Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
La importancia de la coma del vocativo

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

La importancia de la coma del vocativo

Escrito por: La Galerna19 octubre, 2022
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días, queridos niños. Cuelguen los abrigos de las perchas y depongan los tirachinas. Hoy vamos a explicar la coma del vocativo. Silencio, Reboredo. Peromarta, deje en paz a su compañera. La enseñanza de hoy es crucial para sus vidas, especialmente si lo que se proponen hacer con ellas es acabar confeccionando portadas de periódico.

Empecemos por el principio: ¿qué es un vocativo?, se preguntarán anhelantes. Sanmillán y Estellés, si tienen algo tan divertido que contar, ¿por qué no nos lo cuentan a los demás también? Un vocativo es un llamado o nombramiento que se le hace a alguien para decirle algo o, simplemente, para darle una orden. Entre el vocativo (que es el nombre, pronombre o tratamiento referido a la persona a la cual nos dirigimos) y el enunciado o la orden que se le da a esa persona, se debe marcar una pausa, en lo oral; pero, en la escritura, esa pausa se debe ir marcada por medio de la coma. El objetivo del vocativo es llamar la atención del oyente o del lector y con un pronunciamiento dirigirse a él. Los vocativos pueden ir al inicio, en el medio o al final del enunciado.

Ejemplos:

—Silencio, Reboredo (sirva como ejemplo de la coma del vocativo pero también para que se calle, Reboredo).

—Peromarta, deje en paz a su compañera (misma dualidad de funciones).

—Todo OK, José Luis (vocativo al final).

—Sandro, ¿qué más quieres que te dé? (vocativo al principio).

—Este premio, Jaume, se lo vamos a dar a Gavi que para eso patrocinas la gala (vocativo en medio de la frase y por supuesto entre comas).

Si se evita la coma del vocativo, aparte de atentar contra una norma muy elemental que no cuesta nada cumplir, se puede dar pie a equívocos evitables.

Portada Sport

El ejemplo nos viene pintiparado. No es lo mismo "Ansu, te toca" que "Ansu te toca" (con o sin exclamación, eso da igual; con o sin cambio de color, eso también da igual). Sport ha optado por lo segundo, desatando una tormenta de dudas sumamente incómodas. Hay ambigüedades que sería mejor soslayar, y la coma del vocativo (Dios la bendiga) sirve para sortearlas. Como Sport renuncia a ella, la duda campea en todo lo alto a esta hora de la mañana.

Yo, como lector de Sport (es un decir), me siento inevitablemente alarmado al leer un titular de ese calibre. Al no haber coma del vocativo, entiendo que el titular me tutea y me apela a mí, mientras que si hubieran observado la necesidad de la coma (Ansu, te toca) el interpelado sería Ansu Fati.

Pero no. No hay coma y por tanto debo interpretar, como lector o apenas como persona que se asoma a esa portada, que Ansu Fati me toca. A mí.

¿Cómo es esto posible sin que yo, que soy el máximo interesado, me haya apercibido de ello? ¿Qué clase de somníferos me habrá suministrado Ansu en algún descuido para llevar a efecto sus deseos sin que yo ahora pueda recordar nada? Porque yo nada recuerdo pese a la insistencia de Sport: "Ansu ¡te toca!" ¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Con qué frecuencia? ¿Por dónde? La zozobra me domina. Entiendo, al ser yo ajeno a tan aberrante realidad, que Ansu lo hace contra mi voluntad. ¿Usará Ansu Fati en mi contra la temida burundanga?

Bien que me cuesta creer algo semejante en un chico que, por lo demás, tiene una imagen pública ejemplar. Sin embargo, Sport insiste y me apremia en la revelación con signos de exclamación de apertura y cierre. "Ansu ¡te toca!" No me toque más, señor Fati.

Hay que decir que la fotografía parece indicar cierto dolor de los pecados y propósito de la enmienda por parte del joven y talentoso delantero culé, que junta las manos en señal de petición de disculpas. Hombre, Ansu, yo te puedo perdonar si me aseguras que no vas a volver a hacerlo. El que utilices en mi contra la burundanga, además, me hace pensar que habéis podido estar usándola también para someter la voluntad de esos colegiados que solo os pitaron un penalti en contra a lo largo de dos ejercicios y medio de competición, o que nunca expulsaron a Luis Suárez.

Otra opción es que Sport considere que es el turno de Ansu Fati ha llegado (para lo que sea, entendemos que para jugar al fútbol) pero se haya olvidado de poner la coma del vocativo, o bien que no la haya puesto porque no lo ha estimado oportuno.

Y esta es la enseñanza de hoy, queridos niños (¿veis?: con coma separando lo que os queremos decir del modo en que nos dirigimos a vosotros). Pueden todos salir al recreo, excepto Sanmillán y Estellés que están castigados.

Portada Marca Portada As Portada Mundo Deportivo

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tweets La Galerna

Treinta horas en Estambul (para derrotar al Fenerbahçe) https://www.lagalerna.com/treinta-horas-en-estambul-para-derrotar-al-fenerbahce/ vía @lagalerna_

Estuve en su entierro en el Cementerio de la Almudena.
Caía una leve lluvia, triste, contínua...
Margall, Villalobos, Antonio, Lolo... silencio.
Los chavales nos cubríamos la cabeza con una grande y fina bandera del Madrid, que no detenía el agua, ni el sentimiento de pérdida. https://twitter.com/lagalerna_/status/1598999735947304960

homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram