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Jaume Roures Llop: Nacido como Jaime Robles Lobo

Jaume Roures Llop: Nacido como Jaime Robles Lobo

Escrito por: Antonio Valderrama7 febrero, 2019
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El otro día el tuitero @ohsibenik publicó una captura de pantalla de la primera frase que aparece en la entrada en Wikipedia de “Jaume Roures”. Si se googlea fácilmente se accede a dicha entrada; en ella se puede leer, en el primer párrafo: “Jaume Roures Llop, nacido como Jaime Robles Lobo, (Barcelona, 1950) es un empresario y productor cinematográfico español. Es administrador único de Mediapro y propietario de un 12% de Imagina Media Audiovisual. Alcanzó especial relevancia pública al obtener en 2005 la concesión de la última licencia de televisión en abierto que se concedió (La Sexta) por parte del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sin concurso alguno y cuando ya se había decidido no conceder más licencias de televisión, en formato analógico”.

Bueno. Últimamente se habla mucho de Roures. Roures esto, Roures aquello. Es un nombre que emerge cíclicamente en el debate público español, siempre rodeado de una bruma extraña, de cierta opacidad. Su celebridad empezó por lo deportivo, cuando el Mundial de Alemania, en 2006, hace mucho tiempo. Luego fue ganando notoriedad en lo político, gracias a La Sexta, a Público, en fin, su imagen fue mutando desde la del desconocido gurú adinerado del fútbol televisado -capaz de entrar a saco en el mercado de las licencias, desatando las llamadas “guerras del fútbol”, y de hundirle el mercado al Grupo PRISA a base de regalar partidos en abierto a través de La Sexta, en Gol - a la de esa especie de William Randolph Hearst español interesado incluso en cambiar gobiernos, en mover fichas del tablero político.

Y no sólo eso. También interesado en destruir estados.

Leo en El Español, en una noticia del 31 de enero de este mismo año titulada “ERC presiona a Moncloa para que desbloquee la venta de Zeta a Roures” y firmada por el periodista Fernando Cano: “uno de los gestos más simbólicos hacia el independentismo fue la puesta en marcha del International Press and Broadcasting Center durante los días en que se desarrolló el referéndum ilegal del 1-O. Financiado personalmente por Roures y montado en la sede de Mediapro, este centro de prensa se convirtió en el escaparate mundial del procés y, entre otras cosas, fue donde Jordi Turull, Raül Romeva y Oriol Junqueras -todos actualmente en prisión- presentaron las urnas que se utilizaron en la consulta del 1 de octubre”.

Pero, ¿quién es Jaume Roures, nacido Jaime Robles Lobo? Creo que el lector de a pie, que se dice, el “español sentado” como lo llama Arcadi Espada, merece saber algo más de esta especie de Doctor Mabuse, de esta suerte de gran hacedor, capaz de comprar editoriales, de manejar influencias políticas de primer nivel, que parece saberlo todo del mercado audiovisual contemporáneo, que se codea con petrojeques arábigos y que dinamita todas las subastas por los derechos de los espectáculos deportivos más codiciados; que puede freír en una palabra, a la omnímoda PRISA a golpe de una chequera que nadie sabe a ciencia cierta cómo se ha llenado puesto que según la Wikipedia fundó Mediapro “sin prácticamente capital social”, o sea, sin un duro.

Bueno, entre otras cosas Roures es el dueño de los derechos de emisión de lo más jugoso de la Liga, de la Segunda División, de la Copa de Europa al completo y de varias de las ligas europeas más potentes. Al menos hasta el verano de este año, en que los derechos de la Liga pasarán a Telefónica. En virtud de su condición de magnate del fútbol televisado, se puede decir que es el hombre del saco, teniendo en cuenta el volumen de ingresos de los clubes españoles: según el informe del Observatorio Sectorial DBK INFORMA, de los 3191 millones de euros a los que ascendieron los ingresos totales de todos los equipos de Primera División en la temporada 2016/2017, 1448 millones, el 40,2 % del total, procedían de las retransmisiones televisivas. De Roures, es decir. Aunque este año se va a quedar sin la Liga española, conserva los derechos de la Champions League gracias a Bein Sports, una de sus marcas financiada a medias sobre el papel por Al Jazeera, la cadena fundada y generosamente provista por la dinastía Al Thani y los emires de Qatar.

de los 3191 millones de euros a los que ascendieron los ingresos totales de todos los equipos de Primera División en la temporada 2016/2017, 1448 millones, el 40,2 % del total, procedían de las retransmisiones televisivas. De Roures, es decir.

En efecto, Jaume Roures un hombre importante en el fútbol español. Una de sus más recientes declaraciones, en Radio Marca, en el programa A diario, son del 24 de enero y son, también, particularmente interesantes. Dijo Roures que “hasta el penalti de Vinicius (contra la Real Sociedad en el primer partido del año en el Bernabéu) no había ningún problema. Ahí empieza la campaña orquestada en los medios de Florentino. Me parece mal que se crea en manipulaciones y en operaciones orquestadas. Nosotros hacemos las imágenes con calidad, las mandamos al cuarto del VAR y quiero felicitar a Velasco Carballo por lo bien que lo hacen”. Terminó rematando que Florentino Pérez ha sido uno de los mejores presidentes del Real Madrid, pero creo que ahora es demasiado forofo”.

Dejando a un lado lo singular que resulta que un hombre que controla casi la mitad de lo que los clubes españoles ingresan en su calidad de todopoderosa deidad catódica, se pronuncie en estos términos sobre el presidente del club más importante, del que más genera, me gustaría volver unos párrafos arriba. Tenemos como hombre fuerte del fútbol español a un, es preciso ser literal por lealtad al lenguaje, conspirador que acusa a otros, en lo que nos ocupa, Florentino, presidente del primer club del mundo, de “orquestar” una “campaña” en “los medios” que él sugiere “suyos” (de Florentino), no se sabe si suyos por legítima propiedad (como la suya sobre Mediapro, por ejemplo) o suyos por delegación: la primera acepción de conspirar en el DRAE define el vocablo como “unirse contra su superior o soberano” y dada la actividad de Roures como promotor de la propaganda hacia el exterior del intento golpista del catalanismo en octubre de 2017, no se le puede hurtar el apelativo, teniendo en cuenta que el soberano (y superior) contra el que atentaban sus maquinaciones era nada menos que el pueblo español, cuya Constitución de 1978 lo define en su Título Preliminar (artículo 1.2) como dueño de la soberanía nacional, “del que emanan los poderes del Estado”.

Tenemos como hombre fuerte del fútbol español a un, es preciso ser literal por lealtad al lenguaje, conspirador que acusa a otros, en lo que nos ocupa, Florentino, presidente del primer club del mundo, de “orquestar” una “campaña” en “los medios” que él sugiere “suyos”

La gente normal, la gente que trabaja ocho o diez horas todos los días y que sienta a la mesa a comer viendo los deportes en el telediario, o que ve el fútbol tomándose una cerveza al final del día en un bar, merecen saber quién es quién es el tipo que controla el grifo de ese fútbol que ven en la tele; al fin y al cabo Roures es quien en último término configura el modo en que visualmente ese español sentado observa y digiere el fútbol, ha usurpado al antiguo muñidor que llevaba a cabo esa función, es decir el realizador del Plus, sustituido ahora por Óscar Lago, de Mediapro; ese realizador que Roures defiende como “uno de los mejores del mundo” con el que el público español ha derribado por fin la cuarta pared, ¡el realizador del Plus siempre fue un ente abstracto, una mano anónima, corporativa! Los tiempos han cambiado en efecto pero naturalmente es de recibo que el español de infantería conozca a este nuevo hombre que todo lo puede, a Roures, el hombre que abre la mano y les deja ver el fútbol porque también es el mismo que pretende robarles su trocito de pat