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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Desfachatez

Escrito por: La Galerna1 abril, 2020
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En tiempo de crisis cualquier agujero es trinchera. Desfachatez es un término que procede del vocablo italiano sfacciatezza que significa descaro. En ocasiones como esta, de confinamiento y pandemia, recurrir a la desvergüenza puede parecer el único camino a la hora de buscar la primera plana de un diario deportivo. No hay deporte, no hay competiciones y la desfachatez es la única alternativa. Oiga usted, me dirá amigo galernauta ¿Y el ingenio? ¿Y la brillantez? ¿La originalidad? ¿La reflexión? ¿El análisis?

Hablamos del diario Sport así que tampoco nos pongamos a pedir peras al olmo.


Esta portada, que oscila entre el rostro de cemento y la faz de mármol, es un buen paradigma de la desvergüenza más absoluta de los voceros propagandistas de un FC Barcelona que ha puesto un ERTE sobre la mesa para pagar a sus empleados.

Salvados también gracias al pulgar hacia arriba del Emperador Leo en el Coliseo, que ha preferido salvar del pasto de los leones a los curritos antes de que las propias fieras le ronden el culo tras la enésima filtración de Bartomeu. Un Nobita cuyo único afán reciente, dicho sea de paso, es atornillarse a la poltrona hasta que pase el Estado de Alarma.

¿Quién recuerda ahora el chiringuito de fake news e influencers de Hacendado que cocinó Nobita con su junta de Doraemons para arrimar siempre el ascua a su sardina? Nadie.

Y como en tiempos de crisis cualquier agujero es trinchera, la Matrix blaugrana ha convertido un ERTE a los curritos en una proeza pecuniaria digna de la portada de The Economist, así como un ajuste a regañadientes del cinturón de la primera plantilla en un acto piadoso de Leo de Locskley en Sherwood.

Esta semana lo hemos visto de Che en la portada de L´Equipe así que no os extrañe que la que viene lo veamos como Sor Citroen. Todo esto, no obstante, nos parece dentro de la lírica habitual del diario Sport y sus compadres. Sin embargo, lo de la primera plana de tal día como hoy ya nos parece directamente un cachondeo al contribuyente. Con semejante ajuste de cuentas en Can Barça, con un ERTE para sus empleados a pagar a través de las arcas del Estado, de todos nosotros, en la situación de gravedad que se encuentra el país, resulta insultante especular, 24 horas después, con el fichaje de Neymar y Lautaro en portada, que son dos baratijas, como todo el mundo sabe. Esta primera plana vendría a ser como aquella limosna que se da pensando en la nutrición de un sintecho, bocata de calamares mediante, para finalmente comprobar espantando desde el horizonte como el susodicho se lo gasta en un cartón de vino en el chino.

Esto se llama desfachatez. No la del Barça en este caso, ni por supuesto la del vagabundo que bastante tiene con los suyo. Ésta es la desfachatez del diario Sport.

Un claro ejemplo de sfacciatezza anunciada, en la medida en que el director de este diario, un señor llamado Ernest Folch, se preguntaba hace unos días desde una de sus inclasificables columnas de opinión por qué nadie investigaba las cuentas del Madrid y por el contrario se fiscalizaban las del Barcelona. Lo hacía, por supuesto, con anti madridistas cajas destempladas y con el diccionario culé en la mano. Ya saben, donde pone “caja tensionada” hay que leer “más tiesos que la mojama” y donde pone “gesto histórico de los jugadores” hay que leer “cocodrilos en los bolsillos”.

No hace falta ser economista para entender la comparativa, Señor Folch. Lo explicaba brillantemente en La Galerna Ramón Álvarez de Mon. El Madrid cerró el ejercicio con 156 kilos en caja y una deuda neta negativa. No hace falta ser un lince para ver que los fichajes de pufinho Coutinho y Vendelé han sido todo un prodigio de rendimiento y explotación económica. Ni qué decir tienen las renovaciones del Che Guevara.

Así las cosas, hoy el Sr. Folch se ha lanzado al vuelo para cumplir su profecía autocumpilda, como cuando Batman vislumbra la batseñal iluminando el cielo de Gotham. No se la ha pegado aún, pero se la va a pegar, claro. Ha olido que el propio Real Madrid estudia aplicar recortes y ha saltado de un rascacielos gothamita. Y lo mejor. Que el Madrid lo estudia tras la jugada maestra del Barça, ojo, que el coronavirus no tiene nada que ver con la movida.


Sin embargo, MD ni comparte el énfasis al respecto del Sr. Folch ni genera una sobredosis de desfachatez como la de su rival, Sport. Incluso nos trae una buena historia como la aventura de Xavi Pascual. A las pruebas nos remitimos.

Donde unos hablan de presuntos recortes madridistas a todo color y con foto de Florentino en plan Kingpin, otros lo reducen a una línea de breve y a un 10% de ajustes salariales. Con la discreción que deberían marcar los cánones en los tiempos que corren. Y es que donde unos quieren fichar a Lautaros y Neymares otros se conforman con renovar a dos y al de siempre.


Ya nos explicará Marca en páginas interiores cómo es eso del fin de los fichajes de los 100 millones. Entendemos que es lo que toca tras el erial que va a dejar a su paso la puñetera pandemia de coronavirus. Nos va a dejar la “caja tensionada” que dirían por otros lares. No queremos aventurarnos demasiado con los números, nosotros que somos de madridismo y sintaxis, pero entendemos que los fichajes no costarán 100 kilos porque no habrá quien los tenga, por tanto costarán lo que uno esté dispuesto a pagar, ergo al final, lo de siempre. Y Lautaro se quedará en Milano y Neymar de batucada en el cumpleaños de su hermana.


Decíamos al principio de este portanálisis que en tiempos de crisis el ingenio, la brillante y la originalidad son salidas airosas para confeccionar una primera plana deportiva. No ha sido el caso de la Ouija hoy tampoco.

Es difícil rascar primeras planas cuando la pelotita no rueda pero podéis hacerlo mejor. ¿Qué es esa orla en torno a Zidane? ¿Bale no ha estado jugando al golf en su jardín durante el confinamiento o qué pasa? Vamos a tener que llamar a Freddy para que ponga orden

Te echamos de menos Relaño

Firmado: El portanalista.