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Diez minutos de pesadilla

Diez minutos de pesadilla

Escrito por: Athos Dumas28 diciembre, 2017
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Me voy a centrar en los funestos diez minutos que transcurrieron desde el 53 al 63 en el pasado Clásico. Tras una correcta primera parte, en la que “a los puntos” dominaba por poco el Madrid, los primeros minutos de la segunda mitad ya hacían pensar que el Madrid no se mostraba fresco, ni de piernas, ni de mente, y el Barcelona se adueñó del balón y empezó a ver la posibilidad de llevarse el partido. Pero el verdadero desastre comenzó en el minuto 53:12 cuando Kroos falló claramente un pase al hueco dirigido hacia Benzema, pase que fue cortado por Sergi Roberto. En ese mismo instante, se ve en la imagen de BeIN, había ocho jugadores del Barcelona (incluyendo a su portero) muy cerca de su propia área, por cinco del Madrid, los dos laterales adelantadísimos, más los dos delanteros y el propio Toni Kroos.

A partir de esa interceptación, se abre la caja de Pandora. Mientras Sergi Roberto avanza buscando en quien apoyarse, hasta que se encuentra a Iniesta, hay hasta tres jugadores blancos -Kovacic, Casemiro y Modric- cerca de la jugada sin conseguir atajar el pase. Carvajal empieza un lento despliegue y, aunque en la imagen no se ve, se supone que Marcelo también. Iniesta hace un pase atrás a Busquets y el que hace un movimiento prodigioso es el propio Sergi Roberto, que poco a poco avanza metros y se escora a la derecha. Kovacic va retrocediendo buscando tapar a Messi, mientras Kroos trata de taponar a Busquets que, con un gran amago y luego un regate, se zafa del alemán. Ve a Rakitic (Casemiro se va a cubrir a Iniesta) que se marcha de la vigilancia de Modric. Carvajal en ese momento está a veinte metros de Suárez, totalmente desmarcado, Kovacic se pega a Messi y Marcelo queda solo para cubrir a Sergi Roberto y a Paulinho. Casemiro se queda cubriendo a Iniesta y no vuelve al pivote central, tardando en bajar a defender.

En ese momento el Madrid está roto: los dos centrales, Marcelo en inferioridad de condiciones, Kovacic con Messi, Suárez solo y muy lejos de cualquier defensa. La clave estaba en que o bien Carvajal se fuera a por Rakitic (con el peligro de dejar aún más libre a Suárez) o bien que Kovacic saliera a por el croata del Barcelona. Carvajal sigue la jugada de Rakitic a distancia, Modric no puede seguir a su compatriota y Kovacic duda. Es el minuto 53:26 hay cinco del Barça (Paulinho, Sergi Roberto, Messi, Rakitic y Suárez contra los dos centrales blancos, más Marcelo y Kovacic).

En ese momento la opción más clara era que Kovacic parase (jugándose la tarjeta) a Rakitic. Marcelo, en lugar de tapar a Sergi, prefiere acercarse a la posición de Messi. Dos segundos después, ya es tarde: Kova ha dudado y se ve que con Messi están Marcelo y Kovacic (!!!), mientras que Sergi está ya escorado como extremo, a la espalda de Ramos, que no sabe si cubrirle o ir a por Rakitic. Para más desastre, Rakitic aún tiene metros por delante y tanto Paulinho como Suárez están completamente solos. Varane decide ir a cubrir a Rakitic. La suerte está echada puesto que Carvajal en ningún caso llegará a cubrir a Suárez. Modric ya está bien lejos y Kroos y Casemiro no se sabe donde están. La jugada en el 53:29 ya está clara. Sólo podía evitarse el gol con un mal disparo de Suárez o con una parada (no faltó tanto) de Keylor.

Ese primer gol no fue por tanto a causa del error por indecisión de Kovacic. Los laterales no bajaron rápidamente (sobre todo Carvajal) y Marcelo prefirió ir a por Messi en lugar de a por Sergi Roberto. Los centrales estuvieron vendidos en todo momento. Los otros tres centrocampistas prácticamente estaban en la línea central del campo cuando la jugada se iba a culminar.

Todo esto no puede ser por fallo de Zidane, casi todo el equipo se colocó mal, bajó muy lentamente o hizo malas elecciones de marcaje (Kovacic y Marcelo). Pasó todo al mismo tiempo. Y en menos de 20 segundos.

A partir de ahí, en los siguientes minutos, tomó protagonismo Luis Suárez, que desquició en dos minutos a Casemiro y de paso a todo el equipo, justo lo que no necesitaba el Madrid para recuperarse del mazazo del gol.

En el minuto 59, con la tarjeta de Ramos, el equipo pedía a gritos los cambios de Bale y de Asensio por Benzema y Kovacic. Pero hubo 2-3 minutos de dudas, el balón no salía del terreno de juego. En el 62’ hubo oportunidad de calmar ánimos y de hacer los cambios, cuando Messi hizo una falta sobre Kovacic. Pero el Madrid prefirió sacar rápidamente la falta y aquella fue su tumba: Modric sacó sobre Casemiro, que perdió el balón en la zona de los tres cuartos y la jugada siguiente demostró el despropósito de esos diez minutos lamentables del Madrid. Hasta Piqué se sumó al ataque. Carvajal volvió a desguarnecer su zona, Suárez encontró a Navas en el mano a mano, luego el poste tras asistencia de Messi y tras un estrambótico despeje de Varane, el cabezazo de Paulinho fue interceptado por Carvajal en otra mala decisión. Difícil de tomar en centésimas de segundo, pero era sin duda mejor un 0-2 con treinta minutos por delante y 11 contra 11 que un 0-1 con expulsión y un más que posible 0-2 por el penalti señalado.

Todo lo anterior transcurrió desde el 53’ al 63’. Quién sabe lo que hubiese podido pasar si el doble cambio de Bale y Asensio hubiese llegado justo en el momento en que Ramos recibió la tarjeta amarilla por su manotazo a Suárez.

En el 63’, tras la transformación del penalti, el partido ya era por entonces como el castigo que le infligió Zeus a Sísifo: una tarea inútil, trabajosa y sobre todo ingrata.