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La Galerna: ese "lugar hediondo"

La Galerna: ese "lugar hediondo"

Escrito por: La Galerna12 mayo, 2016
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Somos muy conscientes de que cunde el nerviosismo en los medios deportivos de comunicación. La propia crisis de los medios, que en muchos casos está conduciendo a despidos que lamentamos profundamente (modo ironía off), se da la mano con la aparición en escena de la versión en TDT de Real Madrid TV, que levanta ampollas en un periodismo de tendencia anti que se pregunta desesperado por qué no se cuenta con él en la misma entidad a la que lleva años poniendo a parir, muchas veces injustamente y siempre con intachable regularidad. Dios sabrá por qué; lo cierto es que no nos lo explicamos.

Sabemos, decimos, que hay nervios en el periodismo deportivo español, pero últimamente se ha producido un incidente en las redes sociales que nos ha sorprendido por su virulencia contra La Galerna. Estábamos muy ocupados dando cuenta de la clasificación para la Final de la Champions del equipo sin proyecto y a la deriva que reina en la competición, equipo sin proyecto y a la deriva que además está disputando el campeonato de Liga hasta la ultimísima jornada, como para prestar atención a estas fruslerías, pero ahora, a toro pasado, nos parece oportuno hacernos eco del ataque. Muchas gracias, amigos de las redes sociales, por habernos defendido de estas arremetidas gratuitas, pero lamentamos consignar que eran ataques justificadísimos (modo ironía on, esta vez).

En lo que parecía la antítesis de toda espontaneidad, varios periodistas deportivos comenzaron un acoso y derribo galernauta que no se orquestaba en respuesta a ninguna referencia de La Galerna a ninguna de sus personas. Ello no fue óbice para que el periodista más audaz de los cinco que intervinieron empezase, así para romper el hielo, por llamar a La Galerna "fosa séptica", cariñoso apelativo que luego complementó con el de "lugar hediondo". Intervino un segundo reportero, que presuntamente está en nómina de un portal cuyas cimas en periodismo de investigación tienen que ver con reportajes sobre mujeres que se casan sin bragas, para dar la razón al primero, asegurando que le parecía una muy atinada descripción. Aquellos tuiteros que gentilmente (gracias) terciaron para preguntar -la mayoría muy educadamente- el por qué de semejante vesania (si uno llama "fosa séptica" a La Galerna, ¿qué descripción reservará para un portal yihadista o una web que fomente la anorexia?), sólo recibieron por respuesta un silencio y un bloqueo, como el beso y la flor de Nino Bravo al partir.

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Gracias, tuiteros, por vuestra defensa pero cuánta razón tenían estos amigos periodistas. Qué infecto pozo de putrefacción es La Galerna. Tan infecto y vomitivo que aplica, por ejemplo, la inusual política de prohibir el insulto y la calumnia no ya a sus columnistas, sino a los lectores que intervienen para comentar los artículos, sobre quienes se permite lanzar un cariñoso ultimátum como éste.

Qué repugnante y ciertamente hediondo lugar es La Galerna, medio online de transparente madridismo que, tras el fallecimiento de Johan Cruyff, comete el nauseabundo atentado contra la decencia de publicar un homenaje al holandés como éste.

Qué grado de putrefacción ha de caracterizar a un medio como La Galerna para dar cabida en sus entradas a piezas como ésta pero también como ésta, a artículos en esta línea pero también en ésta, a alegatos como éste frente a loas como ésta, a la contraposición entre esto y esto o esto. Qué profunda la arcada que inspira esa pluralidad dentro del desacomplejado madridismo de la publicación.

El siguiente en intervenir fue un mago de las ondas célebre por su inaudita capacidad para emitir disculpas y luego retirarlas para volver a atacar. Él niega constantemente el haber atacado a La Galerna, lo cual no le impidió celebrar efusivamente lo del "lugar hediondo" y la "fosa séptica", sintagmas que obviamente no caen tampoco en la categoría de ataque. Un cuarto periodista tomó la palabra para certificar que nuestros textos son viajes lisérgicos que para sí hubiera querido Janis Joplin, cosa que nos tomamos como un premio a nuestra audacia mientras agradecemos al eximio redactor el que nos haya recordado cuánto nos gusta la gran musa de Port Arthur y le conminamos a hacerse con otro pedazo de nuestro corazón.

Se registró una quinta intervención por parte esta vez de un comentarista declaradamente culé a quien por lo visto le pone malo que haya gente (y publicaciones) que sean declaradamente otra cosa, madridistas en este caso. Aludió al madridismo de la publicación para tacharla de fanática, con las hermosas connotaciones que la palabra trae consigo y que tanto agradecemos a nuestro gentil amigo.

No nos explicamos muy bien este ataque múltiple, ya que para atribuirlo al hecho de que probablemente "molestamos" habríamos previamente de abrazar el cholismo, y oiga, hasta ahí podíamos llegar.

Ese pozo séptico que es La Galerna cumple dentro de pocos días un año, a lo largo del cual no ha hecho sino avanzar a marchas forzadas en su profundo estado de descomposición.  Invitamos a estos amigos periodistas a que participen en los fastos que en tan insigne ocasión se van a suceder en los próximos días. Olerá fatal, pero valdrá la pena. Y les convidamos también, asimismo, a que nos sigan leyendo con la misma regularidad.