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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Como siempre

Escrito por: La Galerna26 abril, 2018
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Buenos días. Aún no ha sucedido, claro, y puede no suceder, pero caso de ocurrir esto va a doler. Encabezamos esta sección de nuestros desvelos con la visión de Mundo Deportivo sobre la gloriosa victoria del Real Madrid en campo del Bayern (leed la crónica de Ramón Álvarez de Mon y sus notas) porque nos parece la más significativa del padecimiento que tiene el antimadridismo ante la opción de que el Madrid llegue a Kiev y gane la XIII. "Como siempre", titula el diario catalán, con un laconismo que suena a lamento y que nos resulta descacharrante. Apela Mundo Deportivo a la existencia de un supuesto penalti de Carvajal a Lewandowski y al factor suerte, pasando por alto que la suerte hay que buscarla sabiendo sufrir como ejemplarmente hizo el Madrid, en un partido poco brillante pero digno de la mejor imagen europea de un equipo que acumula tres victorias seguidas en Champions en suelo bávaro y que este año ya ha ganado en casa del campeón francés, italiano y alemán. Lo de "como siempre" es como el manido cántico "así gana el Madrid": se vuelve tan fácilmente en contra de quien lo usa que hacemos nuestro el slogan con una sonrisa de hondísima satisfacción.

Sí. Como siempre. ¿No es maravilloso?

¿Hay alguien a quien le duela más la victoria del Madrid que a Mundo Deportivo? Sí, a Ouija Daily. "Victoria sufrida", titula pasmosamente el diario de las señoras ligeras de ropa, como si no entrara en los planes de cualquiera el sufrir contra el (dicho sea con todos los respetos) putísimo Bayern de Múnich, como si habláramos de uno de esos partidos en los que el Madrid se complica la vida ante (también con todos los respetos) el Levante o el Getafe.

Es bueno (es un decir) complementar esta portada con el editorial de Alfredo Relaño, un intento bilioso de borrar todo mérito a la victoria blanca. Lo decía Jesús Bengoechea en las redes sociales:  del creador de "victoria vergonzante" y productor de "de aquella manera" llega ahora "goles de Marcelo y Asensio y poco más", como si el sudor derramado a chorros en el Allianz no fueran más que "poco más", como si el aguante y el oficio mostrados ante un equipo que es y que estuvo extraordinario no fueran realmente más que "poco más". "Buen resultado en Múnich, muy bueno, pero de poco más puede presumir el Madrid", suelta nuestro inefable amigo, a quien no sabemos qué le habrá dado ahora con el adverbio "poco" ni qué lapsus freudiano se esconderá tras esa obsesión. A Relaño últimamente le salen coletillas quizá involuntarias que repite maquinalmente y nos preocupa. Nos recuerda un poco al fantástico retrato que de Howard Hugues hace Di Caprio en The aviator, la fantástica película de ese Scorsese que con tanta justicia acaba de ganar el premio Princesa de Asturias.

-I want to see the blueprints. 

-Howard, are you OK?

-I want to see the blueprints. 

-Howard?

-I want to see the blueprints.

Sport, por su parte, nos trae a Griezmann como nos podría traer unos minutos musicales que distrajeran a la parroquia de tanta aflicción.

-¿Podría bajar la música, por favor?

-No le oigo.

-Que si podría bajar la música.

-No le oigo, repito. ¿No me estará usted hablando de lo del Madrid y su cada vez más verosímil XIII en Kiev?

-No, solo le digo que baje la música.

-Aprietan a Griezmann, oiga. Serrucho, serrucho, que no te escucho.

Marca es, como sucede con alguna frecuencia, el único de los cuatro jinetes del Apocalipsis que se plantea la extrema posibilidad de que ahí fuera haya algún lector que sea madridista, y que como tal tenga ganas de que alguna publicación ponga en valor la gesta que es siempre, invariablemente, ganar en Múnich. Bonita foto del gesto de Asensio al marcar su maravilloso gol y "Ahí queda eso".

Cierto. Queda. También quedan el pavor culé a la XIII y la inquina en la búsqueda de deméritos vikingos por parte de Relaño y sus compañeros.

En definitiva, amigos: el Madrid enfila hacia Kiev (falta el partido de vuelta, que será dificilísimo) y cunde el pánico. La XIII (que puede ser o no ser este año, pero que será algún día) dolerá más que la XII pero menos que la XIV. Han obligado al Madrid a ganar por su propia satisfacción, claro, pero también contra aquellos que sólo aspiran a su mal y que ya lo declaran abiertamente, sin tapujos, sin pudor a quedar ante el mundo como los acomplejados que son y siempre serán.

Qué le vamos a hacer.  Habrá que ganar también contra ellos si así lo quieren.

Disfrutadlo, amigos.