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La nueva política de fichajes del Real Madrid

La nueva política de fichajes del Real Madrid

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon21 abril, 2019
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Por todos es sabido el espectacular cambio que ha experimentado el mercado futbolístico en los últimos años. La entrada de algunos clubes de capital estatal ha inflacionado no sólo el importe de los traspasos sino también, y a larga es más complicado, los salarios de los futbolistas. La normativa relativa al Fair Play tiene como espíritu impedir que estalle una burbuja, pero hasta ahora ha dejado más amenazas que sanciones con efecto coercitivo.

Ante esta realidad, Florentino Pérez ya anunció en 2015 que el Madrid se tendría que adaptar a estas nuevas circunstancias. El club blanco ya no iba a poder hacer cada año el fichaje deseado y contrastado. El nuevo reto sería detectar oportunidades de mercado. Estas oportunidades se plantean de dos formas diferentes: grandes jugadores en último año de contrato (Courtois y Hazard) o jóvenes promesas cuyo valor de mercado actual esté por debajo del valor de mercado esperado en el futuro. Nos vamos a centrar en este segundo grupo.

Obviamente esta estrategia exige cierta osadía al club. Fichar talento joven en la mayoría de ocasiones supone posponer el techo competitivo del equipo a la espera de que alcancen el potencial esperado. Estos años la apuesta no ha tenido pago puesto que la plantilla base del Real Madrid le permitía ir haciendo esa armonización sin dejar de aspirar a todos los títulos, pero la presión del público y la prensa va en aumento y así se evidencia el riesgo de la apuesta.

Estos últimos años han sido numerosos los ejemplos de jóvenes talentos que han llegado de este modo: Ødegaard, Valverde, Asensio, Vallejo, Odriozola, Vinicius, Rodrygo, Lunin y Ceballos son algunos de los ejemplos. Parece claro que no toda apuesta resultará en un jugador con largo recorrido en el Madrid, pero sí cabe prever que las apuestas fallidas comportaran poco riesgo económico debido a su bajo coste y su potencial valor de venta.

Hasta ahora no nos consta que el Madrid haya realizado estos reclutamientos con recursos ajenos al club. El equipo de ojeadores ha trabajado a destajo para localizar a los chicos y convencerles frente a otros grandes candidatos. En todas estas operaciones el Madrid ha tenido especial delicadeza con el club de origen que, en ocasiones, ha explicitado su agradecimiento a la entidad merengue por su señorío negocial. Estas buenas relaciones, además de incrementar el buen nombre del club, podrían suponer oportunidades de alcanzar acuerdos de colaboración con los equipos más especializados en captar talento joven. Pienso ahora en las buenas relaciones con Flamengo, Santos, Olympique de Lyon, Benfica y Borussia Dortmund, entre otros. De esa forma, el Madrid podría disponer de recursos de lujo extra para apostar por esta nueva política. La contrapartida para estos clubes sería una salida muy regulada y progresiva de sus talentos. Años de cesión, precios razonables y preferencia para acoger a descartes o jugadores cedidos del Madrid. Esos clubes asumen que su negocio es detectar y vender. De esta forma lo harían de una forma controlada y con contraprestaciones extra.

No parece que el Madrid vaya a renunciar a la nueva política deportiva. Quien conoce a Florentino sabe que se trata de un hombre firme en sus convicciones. De hecho, si el acierto impera sobre el error,  parece la única opción de seguir compitiendo a largo plazo por todo. Fichar a precios razonables, pagar salarios que se adapten a la escala salarial del club y encontrar una vía de financiación extra en los casos en los que se determine la venta del jugador. Ya no se trata de fichar al Zidane de 29 años, esto consiste en encontrarlo a los 18 años.