Las mejores firmas madridistas del planeta

Solo los muy pollaviejas (quizás Athos Dumas y pocos más) captarán la referencia cinematográfica del título de este texto. El halcón y la flecha (Jacques Tourneur, 1950) es un clásico del cine de aventuras, con Burt Lancaster y la irresistible Virginia Mayo.

Decimos clásico y decimos bien, lo aclaramos porque la palabra Clásico, a veces hasta con mayúscula, se utiliza últimamente muy a la ligera. Jugar contra el Barça ya no es jugar ningún Clásico, y decir que has ganado el Clásico cuando acabas de cargarte a este Barça resulta algo hiperbólico, una pedantería. Son eso, un equipo de Europa League apañadito, con una serie de centrocampistas técnicamente buenos y anímicamente frágiles que acompañan a su gran estrella, un enorme Lewandowski que es quien lo hace todo: los remates, los controles, las combinaciones, los pases en profundidad y hasta las faltas, esto último hasta que entra en el campo Gavi, que a partir de ese momento es quien monopoliza esa lid con contumacia digna de mejor suerte, lo que en este caso debe traducirse como digna de más tarjetas.

Valverde, Benzema, Kroos

El Halcón del que hablamos hoy lanza a veces flechas, cuando Vinicius está más entonado que hoy, raramente apocado, pero no son sus flechas sino sus mechas las que se han convertido en seña de identidad reciente, bastante con la desaprobación de todos, digámoslo sin ambages pues lo tenemos muy hablado en el pueblo, pero el tipo está abusando de tal modo de todos los rivales a los que se enfrenta que puede si quiere peinarse a lo kale borroka sin suscitar la menor queja entre la parroquia blanca.

Las mechas, de hecho, le están sentando al Halcón de puta madre. Puede ser coincidencia, pero su máximo esplendor lo está alcanzando con el cabello adornado por ese rubio artificial tan horrendo como ahora ya, nos tememos, imprescindible. Que no se las quite, por favor. A Courtois las mechas le han sentado como el culo, castigado como está por el dios de la estética con esa ciática que nos tiene fritos, tan fritos como el pelo de Valverde, cuyas mechas en cambio lo conducen con zancada más poderosa aún de lo habitual por las verdes praderas del decimoquincenismo.

Valverde es la piedra sobre la que edificaremos el porvenir. Kroos, al final del partido, sentenció que su compañero el uruguayo es Top3 mundial actualmente. Kroos sabe de esto

Felizmente acompañado por un soberbio Kroos, Fede se ha merendado (era esa hora del día, y el domingo se presta a meriendas dulces) a todo el Barça sin mostrar la menor seña de piedad. Goleó llegando desde atrás, con el vuelo majestuoso pero a la postre rapaz del Halcón, pero eso, con ser importante, es casi lo de menos. Es un armario empotrado galopando infatigablemente, y que encima lo hace todo bien. A veces coge en la banda y busca el desplazamiento hacia el centro sabiamente. Otras, arranca como un poseso dejando atrás rivales como alfeñiques, tal cual hizo en la jugada del minuto 89 que deriva en el penalti a Rodrygo. Rompe vertical y transversalmente. No hemos visto a nadie así en el Madrid, y su crecimiento apenas está empezando.

Es, sencillamente, la piedra sobre la que edificaremos el porvenir. Kroos, al final del partido, sentenció que su compañero el uruguayo es Top3 mundial actualmente. Kroos sabe de esto.

 

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Al fan culé, y conste que a mí esto me da pena, porque no soy anti-Barcelona ni antinada, le tratan como al que cree aún en el sistema de pensiones, por poner un ejemplo. Les engañan sus dirigentes cada semana, vamos.

Y los Laporta de turno les siguen haciendo creer que están cerca, que vuelven, que ya están aquí, pero realmente les mienten, como cuando Marx hablaba de ese fantasma que recorría Europa, que se llamaba comunismo y que jamás ha ganado unas elecciones europeas de ninguna clase.

Vayamos de arriba a abajo, que ya tiré la piedra de Laporta y corresponde no esconder la mano. Laporta les dijo: que se quedaría Messi, que pelearía por Haaland, que las palancas eran necesarias. Mentira, mentira y mentira. Son necesarias si quieres gastar 200 millones en Koundé, Ferrán y Raphinha, cuando podría haber pujado por Alaba, Rüdiger o Mané, que hubieran salido por 50 todos juntos. Y el despelote, con perdón, sigue cuando traes a Kessié, a Bellerín, a Marcos Alonso (cuando ya tienes 2 laterales) o a Christensen cuando ya tienes 4 centrales. Con Alaba y Rüdiger se hubieran ahorrado a Bellerín, Eric, Christensen, Marcos Alonso y Kessié, liberando, además, masa salarial.

Vinícius Real Madrid Barcelona

Todo es una manera de intentar meter la realidad con calzador, sin ningún tipo de cálculo económico y planificando como los del fantasma que recorría Europa. Resultado: hambre y guerra en ambos casos.

Fichó a Xavi y llegó el populismo, el hecho de decir “hemos dominado el balón” es como intentar convencer a alguien de que Feliciano López es mejor que Nadal porque tiene mejor saque. Ayer dijo que el “espejo” debía ser el 0-4, cuando ese resultado era sin Benzema y con un Madrid pensando en la catorce. Si ha preparado el partido enseñando ese 0-4 ha engañado a sus jugadores y les ha hecho perder una semana de su vida.

A los aficionados culés Les engañan sus dirigentes cada semana. Y los Laporta de turno les siguen haciendo creer que están cerca, que vuelven, que ya están aquí, pero realmente les mienten

Y finalmente, los futbolistas no son tan buenos, lo digo como lo siento y os lo separo por puestos.

Ter Stegen no va de repente a volar por los aires, después de 3 años sin haberlo hecho por una lesión de rodilla.

Sergi Roberto no es Carvajal aunque cobre bastante más y Balde no puede llegar y ser Roberto Carlos porque, entre otras cosas, Roberto Carlos llegó al Madrid después de hacer la mili en el Inter y con 23 años. Los centrales no iban a hacer un gran partido después de 15 ridículos seguidos de Eric García, ni Koundé después de un mes sin jugar. Recuerdo, otra vez, que el verano que vino Eric García pudieron pujar por Alaba pero no era de la “casa”.

Alaba Real Madrid Barça

Busquets, sin apenas rotar, no puede con Tchouaméni rotando. Kroos está superlativo porque rota, lo sabe Toni, lo sabe Carlo y lo sabe cualquiera que dedique 3 minutos a pensar en esa cuestión. De Jong es un jugador top pero no puedes pretender tratarle como un trapo, venderle 4 veces, incluso denunciarle y que te lidere el centro del campo el día que decides darle la titularidad. ¿Lo de Gavi y Pedri? Pues el tiempo dirá si son mejores que Rodrygo y Vinicius, pero la necesidad de darles galones y regalarles piropos suena a pulsión neurótica.

En un fútbol billonario, con datos y grandes datos, quiere el Barca ganar por ADN y fe. Lo siento, no cuela

Finalmente, la delantera. Lewandowski ha sido un fichaje sobresaliente y Ansu Fati merece triunfar en el fútbol a la altura de Raúl González, al jugador que, en mi opinión, más se parece. ¿El resto? No te va a vender Guardiola al bueno, si el bueno es Ferrán. No va a fichar el Barca a Raphinha con 25 años y resulta que era el brasileño bueno y nadie la vio, salvo el Leeds. No va a ser Dembélé el nuevo Neymar, cuando nadie lo quiso siendo agente libre.

¿Se ve que es todo un delirio? De verdad que yo no me dedico a analizar datos ni soy un experto en esto, pero es demasiado evidente. En un fútbol billonario, con datos y grandes datos, quiere el Barca ganar por ADN y fe. Lo siento, no cuela. Más cuando su d10s hace también “el fantasma” en el PSG.

 

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Arbitró José María Sánchez Martínez del Comité murciano. En el VAR estuvo Alejandro Hernández Hernández.

Primera mitad del lorquino en la que tuvo algunos errores en lo disciplinario. En el 28' Alaba despejó ante Lewandowski y también su brazo impactó en la cara del polaco. Perfectamente se pudo señalar falta y amarilla al austriaco. Díez minutos después, la jugada fue parecida pero en el otro sentido, con el polaco golpeando a Modric. Solo fue falta pero no amarilla. La única amonestación fue por protestar a Vinicius que se quejaba con razón de un empujón de Sergi Roberto. Una tarjeta bastante evitable por el trencilla. Por último, no señaló un córner a favor del Barcelona en el 40' al tocar Militao después de un cabezazo de Lewandowski.

La segunda parte tuvo más chicha. En el 51' se anuló un gol de Benzema por fuera de juego y según las imágenes estaba medio cuerpo adelantado el delantero. En los últimos 20 minutos creció la agresividad desde la entrada de Gavi, un futbolista demasiado intenso y que se pasa del límite. Hasta la tercera falta en el 80' sobre Tchouaméni no vio amarilla. Cinco minutos antes también la recibió Modric y un miembro del banquillo azulgrana sin identificar. Alba pudo ver la suya tras agarrar a Kroos que se iba en la zona medular. Dejamos para el final las dos acciones en cada área. En el 73' cayó Lewandowski y Carvajal le toca pero no es suficiente para ir al suelo. Mientras que en el 90', Hernández Hernández tuvo que avisar a Sánchez Martínez que no se percató del pisotón claro de Eric a Rodrygo. Jugada de VAR clara y once metros justos.

Sánchez Martínez, DISCRETO .

Lunin: 6. Sin errores pese a los nervios que se le intuyen.

Carvajal: 6. Sostuvo bien a sus pares, pero Ansu Fati le sorprendió al final.

Militao: 8,5. Imperial en el duelo con Lewandowski.

Alaba: 8. Realizó su trabajo con solvencia y actitud de líder.

Mendy: 8. Es una roca contra la que Gavi no pudo más que estamparse.

Tchouaméni: 8. Sólido y fiable.

Modric: 6,5. Supo leer lo que necesitaba el partido.

Kroos: 8. El centrocampista alemán dominó el partido.

Valverde: 8,5. Sus pulmones son trampa. Nuevo gol.

Vinicius: 5,5. De más a menos.

Benzema: 6. Se movió muy bien y marcó un gol, pero aún está muy corto de forma y bajó en la segunda parte.

Camavinga: 5,5. Entró con seguridad al partido.

Asensio: sin mucho tiempo.

Rüdiger: ídem.

Rodrygo: 6,5. Poco tiempo, pero decisivo.

Ancelotti: 6,5. Planteó bien el partido, aunque retrasó demasiado los cambios.

 

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El Madrid se lleva el clásico y los aficionados se quedan con el regusto de haber vuelto a dejar escapar con vida a un Barcelona que se colocó 2-1 en el minuto 83 y puso picante al choque hasta que Rodrygo sentenció de penalti al final.

Ancelotti decidió alinear el once de los grandes días. Con la única sustitución de Tchouaméni por Casemiro y la obligada inclusión de Lunin por Courtois. Un 4-4-2 que tornaría en 4-3-3 en ataque. Ya saben que jugar con Valverde es hacer trampa porque juega por dos.

El Barça incluyó a De Jong por Pedri y se decidió por Sergi Roberto en el lateral. Xavi había asegurado que no le valía ganar sin jugar bien, pero su Barça no salió demasiado espléndido. Pronto Vinicius estuvo cerca de marcar tras una incursión por la izquierda. El Barça trató de responder, pero el Madrid estaba cómodo. Cada vez que un jugador blanco recibía entrelíneas la ocasión se mascaba. En una de esas, hacia el minuto 12, Kroos recibió y a pesar de recibir falta de Busquets continuó hasta asistir a Vinicius. El brasileño ganó la carrera a su par y encaró a Ter Stegen, pero el alemán se impuso. El rechace le cayó a Benzema que con la izquierda introdujo el balón entre 4 culés.

Xavi había asegurado que no le valía ganar sin jugar bien, pero su Barça no salió demasiado espléndido

El partido entró en una fase en la que el Madrid reculó para quitarle espacios al Barça. La idea parecía buena, pero el Madrid empezó a tener dificultades para salir y el Barcelona se creció. Llegó una ocasión clarísima para Lewandowski que de haber entrado habría sido anulada por fuera de juego. Los de Xavi harían algunos intentos más, pero sin excesivo peligro.

Hacia el minuto 36, Carvajal peleó un balón para que no saliera por la banda. Su rechace fue mal despejado por Eric García y habilitó a Vinicius. El brasileño esperó a la llegada de Mendy que puso un balón a Valverde en la frontal. El uruguayo ajustició a Ter Stegen sin que el alemán pudiera hacer nada. Era el 2-0 y el Barça sí notó este gol.  Hasta el descanso el conjunto culé simplemente trató de sobrevivir en busca de una resurrección en la segunda parte.

Gol Valverde Barcelona

La segunda parte comenzó sin cambios de jugadores. Benzema vio como le anulaban un gol por fuera de juego después de que el Barça volviese a ser transparente en defensa.

En el 58’, Xavi sacó al campo a Gavi, Alba y Ferran. Los damnificados fueron Balde, Busquets y Raphinha.

El partido estaba en una fase tranquila. Se esperaba que el Barça en algún momento hiciese un último intento y subiese la intensidad, pero el Madrid no sufría. En el minuto 70 entró Ansu Fati por Dembélé. Poco después Lewandowski se dejó caer en el área, pero el árbitro no picó.

En el 77’, Ansu Fati hizo un buen intento desde la frontal, pero se marchó fuera su disparo. Justo después salió Camavinga por Modric. El croata se marchó ovacionado.

El Barça atacaba casi a la desesperada, pero no lograba hacer padecer al Madrid. Pedri dejó el campo para que Kessie ocupase su lugar. Justo después llegó el gol de Ferran tras una buena jugada de Ansu Fati por la izquierda. La recuperación de Gavi fue muy relevante en la jugada. Era el minuto 83.

Tras el gol culé, Vinicius se fue para dejar entrar a Rodrygo. En el 86’ la ocasión para el Barça fue bastante clara. El Madrid estaba pasándolo regular. Rüdiger sustituyó a Carvajal y Asensio a Benzema. Tocaba aguantar.

En el minuto 89 Valverde hizo una cabalgada impensable para un jugador que llevaba 89 minutos corriendo. Cedió a Rodrygo que recibió un penalti claro de Eric que el árbitro no vio. El VAR le corrigió. El propio Rodrygo se encargó de sentenciar el partido.

Había quedado con él en el ambulatorio.

—Estaría bien que te hicieras un análisis, igual tienes anemia.

Estaba preocupado. Digamos que a mi padre, en un par de meses, la vida se le había subido encima. Caminaba con dificultad, levantando muy poco los pies del suelo. Cuando salíamos a pasear vigilaba sus pasos, me ponía a su costado y recorría la ciudad con otros ojos, mirando el relieve del suelo y viendo pasar mi reflejo infantil en los escaparates.

—Hay que quitar todas las alfombras, las de tu cuarto y las del comedor. Y la mesa de centro, la de cristal.

Todo eran precauciones, los muebles tenían esquinas, las mesas cristales, peligros que siempre habían estado ahí, pero nunca se habían manifestado.

—¿Y si coges un bastón? —le dije un día, un momento antes de salir de casa. Creo que te sentirás más seguro.

Hasta entonces no me había atrevido a comentarle nada. Había visto mil veces los bastones y nunca había reparado en ellos. Igual habían pertenecido a mis abuelos y mi madre, previsora, siempre pendiente de mi padre, los había dejado allí, en el paragüero de detrás de la puerta de entrada, ocultos, pero visibles. Todavía, a pesar de que ya hacía casi una década que no estaba con nosotros, podía imaginar su voz diciendo: “Te los dejo aquí, algún día le harán falta a tu padre”.

Él miró el paragüero, cogió uno, lo probó caminando en el pasillo y lo volvió a dejar en su sitio. Hizo lo mismo con los otros dos.

Eligió el más sencillo de todos, un bastón de una sola pieza, curvado en la parte superior, de madera, liso, sin ningún adorno.

—Este, este es el mejor —dijo abriendo de nuevo la puerta de casa.

Al salir del portal, y un momento antes de ponerse a caminar, golpeó varias veces con la punta del bastón el suelo. Se adaptó a él sin problemas, con mucho menos dolor del que yo sentía cada vez que lo veía caminar.

A veces nos sentamos en un banco de un parque cercano a casa y hablamos de todo un poco, que es lo mismo que no hablar de nada. He notado que cada vez es más parco en palabras, es capaz de mirar al frente, embebido en sus pensamientos y permanecer, en lo que a mí me parece un incómodo silencio, varios minutos. En esos momentos no sé qué pasa por su cabeza, pero la tristeza me empapa lentamente y se queda conmigo todo el día.

Banco en el monte Fred

El fútbol le entretiene y le sirve de refugio. Es de esos hombres que lo mismo ve un derbi, un clásico o un Levante-Tenerife. Alguna vez le compro el Marca y lo primero que mira, eliminando el polvo de la paja, es la clasificación. Su madridismo no ha conocido La Galerna, a Richard Dees o a Ramón Alvárez de Mon, posiblemente porque nunca ha necesitado conocerlos. No sabe lo que es madridismo underground, el relato, Youtube, Twitter o El Chiringuito. Nadie le ha abierto los ojos porque llevan 85 años abiertos, más, mucho más que los vuestros o los míos. Si gana el Madrid es feliz y si pierde no. Hoy verá el partido solo, en su sofá. Luego, cuando termine, como hago siempre, le llamaré. Y hablaremos, mucho si ha ganado el Madrid, y poco si ha perdido. Antes de colgar le desearé buenas noches y él hará lo mismo, siempre con las mismas palabras, las que repetía día tras día, cuando era niño:

—Hasta mañana.

—Hasta mañana.

—Que duermas bien.

—Igual.

Si gana el Madrid es feliz y si pierde no. Hoy verá el partido solo, en su sofá. Luego, cuando termine, como hago siempre, le llamaré. Y hablaremos, mucho si ha ganado el Madrid, y poco si ha perdido

Hubo días, lejanos, en los que le intentaba explicar estadísticas arbitrales, anomalías, conjuras y campañas. Le hablaba del periodismo, de Mou, de la selección o del nuevo mundo que habían descubierto cuatro aventureros de internet. Él asentía y me miraba con el interés que muestran los padres por los hijos.

—Di Stéfano, hijo, Di Stéfano, ese ha sido el mejor jugador del mundo. Y Puskas, y Gento.

Y ahí se acababa todo porque él ya no necesitaba nada.

Igual yo llevo el mismo camino, el de alegrarme de las victorias del Madrid, entristecerme con sus derrotas y escribir algún artículo de vez en cuando para expulsar estos fantasmas que me atosigan. Y nada más.

Hoy he ido a visitarle. Mi padre estaba sentado en la mesa de la cocina, en la radio sonaba una canción, no recuerdo cuál. Le he dado un beso en la cabeza y he puesto mi mano en su hombro. Hemos hablado del partido.

Un par de horas más tarde, al abrir la puerta de casa para marcharme, he visto el paragüero y los bastones. Entonces supe que mi madre también había dejado uno para mí.

—Te llamo cuando llegue a casa.

—Vale, no te olvides, que si no me cuesta coger el sueño.

 

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Buenos días, amigos. Hoy es el clásico día de un Madrid-Barça. Un despertar con cosquilleo estomacal, como el que se experimenta el día que uno se va de vacaciones, un café algo más nervioso, un bombardeo constante de menciones del partido en la radio, la tele, las redes sociales, hasta algunos aseguran que se les aparece la cara de Xavi en la tostada mientras luchan por mantener la posesión de la mantequilla sobre el cuchillo de untar.

Y precisamente por el peor entrenador de la historia del Barça en Champions vamos a empezar, aunque no aparezca en las portadas. Más tarde daremos cuenta de ellas. Ayer en rueda de prensa, el hombre que se lamenta de que la Champions es cruel, dijo que no firmaba ganar como sea, que el objetivo es ganar jugando bien. Y, entre otros, puso el ejemplo del día del Bayern en Champions, pero con efectividad. Sí, amigos, utilizó para ejemplificar cómo ganar jugando bien un partido que el Barça perdió 2-0.

Hay dos explicaciones a esta ruptura de continuidad en el discurso de la razón. La primera es que son tan sectarios que han terminado por creerse sus propias mentiras y caminan por una vía paralela y distinta a la realidad. La segunda explicación es un fallo en Matrix, una bujía que hace perla, falta de riego, en resumen, un accidente fisiológico. El propio Xavi también espetó otra frase para esculpir en piedra que tiene bastante sentido a tenor de su comportamiento: “Intento escuchar poco y leer poco”. Te va como anillo al dedo, Xavi. Se nota.

Aunque mucho nos tememos que lo que realmente ha ocurrido se explica simple y llanamente por el hecho de que Xavi miente. Sí, Xavi es amigo de la mentira, del mismo modo que lo es del abono, del resembrado, de la escarificación, del riego, lo es del embuste. Si esta tarde gana el Barça con un penalti en propia puerta del Madrid tras rebotar en una grúa, Xavi se va con Laporta en avioneta a Luz de gas y celebra la victoria puro en mano y empapado en champán. Son capaces de atracar un yate dentro de la discoteca. Xavi ha celebrado goles del Barça marcados al estilo del Eibar de 1984 en partidos de medio pelo con más entusiasmo que Ancelotti en cualquiera de las 4 Champions que ha ganado como entrenador.

Pero lamentablemente no nos sorprende, Xavi entró en escena mintiendo, lo primero que dijo nada más aterrizar en el puesto de entrenador del Barça fue: “Somos el mejor club del mundo”. El clásico embuste de Xavi. Claro, que como intenta escuchar poco y leer poco, son normales este tipo de patinazos.

Portada Marca Portada As

Un patinazo también nos parecen las portadas de Marca y AS. Papeles llenos de oropeles, baratijas de mercadillo, cebo de urracas, chabacanería, horterada, oro parece, plata no es, la Jenny, el Ríchal, la Vane, el Jonathan, los coches de choque.

¿Qué diantres es esa ñoñez de titular de Marca: “Adorado clásico”? Es un maldito partido de fútbol para vivirlo con intensidad, sudando adrenalina, no para mimarlo ni adorarlo como al Niño Jesús.

As no le va a la zaga. Si ayer nos mostraba futbolistas con aspecto moribundo, hoy han sobrepuesto a unos achicharrados Benzema y Lewandowski sobre una imagen apocalíptica de Terminator. Explosiones, llamas, oro falso. Bienvenidos al circo del mal gusto. Tratemos a los aficionados como si fuesen acéfalos amantes de los fuegos de artificio de todo a un euro. Hace tiempo que el diseño de las portadas de As es bochornoso.

Los frontispicios de As y Marca parecen dirigidos a quienes intentan escuchar poco y leer poco. Son tan chonis, que hasta los de Mundo Deportivo y Sport parecen normales.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Mundo Deportivo titula: “Más que un clásico”. No, mire usted, no es más que un Madrid-Barça —eso que ahora llaman de manera absurda clásico (en minúscula y sin comillas)—, que no es poco importante, no, pero no es más importante que lo que es por sí mismo.

Para terminar tenemos la portada de Sport, donde un nutrido grupo de futbolistas del Barça aparecen abrazados quizá temerosos por la posible caída de otra botella-granada de racimo como aquella que asoló al ejército culé un 22 de octubre de 2016. En Mestalla, por supuesto.

Lo dejamos aquí, que el partido comienza en un rato, a la hora de la siesta, mientras hacemos la digestión y no nos podemos bañar durante dos horas.

Que gane el Madrid y no hagáis caso a Xavi, vosotros escuchad, es importante, y leer de vez en cuando tampoco viene mal.

Pasad un buen día.

1- Sistema de juego y once previsto

Llega el Barça al Bernabéu como líder por la diferencia de goles en un partido que puede adjudicar una ventaja de tres puntos al ganador del choque. Y en una Liga que se va a ir a un alto puntaje entre estos dos equipos, el duelo individual puede ser muy importante de cara a futuros empates. Los culés están invictos en la competición pero vienen de un palo duro en lo psicológico en Champions. Algunos futbolistas como Busquets opinan que les puede afectar de cara al duelo contra el Madrid y otros como Eric García que no, que se cambiará el chip para el campeonato doméstico. En el capítulo de bajas Xavi parece que recupera a Koundé pero seguirán fuera Memphis y Araújo. La defensa es la línea con más dudas para el técnico de Terrassa en la que puede hacer diferentes combinaciones. El esquema será el clásico 1-4-3-3 y el XI podría ser el formado por Ter Stegen bajo palos, en defensa Koundé de lateral derecho, Eric y Marcos Alonso como centrales y Balde en el lateral izquierdo, en la media el centro del campo habitual con Busquets, Pedri y Gavi y arriba el tridente Raphinha, Dembelé y Lewandowski.

2- Presión

La presión es uno de los grandes mandamientos de Xavi y lo que considera ADN Barça. Una presión muy alta, intensa y agresiva hasta el área rival. La línea media con Gavi a la cabeza también se sitúa muy arriba para incomodar al pivote o interior rival y que no pueda girarse ni dar la vuelta. Si la presión surte efecto y el Barça recupera arriba se convierten en un equipo peligrosísimo porque en las inmediaciones del área jugadores como Lewandowski no perdonan. Sin embargo, si se logra saltar esa presión con éxito, el Madrid se encontrará con mucho campo para correr y tiene jugadores que aprovechan esos espacios. La línea defensiva se coloca prácticamente en el centro del campo y la espalda de Gavi o Busquets es perfecta para hacer daño con Benzema como artífice para recibir balones e iniciar los ataques.. Uno de los duelos del partido estará ahí sin duda. En el éxito o no de la presión arriba de los catalanes.

Xavi

3- Salida de balón

La salida de balón es uno de los aspectos positivos que sigue manteniendo el cuadro culé. La baja de Araújo provoca que entre Eric García, cuya mejor cualidad desemboca en la salida del cuero. El central sumamente criticado por su labor defensiva y por ser bastante blando, es un jugador magnífico con pelota, con criterio, visión y pase que bate líneas con precisión y tensión. A su lado, si está Marcos Alonso también tiene buen pie y si el que comparte zaga es Koundé, sus características se asemejan bastante ya que el francés es muy bueno técnicamente y, además, está dotado de un magnífico desplazamiento en largo de balón, cambiando el juego con suma precisión. Será importante que Ancelotti minimice la salida también con Busquets, que es el futbolista que conecta con el mediocampo. Si el Madrid va arriba y recupera, las oportunidades de peligro se multiplicarán y sobre todo hará entrar en muchas dudas a la zaga. La otra opción que ya se ha visto del Real Madrid frente al Barcelona es no buscar la agresividad y presión al poseedor del balón sino más bien esperar en bloque medio.

4- Aspecto defensivo

En la Liga se están mostrando muy sólidos, rocosos y fiables atrás. También es cierto que en los últimos partidos Ter Stegen se ha erigido en figura y ha evitado varios goles cantados pero, hoy en día, el Barça es el conjunto menos goleado de la competición con solo una diana encajada. Toda esta seguridad defensiva es fragilidad en la Champions, en la que acumulan siete goles recibidos en solo cuatro partidos. Un asunto decisivo será ver la cara que muestra el Barça en el Bernabéu, si la de Liga o la máxima competición europea. El mayor problema azulgrana es si se dan situaciones de 2 para 2 o 3 para 3 al tener a sus laterales arriba y a su centro del campo bastante separado. Por ahí el Real Madrid tiene una vía para crear peligro con la velocidad de Vinicius o las contras que monta perfectamente Benzema. El último bastión a superar es Busquets, si se sobrepasa esa línea a campo abierto el Barcelona sufre y más sin su salvavidas en velocidad que es el uruguayo Araújo. En ataques en estático la opción serán las bandas, desbordando y a través de la asociación o con paredes. El marcador de Vinicius puede ser desde un Koundé falto de ritmo tras tres semanas parado por lesión, a un Sergi Roberto que le cuesta defender a jugadores hábiles y rápidos, o a un Baldé que cambiaría de perfil y al que le falta experiencia en los duelos y en partidos de tal calibre. Por último, si Piqué no es de la partida, el Barça sufrirá por arriba y le faltarán centímetros. En las jugadas a balón parado ayudará Lewandowski y junto a Koundé serán los dos futbolistas de más nivel por arriba. El resto del plantel, pese a la estatura de Busquets o Marcos Alonso no son excelsos en la batalla aérea. Buen día para que Militao repita como hizo en Getafe o los franceses Benzema y Tchouaméni aprovechen su virtud cabeceadora.

Tchouaméni y Lewandowski

5- Poderío ofensivo

Las palancas han permitido que el Barcelona fiche talento y gol y junto a los blancos son los más realizadores en lo que va de Liga (19). En este último aspecto cuentan con uno de los mejores artilleros del mundo y de la última década. Lewandowski lleva el gol en la sangre y no perdona. Día clave para Militao y Alaba porque no se le puede dejar ni un centímetro de margen o el polaco te vacuna. Es el mejor artillero de la competición con 9 dianas y llega tras un doblete al Inter. Por lo demás, el peligro vendrá por las bandas con dos extremos bien abiertos y que lo normal es que jueguen a banda cambiada. El brasileño Raphinha, por la derecha, para aprovechar sus diagonales, sus salidas hacia el interior buscando el gran disparo que posee con la zurda y también la capacidad de meter centros envenenados. Por la izquierda, estaría Dembelé, un tiro al aire que desespera en sus días más negros pero que es desequilibrante y decisivo el partido en el que le sale todo. Ambidiestro, rapidísimo y hábil en el regate puede ser una pesadilla para Carvajal que debería estar al mismo nivel que en la final de Champions frente al Liverpool para no sufrir. En la media, Pedri se está descolgando más cerca del área y aprovechando la llegada a gol. En la frontal es capaz de filtrar balones peligrosos y, sin duda, Tchouaméni deberá vigilarlo de cerca. En los laterales, Koundé no subirá demasiado por su carril y, si juega por la izquierda el canterano Balde, su principal virtud es la velocidad y una interesante aptitud para poner centros tensos y fuertes.

6- Estilo de juego

El estilo del Barça siempre es proponer con balón, tener el control del partido, con una gran capacidad asociativa y de combinación y practicar un juego ofensivo. Les gusta manejar ellos el ritmo del juego y que la circulación sea rápida, alternando mucho pase horizontal con el vertical en las inmediaciones del área cuando encuentran el espacio. A Xavi le gusta jugar con extremos que abran bien el campo y ensanchen a la defensa para poder disponer de huecos en los que hacer daño. No hacen ascos al contraataque y si gozan de terreno para correr son un equipo que amenaza con la velocidad de sus bandas y el killer polaco. El año pasado esa fue una de las tumbas del Real Madrid cuando se desordenó y el equipo se partió en dos. En cuanto a las estadísticas, podemos contemplar que es el equipo con un mayor dato de posesión por encuentro (65%), el que más disparos realiza y el conjunto que más pases buenos da en campo contrario.

Lewandowski y Militao

7- Hombre clave

Robert Lewandowski es el jugador que ha subido el nivel del ataque culé con sus goles y su capacidad de amenaza desde cualquier punto del área. Dejar libre al polaco o con espacio para armar la pierna es muerte. En su ADN lleva el gol y siempre tendrá ese instinto de cara a puerta que le hace uno de los mejores futbolistas del mundo. Alto, fuerte y en un gran estado físico para su edad, es un delantero que maneja las dos piernas a la perfección y por arriba es poderoso. Su juego fuera del área es eficaz y sencillo, juega bien de espaldas, descarga a los medios que vienen de cara o a las bandas y es complicado arrebatarle el cuero porque lo protege y lo cuida muy bien. No hace falta que intervenga mucho para decidir un partido y por tanto, debes estar pegado a él los 90 minutos y el descuento.

 

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Desde que llegó al Madrid —confieso que tengo la mala costumbre de no fijarme mucho en los futbolistas de otros equipos— Antonio Rüdiger me pareció una suerte de Jack Sparrow que actúa según le dictan los impulsos eléctricos de un cerebro que los demás no llegamos a comprender del todo, pero que sin embargo guía a buen puerto al defensa alemán. Y, tras la publicación de la fotografía en la que posa en el avión a su regreso de Varsovia con la cabeza vendada y el ojo parcheado, el parecido con el pirata del Caribe se hizo más patente.

Rüdiger y Jack Sparrow

En el imaginario colectivo, los piratas lucen parche en el ojo, y si bien es cierto que al parecer Jack Sparrow no lo lleva —confieso que tengo la mala costumbre de no fijarme mucho en los personajes de las películas que me importan poco—, Rüdiger emana la esencia del caracterizado Johnny Depp, ojos que centellean similares, sonrisas que desprenden el mismo encanto, la misma calidez.

Jack Sparrow desface entuertos a bordo de la Perla Negra, el barco más veloz de todos los mares, prestación que comparte con Rüdiger, el defensa más rápido de la Liga. No sé a cuantos nudo navega en la ficción el navío de la franquicia duermecerebros de Disney, pero el alemán del Real Madrid registró la temporada pasada la mayor velocidad punta de toda la Premier con 36,7 Km/h, mayor también que la de cualquier futbolista de la Liga.

No es la primera vez que Rüdiger lleva máscara porque no es la primera vez que Rüdiger lleva la valentía al paroxismo

Jack Sparrow tiene una manera afectada y peculiar de desplazarse que cualquiera que haya visto —aún sin prestar mucha atención— alguna película de los Piratas del Caribe recuerda. Antonio Rüdiger tiene la patente, aunque no sea de corso, de una forma de correr singular. El alemán esprinta como una locomotora, elevando las rodillas a la altura de un corazón ancho y acogedor, a tenor del cariño que le muestran sus compañeros de equipo pese a llevar, como quien dice, dos días en el club. El vídeo publicado por el Madrid mientras era atendido por el cuerpo médico en el vestuario acompañado por la plantilla y los mensajes que esta le envió a través de las redes sociales así lo atestiguan.

Rüdiger ya no aparece tocado con una venda, sino que exhibe una máscara negra que protege la zona que se hirió el miércoles al marcar el gol que clasificaba al Madrid para octavos de la Champions. Si los piratas lucen habitualmente parche en el ojo, la máscara es atributo de no pocos héroes o insignes paladines. Batman, el Llanero Solitario, el Zorro, Flash o el Capitán América presumen de ella. No es la primera vez que Rüdiger lleva antifaz porque no es la primera vez que Rüdiger lleva la valentía al paroxismo.

Rüdiger Shakhtar gol

Confieso que tengo la mala costumbre de no apreciar las películas de superhéroes, salvo las del Superman interpretado por Cristopher Reeve, tal vez porque la tercera entrega de aquella saga fue de las primeros largometrajes que vi en el cine, porque Richard Lester especió con mucho humor el film, rebajando la épica perezosa que suele embadurnar este género, y sobre todo porque Superman es un héroe que va en pijama.

Aunque no sepa apreciar las películas de superhéroes, sí aprecio a los héroes reales, como Antonio, que lo es porque clasificó a la heroica —en las formas— al Real frente al Shakhtar. No tengo ninguna duda de que si Ancelotti decide contar con Rüdiger contra el Barça, Antonio volverá a dejarse (casi) la vida por el Madrid, con o sin antifaz, porque esa careta negra no enmascara la virtud de nuestro héroe.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos galernautas. Vivimos tiempos convulsos y temporadas descafeinadas. A mad time to be alive. Tanto es así que en plena antesala del enésimo Clásico de todas las eras, siglos y eones y del cacareado duelo en el Ok Corral merengue entre Benzi&Lewy resulta que hoy nos topamos con unas primeras planas que parecen salidas del Gran Bazar estambulino, siguiendo el Rastro de la Plaza del Cascorro hasta un sucio tenderete con las mejores ofertas a este lado del río Jordán. Cada una con su rollo y con su estilo que diría un hip-hopero. De su padre y de su madre que diría un castizo.

Tal mañana como hoy, una más, la tarea de este portanalista se antoja ardua y proclive a la formación de coágulos cerebrales metadeportivos con elevado riesgo de telele, utilicemos el método científico que utilizaba en el Whitechapel londinense un afamado galeno de por allí llamado Jack:

Vayamos por partes.

Portada Marca

Iniciemos nuestro tour de la psicodelia más disparatada de la mano de Marca, de cuyo corte, confección, tipografía, linotipia y exclusivas parece de un tiempo a esta parte encargarse únicamente el nuevo niño prodigio del periodismo marquista español, que no es otro que Cortegana, el amigo de Mbappé, el amigo de la madre de Mbappé, el amigo del padre de Mbappé, el amigo del repre de Mbappé, el amigo del cuñado de Mbappé y el amigo del sobrino del primo segundo del tío abuelo del portero de Mbappé.

También es amigo de Hulk, el perro de Messi.

Y al parecer habría que sumar a Ronaldo, leyenda brasileira y madridista del fútbol mundial, hoy propietario del Real Valladolid y protagonista indiscutible de la primera de Marca. Lo único, y probablemente no sea cosa suya, es aquello de colocar titulares a todo color sin contexto ninguno. Hagamos como ilustre madridista, su señoría Iñigo Errejón, y efectivamente pongamos el foco sobre la salud mental. Con su contexto. O sin él, como Marca, porque hay ciertos asuntos mentales que no tienen arreglo posible.

Portada Sport

Fíjense sin ir más lejos la demencia que nos traslada hoy Sport a su primera plana. Anuncia Joan Kennedy Laporta que habrá refuerzos culés en invierno. Será por palancas. Lo que en mi pueblo se llama huir hacia adelante. Tierra quemada lo llaman los soviéticos. Luego la opinión pública culé bien sujeta por mentes preclaras como David Bernabéu o Jota Jordi acabarán a buen seguro por echar la culpa a Bartomeu a palancazo limpio.

No obstante, lo más gracioso aquí no pasa por apalancarse. Lo más divertido es atender a la goleada “del Barcelona al Real Madrid en el Golden Boy”, donde al parecer sólo hay un merengue nominado por cuatro azulgranas. Uno de ellos es Ansu Fati. El chiste se cuenta solo. Suponemos que los otros serán Pedri, Gavi, Fofito y Rody.

Portada As

Precisamente al trio lerelé culé —Pedri, Fati, Gavi— lo tiene usted en portada del diario As en formato ascensión divina a los dominios del Señor. Deberían los hacedores de primeras planas del diario donde se utilizó una ouija como tablet revisar la paleta de colores de sus portadas, así como sus evocaciones celestiales dignas de purgatorio.  Afortunadamente los tres aún están vivos, como Vini, Goes y Fede, a pesar de que los seis parecen estar tocando las puertas de San Pedro. El caso, puntualiza As, es que los brazucas madridistas y el Pterodáctilo Valverde suman ya 15 goles a estas alturas de la temporada.

Por su parte, Pedri y Gavi… cri…cri…cri…

En caso de duda, imprescindibles.

Portada Mundo Deportivo

Concluimos el disparatado portanálisis de esta mañana —uno más— con el quiero y no puedo del diario de Godó, grande de España, donde nos venden a Lewy, amigo de Gavi y Pedri, como el gran azote blanco a este lado del Misisipi, cuando el polaco —éste de pura cepa— no ha marcado gol alguno contra el Real Madrid con la camiseta del Barcelona.

Así de entrañables son los palanquitas —que no panenkitas— encantados de hacer suyos los seis goles de Lewandowski al 14 veces campeón de Europa, 4 con el Dortmund y en un solo partido, y otros dos repartidos por los siglos de los siglos con la zamarra del Bayern.

La buena noticia para el ariete polaco es que tiene todas las papeletas para estrenar próximamente su casillero de goles en la Uropalí.

¿Y el Clásico?

Pues resulta que es mañana y que el Barça jugará con el búho de un cantante llamado Drake en la camiseta, lo que nos hace recordar a aquellas camisetas del Atleti noventoide que anunciaban películas al estilo Torrente 2: Corrupción en Marbella.

Indeed it is a mad time to be alive

¡Pasad buen día!

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