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Hay que echar a Zidane

Hay que echar a Zidane

Escrito por: Daniel Mateos21 septiembre, 2019
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El 10 de julio de 2018 el Real Madrid anunció la venta de Cristiano Ronaldo a la Juventus de Turín. Si bien esta decisión tuvo sus detractores, no se atisbó una oposición enérgica a la misma por parte de la masa social blanca. Se entendió que embolsarse 100 millones de euros por un jugador que ya dio sus mejores años y que se encuentra en el tramo final de su carrera no era mal negocio. Sin embargo, el 100% de la afición blanca esperaba un recambio de garantías y seguramente Florentino lo intentó, pero la realidad es que existían en el mercado muy pocos jugadores capaces de sustituirle y los que había no estaban en venta o lo estaban a precios desorbitados.

He aquí el PRIMER GRAN ERROR. Antes de vender a Cristiano Ronaldo el Madrid debería haberse asegurado el recambio, si no es así no lo vendas. Es inocente pensar que esos 50 goles que abandonaban el casillero blanco se iban a distribuir entre Benzema, Bale y compañía. Todo el mundo sabía que el equipo estaba cojo en la delantera y que no pintaba bien la temporada. Es difícil de explicar cómo se cometió un error de tal calibre. Ahora bien, si bien este error fue uno de los motivos de la nefasta temporada blanca, la enfermedad era otra. Un equipo cansado de ganar Champions necesita una renovación. La motivación cae en picado cuando se gana mucho, como ya se vislumbraba en la temporada de la tercera Champions consecutiva, en la que el equipo quedó tercero en Liga a 17 puntos del Barca y fue eliminado por el Leganés en Copa. Como dice el extenista Jimmy Connors: “sólo Nadal es el único que, incluso tras ganar 19 grand slams, juega como si estuviera arruinado”.

Aquí tenemos el SEGUNDO GRAN ERROR. Florentino no renovó una plantilla que pedía a gritos cambios. Es impensable que jugadores que lo han ganado todo en el club más laureado del planeta vayan a continuar con las mismas dosis de compromiso. No es una crítica a los jugadores, es humano; a todos -menos a Rafa- nos hubiera pasado. Es una crítica al club por no haber sabido intuir lo que se venía.

Así pues, nos encontramos al inicio de la temporada 18/19 con una plantilla con poca hambre, huérfana de Cristiano y con pocos recursos en la delantera. Para más inri, no parece que Lopetegui primero y Solari después fueran ese tipo de entrenadores líderes por naturaleza que pudieran romper con una tendencia de motivación a la baja. Nada podía ir bien y nada fue bien. El 11 de marzo el Madrid anuncia la destitución de Solari y la vuelta de Zinedine Zidane como nuevo técnico del Real Madrid. Sí, el Madrid anunció la vuelta de ese entrenador que se fue un año antes dejando entrever que sus jugadores, prácticamente los mismos a los que iba a dirigir de nuevo, ya no le seguían e incluso aseguró que con él no iban a ganar más.

Aquí tenemos pues el TERCER GRAN ERROR. El responsable de un equipo que necesita una renovación profunda, unas nuevas miras, un nuevo “de todo”, no puede ser el mismo que el de la etapa anterior. Blanco y en botella.

El efecto Zidane duró 2 partidos. Con Zidane el Madrid ganó en Liga 5 partidos, empató 2 y perdió 4. Salvo en los primeros dos partidos, no se atisbó ningún síntoma de mejora. Fue más de lo mismo o incluso peor que con Solari. Pero la temporada ya estaba perdida y toda la ilusión del madridismo estaba depositada en la nueva temporada y en la nueva plantilla que se suponía se iba a formar, con grandes cambios en el horizonte. Parece que una de las demandas que exigió Zidane para volver fue plenos poderes en la lista de altas y bajas. Y parece que Florentino accedió.

Aquí el CUARTO GRAN ERROR. Un club como el Real Madrid y cualquier club no puede hipotecar la confección de una plantilla a ningún entrenador, al eslabón más débil y efímero del mundo del fútbol. Y lo que ocurrió es lo que todos conocéis, que el entrenador que dejó marchar al portero titular de la selección española de la próxima década por 20 millones de euros, ha sido responsable de la confección de la plantilla actual del Real Madrid.

Si Bale y James siguen es porque el club no ha recibido ofertas mínimamente aceptables. Si Pogba no está es porque, acertadamente, Florentino no ha accedido a la petición de Zidane y no ha pagado el precio desorbitado que el United pedía por él. Pero el hecho de esperar hasta el final ha supuesto perder a jugadores como Ndombelé, fichado por el Tottenham por 70 millones de euros. Además, se ha vendido a Marcos Llorente al máximo rival de la capital y se ha cedido a un jugador de la calidad de Ceballos. Si la temporada pasada el error fue no tener una delantera digna de un club como el Real Madrid, en esta claramente el problema es un claro déficit en el centro del campo. Al equipo le faltan centrocampistas con músculo. Mediopuntas no, centrocampistas. El equipo no defiende bien y se rompe por el medio del campo en todos los encuentros. La superioridad del centro del campo del PSG en el primer partido de Champions fue abrumadora. Mejor no pensar que hubiera pasado si hubieran estado Neymar, Mbappe y Cavani… Es tan evidente esta carencia en la línea medular que sorprende de nuevo como una institución como el Madrid, por mucho que se hayan dado plenos poderes a Zidane, sea capaz de cometer tan grave error, el QUINTO GRAN ERROR.

En esta nueva temporada nada ha cambiado. En la pretemporada el equipo ha ganado 2 partidos, ha empatado 2 y ha perdido 3. Entre ellos figura el bochornoso 7-3 que nos endosó el Atlético de Madrid y que pudo haber sido perfectamente un 10-1. Desde la vuelta de Zidane el equipo ha ganado sólo 9 de los 22 partidos que ha disputado. Zidane habla de falta de “intensidad”, esa falta de intensidad que se oye día sí y día no desde hace años, incluso en la temporada de la tercera Champions. Los madridistas estamos cansados de la dichosa frase. No es sólo falta de intensidad, es también falta de compromiso, de trabajo táctico, de forma física, de planificación, poca confianza en los jóvenes, una plantilla compensada, etcétera, etcétera. El equipo no está trabajado, es un auténtico desastre.

Zidane ha dado al Madrid 3 Champions, algo por lo que hay que estarle eternamente agradecidos. Pero no por ello debería tener crédito ilimitado. El equipo necesita un revulsivo, un líder, un entrenador con personalidad que no dé el día libre a sus jugadores tras hacer el ridículo en una noche de Champions. No soy uno de esos grandes defensores de Mourinho, pero hay que reconocer que en la actualidad es el único entrenador libre que puede ser capaz de revertir la situación. Se necesitarán cambios en la plantilla, algunos en diciembre y otros en junio, pero la realidad es que una plantilla descompensada dirigida con un líder cómo él, al menos va a competir, algo que no estamos haciendo ahora.

Florentino Pérez es el gran responsable de haber situado al Real Madrid en la cúspide del Fútbol Mundial pero los últimos 2 años ha tomado varias decisiones poco acertadas. Florentino, está a tiempo de no cometer un nuevo SEXTO GRAN ERROR si Zidane continua en el cargo durante mucho más tiempo. Cuanto antes venga Mourinho más tiempo habrá para cambiar las cosas. No retrase la decisión y prolongue la agonía. El madridismo no lo merece.

Daniel Mateos
Cofundador del marketplace de apuestas deportivas http://Pyckio.com Twitter: @danielmateos