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El humilde y enamorado Griezmann

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El humilde y enamorado Griezmann

Escrito por: La Galerna17 septiembre, 2018
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Buenos días. Antoine Griezmann sigue con la mosca detrás de la oreja por no estar entre los finalistas al premio 'The Best'. No entiende que ganar una Europa League y quedar subcampeón de Liga no sirva para estar ahí, con los mejores, luchando por el trono mundial. Menos mal que le queda el Balón de Oro, un galardón con "más prestigio e historia" según ha dicho en una entrevista concedida a 'La Ouija Today'. Siente despecho por 'The Best' y no queda otra que guiñarle el ojo al Balón de Oro. Muy listo el amigo Griezmann.

En dicha entrevista, el francés hace gala de una humildad abrumadora. De hecho, considera que ya come en la misma mesa de Messi y Cristiano Ronaldo. Tiene cero Copas de Euopa y sus números -a nivel individual- no se acercan, ni por asomo, a los de los dos futbolistas citados. Pero qué más da. Ganó un Mundial -como Varane y Mbappé, aunque eso suele omitirse- y ya con eso hasta el fin de los días. Si todo transcurre con normalidad y Griezmann no se lleva tampoco el Balón de Oro, habrá que ver su reacción. No descartamos que diga que su objetivo es ganar el 'Marca Leyenda', un premio con "más prestigio e historia" que cualquier otro.

Fuera de ello, aunque siguiendo con la entrevista, nos quedamos con que Griezmann ha renovado con el Atlético de Madrid por amor. La brutal subida de sueldo tiene poco que ver. Al final será verdad que come en la misma mesa que Messi. En la mesa en la que se negocian las mejoras de contrato. "El dinero no es lo más importante para mí. Yo me quedo donde me quieran más, donde me den más amor", lanzó. Memorable.

Por lo demás, brillante portada de 'Marca' para una gesta histórica, y baño y masaje en Barcelona. Coutinho ya está listo para ganar esa Champions League con la que sueñan los culés cada año hasta que llegan los cuartos de final y Dembélé ya demuestra que es un crack. El francés sólo ha necesitado un año y unos cuantos partidos soporíferos para apuntar maneras. Una adaptación meteórica la suya, no como la de Bale en su momento, que dio varios títulos en sus primeras temporadas -más los que ha dado después- y había gente que consideraba que no estaba dando el nivel. El entorno, amigos. El entorno.