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Luis Enrique juega al mentiroso

Luis Enrique juega al mentiroso

Escrito por: Nanook The Eskimo29 noviembre, 2022
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Quien esto escribe lo hace con el mismo criterio que un cuñado en Nochebuena, es decir, sin criterio ninguno, pues confieso que, también sobre este particular, toco de oído. Aun así, me gustaría opinar merced a la distinguida tribuna que otorga La Galerna.

A título preliminar, reitero que me da igual el mundial y de él sólo deseo que vuelvan los jugadores del Real Madrid lo antes posible. Los quiero de vuelta sanos y sin desgaste. En cuanto al equipo de Luis Enrique, cito a mi abuelo (QEPD) cuando defino lo que me suscita como movimiento oscilatorio pendular.

El seleccionador español juega al mentiroso, pues España es un equipo de falsos. Hay falsos a secas, como Busquets o Jordi Alba. Tal es así que la presencia de estos dos sólo es explicable merced a un acuerdo entre la Federación Española de Fútbol y Corega o Kukident, sin descartar que en ese contrato mediara y comisionara Geri. Busquets y Alba son también falsos jóvenes. En Gomaespuma sostenían que eres cincuentón cuando te vistes en la planta de jóvenes del Corte Inglés. Ya puedes peinar canas, o, peor aún, no peinar nada, pero te sientes legitimado para seguir vistiéndote como cuando tenías veinte años. Vaqueros, sudaderas, zapatillas deportivas, cuenta en Tuenti y Myspace… El resultado navega entre lo patético y lo risible y nos recuerda al señor Burns de los Simpson vestido con camiseta y gorro intentando, con limitado éxito, integrarse entre los estudiantes del instituto de Springfield.

Señor Burns joven

El polo opuesto también lo vemos en la expedición española desplazada al execrable mundial catarí, es decir, el de jovencito que tiene maneras de viejo. Todos conocemos a algún ejemplar que con 18 años ya se ponía el abrigo sobre los hombros, llevaba cartera en vez de mochila y tenía el aire grave de un registrador de la propiedad aún antes de haber cumplido las dos décadas de vida. Gavi encarna al falso viejo, pues tiene las mañas y, no nos engañemos, mala leche, de un veterano cascarrabias encerrado en el cuerpo de un adolescente, por lo que podemos concluir sin demasiado riesgo que Gavi es un Mascherano de bolsillo.

En el equipo de Luis Enrique ha jugado Asensio dos partidos de falso nueve. Me parece estupendo que juegue el irregular y a veces genial zurdo del Real Madrid. Lo que no resulta admisible es que nos mientan. El único falso nueve de la selección es Morata, porque sus prestaciones no pueden compararse con las de ningún nueve serio, de los de verdad. Igual da que lleve un par de goles en este mundial infecto. Consultado el registrador de la propiedad antes referido, tenemos una nota simple en la que consta que el terreno donde tiene edificada su casa está en fuera de juego.

En la selección hay un falso nueve, hay falsos jóvenes, hay un falso viejo, un falso jugón y está Koke, que es un falso futbolista

Esta fiesta de la falsedad encuentra su continuación con Pedri, el friolero émulo de Adso de Melk. Pedri es un buen jugador, pero es un falso genio. La profusión de loas, tan almibaradas como excesivas, hacia cualquier cosa que haga el canario convierten en pieza de museo un pase horizontal o hacia atrás que no habría supuesto mayor problema para Christanval, Diogo o Pilipauskas sin ir más lejos.

Llegan las segundas partes de los encuentros y Luis Enrique decide hacer cambios. Quienes somos madridistas aún tenemos viviendo en nuestras mentes al perrito de Pavlov, por lo que, llegado el minuto 70, esperamos ver la entrada al campo de Lucas Vázquez. Dado que el bravísimo jugador gallego no está convocado, el seleccionador español se decanta por un cambio ofensivo. Sale el jugador que sea. Entra Koke. Esto sí que es un cambio ofensivo, especialmente para el jugador sustituido, pues no me digan que no es insultante que te saquen del terreno de juego para que entre Koke. Había falso nueve, hay falsos jóvenes, hay un falso viejo, un falso jugón y está Koke, que es un falso futbolista.

Lo demás, francamente, queridos, me importa un bledo.

 

Getty Images.

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