Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
La conga de Lenglet

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

La conga de Lenglet

Escrito por: La Galerna19 abril, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Después del castañazo de Isco y del penalti más largo de todos los tiempos, objeto de estudio en la próxima Cumbre la OTAN y parte del futuro orden del día del Tribunal de Derechos Humanos de la Haya, a “estos once cabrones” que diría JB Toshack se les hace cuesta arriba jugar la mundana Liga contra fornidos chicarrones del norte. Esto es así. Y si además el velo de la sospecha lo cubre todo y te ves obligado a saltar al verde del Bernabéu pensando en si un tribunal de Schleswig-Holstein pudiera revocar aquella flagrante pena máxima, el carajal se dispara y defiendes al lehendakari Williams con la mirada. Y no, Schleswig-Holstein no es un central del Bayern, y sí el anatema de la maledicencia con la que los vendedores de periódicos tratan de envolvernos nuestro bocata de sardinas diario.

Se trata de crear inquietud en el madridismo por tierra, mar y aire, no sea que a estos “once cabrones” les dé por ganar su tercera Champions consecutiva. Es de esperar por tanto que desayunemos hoy con Ouija.com y su sesudo análisis acerca del chollo que supone jugar en el Bernabéu. Es tan solo un ejemplo de los muchos que vienen.

Desde la ría en gabarra, The Hernia Chronicle recuerda el serial del culebrón de moda estas navidades en Euskal Telebista: Los Arrizabalaga. Así las cosas, Marca lleva a portada al “porterazo” que pudo ser (blanco) y no fue en detrimento de Keylor, del que ya sabemos no es Santo de la devoción de los popes genuflexos del periodismo deportivo. Isco, dicho sea de paso, ahora también va camino de Navas de las ondas. Puede empezar a santiguarse.

El caso es que para analizar el culebrón Arrizabalaga que hoy nos recuerdan con precisión suiza y puntualidad británica los rotativos del deporte de la meseta debemos realizar un auténtico salto de fe que ríase usted de Indiana Jones en Jordania dando brincos en el cuarto de hora final de La Última Cruzada. Sí, amigos galernautas, asumir la veracidad de todo aquello que se dijo de Arrizabalaga, Keylor, Floper, Zizou y del cuñado del primo de la mujer del conserje de Valdebebas, supone validar hernias discales imaginarias, robos del siglo tras arbitrajes intachables y la profunda y extensa investigación periodística acerca de la corrupción federativa y el Caso Soulé.

No vaya a ser, que pudiera, que todo esto de Kepa se lo inventara Pipi un día en un after...

Hablando de declaraciones psicodélicas, dice por cierto Bartoméu en la azotea de Marca que el Barça aprovechará la Copa para “defender lo que creemos”. Pero no puntualiza y uno se pregunta si el soçi homenajeará en el Wanda al estamento arbitral, al tribunal de Schleswig-Holstein, al Bayern de Munich o a la butifarra de Vic.

Luego pillarán a Bartomeu comprando hielo (¿para un botellón?) en una gasolinera con cámara oculta y saldrá por peteneras y sollozando diciendo que él no es independentista. Y quizás no lo sea, pudiera ser. El que sí es rehén de todo esto, no obstante, es el club que dirige. Repetimos: que dirige.

De estas cuitas no se ocupa, de momento, una prensa deportiva catalana que aún permanece en estado de shock después de la caída de Roma. Tan es así que anuncian en portada renovaciones y fichajes. A un lado, Umititi, que ya ha visto que lo que mola de verdad en el Camp Nou es renovar por una morterada cada seis meses como hace Lío.

Tócala otra vez, Sam.

Al otro, Sport que anuncia fichaje estival. Qué bonita conga, susceptible de ser cantada en los pasillos de La Masía por centenares de niños que aún creen en el cacareado milagro de la cantera del Barça, nos proponen hoy los Mascaró y compañía:

Leng-let,

caliente caliente,

Leng-let

caliente caliente...

Ya vemos a las promesas del mañana culé desfilando al compás de tan bella tonada, elevando al unísono ora las rodillas derechas, ora las izquierdas, mientras se encaminan radiantes al desayuno con pa amb tomaquet de los campeones. Sueñan con jugar algún día en el Barça como ese escritor inédito envía ingenuamente su manuscrito al Planeta sin saber que el premio está ya adjudicado a Risto Meijide (o Stoichkov).

Es triste recurrir en abril al recurso del verano para hacer primeras plana, los sabemos. Pero es que ven la Shempions por la tele y hay que entenderles.

 

Y, oigan, si piden pasillo liguero en Barcelona apelaremos a Schleswig-Holstein.

Este era lateral derecho del Schalke 04, ¿no?

Vaya lío.