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El ascensorista del Barçaly Wilshire

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El ascensorista del Barçaly Wilshire

Escrito por: La Galerna23 mayo, 2020
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Buenos días. Esta mañana estamos preocupados por Quique Setién. En realidad, no sabemos si debemos estar preocupados o, por el contrario, él es feliz así. Nos hemos acordado de Dennis, el ascensorista del hotel Beverly Wilshire en Pretty Woman, y se nos han quitado las malas sensaciones. Vemos a Setién tan feliz en el Barsa como a Dennis en su ascensor. Nos hemos acordado de Dennis al ver a Quique en la portada de Sport. Más concretamente en aquella escena en la que el director quiere saber quién es esa señorita con botas que se aloja en su hotel, y ella no sabe qué decir y ve a Dennis en el ascensor y dice: “Ese me conoce”, y el director lo llama, a Setién, y le pregunta ( a eso lo llaman en Sport “analizar el presente y el futuro del Barsa”) con quién llegó esa encantadora joven la noche anterior, mientras sutilmente le coloca el cuello del uniforme.

Una vez sabido quien es Vivian y quien manda en el Barsaly Wilshire, Dennis puede continuar a lo suyo con su alegría discreta. Que Cuchitini dice que jugando así no se gana en Europa y que “Piso ocho”, pues piso ocho. Que Neymar y “Piso cinco”, pues botoncito y al cinco. Que si Lautaro y el ático, pues pulsar ático y a correr, o a ascender. Y luego vuelta a bajar, y así, entre toque y toque (de dedo y botón) se mueve el Barcelona de Setién según Sport.

Nos hemos ido al otro lado de la calle, una calle que es como el Bulevar de Montparnasse donde rivalizan, en una esquina y en otra, los literatos de Le Dome y La Rotonde, y nos ha vuelto la congoja por Setién. Hemos sentido como si lo estuvieran arrastrando sin consideración por todo el bulevar, desde Le Dome a la Rotonde. Qué crueldad cataculé. En el lado de Mundo Deportivo vuelven a las andadas con la humedad. “SETIÉN SE MOJA”, amigos, que es la manera sicalíptica que tienen aquí de que Quique le dé al ascensor. No es pulsar un botón, es mojarse. Miren esa fotografía del infortunado entrenador cántabro. ¿No parece esa cara (aparte de por la tez púrpura del novio vendedor de teletienda de la madre de Bridget Jones) la del capitán de Loca Academia de Policía cuando junta sus partes nobilísimas a la tribuna para dar el discurso? Setién se moja, dicen, y le ponen cara de contento, casi de éxtasis. ¡Ay! Dan ganas de decir: ¡Hombre, ya está bien! Pero suponemos que va en el sueldo este uso desconsiderado de su persona, por mojado y feliz que quieran presentárnoslo.

Nos vamos a Madrid con mal cuerpo. Ya saben que el Portanálisis es un Road Article y hay que estar preparados para todo. Hoy As es como un pueblo vacío del Sur americano, donde se levanta el polvo de la calle y ruedan los tumbleweeds. La gente te mira como mal debajo de los soportales, donde el tiempo se ha detenido. Parece que tu llegada está a punto de darle al play después de mucho tiempo. Y por eso miran malencarados. Es como El Villorrio de Faulkner donde suceden cosas tan sórdidas como que Hazard y Vinícius son incompatibles. Y dicen que eso lo dice Zidane. Hay que salir cuanto antes de este andurrial tan feo.

Llegamos al final del viaje de hoy y os dejamos, menos mal, en otro lugar más agradable donde podéis leer una entrevista al bueno, en todos los sentidos, de Vinícius.

Pasad un buen día.