Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Florentino Pérez y el Equipo A

Florentino Pérez y el Equipo A

Escrito por: Fred Gwynne13 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

En 1972, un comando compuesto por cuatro de los mejores AIC del ejército madridista fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven como analistas calvos de fortuna.

Si tiene usted algún problema y se los encuentra quizás pueda contratarlos.

-Hola, muy buenas, perdone que le moleste, soy Fred, Fred Gwynne, le llamo de parte del Presidente, Florentino Pérez. ¿Está por ahí EL EQUIPO A? Que se ponga…

El encargo era muy complicado. Me había llamado Kollins (el censor de bigotillo más censor que nunca después de sus vacaciones) pidiéndome un artículo en el que explicase cuál era el equipo que prefería que ganase la Champions y los motivos que llevaban a mi elección.

Uno no se ha ganado una merecida fama de AIC (Analista Internacional Calvo) por escribir al tuntún, sin estudiar concienzudamente todas las opciones. Soy un profesional y como profesional había actuado. Lo primero que hice fue ir a tomar café a casa del Presidente para pedirle consejo. ¿Quién mejor que Florentino iba a saber qué era lo que más nos convenía?

Florentino Pérez.

—Este es un tema muy delicado, Fred —dijo Florentino a la vez que dejaba una bandeja con magdalenas y cruasanes en la mesa. La influencia de La Galerna a nivel mundial es tan grande que tenemos que medir muy bien nuestras palabras, cientos de millones de lectores están pendientes de vuestros artículos. Las relaciones entre clubes esconden muchas aristas, egos, negocios y fichajes que se decantan hacia un lado o hacia otro en función de delicadas relaciones personales. Es de sobra conocido que eres mi mano derecha y que hablas por mi boca, así que habrá que meditar concienzudamente cada respuesta, no podemos publicar algo que rompa el inestable equilibrio que tantos años me ha costado levantar. Yo tengo muy claro mi favorito, tanto por razones personales como deportivas y económicas, pero necesitamos ir un poco más allá, contratar a los mejores para que busquen pros y contras, analicen todos los factores y refrenden nuestra elección o nos den, si lo consideran oportuno, otra más adecuada. Resumiendo, hay que llamar al Equipo A.

"Eso fue exactamente lo que hice. Llamé al Equipo A de parte de Florentino Pérez"

—¿Al Equipo A?

—Sí, es un equipo secreto de profesionales que trabajan al servicio del Real Madrid. Es gente con una inteligencia superior, normalmente se limitan a asesorarme en mis decisiones, pero si hay que ir un paso más allá, si hay que bordear la legalidad, tú ya me entiendes, ellos son los indicados. Son personajes públicos muy famosos, que esconden bajo un halo de respetabilidad, habilidades que al resto de los mortales nos están vetadas. Te voy a dar el teléfono, llámales de mi parte y diles que te asesoren con el artículo.

Y eso fue exactamente lo que hice: llamarles de parte de Florentino y explicarles su misión someramente. Exactamente dos horas más tarde, según las instrucciones que me habían dado por teléfono, una furgoneta blanca, atravesada por una llamativa franja morada que culminaba en un prominente alerón del mismo color, aparcó al lado de mi casa. Bajé las escaleras. La puerta trasera de la furgoneta se abrió.

Paqui García y Sergio Ramos.

—En el asiento, a su ezkerra, tiene una venda, póngasela en los ojos. No diga nada, pues.

El acento del conductor me llamó la atención, era vasco, como del mismo centro de Bilbao. Obedecí. No conseguía verle la cara ya que me la tapaba un montón de chatarra. El recorrido duró poco más de media hora. Escuché cómo se abría una puerta metálica y luego se cerraba a mis espaldas. El motor de la furgoneta se paró. Intuí a alguien acercándose, me sujetaron de los brazos y me sacaron del vehículo. Anduve unos metros y noté cómo alguien me quitaba la venda de los ojos.

Allí estaban.

Eran ellos. Imponentes. Sentados en una larga mesa llena de viandas. El Equipo A al completo:

La Paqui, Bertín Osborne, Coentrão y Antxon Mari Etxeberria, el gitano de Bilbao.

Era imposible formar un equipo mejor y más preparado. No me extrañaba que el Presidente les encargase las misiones más difíciles.

Fabio Coentrao.

Estábamos en un pabellón inmenso, parecía un hangar. Había un par de hidroaviones, un submarino pintado de rosa, un tanque artesanal fabricado con un Dyane 6, una piscina hinchable gigante, un telescopio, un cine de verano, una réplica de la vitrina de las 13 Copas de Europa y una larga mesa surtida con embutidos ibéricos y vino Barbadillo en la que todos se encontraban sentados en el mismo lado. Detrás de la mesa había un biombo chino decorado con varias fotos de Sergio Ramos, el hijo de La Paqui, levantando diferentes trofeos.

Yo seguía de pie, a unos seis metros, embobado.

La Paqui tomó la palabra. Se notaba que era la jefa del grupo.

—Como ya habrá adivinado por nuestras precauciones y su conversación con Florentino, nosotros no existimos y este encuentro nunca se ha producido. ¿Qué es exactamente lo que desea?

Carraspeé, tragué saliva.

—Quiero saber cuál es el equipo que más nos conviene que gane la Champions. Tengo que escribir sobre ello.

—¿Algo más?

—No.

—Bien, permanezca aquí. Tardaremos un par de horas en elaborarle un informe, siéntese y tome usted lo que quiera, está en su casa, los amigos de Florentino son nuestros amigos.

Bertín Osborne.

El Equipo A se levantó de la mesa, dio unos pasos hasta situarse detrás del biombo y desapareció. Aguanté un par de minutos sin moverme y luego me acerqué cauteloso. En el suelo, detrás del biombo, había una pequeña trampilla. Aunque tenía mucha curiosidad por saber a dónde conducía, no me atreví a levantarla e hice lo que me indicaron: me serví una copa de vino y ataqué a todos aquellos ibéricos. Cuando faltaban diez minutos para las dos horas estipuladas una pequeña puerta se abrió a la izquierda del tanque Dyane 6. Primero apareció La Paqui con un portafolios y detrás, charlando animadamente, el resto del equipo.

—Aquí tienes nuestro informe. Son las deliberaciones finales. En primer lugar, te indicamos los favoritos de cada uno de nosotros y por último el que consideramos que va a ser el ganador. Te pido máxima discreción. Léelo, memorízalo y destrúyelo aquí mismo.

"A Coentrão le gusta mucho Pigalle, Le Lapin Agile y Luis Mariano"

COENTRÃO: PSG.

París Saint-Germain, una escisión simétrica-sentimental del Partido Socialista Gallego de los años 20 que, con el paso del tiempo, y la fuga de algunos de sus miembros a Oriente, derivó en el equipo de fútbol que hoy todos conocemos. A Coentrão le gusta mucho Pigalle, Le Lapin Agile y Luis Mariano, el irunés que emigró a París y cantaba aquello de C’est magnifique.

ANTXON MARI ETXEBERRÍA: ATLÉTICO DE MADRID.

Es imposible que el Atlético gane la Champions porque es imposible que el Atlético gane la Champions. ¿Hay alguna explicación para esta afirmación? No, no la hay, pero tampoco sabemos por qué sale el sol todos los días y siempre acaba amaneciendo. A pesar de ello, Antxon Mari, como buen chatarrero, apuesta por ellos. Dice que su museo es un poco como su furgoneta, está lleno de quincalla y chatarra.

BERTÍN OSBORNE: BARCELONA.

Bertín dice que si no gana el Madrid quiere que lo haga un equipo español. Siempre ha sido un romántico.

Bayern de Munich en la OktoberFest.

LA PAQUI: BAYERN DE MÚNICH.

El Terminator alemán, el único de los equipos que siguen en la competición capaz de imitar su mortal golpe del parabrisas. Si su hijo Sergio no hubiese estado sancionado hubiese sido nuestro máximo enemigo. A su favor está el codillo con cerveza y la Oktoberfest, en su contra, el chucrut.

Nuestra escrupulosa deliberación, después de cribar nuestros gustos personales, dibujar pantallitas con colorines, usar nuestras antenas parabólicas y cotejar miles de datos estadísticos absolutamente chorras, ha consistido en mandar todo al carajo y limitarnos a hacer caso a Coentrão, el talismán de nuestro grupo, que a su vez ha utilizado su infalible método de contar dos veces siete en la lista de los equipos participantes para llegar a la conclusión de que el PSG y el Barcelona jugarán la final.

"La experiencia nos ha demostrado que lo que dice Coentrão nos beneficia"

—¿Es esto lo que más conviene al Real Madrid?

—Sincerame