Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
El Zidane más italiano

El Zidane más italiano

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon7 enero, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Aunque el Zidane jugador entró en una nueva dimensión el día que llegó al Real Madrid, pocas dudas pueden caber en que el genio francés fue un producto del Calcio. Durante su estancia en la Juventus, Zinedine tuvo dos técnicos: Lippi y Ancelotti, dos entrenadores con algunas cualidades que se pueden apreciar en el libreto de Zizou. De Carletto el francés ha incorporado su obsesión por el control de los partidos desde el equilibrio y el control del balón. De Lippi hasta hace poco no era fácil observar la influencia. Los 12 goles recibidos en toda una primera vuelta han resuelto el enigma.
No se trata de postular que Zidane sea un entrenador defensivo. Como jugador era más bien todo lo contrario pero, hasta llegar al Madrid, convivió en equipos muy tácticos. Si algo se recuerda de la Juve de Zidane y de la Francia campeona del Mundo y de Europa es que eran equipos rocosos, físicos, casi imposibles de batir. No cabe duda de que eso permeó en Zidane que ahora afronta su primera temporada como entrenador sin Cristiano Ronaldo. Como venimos diciendo y como dictan los fríos números, el bagaje ofensivo del Real Madrid ha caído estrepitosamente desde la salida del luso. La pérdida de 50 goles por temporada no podía tener otra consecuencia a corto plazo. Ante ese panorama, el Real Madrid fue incapaz de adaptarse la temporada pasada. Seguía siendo un equipo que concedía defensivamente, pero ya sin la garantía de gol de antaño. Si años atrás, los goles encajados habían costado ligas, sin Cristiano directamente el coste pasaba a ser dejar de competir.

Si algo se recuerda de la Juve de Zidane y de la Francia campeona del Mundo y de Europa es que eran equipos rocosos, físicos, casi imposibles de batir

Desde la distancia Zidane pareció tomar nota, pero los primeros compases de esta temporada no fueron demasiado halagüeños. Amén de los 7 goles ante el Atleti, la temporada comenzó con un gol en Vigo, otro en el Bernabéu ante el Valladolid y 2 ante el Villarreal. En Europa el balance dejaba 5 goles encajados en 2 jornadas y la clasificación en peligro. El Madrid era un equipo sin demasiado gol que seguía encajando como cuando vivía en la abundancia. Entonces pareció haber una conjura que se vislumbró en Sevilla con 3 centrales. La puerta a cero en un campo tan complicado pareció cambiar el chip del equipo que empezó a comprobar que desde la portería a cero también se sumaban puntos.


En esta evolución ha sido fundamental la mejora de Courtois y de Varane, además del enorme trabajo de Casemiro y Valverde en el centro del campo. El portero belga vuelve a ser el guardameta que fichó el Real Madrid tras proclamarse mejor portero del Mundial. Thibaut rezuma confianza en todas sus acciones y parece haber dejado atrás las dudas que le asolaron los 14 primeros meses de su estancia en el Madrid. En Getafe sostuvo al equipo con paradas decisivas y no es el primer partido en el que se muestra como el más destacado del equipo. Por su parte, Varane ha recuperado el nivel que le colocó en la pelea por el podio del balón de oro. La confianza permite sobrepasar límites y el francés ya se muestra decisivo también en el área contraria. Sus 3 goles en Liga así lo confirman. De la mano de Sergio Ramos, Varane vuelve a tirar la línea defensiva muy arriba y el Madrid se muestra como un conjunto que juega en pocos metros complicando la vida a los rivales, que no suelen disponer de demasiadas ocasiones para chutar y cuando lo hacen se encuentran un portero en un gran momento. No es casualidad que el Madrid, además de ser el equipo junto al Atlético que menos encaja, también sea el que menos disparos recibe. Como ingrediente adicional, el Club ha sabido encontrar el contrapunto de Marcelo en la izquierda. Mendy todavía no se muestra demasiado productivo en ataque, pero todavía no ha habido delantero que le haya sobrepasado. Rara vez pierde la posición y cuando ello sucede podemos ver como su superioridad física le permite recuperar.

Resulta evidente que para luchar por los títulos el Madrid deberá tener mayor lucidez de cara a puerta, pero probablemente no precise de tanta producción como antaño porque esta temporada el 0 en la portería se está convirtiendo en una saludable costumbre de la que, por cierto, ha disfrutado durante muchas temporadas su máximo rival y que, por la ley de vasos comunicantes, parece haber perdido. Los 23 goles en contra del Barça le colocan en números en los que resulta muy complicado ganar.