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Keylor Navas y la meritocracia

Keylor Navas y la meritocracia

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon26 febrero, 2016
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Tras la suspensión cautelar de la sanción impuesta por la FIFA y la consiguiente reapertura de la ventana veraniega de fichajes, para el Real Madrid se han vuelto incesantes las informaciones que detallan cuáles son los objetivos del club blanco. Prácticamente la totalidad de medios están dando como seguro el interés por contratar a David De Gea.

Vaya por delante, para evitar malentendidos, que la temporada de De Gea le está confirmando como uno de los mejores porteros del mundo. Su nivel está siendo espectacular en una plaza tan complicada como la de Old Trafford. En condiciones normales sería lógico el interés de un club como el Real Madrid; David De Gea mejoraría las prestaciones del 99% de los guardametas existentes, pero el Real Madrid tiene un portero que constituye una de las pocas excepciones a la regla: Keylor Navas.

Desde su llegada al club, Keylor Navas ha ido encontrando prácticamente todas las dificultades imaginables. Su venida procedente de un modesto club como el Levante no le otorgaba un estatus precisamente privilegiado. Arribaba con el objetivo de competir con una leyenda del club muy venida a menos, pero todavía muy protegida por un importante sector del entorno mediático y de la hinchada. Pese a ser evidente que su nivel ya estaba por encima del ocupante de la portería, Keylor Navas supo tener una actitud admirable respetando su suplencia y apoyando la controvertida decisión de su entrenador. Su talante siempre constructivo y positivo tenía como injusta contrapartida negativa para él que su suplencia parecía que no le incomodaba. Desde algunos medios el vacío siempre fue absoluto, pero si cabe se acrecentó cruelmente cuando las cartas parecían marcar que sólo De Gea podría ser un sustituto digno para un Iker Casillas que dejaba el club.

Navas

Ante la incertidumbre Keylor se creció y protagonizó unos primeros partidos de liga más que notables. Muy significativa fue la ovación que recibió del Bernabéu ante el Betis. Cuando su figura empezaba a alzarse hasta el lugar que su nivel ameritaba, llegó el famoso fichaje frustrado de De Gea. Debe de ser muy duro tener un comportamiento ejemplar fuera del campo, esperar paciente tu oportunidad aprovechándola cuando llega y comprobar que, de no haber mediado problemas ajenos a la voluntad de tu club, nada ha servido para disfrutar de una temporada defendiendo la meta del Madrid. El día uno de septiembre Keylor se vio fuera del Madrid y el día dos ya estaba entrenando como si nada hubiera sucedido. Los ídolos suelen necesitar de algo más que su excelente juego para conquistar el alma de sus aficionados. Con su actitud Keylor logró ese paso que no muchos dan, trascendiendo incluso su excelente nivel bajo palos; no se permitió desfallecer, ni siquiera se concedió un solo reproche al club que, en la búsqueda de sus intereses, pretendía traspasarle al Manchester United sin darle la oportunidad, siquiera, de fracasar.

En la marcada irregularidad del equipo esta temporada, Keylor es uno de los pocos factores que se está manteniendo constante. Imbatido en Champions y habiéndole ganado puntos al Madrid en liga, la temporada de Navas se puede calificar de sobresaliente. No parece que el Real Madrid tenga un margen de mejora real en la portería. Sin embargo, de ser ciertas las informaciones antes citadas, su futuro en el Real Madrid no parece asegurado.

Si el Real Madrid fichase finalmente a De Gea estaría enviando un mensaje muy peligroso a su propia plantilla y afición. La meritocracia también consiste en recompensar, o al menos no penalizar, al que se ha hecho sobradamente acreedor de continuar la temporada que viene. Los vestuarios son sumamente sensibles a las decisiones que van contra la meritocracia demostrada sobre el terreno de juego. Adicionalmente, en un vestuario como el del Madrid lo aconsejable sería sumar más personalidades como la de Keylor en lugar de traspasarlas a un competidor directo. Sin ser un madridista de cuna, parece haber similitudes evidentes entre los valores de Keylor y los del madridismo de siempre.

Mientras las informaciones y los rumores se siguen sucediendo, Keylor seguirá entrenando con profesionalidad y honrando el escudo de su camiseta. Está comprobado que muchos otros grandes jugadores no han sabido soportar el peso que el puesto conlleva y nada asegura que sus hipotéticos sustitutos logren la hazaña. Todo jugador que llega al Real Madrid es como un melón sin abrir hasta que su rendimiento supera o no la terrible exigencia inherente al club más importante del mundo. No, definitivamente Keylor no se merecería que su sueño acabase este verano.

Asesor fiscal autónomo. Soy socio de La Galerna y colaboro en Radio Marca. @Ramon_AlvarezMM