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El misterio de Maripán

El misterio de Maripán

Escrito por: Mario De Las Heras23 septiembre, 2017
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En realidad el protagonista del partido sólo podía ser Maripán. Un jugador con un nombre así sólo puede ser protagonista más allá de su actuación personal y del nivel del partido y de su misma entidad. Maripán tiene que ser mucho más que un futbolista. Maripán es una cosa infinita. De una etimología mareante. Maripán puede ser el nombre de un héroe proscrito, un héroe distinto del que podría ser Isco, que a veces cuando mira la jugada parece un galán de los años treinta del tipo de Jorge Sanz en La niña de tus ojos.

Este Madrid vitoriano de hoy (algo victoriano, también) es fresco. Parece una lechuga turgente y amarilla recién regada. Oigo ¡In-de-pen-dencia, in-de-pen-dencia!, como si lo gritaran los Oompa Loompas desde la fábrica de chocolate, cuando aparece Ceballos a lomos de un unicornio blanco y desmonta y marca gol, su primer gol en el Madrid, después de una refriega de batalla tolstoiana con humo y sombras y barro mientras por ahí continúa el arcano de Maripán.

Estoy pensando en la alineación madridista y me acuerdo de Steve Cram, aquel rey inglés de la milla en los ochenta que se mantenía agazapado en el grupo hasta que saltaba en la última curva para superar a todos sus rivales con suficiencia. Esta Liga es como una milla de Steve Cram, en la que el Madrid saltará al final y ganará con esa plantilla configurada para la rotación mientras los demás, con la lengua fuera, lo verán adelantarles.

La incógnita, el misterio que es Zidane para el periodismo deportivo (y para la afición deportiva, a mí me fascina su elegancia a lo Montesquiou como si sólo pudiera escribir de él Proust) resulta apasionante y divertidísimo. Cómo se pregunta en voz alta (no puede evitarlo) por qué no calienta nadie con un uno a dos peligroso en Mendizorroza. Es casi como el misterio insondable de Maripán. ¿De dónde puede provenir tan extraordinario nombre? ¿Pudo ser Maripán una mártir de una guerra antigua y olvidada? ¿Y una especie de vírgen del trigo?

Hay una evidente, y absurda (pero comprensible tal y cómo está el personal), pérdida de fe en el madridismo. Es verdad que Asensio juega últimamente como con una especie de rebeldía secreta que acaba por traslucirse. Una parsimonia que aparece de pronto como si se desmoronase su actitud de campeón, justo lo contrario de la ansiedad que supera a Carvajal, que no es precisamente lo que le pasa a Isco a lo largo de noventa minutos. Está todo ahí, incluido Cristiano, pero enrarecido. Es un momento extraño en el que los goles se escapan y por ello las desconexiones toman mayor espacio, como el odio a Cristiano por los campos del mundo o como el desasosegante enigma de Maripán en mi cabeza.

Maripán, Maripán. Lo repito y se me aparece un verso de Zorrilla. En la tele Axel Torres habla con criterio igual que a Valdano le salen pompas con forma de flores cuando habla como si se hubiera tragado la pastilla de jabón con el hipopótamo grabado de mi hija. Pero Axel entra en cortocircuito a pesar de todo. No tiene clara la roja directa (que no es mostrada por el árbitro) al alavesista tras la repetición en primer plano y cámara lenta del codazo de kick boxing a Lucas Quinto. Axel, Axel. Lo repito y no me puede salir ningún verso de Zorrilla. Se llama igual que el Superdetective en Hollywood.

Y de los penaltis qué decir. ¡Una maldición sánchezarmínica! ¡Una plaga villarística! ¡un conjuro gaspartiano! Este Madrid tan cuestionado debería ser sin todo esto el líder destacado del campeonato y sin embargo anda rondando por todas partes el rumor de viejas. Y con él los miedos. Que se lo digan a Ramos delante del oscuro abismo de la portería vacía donde las virguerías de un joven Cristiano, como un joven Werther, cobran trágico final. Este Madrid sería un romanticismo invencible y popular como el de Goethe de no ser por la bajeza de tantos voceros. ¡Ay! ¿Pero qué será Maripán? ¿Acaso una multinacional panera cuyo fundador la creara en honor de su amada, la Mari, como el emperador mogol mandó construir el Taj Mahal?

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.

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