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¿Qué tiene que hacer Luis Suárez para que le expulsen?

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

¿Qué tiene que hacer Luis Suárez para que le expulsen?

Escrito por: La Galerna27 enero, 2017
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Buenos días. La pregunta con la que hoy encabezamos este portanálisis puede parecer que tiene muy difícil respuesta si nos atenemos a la continuada ristra de barrabasadas sin sanción por parte del jugador uruguayo del Barcelona al cual nos referimos, y la primera tentación es la de responder con toda suerte de hipótesis gore inspiradas en el cine.

-Debe arrancar la oreja del rival de un mordisco pero además debe hacerlo al ritmo de Stuck in the middle with you, como Michael Madsen en Reservoir dogs y también vestido de negro.

-Debe reventar a patadas el cráneo del defensa central de turno pero ha de ser en el interior de un ascensor y después de besar dulcemente a Carey Mulligan, como Ryan Gosling en Drive.

-Debe amputar uno a uno los dedos del mediocentro del equipo rival, a razón de dedo por día, y guardar al agonizante pelotero en el interior de un saco de patatas entre amputación y amputación, al estilo de lo que sucedía en la terrorífica película japonesa Audition.

La imaginación es libre y audaz, amigos, pero sentimos decepcionar a los amantes del cine de horror porque la respuesta es menos macabra y también infinitamente más simple. Lo que Luis Suárez tiene que hacer para que le expulsen es, simplemente, fichar por otro club.

Es tan evidente que el delantero suramericano porfía denodadamente por lograr una expulsión que no le llega como que la razón de ese fracaso en su tentativa en sesión continua se explica por la camiseta que viste. Pero alma de cántaro. ¿Cómo quieres que te expulsen, por mucho que te empeñes en ello, si militas en las filas de un equipo que va para los setenta partidos con una sola expulsión? (Se trata además de una escuadra que lleva registros similares en lo relativo a penaltis en contra, pero hoy estamos centrándonos en los aspectos criminológicos).

¿Cómo quieres que un árbitro te mande a la ducha cuando juegas en un equipo cuyos futbolistas, por definición, no se van nunca a la ducha antes de tiempo? Luis, tú lo que tienes que hacer (dado que te ha dado con lo de lograr a toda costa que te manden a la calle, y pareces enrabietado en tu falta de éxito) es presionar a Bartoméu para que te venda a otro club. Pero no le presiones demasiado no vayas a encabronarlo tanto que te mande al Madrid, en cuyo caso nos habremos precipitado sin remedio al otro extremo del espectro de posibilidades y no vas a salir jamás de una perenne sanción que te mantendrá permanentemente alejado de los terrenos de juego y por tanto lejos también de la sangre de la que te alimentas.

El Barça eliminó ayer a la Real Sociedad merced a dos primeros goles con falta en ataque previa y algún que otro gol de Vlad el empalador, quien como indicamos habría sido expulsado de haber lucido cualquier otro escudo que no fuera el del Barça en su camiseta. Pero es que en ese caso no nos estaríamos refiriendo a un partido de Copa entre la Real Sociedad y el Fútbol Club Barcelona sino a un partido de Copa entre la Real Sociedad y (verbigracia) el Villarreal, lo que convertiría en fútil todo nuestro argumentario.

El hecho es que esta victoria con trampas -con las trampas más o menos de siempre, queremos decir- ha desatado una euforia en el entorno azulgrana que de ningún modo sería la que es de no actuar en combinación con el auténtico notición de la semana, a saber, la eliminación de un Real Madrid que se mortifica por sus pecados en un valle de lágrimas completamente desolador. "Como culé, quiero que al Madrid le eliminen siempre", ha dicho Jordi Alba al término del partido, y con esto ya tiene asegurada una silla entre los comentaristas de RAC1 cuando se retire. Bueno, con eso y con una voz asexuada, como de divino castrato, con la que poder gritar "¡Caretas fuera!" y otros delirios. Jordi no tiene la voz de Bruce Springsteen, por lo que tampoco en este apartado anda el eximio lateral izquierdo falto de activos para hacerse acreedor al puesto. "La Copa es una cosa a la que a lo mejor no le das mucha importancia cuando no pasas de ronda", ha añadido Jordi, o dicen que ha añadido por mucho que nos parezca complicado imaginarlo pronunciando una frase tan larga y llena de matices. La Copa, querido Jordi, es una cosa a la cual a lo mejor no das mucha importancia cuando te presentas en la Final para abuchear a la persona que da nombre a la competición y a los símbolos del país que esa persona representa. La Copa, querido Jordi, a lo mejor es una cosa a la que no das mucha importancia cuando te retiras voluntariamente del curso de la misma porque tienes muchos lesionados.

A todo esto, Luis Enrique ha dictado sentencia: los dos equipos que juegan bien al fútbol en este país son el Barça y la propia Real Sociedad.

-¿Y cuál es el siguiente que mejor juega, noble Luisen? ¿El Osasuna? ¿La Balompédica Conquense, por ventura?

Nos da que Zizú (como indica Mario de las Heras que hay que escribir su apodo) no es muy de estas cosas, pero de lo contrario bien haría el Madrid con poner el audio de las palabras de Luis Enrique a todo volumen en el propio vestuario de Valdebebas, cada mañana antes de salir a entrenar.

Y esto es lo que ha pasado hoy por más que las portadas del día, que procedemos a poner a continuación, no cuenten prácticamente nada de todo esto.

Pasadlo bien.