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Cristiano Ronaldo y el odio

Cristiano Ronaldo y el odio

Escrito por: Quillo Barrios21 noviembre, 2016
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Se plantó ahí, con el cuerpo erguido, mirando al infierno con tono desafiante y sin pestañear. Durante unos segundos sintió la ira sobre su figura, esa ira madurada con el paso de los años por personas arrolladas por el odio y la envidia. Su boca dibujaba una pequeña sonrisa. Echó ambas manos a la cintura para contemplar relajado el panorama. Escuchó insultos, observó gestos obscenos, intuyó las llamas en los rostros desesperados de una hinchada herida de muerte por tres balazos inesperados salidos de una Magnum.

Lo disfrutó. Cristiano Ronaldo celebró así el 0-3 porque necesitaba contrastar su imponente silencio con la desmesurada rabia de cientos de personas que llevan años insultándole. "Ese portugués, hijo puta es", retumbó varias veces en un Vicente Calderón que asistió, dolorido, a la exhibición de un hombre al que ahora quieren imputar por mirar de frente al odio con firmeza y sin vacilar. Vuelven a llamarle provocador, soberbio, prepotente y chulo. De lado quedan los insultos, las peinetas, la ira descontrolada de una elevada parte de la afición del Atlético de Madrid. Cristiano Ronaldo es el malo en una película en la que ya había sido héroe.

Cristiano Ronaldo

Es triste comprobar que muchos, en España, se siguen moviendo por filias y fobias. La prensa catalana, con lo ocurrido en Mestalla todavía fresco en la memoria, descargó toda su frustración contra un Cristiano Ronaldo al que todavía no se le conocen palabras sobre aquella noche. Guarda silencio como lo hizo mirando a la grada del estadio rojiblanco. Seguramente tenga todavía las manos en la cintura y media sonrisa esculpida sobre su rostro. Pero basta para odiarle, para masacrarle, para hablar de todo menos de lo que hay que hablar.

Hablemos de la celebración de Cristiano Ronaldo y no de su hat trick. Tampoco de la violencia empleada por el Atlético de Madrid. Tampoco del gol legal que no subió al marcador. Tampoco de cómo Juanfran metió los dedos en los ojos de Gareth Bale. Tampoco de los insultos de más de medio Calderón antes de que Cristiano congelase sus esperanzas. Tampoco del enfrentamiento de Gabi con el intocable Simeone. Tampoco de que Cristiano le ofreció lanzar a Bale el penalti que supuso el 0-2. No. Todo eso no. Hablemos de una celebración en la que únicamente hay una mirada como respuesta al odio.

Tapemos lo que importa y luego llevémonos las manos a la cabeza porque en el fútbol hay demasiada ira. Y después, preguntémonos quién tiene la culpa. Diremos que es de Cristiano Ronaldo por mirar, no de los que insultan o de los que protegen a aquellos que insultan porque en su día alguien les dijo que un portugués venido de Old Trafford era el único objetivo. Porque el odio explotó en el Calderón, pero nació hace tiempo lejos de allí, entre ordenadores y micrófonos de gente que ahora se lava las manos y da lecciones.

Quillo Barrios
Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios

5 comentarios en: Cristiano Ronaldo y el odio

  1. Esa foto se tendría que poner en todas las escuelas como ejemplo de templanza y valor frente a la adversidad. Cristiano Ronaldo se crece con el odio de sus detractores, para mí es un claro ejemplo de persona triunfadora que encara a cualquiera que quiera detener sus pasos; y no, él no se detiene ante las malas maneras, al contrario, les planta cara y las vence, las rompe y las deja tiradas sobre suelos llenos de bilis y envidia. Que es prepotente y egocéntrico en algunas cuestiones es algo que no puedo negar, pero tampoco puedo negar que a mis hijos les platicaré de él cuando les desee dar un ejemplo de carácter, orgullo y liderazgo. Hala Cristiano, hala Madrid!