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Hecatombe burocrática

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Hecatombe burocrática

Escrito por: La Galerna3 diciembre, 2015
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Buenos días, lo cual es probablemente un decir. Respecto a la probable eliminación de la Copa del Rey por alineación indebida de Cheryshev, y haciendo abstracción del tratamiento que la prensa pueda hoy hacer del tema –tratamiento que a fin de que podáis haceros vuestra propia composición de lugar os ofrecemos al final de la sección, con todas las portadas juntas- La Galerna desea, dentro de la confusión reinante, hacer constar los siguientes puntos :

  1. Con rapidez algo llamativa, la Federación Española de Fútbol ha puesto a disposición de la prensa el documento presuntamente remitido a finales del pasado julio al Real Madrid, junto con el resto de clubes implicados, con la relación de jugadores sancionados y por tanto no autorizados a disputar ayer la ida de los dieciseisavos de final de Copa. Si el Real Madrid no recibió esta notificación (por eso decimos "presuntamente"), está legitimado para utilizar este argumento en su favor para impedir la sanción que se propondrá. Si por contra sí la recibió, deberá basar sus alegaciones en otros extremos, sin perjuicio de iniciar una depuración de responsabilidades internas por el gravísimo descuido: si la notificación fue en efecto recibida, no hay justificación alguna para la negligencia que culmina con el jugador disputando el partido. De haber sido así, el Real Madrid debe depurar esas responsabilidades sin por ello privarse, como decimos y si se atisban posibilidades de éxito, de buscar otras vías legales para evitar la eliminación.
  2. En este sentido, el artículo 122 del Reglamento Disciplinario de la FEF ofrece lugar para las dudas en su torpemente ambigua redacción, que parece dar a entender que la “tabla rasa” en cuanto a la eliminación de tarjetas pasadas solo es aplicable a los equipos que han disputado este año las rondas de la competición anteriores a dieciseisavos, pero parece también contradecir esta asunción cuando afirma que esta exoneración a partir de los dieciseisavos alcanza a “todos los participantes” en la ronda. El Real Madrid no debe tener el menor complejo en explotar esta ambigüedad, este resquicio legal, si le ve posibilidades de éxito, para esquivar su expulsión del torneo. Es exactamente lo que haría cualquier otro club en las mismas circunstancias, y nuestro club no debe ser juzgado con arreglo a parámetros legales o éticos diferentes a los aplicados a otros.
  3. Entendemos que el Cádiz denuncie, como habría hecho cualquier otro club, aunque no se nos pasa por alto la demonización pública a la que habría sido sometido el Real Madrid si hubiese sido el club de Concha Espina el denunciante en similares circunstancias, contra el Cádiz o contra quien fuese.
  4. No sabemos qué empleado o empleados del club son responsables y/o culpables del desaguisado, que consideraremos propio si y solo si se confirma que el Madrid recibió en efecto la notificación de la FEF. Nuestros conocimientos nos indican que el responsable de estos asuntos es el delegado, aunque Manuel Sanchís indicó ayer que desde hace lustros esa responsabilidad está en manos de la dirección deportiva. El que no haya dirección deportiva en el Real Madrid no implica que no haya responsables directos -caso (insistimos) de que proceda buscarlos porque ha mediado aviso de la Federación- pues alguien por fuerza habrá tenido que heredar del delegado, caso de que ya no recaiga en él, la responsabilidad de estar al tanto de las sanciones. Al club y solo al club compete el dilucidar esas responsabilidades. Nos parece improbable que esa responsabilidad recaiga de manera directa en el entrenador, y altísimamente improbable que recaiga en el presidente. Por graves que sean las consecuencias de esta (aún no consumada, pero probable) hecatombe burocrática, no vemos por qué deberían costar el cargo a absolutamente todo el mundo en el seno del club, como poco más o menos, y con la histeria ya acostumbrada, bramaban ayer las redes sociales. Estamos pasando un bochorno sin precedentes, pero esta circunstancia no haría más justa la irracionalidad de desencadenar un tsunami irresponsable, salvo que se demuestre la justicia y conveniencia de dicho tsumani. A la hora en que escribimos estas líneas, ni esa justicia ni esa conveniencia están demostradas.
  5. Respondiendo al sentir más o menos generalizado de esas mismas redes sociales, no nos parece que exista correlación alguna entre este episodio y ninguna derrota deportiva reciente, por dolorosa que esta haya sido también. Nada tiene que ver la burocracia con darle al balón con la espinilla ensayando un pase de treinta metros. Nos parece, asimismo, que este incidente no tiene nada que ver con el frustrado fichaje de De Gea. El asunto es en sí mismo lo suficientemente serio como para no requerir del establecimiento de absurdos paralelismos con otros episodios, por frescos que estén en la memoria. Llegar incluso a relacionar este episodio con la situación personal de Benzema, como está haciendo algún medio ahora mismo, nos parece de una irresponsabilidad, amarillismo y falta de rigor sencillamente repugnante.
  6. El ciudadano Gerard Piqué merece hoy invectivas mucho más serias que las que en justicia pueda recibir el responsable o responsables del desastre administrativo que puede dejarnos fuera de la Copa. La ruindad es siempre más imperdonable que el descuido, por gravísimo que sea el que nos trae hoy aquí.
  7. Este punto es el que más nos duele consignar. ¿Cómo puede un jugador no saber que está sancionado?

Pasad un buen día si podéis.

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