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Hermel: "Vinicius tiene que aprender de Benzema"

Hermel: "Vinicius tiene que aprender de Benzema"

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon22 febrero, 2019
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Fred Hermel vive en una calle que se diría de un pueblo de la sierra de Madrid, si bien hablamos del mismo centro. Se diría una metáfora del hombre que allí nos recibe, alguien que de algún modo tampoco pertenece al mundo al cual parece pertenecer, o al cual la gente le vincula. Hay un sustrato de estilo y de intelectualidad poco chiringuitero: es la calle recoleta y silenciosa en el bullicio de la capital. Por lo demás, es un hombre encantador, con su punto taxativo y su punto chic, cuyas paredes están engalanadas por portadas de L'Equipe y excelentes muestras de arte contemporáneo, una dualidad muy galernauta que nos hace preguntarnos por qué hemos tardado tanto tiempo en entrevistarle. 

P: El llamado "periodismo de bufanda", que se aplica generalmente sólo a quien manifiesta afecto al Madrid, es considerado casi un deshonor. Tú has manifestado abiertamente tu afinidad con el club de Concha Espina. ¿Te sientes sucio? (Risas).

R: Ni mucho menos. Cuando me hacen esta pregunta siempre respondo: "¿Los periodistas políticos votan?" Con eso está todo dicho. Un periodista político que no solo simpatice, sino que tenga incluso por ejemplo carnet del PSOE, puede hacer un trabajo perfectamente profesional entrevistando a Pedro Sánchez. Igualmente, un periodista con afinidad por un club está legitimado para ejercer limpiamente su profesión. Lo puede hacer de manera intachable, aunque nunca diré que objetiva. La objetividad es la mentira de los malos periodistas. "Yo soy objetivo". No, a ti lo que te pasa es que no tienes ni puta idea, no tienes contactos, no conoces a nadie. Buscas excusa en la objetividad al hecho de que no tienes contacto con los actores del fútbol. Y hay que tenerlo. Yo soy muy amigo de Carlo Ancelotti y tengo una muy buena relación con Zidane. Dice un periodista francés que el buen periodismo no es objetividad, sino control de la subjetividad. Yo intento ser honesto, lo que ya es mucho.

P: ¿Forma parte de esa honestidad el declarar desacomplejadamente tus filias? Para algunos periodistas deportivos sigue siendo un tabú.

R: Sí. Los que van de objetivos, ocultando esas simpatías, son los peores. Este tema puede también depender de qué labor periodística realizas. Yo soy corresponsal de un medio francés, y ahí sí que mis simpatías blancas no juegan papel alguno porque no hago más que informar. Cuando opino, como hago en As, o en RMTV, es cuando tengo que ejercitar ese control de la subjetividad de la que hablábamos. Por otro lado mi admiración por el Madrid es muy natural: soy francés. También te digo una cosa, y es que mi club es el Lens. Es mi club desde la infancia. No olvido mis raíces. Hace poco me llamó el director general del Lens para ir a ver un partido junto a él en el palco, a modo de reconocimiento de mi divulgación del club fuera de las fronteras francesas. Es en los noventa cuando, ya viviendo en España, y aunque ya tenía mucha admiración por el Madrid, el roce empieza a acrecentar el cariño. En el 93, el PSG juega contra el Madrid -y lo elimina (3-1 en la ida, 4-1 en la vuelta)- y a partir de ahí entablo relación bastante profunda y muy enriquecedora con gente como Míchel, Floro, Del Bosque... Y yo pensaba "es el club más grande del mundo y aun así todo el mundo me trata con esta naturalidad y este afecto". Eso me marcó. Más allá de esa imagen, el club es muy campechano. A aquellos que dicen que el Madrid es el club de los ricos, les diría que se pasaran por la peña que lleva mi nombre en Ceutí (Murcia). Es gente humilde, de la clase trabajadora. Hay muchas cosas en el madridismo que me gustan. El madridismo tiene clase, y un francés se reconoce en esa clase. También te digo que tengo muy buen relación con la gente del Atleti. Cuando la República Francesa me concedió la Medalla de Caballero de la Orden Nacional del Mérito, al acto en la embajada acudieron tanto Florentino Pérez como Enrique Cerezo.

P: Y con el Barcelona, ¿cómo es la relación?

R: Antes era buena. Pero hace algún tiempo me hicieron sentir que no era bienvenido ahí.

P: Tú te has significado políticamente en contra del independentismo. ¿Atribuyes a eso este cambio?

Sí.

P: Porque no sé si te cito textualmente pero yo juraría que has dicho varias veces que te sientes español.

R: Bueno, yo me defino como francomadrileño. No me puedo sentir español pero sí madrileño. Yo viví en Francia y sólo en Francia hasta los 22 años. Soy francés. Ésa es mi cultura. Un francés católico educado en la escuela pública republicana laica francesa, algo muy típico en mi país. Pero me siento muy bien en España. Me parece un insulto que haya una región de España que pida libertad, es una falta de respeto a esas naciones o regiones que de verdad no tienen libertad. No concibo que haya padres de niños catalanes que no quieran que sus hijos se eduquen en español, siendo como soy un enamorado de ese idioma que tanto me enorgullezco de hablar y de escribir. No me gusta hablar de política, pero el Barça ha metido el fútbol en la política.

mi admiración por el madrid es muy natural: soy francés.

P: Cambiando de tercio, te pregunto por una de tus especialidades. No deja de ser la pregunta del millón. ¿Por qué se va Zidane?

R: Por lo que explicó en rueda de prensa.

P: ¿Ni más ni menos?

R: Ni más ni menos. La eliminación copera contra el Leganés fue muy dura para él. Le hizo ver que no era capaz de llevar al grupo donde él quería. Y él es alguien que se involucra hasta el fondo. Siempre se dijo que Mourinho trabajaba no sé cuántas horas al día en Valdebebas. Mourinho lo que pasa es que lo publicitaba. Zidane o el propio Ancelotti trabajaban tanto o más que él. A Carlo, algunas noches, se le hacía tan tarde que no le valía la pena ir a casa a dormir. Se quedaba a dormir en las instalaciones del club. Y Zidane, muchas veces, contestaba a mis mensajes de whatsapp a las 6 de la mañana, porque ya estaba camino de Valdebebas. Y todo ello por dedicación al Madrid, lo que me lleva adonde voy. Tiene una idea tan alta del Madrid que no podía tolerar un horizonte que no fuera el de la perfección. Como no se ve llevando al Madrid a la perfección, renuncia.

P: ¿Sería entonces apropiado decir que se va por madridismo?

R: Totalmente. Zidane se va por madridismo. También porque está agotado tras nueve títulos. ¡Es más fácil perder que ganar! Cuando pierdes, sólo puedes mejorar. Pero, si ganas, sólo puedes mantenerte.

P: ¿Va a volver?

R: Yo creo que sí.

P: ¿El año que viene?

R: No no no. El año que viene de ninguna manera. Antes tiene que entrenar en otro sitio.

P: ¿Y dónde puede ir?

R: El club más evidente es la Juve. Ha pasado cinco años allí, y además te digo una cosa: Zidane es un entrenador italiano. Formado por Lippi, por Ancelotti. Con mucha énfasis en la preparación física. Mucha planificación. Como jugador, aprendió la competitividad en Italia. Como técnico, aprendió mucho aquí con Carlo. Él lo que quiere hacer es entrenar. Es lo que le gusta.

zidane se fue por madridismo.

P: Vamos a otra de tus especialidades. Ahora todo el mundo habla del "Nuevo Benzema", aunque intuyo que tú no crees que haya un nuevo Benzema.

R: No. Lo único que pasa es que tú no puedes tener el mismo papel cuando está Cristiano que cuando no lo está.

P: Pero, aparte de que ahora contribuye con goles, cosa que antes casi monopolizaba Cristiano, ¿no ves un Benzema más implicado que sirve incluso de puente entre la generación que el representa y todos los chicos nuevos?

R: Claro, pero es que él ya no es la misma persona tampoco, por la sencilla razón de que no eres el mismo con 22 que con 31. El gol le está ayudando a ser aceptado por el espectador de a pie. Pero él sigue jugando para el que entiende. Ahora le veo también, es cierto, más en papel líder.

P: Y ¿qué nos dice de cómo está ayudando a integrar a Vinicius? Parece que le busca...

R: Totalmente. Está haciendo una gran labor en ese sentido. Sobre todo con el ejemplo. Vinicius no sólo tiene que salir ahí a regatear. Tiene que jugar como se juega ahora, como un delantero moderno, para el equipo. En ese sentido, mirando a Karim, a quien tiene tan cerca, tiene mucho que aprender.