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Brilla el Messi en lo alto

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Brilla el Messi en lo alto

Escrito por: La Galerna9 mayo, 2020
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Buenos días. Esta mañana nos hemos dado en la cabeza con la portada de As casi como Kevin Costner se dio con el marco de la puerta de su cabaña al despertarse sobresaltado en Bailando con lobos. Reina la confusión en este puesto, como si estuviéramos muy alejados de la civilización. Ya repuestos del golpe, descubrimos que no estamos solos. Pero no nos referimos a acompañados de indios nativos, que por supuesto también, sino de presencias inquietantes. Esto no es un western normal. Quizá sea un western almodovariano. Hay dos futbolistas convalecientes con distinta afectación y pronóstico. Lodi, del Atlético de Madrid, tiene coronavirus; el otro, Jovic, del Real Madrid, se ha roto un pie. El primero es POSITIVO y el segundo es NEGATIVO. As es el juez de este extraño pueblo perdido, y parece encantado con el sórdido juego de palabras de su repelente sentencia. Marchémonos cuanto antes de este lugar.

Vayámonos a un lugar dichoso como la portada de Sport, donde hoy luce un Messi radiante. Hoy en el diario cataculé por antonomasia compartida han subido a la azotea, se han quitado la camisa, han abierto las hamacas y se han tumbado a tomar el Messi (que están muy blancos) con la primera luz del día y allí siguen, y allí van a seguir hasta que mañana vuelva Lautaro, que de tanto mencionarlo por aquí ya le hemos cogido un cariño enorme y corriente, como de verlo y saludarlo todos los días al salir de casa. Lautaro se ha tomado hoy el día libre, o le han dejado tomárselo, pobre, y es cierto que le echamos de menos por mucho que hoy brille el Messi en lo alto.

Hoy Ernest se ha puesto un cóctel mientras se solaza. Lo tiene en una mesita al lado de su tumbona, y cada vez que lo coge y chupa de su pajita, sintiendo el efecto catazulgrana de sus burbujitas, sólo moviendo el antebrazo y frunciendo los labios, se escucha: “VUELVE MESSI, es decir, VUELVE EL FÚTBOL”, al mismo tiempo que Ernest, y Xavier, que está junto a él, estiran una comisura socarrona de placer sensual.

Dejamos con sus cosas a los responsables de Sport para ir de visita al otro lado de la calle, donde no toman el Messi, precisamente. Nosotros los notamos tristes, como metidos en un círculo vicioso de locos fichajes sin fin. Es como si fueran las cinco de la mañana y estuvieran a punto de encender las luces de la discoteca. Hay un SÍ ahí que es una petición de ayuda encubierta. Olvídense de Pjanic. Que alguien les eche una mano. Tienen que dejar la vida nocturna y madrugar como Sport. Es como si un día quisieran ser médicos y, al otro, bomberos. Parecen haber perdido la serenidad en Mundo Deportivo, sumidos en la espiral de sus propias muletillas.

A duras penas logramos salir nosotros de ella, casi absorbidos por ese SÍ que guardaba un trueque (“trueque” es una palabra que parece decir todo el rato la rana Gustavo con su voz característica) en su interior. ¡Ay! Jovic. Pero qué ha pasado. No vamos a decir nada, de momento, porque ya lo están diciendo y lo van a seguir haciendo por ahí. En todo caso, nos reservamos para mañana, o para luego, si procede.

Pasad un buen día.