decirnos, que ni el equipo ni sus éxitos como tales ni existieron ni deberías existir, es decir, son algo irreal.

    Sin embargo, y estoy seguro que muchos no lo comparten, me quedo con el término Aristotélico, "FIN U OBJETIVO DE UNA ACTIVIDAD QUE LA COMPLETA Y LA PERFECCIONA".

    Jo, que gran madridista era Aristóteles¡

    Supongo que muchos pensarán que exagero, y es posible pero como mejor club del siglo XX no creo estar muy equivocado. Y no sólo hablo del pasado, actualmente somos Campeones de Europa y el club deportivo que si no está el primero, está el segundo en la lista ´Forbes que dicen que tiene mucho prestigio.

    Lo que diga o piense el