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Crónica (2) del Getafe, 1 ; Real Madrid, 5

Crónica (2) del Getafe, 1 ; Real Madrid, 5

Escrito por: Mario De Las Heras16 abril, 2016
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Terminó el partido de Nadal, quien ya está, por cierto, otra vez en la final de Montecarlo, y al cambiar de canal la pelota en el Alfonso Pérez, de tan grande me pareció hasta fea.  Luego la vista se me acostumbró, y entre los pies ya corría la pelotita esa que manejan los jugadores del Madrid últimamente como malabaristas en primavera, con un sol californiano mientras suenan los Beach Boys. Y eso que en Getafe hacía hoy un día londinense. Pero da igual porque seguían sonando los Beach Boys.
La pelota ya era bonita, bien conformada, como James, que es un niño bonito al que hay que dar cariño, acariciarle, tocarle. El colombiano participaba un poco por libre en ese centro del campo libérrimo con Isco y Kroos, que hacía de institutriz ¡y alemana! de los dos pequeñuelos. Llegaba el Madrid con facilidad liviana, que es una exageracion de faciidad, tanto como ver a a Sánchez Dragó corriendo desnudo por el campo en aquella parodia de los de Muchachada.
Había tanto espacio que invitaba a soñar en más cosas que en jugar a fútbol. Yo soñaba con la trigésimo tercera Liga y la undécima Copa de Europa mirando al televisor sin mirarlo. Me despertó Camacho tras un intento de remate de Cristiano en boca de gol. "¡L'andao por detrás!, dijo el murciano, y yo ya pensaba que alguien había entendido mal el Animus Fellationis. Afortunadamente Cristiano se mantuvo entero, lo cual demostró minutos después con un disparo al palo.

getafe 1 real madrid 5
Entretanto seguían las combinaciones. El Madrid parecía un vestuario femenino de los años cincuenta: todas esas mujeres en ropa interior hablando al mismo tiempo. Pedro León tenía su detalle de todos los partidos y yo miraba a Esnáider con añoranza de otras épocas. Juan Eduardo Esnáider siempre ha sido, hasta en el Atleti, un tipo con clase. Fue cuando empezó, tras la superioridad manifiesta, el período de ofuscación corriente del madrid (como el detalle corriente de Pedro León), la otra cara de un equipo cuyo éxito depende de que uno de sus dos polos, el virtuoso, se imponga al otro. Ya sabemos que éste aparecerá, pero no importa si es capaz de superarlo como ignoraba John Nash, un genio, a sus amigos imaginarios.
Yo veía a Cristiano moverse, correr, tocar, conducir y le sentía como nunca. Cristiano es la mano del anuncio aquel de BMW. Una mano ligera, relajada, atenta. Isco tocaba las castañuelas por el centro y Kroos parecía decirle: "¡castañuela no! ¡achtung!", pero el malagueño seguía taconeando, y taconeando bien, no para guiris.

Hubo unos brazos levantados de Cristiano: un penaldo (Jabois), y luego Isco se fue por el fondo como adentrándose en la selva. Bale corría en horizontal por la playa de St. Andrews salvando piernas getafenses pero no encontraba el hueco para disparar su zurda. Si por Isco fuera los partidos los jugaría en el círculo central, como si fuera el escenario aquel del comeback de Elvis con su nuevo peinado futbolero.
El de Benalmádena rompía (para contradecirme) esa melé de los músicos y lanzaba a Gareth para delante. Fueron los preámbulos como riffs de guitarra y solo de baterías para que James se adentrara un poco desde la banda y centrara a Benzema, que, adelantándose, y quedándose sólo ante Guaita, marcó tropezándose. En Francia deben de haber perdido todos los valores de la República. Bale seguía buscando un claro y, al no encontrarlo, buscaba pases entre medias con algo de presbicia. En el treinta y uno disparó Ronaldo a puerta con el británico libre de marca a su izquierda, pero nadie tiene derecho a quejarse ante Cristiano. En todo caso el portero Guaita, al que le dolerá el brazo toda la semana.
Cristiano cada vez parece más clásico. Va de blanco y lleva botas negras, como las de antes. Es como una reencarnación. Es Puskas corriendo rápido en el NODO. Benzema impartía lecciones de genio, unas lecciones inútiles, de las que no se pueden aprender, sólo disfrutar. Hubo otro Penaldo, y luego, en el treinta y nueve, Isco la sacaba para Bale, y éste para Benzema que le dejaba el camino libre y liso al de Málaga para derramarse sobre el área rival. Dos a cero. Terminaba la primera parte con la última gran noticia: Keylor, al fin, probaba el balón.
Empezó el segundo tiempo con el Getafe encaramado a la valla. Una temeridad porque acabó venciéndose despues de que Karim, de un golpe perfecto de madera que salvó el bunker getafense, embocara para Bale que ya corrió y corrió como Forrest y marcó de perfecta definición. Se marchó Carvajal por Nacho, del que Camacho, imbuido de Valdano, aseguró que es un "comodín defensivo excepcional". Bonitas triangulaciones, sencillas, ligeras. Isco, Marcelo. Bale se fue a descansar y en su lugar apareció Lucas Quinto. Pepe tapaba el escaso peligro local (es un decir), y Marcelo me animaba la tarde con un control de cabriola.
El último cambio iba a ser el de Benzema por Jesé. Se oian unos gritos de fondo. ¡Florentino dimisión!, decían, y entonces los reconocí: era el Frente nacional de Judea. El árbitro se inventó una variante de la cesión y se lanzó una falta dentro del área que paró Keylor a bocajarro no por pura vida sino por puro amor. Luego Sarabia cogió adelantado al costarricense y le superó para poner el tres a uno en el marcador. Era el minuto treinta y ocho. En el cuarenta y dos Lucas Quinto, cómo es LucasQuintito, se marchó por la banda y se la puso a James, que recortó ¡de puntera! para acomodarse y marcar el cuarto. Quedaba el gol de Cristiano. Bonito regalo, tras pase de quarterback de Isco, de parte de Jesé.

LAS NOTAS:
Keylor: Destaca (D). Durante la primera parte se hizo las uñas. Parada monumental en la segunda.
Marcelo: Destaca (D). Modo bajo consumo.
Pepe: Destaca (D). Le vi salir de picos pardos.
Varane: Destaca (D). Tranquilo. Cuidando el recreo.
Carvajal: Destaca (D). Modo bajo consumo.
Kroos: Destaca (D). Froilan Toni.
Isco: Destaca (D). Marisol.
James: Destaca (D). Joselito.
Bale: Destaca (D). No sé cómo puede, con su hernia.
Benzema: Destaca (D). Es bello, y efectivo, hasta cuando tropieza.
Cristiano: Destaca (D). El decimoquinto Dalai Lama.
Nacho: Destaca (D). "Comodín defensivo excepcional" (Camacho).
Jesé: Destaca (D). El eterno sobresaliente taurino.
Lucas Quinto: Destaca (D). Miembro de Parchís.
Zidane: Destaca (D). Insuflando aire y honor.

Mario De Las Heras
Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.