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Amar a Luis Suárez

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Amar a Luis Suárez

Escrito por: La Galerna10 julio, 2020
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Buenos días, amigos. “Eterno Suárez”, reza hoy como veis la portada de Sport. ¿Eterno en qué sentido? Suponemos, aunque el mismísimo Mefistófeles es eterno, que el divertido rotativo catalán dice “eterno” en un sentido laudatorio, y a esa conclusión nos conduce también la fotografía escogida para esta primera plana, que es una fotografía en contrapicado con tintes épicos, cazadora de Starsky en Starsky y Hutch, balón en ristre y mirada fija en la próxima hazaña dispuesta para el héroe en el porvenir. Definitivamente -no cabe otra opción-, Sport dice que Suárez es “eterno” en un sentido positivo.

Los destacados del flanco izquierdo refrendan esta impresión, por chocante que nos siga resultando. Hablan de promediaos goleadores actuales e incluso históricos, comparando al uruguayo con leyendas como Kubala.

Sí. Definitivamente Sport quiere a Luis Suárez. Sport ama a Luis Suárez, e imaginamos que lo hace ejerciendo de eco de la afición culé, que es quien compra (?) el periódico, y a tu público objetivo sueles darle lo que quiere leer. Si le das amor por Luis Suárez, será porque quieren leer amor por Luis Suárez. No conviene descartar la conclusión pavorosa de que el culé medio, pues, ame a Luis Suárez.

Amar a Luis Suárez. ¿Cómo será eso, queridos amigos? Porque imaginamos que amar a Luis Suárez significa amar las cosas que hace Luis Suárez. To know him is to love him, que cantaba Amy Winehouse.

¿Cómo será eso de amar a un individuo como Luis Súarez?, nos preguntamos afanosos. Love is blindness, también es verdad, ya lo cantaba en esta caso U2. Pero hombre, blindness hasta cierto punto. Y sin embargo se diría que no. Se diría que no hay un punto límite, que es un amor sin fronteras. De lo contrario, habría cabida en esta portada, habría cabida en los sentimientos culés, para un mínimo de criticismo con el lado oscuro de Suárez, que es un lado oscuro tan pronunciado que eclipsa el lado luminoso hasta el punto de hacernos dudar seriamente de su existencia. El amor ha de tener por fuerza goles que la razón no entiende.

¿Qué clase de escalofrío de pasión recorre el cogote de un seguidor del Barça cada vez que Luis Suárez agrede impunemente a un rival? ¿De qué manera se eriza el anhelante vello del amante de Luis Suárez cuando le ve por televisión incrustando su rodilla en la cara de un portero rival, para marcar gol a continuación con la connivencia del árbitro? Cuando Suárez simula penalti, con la patentada técnica de trastabillar una pierna propia con la otra pierna propia, ¿suspiran de amor las huestes culés? ¿Se mantiene viva la llama del erotismo cuando el charrúa viste la camiseta de su selección y propina dentelladas a rivales, o reclama penalti por manos del portero, como se le ha llegado a ver hacer? ¿Realmente se puede amar a alguien tan compulsivamente, tan frenéticamente empeñado en ser... como es?

Bien mirado, su aportación al equipo le respalda. El Barça era un equipo que se limitaba a fingir que le pegaban, y ahora pega también. El Barça era un equipo amanerado que buscaba perennemente la protección del árbitro a base de rodearlo sin descanso, acosándole, y ahora es también una escuadra que se abona a la treta y la escaramuza burlando al propio árbitro, todo ello propiciado por el efecto contagio de las vivezas (llamémoslas así) de Suárez sobre el césped. De igual manera que Valdano contaba que en los entrenamientos todos querían dar el pase mirando a otro lado, como Laudrup, ahora todos en el Barça quieren fingir ahogamientos en el área y ejecutar portentosas croquetas en el uno a uno contra el portero cuando el portero ni les ha tocado. Hasta Messi se ha suerizado, y le han perdonado sendas expulsiones ante Real Sociedad y Athletic por pisotones a rivales mientras miraba al tendido simulando inocencia.

El Barça era un equipo teatrero y ahora, sin haber perdido esa virtud (?), es también un equipo bronco y malencarado, y si lo es es gracias a Luis Suárez. Dado que ha contagiado a todo el equipo, el socio del Barça más remiso a quererle ya no tiene más remedio que hacerlo si quiere seguir siendo del Barça. Ya no es aquello de “Es un tal, pero es NUESTRO tal”. Ahora consiste en “Es un tal, pero es que nosotros SOMOS ESO”.’

A todo esto, tras la victoria del Barça el miércoles, el Madrid está hoy obligado a ganar al Alavés para mantener la ventaja en este tramo final de cuatro partidos que nos separan del título liguero. El Alavés no será un rival fácil. Necesita puntuar porque los resultados propios y ajenos lo han situado al borde de la zona de descenso, y eso le convierte en un enemigo de cuidado. Tanto As como Marca, como veis, destacan a Hazard, recuperado, como el principal arma de los blancos. A Hazard le estamos empezando a querer los madridistas, a pesar de sus desafortunadas lesiones, y la sensación es que querer a un tipo como Hazard ha de ser, a la fuerza, ligeramente distinto a querer a un tipo como Suárez.

La victoria de esta noche es crucial. Hala Madrid.

Os dejamos con la portada de Mundo Deportivo porque a veces sois un poco insanos y querréis verla. Os la ponemos también porque nos llama la atención el faldón superior relativo al baloncesto. “Calathes llega hoy y Llull se pica”, sueltan arteramente los de Nolla en referencia a un tuit de Llull en el que ironizaba con la cantidad de dinero que se está gastando el Barça en fichajes.

No, Mundo Deportivo, Llull no “se pica”. Llull se asombra -y seguramente se escandaliza un poco- al ver cómo un club que hace ERTEs a sus empleados más humildes luego hace fichajes millonarios en todas sus secciones. O sea, se escandaliza con aquello que escandalizaría a cualquiera.

Pasad un gran día.