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Cuando se retiró Zinedine Zidane

Cuando se retiró Zinedine Zidane

Escrito por: Quillo Barrios3 julio, 2017
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Reconozco que se me cayó alguna lágrima cuando vi a Zidane abandonar el campo en aquel Real Madrid-Villarreal de mayo de 2006. López Caro lo sustituyó por Raúl Bravo para que recibiera el homenaje que merecía. Zizou miró a su alrededor como si todo aquello formara ya parte del recuerdo. El Bernabéu, entregado, se puso de pie para despedir a un jugador y una época. Decía adiós -o hasta luego, visto lo visto- un futbolista que había rescatado la elegancia, el brillo y la clase para un club que recordó sus orígenes con él de la mano.

Yo, todavía joven e ingenuo, era de los que pensaba que no siempre el Real Madrid estaba por encima de todo y de todos. Sentía que la baja de Zinedine Zidane nos iba a golpear duramente, más todavía al ver que la solución pasaba por los Cassano, Soldado, Robinho y compañía. Sí, también estaban Beckham, Raúl y Roberto Carlos, pero todos ellos con el cuentakilómetros al límite y habiendo dado ya su mejor versión años atrás. Al Madrid se le venía encima una nube negra y un futuro a corto, medio y largo plazo bastante preocupante.

Era de los que pensaba que no siempre el Madrid estaba por encima de todos

Una década después de aquel adiós, de aquella despedida que sonó a tragedia por el mayúsculo valor del que cogió las maletas para irse sin nosotros, el Real Madrid sigue ahí, y no de cualquier manera. Tres Champions League en los últimos cuatro años, una Liga reconquistada tras un lustro caminando por el desierto, varias Copas del Rey, algún que otro Mundial de Clubes y un proyecto extraordinario plagado de talento, gente joven, cracks de talla mundial y un entrenador que en mayo de 2006 se fue para volver.

Vive el club blanco una época dorada que nació hace bien poco, por lo que, intuyo, todavía le queda -o debería- un largo recorrido. Florentino Pérez tardó en construir el proyecto más ambicioso y sólido del fútbol moderno, pero lo consiguió. Nadie dijo que una hegemonía se alzase de la noche a la mañana. Empezó fichando a los mejores para plantarle cara al Barcelona de Guardiola, acompañó después a esos gigantes con clase media y cerró el círculo con cantera y jóvenes talentos que han sabido dar la talla.

En medio de este majestuoso escenario aparece Cristiano Ronaldo, el jugador sobre el que gira todo. Es el mejor y nadie lo discute. Su última Champions League ha sido la mayor exhibición a nivel individual que ha vivido el torneo en muchos años. Más de un gol por partido desde que aterrizó en el Real Madrid y una incidencia brutal le convierten en uno de los futbolistas más importantes de la historia de la entidad. Cristiano Ronaldo es el Real Madrid. Tiene el ADN del Real Madrid. Es, como el Zidane de principios de Siglo XXI, el hombre que sostiene los cimientos de todo un equipo.

Sin embargo, el matrimonio Cristiano-Madrid pasa por un momento delicado. Problemas fiscales y silencios incómodos han convertido lo que parecía un idilio irrompible en una crisis de pareja que amenaza con llevarse al portugués lejos del Santiago Bernabéu. Lo haría por la puerta de atrás, de forma fea, totalmente contrario a lo que él se merece tras haber dado años de gloria infinita al madridismo. Pero lo haría, al fin y al cabo. El fútbol no entiende de tiempos ni de homenajes. El fútbol te arrastra y le da igual que lleves chandal o traje y corbata.

Si finalmente el divorcio se lleva a cabo -esperemos que no-, Cristiano Ronaldo y el Real Madrid se perderían el uno al otro y ninguno saldría ganando. El '7' descubriría que lejos del Bernabéu hace mucho más frío -que pregunte a Özil y Di María qué tal desde que sucumbieron en su pulso a Florentino- y el propio campeón de Europa tendría que buscar esos cincuenta goles por temporada -y mucho más- en otros jugadores sabiendo que ninguno te dará, al menos ahora, lo que te ha dado Cristiano Ronaldo.

Pese a todo, yo, once años después, ya me he dado cuenta que el Real Madrid sí está por encima de todo y de todos. Si Cristiano se va, lo echaremos de menos y nos echará de menos, costará cubrir el socavón y habrá partidos que no ganaremos porque el hombre que te daba ese plus ya no estará, pero, a diferencia de 2006, el proyecto actual es sólido, el Madrid viene golpeando con puño de hierro, hay una hegemonía evidente a nivel europeo y se mira al futuro con la tranquilidad que da saber que Asensio, Llorente, Isco y compañía tienen un plan y piensan ejecutarlo.