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I want to break free

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

I want to break free

Escrito por: La Galerna5 octubre, 2015
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Buenos días. El diario Marca, gracias al derbi de ayer, y a algún otro partido anterior, ha descubierto a Keylor Navas.

Hace (bien mirado) solo algunas semanas, este mismo rotativo traía a su portada el previsible conflicto en la portería del Madrid en la temporada que nos ocupa, profetizando que dicho conflicto se centraría en la difícil (?) elección entre De Gea y Casillas. Literalmente, por tanto, Keylor Navas no contaba para Marca, que en cambio traía a nuestros ojos las espaldas enfrentadas (como en un duelo al sol con trabuco y testigos) entre el portero que saldría por la puerta y el que no llegaría a entrar por ella.

Y el caso es que la portada de Marca de hoy nos gusta. ¿Qué hacemos entonces? ¿Persistimos en recordar el modo en que ninguneaban a Keylor hasta anteayer, o hacemos borrón y cuenta nueva, celebrando el que (más vale tarde que nunca) se unan a nosotros en los vítores al espectacular portero tico? Es una difícil tesitura, similar a la que experimenta la joven que recibe el más esplendoroso ramo de flores de su amado... a modo de petición de disculpas por lo descubierto merced a un indiscreto mensaje en Facebook por parte de su prima (de la prima de la chica).

marca.750 (12)Nos quedamos mirando el ramo un rato. Y el caso es que es bonito. Lo de su prima, al fin y al cabo, no fue más que un devaneo pasajero y puramente carnal, sin ningún tipo de profundidad emocional. Aunque cuesta mucho olvidarlo.

Pero está el ramo, que parece ser sincero. La foto de Keylor, abrazado con fervor y agradecimiento por Carvajal y Ramos (artífice este último de la cagada que Keylor convirtió en irrelevante gracias a su extraordinaria parada en el penalti lanzado por Griezzman), es de una expresividad y viveza muy notable, y nos alegra que Marca haya optado por un friendly approach, resaltando lo más positivo de ayer (Keylor, junto a esa medianía (?) que fichó Mourinho para hacer de menos a la cantera (?) llamada Casemiro) y no tanto el discutible partido de nuestras huestes, cuya falta de ambición en el segundo tiempo nos dejó a todos un sabor de boca amargo. El derbi se jugó con una comodidad excesiva (la propiciada, paradójicamente, por nuestra propia y muy destacable solvencia defensiva) que condujo a un error de concentración de Arbeloa, penalizado al máximo por una Fortuna esquiva. Para más información, leed la espléndida crónica de Mario de las Heras.

Keylor con el puño al cielo y dejándose las cuerdas vocales en un grito de adrenalina desatada -un grito de salida a meses de angustia-, recordando a Freddie Mercury en Wembley cantando I want to break free. "You´re so self-satisfied I don´t need you", le canta Keylor a Marca después de decirle lo mismo a Lama y a Joserra, con otras palabras, en sendas apariciones radiofónicas. Keylor ha vivido perfectamente sin el favor de la prensa (su fe no se nutre de la adulación), lo que nos permite aventurar que ahora sabrá hacer algo mucho más difícil todavía: sobrevivir a su favor. Afrontando durante meses su indiferencia de leves pero inequívocos tintes xenófobos, Keylor se ha liberado de los medios, y esa escapada a su influencia no tiene remedio ni con portadas tan (insistimos) bonitas como esta.

"Gracias, Señor", sabemos por la televisión y por nuestros rudimentos en la disciplina de la lectura de labios que gritaba al cielo Keylor en ese momento. Su gesto, así como la expresión casi enajenada en su semblante, nos transmiten un atisbo del tormento que este hombre ha debido de pasar de un tiempo a esta parte. Un tormento del que nunca supimos, porque Keylor parece ser de los que piensan que solo en el silencio y la abnegación cobra alguna grandeza el sufrimiento. También hay grandeza en el triunfo. "Pura liga", titula Marca, parafraseando el célebre saludo costarricense "Pura vida". "Pura ira", podríamos titular nosotros: la que nos produce la legión de advenedizos que a partir de ahora besarán donde pise el guardameta. La misma ira (callada, reconcentrada, rezada hasta ser procesada en afán de superación) que por fuerza ha tenido que consumir a este hombre en los muchísimos meses en que otro portero (leyenda en el ocaso) ocupaba el lugar que en atención a sus méritos le correspondía.

El ramo es precioso, sí. Una magnífica razón para depositarlo con muchísimo cuidado y mimo en el cubo de la basura.

Sigan intentándolo.

 

 

Un comentario en: I want to break free

  1. El pomposamente llamado "Universo Marça", el que no tuvo empacho alguno en pasarse un año en dirigirse a Keylor como "el Suplente de la Leyenda"...

    Y los que montaron en cólera en TODOS y CADA UNO de los pocos partidos que el costarricense pudo jugar durante la temporada y, cada uno de ellos, además, para salvarle el culo a Casillas y que el Bernabéu no le pitase.

    No se puede ser más rastrero ni más miserable. Bueno sí, pero todos trabajan en ese engrudo empresarial.
    Saludos

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