Buenos días, amigos. El verano echa chispas, con el asunto Mbappé en todo lo alto, y los últimos coletazos del tema dan para un episodio completo del Flying Circus de Monty Python. Ni a Graham Chapman en lo más alto de sus capacidades cómicas se le habría ocurrido que el Barça pudiera entrar en escena, filtrando primero su interés por hacerse con (acaso) el mejor delantero del planeta y reculando después, consciente del ridículo hecho en los medios. El Madrid contratando a Mbappé, sacándolo de un club-estado ante la amenaza de otros clubes-estado, es de por sí una idea lo suficientemente atrevida como para lidiar ahora, psicológicamente, con la idea de que el Barça (¡el Barça!) entre en la puja, pero así se llegó a publicar ayer, aunque después escondieran la mano que lanzó la piedra. No era para menos. Como acertadamente indicó un tuitero, es más fácil que Mbappé compre el Barça que lo contrario.
El caso es que L'Equipe titula "Hagan sus apuestas" y, junto a una mareante oferta de Arabia Saudí, hace referencia también al Barça. Si el Al-Hilal nos deja sin Kylian, será como si Ryan Gosling nos hubiera levantado la novia, pues es sabida la cantidad de pasta que se maneja a orillas del Golfo. Sin embargo, si por una de esas cosas de la vida fuese Laporta quien se hiciese con los servicios del francés, sería como perderla en beneficio de Tobey Jones. No sería lo mismo perder a Mbappé a manos del Golfo que perderlo a manos del golfo.
Sin embargo, y aunque ya decimos que el club catalána desmintió cualquier interés en Mbappé a las mismas fuentes a las que previamente había filtrado su interés, a la hora en que elaboramos este portanálisis sigue en la web de Sport este artículo, en el cual se da cuenta de una encuesta entre los lectores. Habida cuenta de que el Barça no tiene ni para pagar la luz, se da por hecho que el único modo de pagar al PSG por Kylian sería en especie, o sea, con otros jugadores, y se pregunta al sportnauta, si lo hubiere y con dos dídimos, qué jugadores de la actual plantilla del FC Barcelona cambiarían ellos por Mbappé. La única pregunta aquí es cómo reírse sin que a uno se la fracture el esternón.
¿Los ganadores o, como los llama el artículo, "señalados"? Os ahorramos el click, aunque la encuesta es una genialidad de tal calibre que se merece vuestra atención. Ganan Ferran Torres y Eric García. Imaginad a Laporta reunido con el jeque haciendo la propuesta.
-Como lo oyes, Nada, chico, que me he levantado generoso. Eric García por Mbappé. A pelo.
-(...)
-¿Que quieres algún jugador más? Hombre, te pasaría también a Ferran Torres, que es el otro "señalado" por los lectores de Sport, pero es el exyerno de vuestro nuevo entrenador y vete a saber si eso no generaría alguna tensión innecesaria. Con Eric, de todos modos, vais que chutáis.
En la portada de la versión impresa del periódico, y si bien el argumento principal es una entrevista con Gundogan, también se refieren a Mbappé, y el mismo rotativo que pregunta online qué jugadores culés cambiarían los lectores por el francés echa por tierra cualquier interés del Barça, atribuyendo además la filtración a la otra parte, es decir, al PSG. "El club blaugrana cree que el PSG les utiliza para presionar al francés". Utiliza, en todo caso, al Barça... y al propio Sport, como hemos visto.
Abajo, en chiquitito, se refiere Sport al debut del Madrid en pretemporada frente al Milan, atribuyendo a la actuación (debut absoluto en este caso) de Bellingham el adjetivo "sorprendente". Nos preguntamos qué tiene de sorprendente el que un jugador magnífico juegue muy bien. Leyendo en páginas interiores, descubrimos que lo que sucede es que Sport no quiere enfatizar demasiado este hecho o, en otras palabras, evita llamar a las cosas por su nombre, Las piruetas circenses de Sport para sortear el riesgo de hablar demasiado bien de Bellingham son descacharrantes.
"Buena presentación", aunque "sin estridencias". ¿Sin estridencias? No sabemos qué esperaba Jordi Carné, autor de la nota, sobre la presencia sobre el césped del bueno de Jude. ¿Que saliese al campo vestido de Toni Manero, con gafas de neón y una sombrilla multicolor? Más bien nos tememos que lo de "sin estridencias" es un intento desesperado de restar méritos a lo bien que lo hizo el británico. Ya lo dice el propio Jordi Carné (de cuyo carné de socio ignoramos el número): "Jugó bien" pero "no completó una actuación brillante". Nos habría parecido más honesta una perífrasis del tipo "Jugó bien, pero no tan bien como para que Sport pueda decir que un jugador del Madrid jugó bien, a secas".
Mundo Deportivo trae la misma (u otra parecida) entrevista con Gundogan, buen jugador que ha fichado el Barça y que dice estar "ansioso por jugar con Pedri". A la edad del turco el ansia no es buena. Puede derivar en problemas cardiovasculares, por lo que recomendamos encarecidamente al ex del City la ingesta pautada de algún ansiolítico. Parte del problema es de imagen, por lo demás. No queda igual, se ponga uno como se ponga, decir "Estoy ansioso por jugar con Lewandowski" que "Estoy ansioso por jugar con Pedri". Nosotros ya hicimos nuestra aportación cuando Pedri irrumpió mediáticamente, sugiriendo que cambiara su nombre futbolístico. Incluso le dimos una idea: Tegueste, su lugar de nacimiento. No nos hizo caso, y ello trae consigo situaciones embarazosas como la descrita. Si estás ansioso por jugar con Lewandowski, el médico te receta un tranquimazin al día y punto. Si estás ansioso por jugar con Pedri, con un octavo de lexatín a la quincena vas que lo tiras. (O igual es al contrario y lo de Pedri acredita una medicación más fuerte, puede ser).
Os dejamos con Marca y As, que vienen con Mbappé (qué raro) y la gira USA del Madrid respectivamente.
Pasad un buen día,
Buenos días, amigos. El Real Madrid ha jugado su primer partido de pretemporada mientras las cábalas electorales prometen alcanzar cotas de física cuántica. Cuando todo parecía indicar que bastaría una simple suma en una cuartilla cualquiera, ha acabado resultando que no nos va a valer ni la calculadora científica que usábamos en el colegio. Habrá que convocar a la NASA, al MIT y hasta al colisionador de hadrones del CERN para procurar dar salida a este galimatías, mientras las portadas deportivas del día, ellas tan suyas, no se hacen eco ni del partido del Madrid, ni de las elecciones.
El tiempo tiene estas cosas, y fíjense que no nos parece mal, por mucho que nos deje el portanálisis hecho unos zorros. Se podría decir que es un atraso esto de que los papeles no lleguen a contar lo que hay que contar por la sencilla razón de que "cerramos a una hora", y sin duda lo es, pero tendemos a mirar con indulgencia y hasta con simpatía esta circunstancia en tiempos que exigen tanta insana inmediatez sin que nada parezca precisar pausa, demora o paciencia. Así, puede que las portadas de hoy sean insustanciales, poco noticiosas e incluso viejas justo en el momento de ser paridas, pero también puede que eso nos recuerde que lo insustancial, la escasez de noticias y la vejez forman parte de una vida que a veces no podemos ni mirar de tan vertiginosos que estamos obligados a ser.
Así que pasen y lean primero la crónica del Real Madrid-Milan que nos dejó Jesús Bengoechea esta madrugada y luego concédanse un tiempo para perderlo consultando las portadas deportivas de hoy, lo que viene siendo un batiburrillo que ríanse ustedes del resultado electoral. En este guirigay convive el ganador del Tour de Francia con el sempiterno Mbappé, uniéndose a la fiesta Pedri y Dembélé. Apasionante, ¿verdad?
En la meseta Marca ofrece una entrevista con Vingegaard en maillot amarillo, a la par que Mbappé aparece como eje central de la portada de As, que hace un guiño a los tiempos que corren derivando a su web a aquellos que -oh, sorpresa- quieran tener noticia del primer partido del Madrid en Estados Unidos. No sabemos si nos termina de gustar este guiño, pues parece denotar un cierto complejo por no poder dar cuenta en papel de lo que sí se puede dar cuenta en la nube. Por lo demás, resulta algo inocente esta llamada exclamativa, pues ya hasta el abuelo más abuelo sabe lo que pasó anoche en Pasadena sin que As le tenga que recordar en su portada que existe una manera de saberlo.
Ese mismo abuelo ha envejecido oyendo el nombre de Mbappé. Se casó hace unos 47 años con la noticia del fichaje del francés por el Real Madrid y hoy está sentado en la sala de espera de la consulta del otorrino leyendo la misma noticia, en perfecta sintonía con aquello que decíamos de los tiempos, que corren tanto para seguir diciendo lo mismo de siempre mientras todo aparece disfrazado de novedosísima novedad.
Aunque para novedad la de Pedri, el nuevo Pedri, a decir de Mundo Deportivo. En la imagen de portada se le ve más hecho al canario, más musculado, menos tendente al frío quizás. Parece que Xavi le pide más llegada y más gol para certificar esta novedad, una demanda que tal vez implica el reconocimiento de que el viejo Pedri se ha quedado en menos de lo que aseguraban los gurús habituales, esos que nunca se equivocan, salvo cuando lo hacen, momento idóneo para no reconocerlo y seguir así pudiendo equivocarse sin hacerlo.
Como ha ocurrido con Dembélé. Fichaje de apenas 135 millones que parece estar en negociaciones de renovación sin que sepamos muy bien qué piensa el culé sobre el francés. Con el bueno de Ousmane ha pasado que no lo querían, que luego sí y que ahora vaya usted a saber a cuánto asciende su renovación, porque si algo es sabido es que apenas se sabe nada de los dineros culés, salvo que todo lo que se sabe es un desastre financiero con serias trazas de remiendos y cosas peores que nada parecen afectar a la fe y al devenir deportivo de tan acerada parroquia.
Lo que sí sabemos es que, caso de concretarse finalmente -47 años después- el fichaje de Mbappé por el Real Madrid, la citada parroquia elevará al cielo su rostro y hasta sus gritos por la cantidad que ello supone sin que el bueno de Philippe Coutinho sepa qué pasó para irse al Aston Villa por 20 millones cuando le costó 160 al més que un club.
Serán los tiempos, será el vértigo, será que este abuelo que todos somos no entiende nada aunque lo entienda todo.
"¡Lo mejor es que no son putas!" Laporta, en Los Ángeles. La frase del verano. Y puede que del otoño. ¿Insuperable? No para el Barça. Luego les cuento.
Lo primero. Me quedé frito anoche. Abrí un ojo un minuto, uno, oigan, antes de marcar Vinicius el Siete. Señales. Me enteré entonces de que el Madrid estaba remontando. ¡Jaaaaja! Me volví a la piltra y me dieron las diez.
Leí después que Bellingham había estado bien. La gran ‘contrataçao’ del Madrid, le escuché a un narrador portugués. OK. Valverde hizo dos, importante que vuelva a ver puerta. Dicho lo cual, me interesa más el Barça. Estamos en un momento histórico, uno más.
En efecto. El Barça está cambiando, es otro. Más divertido. A mí me tiene loco. Dicen que la segunda etapa de Laporta acabará con el club convertido en SAD, ya veremos. De momento ha decidido romper con su historia conocida. Es un tránsito apasionante.
Un siglo y cuarto después de su fundación ha apostado cambiar y reírse de todo y de todos, empezando por él mismo. Ha abrazado el humor. Casen, Mary Santpere, Ramper, Eugenio... Los grandes cómicos catalanes están de enhorabuena. El humor ha llegado al club.
Franco, Guruceta, esa fijación por ser el Madrid, ganar lo que el Madrid, superar al Madrid, celebrar una derrota del Madrid más que un triunfo propio.... Todo eso le hizo ser un club víctima, alegría a cuentagotas. Muy como el nacionalista catalán: ¿han visto ustedes a uno que sonría? Yo no. Y los tengo cerca. El Barça ha sido mayormente malaje con las naturales y magníficas excepciones.
Ahora está dando pasos de gigante en sentido contrario. Cada gag supera al anterior, es una risa. Negreira: no pasó nada. Lo hicimos en defensa propia, había que conseguir arbitrajes neutrales. El dinero, 7 kilos, salía y entraba en el club. ¿Quién se lo llevaba? ¡Qué más da! Lo único cierto e importante es que los árbitros, no. Fuimos engañados. Cinco presidentes. Diecisiete años. El engaño terminó -eso lo digo yo, lo de antes es suyo, del Barça- cuando el número dos de los árbitros dejó de serlo.
A Romeu, jugador del Girona, le pidieron que se declarara en rebeldía para aceitar su llegada. A un jugador del Girona, donde han mandado al chico Torre… con la cláusula del miedo: no podrá jugar contra ellos. ¡Jaaaaja!
A Mirotic no le quieren pagar, han denunciado el contrato que el mismo Barça le firmó, ¿pistola en mano, en mano de Mirotic? Mientras ha fichado a Brizuela, Parra y un Hernangómez. De momento.
Tiene arte. El Barça es una feria feliz. 200 y pico tíos dando vueltas. Ha decidido reírse. Y vivir. Como marajás, vamos. ¿Que estamos tiesos? ¡Y qué! A disfrutar. ¿El dinero? No descarten que este de Los Ángeles también salga y vuelva al club. ¡Qué sé yo! Risas, disfrute. El gag siguiente supera al anterior
A un empleado muy bien considerado en la casa, tanto que iba a ser el futuro delegado del equipo, le dijeron que disfrutara de su luna de miel pues el hombre había decidido casarse, y en la primera escala de su escapada, Alemany le localizó para decirle que no tienen dinero y que le despedían. El mismo tipo que le había deseado feliz enlace, contamos contigo y hasta la vuelta.
En catalán existe una frase magnífica que les traduzco: se ríen del muerto y del que lo vela.
Juegue al fútbol, al baloncesto, esté en un despacho. Tebas y Rubiales no lo saben, pero también se pitorrean de ellos. ¿Ceferin? No quiero empezar la Liga a la sombra.
La última es apoteósica. La de las no-putas y olé. A la gira yanqui fletó el Barça un avión con 237 pasajeros a bordo. 60, personal del primer equipo. El resto, 177, directivos y amigos del presidente. ¡Un monumental gañote! La primera foto del grupo disfrutón en Los Ángeles la tienen ustedes aquí. Laporta en la discoteca de moda de la ciudad.
Cuenta Sostres en ABC que a la pregunta de uno de los invitados sobre la identidad, procedencia y tal de las rubias mozas que aparecen a su lado, Laporta gritó: “¿Y sabes lo que es lo mejor? ¡Que no son putas!” ¿En otras ocasiones lo fueron? Ni idea.
Tiene arte. El Barça es una feria feliz. 200 y pico tíos dando vueltas. Ha decidido reírse. Y vivir. Como marajás, vamos. ¿Que estamos tiesos? ¡Y qué! A disfrutar. ¿El dinero? No descarten que este de Los Ángeles también salga y vuelva al club. ¡Qué sé yo! Risas, disfrute. El gag siguiente supera al anterior. Atentos por cierto a Joao Félix. Mendes, su agente, no está presente en California, pero sí en espíritu. Amigazo de Laporta. Miau.
Es un Barça excitante. La verdad es que acompaña un huevo. Y no me dirán que no es mejor esto, el colosal "¡y no son putas!" por bandera que aquel coñazo de "¡el Madrid es el equipo del régimen!" y tantas pavadas. ¡Barça, Barça, Barça, queremos más!
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El telonero fue raro por la altura del año y por el resultado de su concierto, pero para la hora en que Ancelotti dispuso sobre el campo su primer once de la pretemporada ya habían pasado los políticos por el escenario. La primera formación de Carlo sonó tan mil-leches como el Gobierno que se prevé, si es que se prevé alguno, combinando una amalgama de estrellas de siempre (Kroos, Nacho), estrellas nuevas (Bellingham), habituales casi inéditos (Lunin) y fichajes de perfil no muy alto (Joselu, Brahim), sin que esto signifique que no apeteciera ver en acción a todos y cada uno de ellos tras un periodo de abstinencia tan largo. Los once nombres presagiaban el nuevo rombo que el técnico italiano anda amasando para acomodar a Belllingham, sin perjuicio de que hipotéticas nuevas incorporaciones, aún más galácticas, puedan aconsejar un nuevo cambio de esquema.
Comenzó el inglés gustándose en el vértice superior del diamante, flanqueado por Camavinga y Valverde, con Brahim pegado a la cal por la derecha pero buscando la diagonal. Un trallazo de Valverde rozó el poste, pero fue Mendy quien tuvo que emplearse a fondo para despejar a córner un gran centro de Pulisic. El Madrid se mostraba aturullado en la salida del balón, y Colombo rozó el poste a consecuencia de una de esas empanadas. Se habría dicho que también eran las cuatro de la mañana para ellos, y que andaban asimismo ofuscados a cuenta de la gobernabilidad de España, aunque lo más probable es que simplemente estén tiesos, como corresponde al partido inaugural de una gira veraniega.
Para compensar los desatinos estaba Bellingham, pese a cuyo talento y afán combinativo el Milan se adelantó en un córner antes de la media hora. La responsabilidad hay que buscarla en la falta de marcaje a Tomori, que remató más solo que Feijóo en la terraza de Génova.
Todo el juego blanco lo generaba Jude. Era el que controlaba, pero también el que desbordaba, el que buscaba paredes plenas de sentido, el que estaba atento a los desmarques pero también quien los ejecutaba para por ejemplo cederla de cabeza, como en la que tuvo Militao. Es un futbolista moderno que acompaña el virtuosismo zidanesco de una pujanza mecánica. Pero de poco le servirá al Madrid si la defensa no recupera el tono: un nuevo fallo en la entrega en la frontal propia lo aprovechó Luka Romero para soltar un zurdazo inapelable que perforó la escuadra de Lunin al borde del descanso, al que se llegó con 0-2 y poco que destacar del Madrid, con una zaga francamente catastrófica.
Aguantar el descanso con ese marcador, con las cinco de la madrugada en lo más alto del reloj, no es más desasosegador que ciertas aritméticas parlamentarias, pero tampoco está nada mal. Cambió Ancelotti casi el equipo entero para los segundos 45 minutos, reflejando la falta de tensión típica de estos partidos, y se notó la presencia de héroes consagrados como Modric y Rodrygo. Entre padre e hijo cocinaron la mejor jugada de los vikingos hasta el momento, con un precioso recorte del brasileño que obligó a intervenir a Sportiello. Muy bien el portero italiano ahí, pero calamitoso muy poco más tarde al tragarse un chut lejano de Valverde, que repitió en un minuto y empató el marcador en una onda de remontada europea pasada por Pasadena.
El Madrid empezó a carburar. El equipo dejaba muchos huecos, algo inevitable a estas alturas, pero jugaba con mucho más empaque y criterio de la mano de los brasininhos. Vinicius se unió a un sublime Rodrygo para volver a obligar a intervenir a Sportiello, momento que aprovechó el Milan para introducir su arsenal de cambios, homenaje de Theo a Barbie incluido. Fran García mejoraba ostensiblemente las prestaciones de Mendy y Modric, recibiendo de un sabio Vini, ponía con el interior un pase de gol que rozó la cabeza de Rüdiger. Sin embargo, Leao comenzó a sembrar el pánico, y por poco se adelanta Giraud con un testarazo que obligó a Lunin a descerrajar una parada milagrosa. Los cambios del Milan se notaron, contribuyendo a frenar la estampida merengue, y abortando momentáneamente la remontada completa como ciertas apelaciones al miedo abortan determinadas mayorías absolutas.
Sin embargo, a seis minutos del final Valverde robó el balón, Modric metió un gran pase largo y Vinicius se plantó solo ante Maignan para batirlo con gran calma mientras amanecía un nuevo día, sin decirnos hacia dónde.
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Ahora con las redes sociales, incluyendo plataformas como YouTube y Twitch, es frecuente observar cómo los aficionados y simpatizantes del Real Madrid recomiendan y sugieren cientos de nombres de fichajes al club blanco. Antes de que llegasen estas tecnologías, había personas que escribían cartas al cuadro merengue en las que aportaban sus conocimientos sobre jugadores para que el Real Madrid los tuviese en cuenta en su cartera de futuribles. En dos ocasiones, el equipo madridista hizo caso a estas misivas y dos futbolistas aterrizaron en la capital.
El caso más célebre y recordado se produjo en el verano de 1999 con la incorporación de Edwin Congo. Unos meses antes, un chaval madrileño de 16 años llamado Felipe Martín escribió a la entidad merengue recomendando al colombiano. El joven era muy aficionado a leer revistas internacionales, y en un ejemplar de marzo en El Gráfico descubrió al delantero tras un partido de la Libertadores entre su equipo, Once Caldas, y River Plate.
La secretaría técnica del Real Madrid se puso manos a la obra y envió a un ojeador para contemplar al futbolista colombiano en directo. Cuatro meses después, y tras convencer al cuadro blanco, el futbolista colombiano firmó por cuatro temporadas. El costo del fichaje se elevó a algo más de 800 millones de pesetas y muchos aficionados merengues pudieron seguir sus evoluciones en los meses de junio y julio en la Copa América que se disputó en Paraguay y emitió RTVE. Edwin Congo marcó un fabuloso gol de tacón ante Argentina que elevó el ‘hype’, pero su carrera como jugador madridista estuvo marcada por las cesiones y solo disputó encuentros amistosos. El día 22 de julio de 1999 informó ‘MARCA’ de un encuentro entre el futbolista y su descubridor donde el colombiano le agradeció su labor y le firmó una camiseta. El chico, Felipe Martín, trabajó años más tarde en Canal + como especialista en fútbol internacional, a los que se llamaba habitualmente ‘parabólicos’. El destino hizo que volviese a tener relación con el Real Madrid ya que en la actualidad se encuentra ocupando un puesto en el departamento de scouting que dirige Juni Calafat, que fue compañero en su época televisiva.
El otro fichaje es más anónimo y pertenece a otra época mucho más antigua. Se trata del escocés John Watson, que llegó a Madrid en 1948. En el diario ‘Pueblo’, el 10 de junio de aquel año, se publicó el interés del Real Madrid en Watson y George Robledo, un atacante anglochileno muy valorado en Inglaterra por su desempeño en el Barnsley y el Newcastle. Sin embargo, él no ficharía por los blancos debido a las altas pretensiones económicas de las urracas. En la nota del periódico que firmaba Josetín se informaba de que ambos jugadores venían avalados “por el informe de un aficionado chamberlero cuyo apellido sonó mucho en la época del viejo Racing madrileño”. En una carta recibida por un directivo madridista el informante indicaba que “Watson posee un juego de cabeza extraordinario, que vendrá muy bien de enseñanza en vuestro equipo. En este aspecto es un verdadero fenómeno”.
A finales del mes de julio, el mediocentro del Fulham fichó por el conjunto blanco tras las gestiones realizadas por el técnico Mister Keeping en su país. Un total de 8.000 libras esterlinas pagó el Real Madrid al equipo londinense por los servicios del escocés, que también podía desempeñarse como defensa central o interior.
A pesar de contar con el beneplácito del técnico, el paso del escocés por la casa blanca fue un fiasco. En su debut ante el Celta en la j. 23 de Liga fracasó de tal manera que no volvió a gozar de otras oportunidades en partidos oficiales y solo disputó algún amistoso contra el Real Ávila y el Racing de Santander el resto del curso. Su desempeño frente a los gallegos fue muy criticado en los medios y en MARCA se leyó que “no tuvo su tarde, sin control de la pelota dejaba pasar las oportunidades de ligar con Vidal”. Anteriormente, ya se había avisado de sus carencias en el periódico El Adelantado, que en la crónica de un amistoso en octubre de 1948 del Real Madrid frente al Hércules calificó al jugador como “muy duro” y que “solo sabe despejar por alto”.
Buenos días, amigos. ¿Y si sucede? En las semanas previas del verano, hablar de Mbappé se antojaba dar, sin más justificación que la búsqueda vil del click, la enésima vuelta sobre un argumento rancio. Los acontecimientos, sin embargo, han puesto el tema encima de la mesa de una manera legítima. Hablar de Kylian ya no es resucitar artificialmente un culebrón cansino y yermo. Ahora es hablar de algo que puede pasar.
Que puede pasar, cuidado, no que necesariamente vaya a pasar. Asegurar que Mbappé viene al Real Madrid este verano no sería ser fieles a la verdad. Si hemos aprendido del pasado, concluiremos que cualquier cosa puede suceder, desde un final feliz a una renovación, pasando por la opción de que la voluntad del jugador por vestir de blanco no sea tan férrea como se dice y acabe perdiendo el pulso… para ser traspasado a un tercer equipo. Al fin y al cabo, Kylian Mbappé, la persona, es sobre todo un enigma abrumador.
Marca viene con la disyuntiva (o, mejor, la amenaza) que el jeque expone al astro francés. Si no renueva o se deja traspasar a otro equipo, se pasará un año en la grada. Si bien el PSG no se anda con tonterías, y ya ha llevado a la práctica cosas similares con jugadores como Rabiot, es dudoso que puedan atreverse a cumplir su amenaza con una estrella de perfil tan alto como la que nos ocupa. Pero el hecho mismo de la bravata ejemplifica la necesidad de vender que tiene el club parisino, la cual juega en beneficio de Mbappé y del interés blanco por contratarle. Leed lo escrito ayer por Ramón Álvarez de Mon en esta misma página. Es de una claridad meridiana.
La posibilidad de que Mbappé recale finalmente en Valdebebas, y que lo haga tal vez este mismo verano, tiene al periodismo deportivo vinculado a la otra orilla del río (o sea, al antimadridismo) atenazado por los nervios. No saben muy bien cómo referirse al tema sin mostrar el acongoje que les domina. Aunque sólo sea por dicho acongoje, este viaje habrá valido la pena venga o no venga Kylian. Hay quien opta por esquivar completamente el tema.
Mundo Deportivo nos suelta una de esas portadas collage que trae el verano, cuánto más este verano que casi no tiene fichajes por mor del erial financiero que es la liga de Tebas. Pero ¡oh! Resulta que hay alguien en el mercado español que sí está en disposición de ejecutar fichajes millonarios merced a su intachable tesorería, y ese alguien es el Real Madrid. Esta verdad, no obstante, es demasiado incómoda, y el hecho de que la odiada entidad capitalina ya se haya hecho con los servicios de Bellingham y pueda hacerse con los de Mbappé debe desaparecer de las primeras planas.
Mirad bien esa portada de Mundo Deportivo, amigos. Sale casi todo el mundo ahí, desde Rahm a Messi pasando por el Tour de Francia y el Mundial de natación. Sale todo el mundo excepto aquel de quien todo el mundo habla. Como diría el maestro Guasch, en la Ciudad Condal se ha instalado el cagómetro mucho antes de lo habitual. Nunca antes se había puesto en funcionamiento en plena pretemporada. Es un experimento: enchufar a la vez el cagómetro y el aire acondicionado. Esperemos no haya contraindicaciones.
Por supuesto, lo del cagómetro es literal en lo relativo a gran parte de la primera plantilla del FC Barcelona, a quienes un virus raro tiene aposentados en el trono. Parece que las noticias sobre Mbappé no han sentado bien en el seno del equipo azulgrana. Bromas aparte, les deseamos una pronta recuperación.
Os dejamos con As, que viene con el muy madridista Fernando Alonso, a quien deseamos toda la suerte.
¿Y si sucede?
Pasad un buen día.
Tal y como reflejan los medios franceses más cercanos al PSG (L'Equipe y sobre todo Le Parisien principalmente), Kylian Mbappé ha sido abandonado en tierra de cara a la gira veraniega del equipo francés por Japón. Es el tipo de apartamiento que aplica Al-Khelaifi a aquellos jugadores que se niegan a renovar. La amenaza subyacente es la posibilidad de pasar todo el año en la grada si no se aviene a dicha renovación o, a falta de la misma, a una venta a otro club. Forma parte de la lista de jugadores transferibles y se habla de que no volverá a entrenar con sus compañeros en el equipo parisino. De momento, no va a Japón.
Veníamos contándolo en los últimos días. El pasado martes hubo una reunión entre el PSG y el entorno del jugador. En dicha reunión, los representantes del club insistieron en que debía elegir entre renovación o venta, a lo que los representantes del delantero insistieron en que sólo deseaba acabar su contrato, que culmina en junio de 2024, sin renovarlo. Se decidió filtrar que se ampliaba el plazo, que había sido marcado públicamente por el propio Al-Khelaifi para el 30 de julio. Acordaron tranquilidad mediática y (esta es la noticia) ese mismo día supo Kylian que no iba a desplazarse a oriente con el equipo. En la directiva parisina cunde la certeza de que el Madrid ya tendría un acuerdo con Mbappé para 2024, lo que ha radicalizado su postura de renovación o venta.
La postura pública del astro es agotar su contrato. Veremos si este apartamiento le hace cambiarla. Es una de las cosas que han de verse en los próximos días. Lo que parece claro es que el PSG se ha resignado a no renovarle, y que las conversaciones ya están mucho más enfocadas, directamente, a la posibilidad de un traspaso este mismo verano. La ausencia de plazos ha disipado el enconamiento de las posturas, y el actual clima es mucho más propicio.
El PSG quiere vender a Mbappé de forma inmediata. Para hacerlo tiene que lograr un acuerdo con él, que no está tan lejano según la información que tengo. Me cuentan que el coste total de la operación para el Real Madrid (incluyendo el precio de traspaso + comisiones asociadas, cosa muy normal en este tipo de operaciones) puede alcanzar los 230 millones de euros. Mbappé a 31 de julio tiene derecho a cobrar la mitad de una prima de fidelidad, eso son hechos consumados, y falta negociar esta variable entre ambos.
Lo que parece claro es que el PSG se ha resignado a no renovarle, y que las conversaciones ya están mucho más enfocadas, directamente, a la posibilidad de un traspaso este mismo verano. La ausencia de plazos ha disipado el enconamiento de las posturas, y el actual clima es mucho más propicio
La postura del Madrid es la misma de siempre: no estamos en esto, estamos al margen, si nos llaman en algún momento veremos. Sin embargo, el optimismo crece día a día, sobre la base de que Mbappé se ha mostrado firme en la idea de no renovar, que es lo que ha creado el actual clima de negociación, inexistente en veranos anteriores de este culebrón. El PSG tiene tres motivos fundamentales para querer vender a Kylian, y para querer hacerlo ya. El primero es el reputacional, seguido del económico y (muy ligado a este) el del Fair Play Financiero. Este último factor le indica muy claramente que no puede permitirse el dejar ir libre a la estrella francesa. No puede permitirse el no hacer la venta este verano. El tema reputacional es evidente, por lo demás: tras haber firmado el contrato más caro de la historia del fútbol, su jugador franquicia no se puede marchar libre sin producir grave daño en el orgullo institucional de la entidad. Y el económico, por muy club-estado que sean y mucho dinero que tengan, no es tampoco asunto baladí: la gente que tiene dinero valora especialmente el no malgastarlo.
La operación se puede acelerar. No podemos estar seguros, pero no es descartable que el fichaje llegue a tiempo para el primer partido de liga. La contratación no puede darse por hecho, y yo no la doy. ¿Por qué descartar, por ejemplo, que otros equipos puedan aparecer en escena ante esta situación? Dicho esto, parece seguro aseverar que el Real Madrid es el único candidato que contempla el jugador... en estos momentos. Tanto Madrid como Mbappé han creado sabiamente un clima que, como ha sido explicado, es ahora muy favorable para el traspaso. Hay un préstamo disponible desde primeros de julio (lógicamente, no activado aún) para ser usado en cuanto se necesite.
Por lo demás, Al-Khelaifi está en un mal momento. Ha roto relaciones con Mbappé y está siendo terriblemente presionado desde Catar.
No esperes que el tiempo te espere, reza un viejo proverbio japonés. Mia que está leho Japón, añadimos nosotros con la proverbial sabiduría galernauta que nos enseñó Pepe Begines. Y es que efectivamente, ta mu leho.
Si no pregúntaselo a lo viejo. O al mozalbete de Bondy, el hijo del Wilfred y LaMari, que parece haberle cantado por fin al jeque aquello de No Me Pises Que Llevo Chanclas. Para ir a Madrid no se pasa por Japón. Ta mu leho.
El caso es que, en la última hora de ayer, ese club parisino admirado por todos anunció que Mbappe no se sube al avión para viajar con el equipo a una gira en Japón. Lucho se quedó con cara de Fary comiendo un limón, se ajustaron cuentas en el multiverso madridista de insiders y vendedores de crecepelo, a Nasser le pisaron las babuchas y Mbappe arregló one more time el día a las portadas de la prensa deportiva.
Eres un moztro, Kylian.
Ni Topacio, ni Cristal, ni los Gavilanes, ni los hermanos Mercader. Has reducido cualquier culebrón latinoamericano a Caperucita llevando una botellita de orujo a la abuela. Será que tu madre es argentina como destapó Paco Buyo en el Cherengueti, dónde si no.
En la prensa deportiva de la meseta la interpretación está clara. Mbappe no viaja a Japón, no porque esté mu leho, que también, o porque haya que montarse en aviónnnnnnn… un buen rato, sino porque el PSG le ha declarado "indeseable", que es lo que hace con los futbolistas a los que pone la cruz de ö venta o a casa". Lo explica la portada de Le Parisien y se hacen eco Marca y As. Todavía falta Macron por pronunciarse, tan preocupado como está Monsieur President por el mercado balompédico de Mbappe, mientras la grandeur de La France se va por el sumidero.
“En venta”, “Contra las Cuerdas”, proclaman los diarios deportivos capitalinos con estruendo, aislando a las chicas mundialistas en las azoteas de sus primeras planas. Así es Kylian, capaz de eclipsar debuts mundialistas hasta con la papada que luce en la portada del AS. Desde La Galerna queremos pensar que por fin se acercan los capítulos finales de una saga que habría de terminar en el Nuevo Bernabéu y la sonrisa de Floren. Pero vaya usted a saber. En caso de duda consulten con Fransuá, desatado en la red de Elon.
Y si no, desmiéntanselo, mientras legiones de insiders se preparan para tirarse por la ventana en plan Birdbox Barcelona.
Lo decíamos antes. Japón ta mu leho, pero Girona no tanto, máxime si estás en Barcelona. Por allí, la prensa deportiva de combate blaugrana dedica sus portadas a Oriol Romeu, flamante fichaje culé que no tiene un pelo de tonto. Sin embargo, tampoco son capaces de abstraerse del ruido de katanas que se desliza entre París, Tokyo y Madrid, con Luis Padrique, dicho sea de paso, viéndolas venir cogido de la manita de Asensio. Oriol Romeu se siente preparado y no albergamos duda al respecto. Lo que no sabemos es si están preparados es para el advenimiento de Don Kylian Mbappe Parera. Le temen. No es Riqui Puig, vale, pero se cagan. Tanto que hasta se les cuela en su propias primeras planas.
Ya podrán disimularlo elevando a la maleducada de Aitana Bonmati a pilar de la Roja femenina, arrimando como siempre el ascua de la selección a su sardinilla culé tal y como hicieran con los maromos de Sudáfrica, o con el nombramiento en territorio estadounidense de los nuevos capitanes del Barça. Ahí los tienen. Un catalán, un holandés, un alemán y un uruguayo luciendo ufanos una senyera. La inmersiò es lo que tiene.
Lo que no habrá es fosa abisal lo suficientemente profunda para el antimadridismo si lo de Mbappe merengón acaban por consumarse. Será entonces cuando los vergonzantes improperios racistas que hemos padecido en cuerpo de Vini nos parezcan señores rascándose las axilas que diría aquel letrado descerebrado.
Será entonces cuando Japón quizás nos parezca que no está tan leho.
¡Feliz sábado, galernautas!
Pd: Lo que no había en las portadas de ayer, por mor de la terrible situación financiera de los clubes en la liga de Tebas, es fichajes. Un verano sin fichajes. Excepto por parte de aquel club que, gracias a la magnífica gestión financiera de Florentino Pérez, no solo puede fichar, sino que parece estar a a punto de volver a asombrar al mundo adquiriendo los servicios de (acaso) el mejor delantero del planeta.
El FC Barcelona tiene mejor plantilla que el Real Madrid y ganarle al club blanco es uno de los objetivos de la temporada. Estas dos frases, impuestas por la presidencia del club blaugrana, deben de ser uno de los bonus u objetivos que firman los jugadores al fichar por el equipo de la ciudad condal, porque no hay un sólo fichaje culé que decida omitirlas en su presentación. Mientras, un señor de interminable sonrisa e histriónica risa agita una bandera verdeamarela y asegura a cualquiera que quiera detenerse a escucharle que, además de lo que dicen sus nuevos fichajes, también son los reyes del mercado canarinho. El Madrid ha fichado en los últimos años a promesas que ya son realidades como Militao, Vinicius o Rodrygo, además de a un Endrick que tiene muy buena pinta. Los tres últimos, fichados muy jóvenes y pretendidos por los mejores clubes de Europa. Pero resulta que el Barcelona es el rey del mercado brasileño porque este año han firmado (o no, váyanse ustedes a saber con esta gente…) a un joven y prometedor delantero de Brasil.
Lo malo no es que Jan, más metido que nunca en su papel de Joker, realice sin ningún atisbo de pudor este tipo de aseveraciones, no. Lo malo tampoco es que su afición, adicta a sus inverosímiles espejismos, le siga el juego. Lo malo tampoco es que seguramente realice semejantes afirmaciones para llamar y desviar la atención de la prensa y la sociedad mientras espera a que prescriba algún otro delito que haya cometido en los últimos años el FC Barcelona. Lo malo es que prácticamente nadie, por alguna razón que (felizmente, porque prefiero no hacerlo) desconozco, le contraría ni le debate tan siquiera. Ni a la cara ni en los medios. El Barcelona no controla el mercado brasileño por haber fichado a un jugador. Ni tampoco tiene mejor plantilla que el Real Madrid. Es más, si nos valemos de los más estrictos tecnicismos, el Barcelona, a día de hoy, no sólo no ha mejorado su plantilla con respecto a la del año pasado, sino que además la ha empeorado, ya que ni ha podido inscribir a sus nuevos fichajes (Gündogan e Íñigo Martínez; tampoco saben cuándo va a llegar Vítor Roque debido a la incertidumbre de su inscripción), ni tampoco a los jugadores que renovaron el año pasado en unas circunstancias, digámoslo de una forma suave, extrañas. No, digámoslo cómo es, para mostrar a nuestros lectores el respeto que se merecen: más que probablemente fraudulentas.
El Real Madrid, por su parte, ya ha realizado varios fichajes, entre ellos el mejor de lo que llevamos de verano, el de Jude Bellingham. Al fichaje bomba del británico, centrocampista total que va a asombrar a la media España que aún no le conoce, hay que sumarle las llegadas de Fran García, Joselu, Brahim y el turco Arda Güler, este último pareciendo esconder entres sus céleres pies ese talento diferencial que poseen los elegidos y que promete hacer las delicias del público del Bernabéu. A pesar de que la marcha de Benzema ha podido debilitar el ataque blanco (llegará un delantero, ¿verdad?, ¿verdad?), no parece demasiado descabellado pensar que la plantilla del Real Madrid es, a 20 de julio, la mejor de España. No veo por ningún lado una plantilla que aúne el físico y talento de jugadores como Vinicius, Camavinga, Bellingham, Valverde, Rodrygo, Militao, Rüdiger, Tchouaméni, Alaba, Mendy, Fran García o Güler. Con estos jugadores y los que me dejo en el tintero hay de sobra para afirmar que el Madrid tiene el mejor equipo de la competición española, lo cual le convierte en el máximo favorito para levantar la próxima liga.
El Barcelona no controla el mercado brasileño por haber fichado a un jugador. Ni tampoco tiene mejor plantilla que el Real Madrid. Es más, si nos valemos de los más estrictos tecnicismos, el Barcelona, a día de hoy, no sólo no ha mejorado su plantilla con respecto a la del año pasado, sino que además la ha empeorado, ya que ni ha podido inscribir a sus nuevos fichajes
O más bien lo haría si no fuera la liga española de la que estuviéramos hablando. Porque estamos hablando de una competición sumamente especial. Una competición cuyo presidente no muestra reparo alguno en cambiar repentinamente sus normas financieras para favorecer especialmente al equipo que ha estado sobornando al vicepresidente del estamento arbitral durante 17 años, únicamente porque ahora el presidente de dicho equipo se retiró de una demanda y ahora le visita a comer los fines de semana en su casa de Huesca. Una competición que viene de ser ganada por un equipo que sólo pudo inscribir a sus fichajes de la pasada temporada merced a unas palancas realizadas también de manera sospechosa y cuyos pagos hoy sabemos que ni siquiera se han efectuado en el plazo establecido. Una competición cuyos derechos televisivos y cuyas imágenes de la sala VOR pertenecen a un personaje que, no contento únicamente con ser socio y principal motor económico del equipo mencionado anteriormente, se permite el lujo de campear a plena luz del día, indiferente ante un qué dirán inexistente por parte de una prensa a la que también controla, por la Ciudad Deportiva de su club, acompañado de su presidente y compañero, Joan Laporta, en la pretemporada del FC Barcelona. Una competición cuya justicia depende de un estamento cuyo presidente, o más que presidente deberíamos llamarlo capo o Don, amenazó cual jefe de una banda criminal al único colegiado que se atrevió a denunciar la corrupción y el fraude deportivo que manchaba al deporte español por el caso Negreira, amenaza a la que parece que también se sumó la propia RFEF. Una corrupción amparada por una prensa que, salvo honrosas excepciones, ha decidido ignorar casi completamente cada nuevo escándalo que surge casi semanalmente para manchar más y más la imagen de algo que ya, más que el fútbol español, más que un deporte, es un cenagal.
Se trata de una competición tan absolutamente necrosada por cada centímetro que se mire, que ya me produce suficiente vergüenza que el Madrid, único club de la liga que parece decididamente interesado en que se aplique la justicia, participe; imagínense ya la que me produciría que la ganara. Porque sinceramente, una liga en la que se descubre que un club lleva adulterando la competición durante al menos dos décadas, con todo lo que ello conlleva (títulos no ganados, descensos, perder la oportunidad de disputar competiciones europeas, objetivos no logrados y los consecuentes despidos o ventas de entrenadores o jugadores de esos equipos…) y en la que sólo hay un equipo que se persona en esa causa judicialmente, no merece ni que el balón se eche a rodar. Que no haya ni un sólo equipo aparte del Real Madrid que muestre un mínimo de interés en cambiar todo lo que rodea al oscurantismo del fútbol español no habla sino de la dignidad de esta liga, o más bien de la ausencia de la misma.
estamos hablando de una competición sumamente especial. Una competición cuyo presidente no muestra reparo alguno en cambiar repentinamente sus normas financieras para favorecer especialmente al equipo que ha estado sobornando al vicepresidente del estamento arbitral durante 17 años, únicamente porque ahora el presidente de dicho equipo se retiró de una demanda y ahora le visita a comer los fines de semana en su casa de Huesca
En cualquier otro país, cualquiera de las circunstancias anteriores sería un escándalo de proporciones bíblicas que llenaría durante meses los noticieros de los medios de comunicación de opiniones enfervorecidas de periodistas, jugadores, entrenadores y directivos, que clamarían al cielo exigiendo justicia y demandando castigos proporcionales al daño causado. En la liga española, impera la ley del silencio y los Tebas, Roures, Medina Cantalejos, Rubiales y Clos Gómez de turno se sienten seguros en esa maloliente atmósfera de decrepitud creada por ellos mismos en la que nadie tiene que dimitir. Nadie tiene que dar explicaciones. Nadie tiene que pagar por nada. Nadie les va a hacer ninguna pregunta incómoda. Sólo tienen que esperar a que pase un poco de tiempo, que capee el temporal de las redes sociales y que, con suerte, surja otro escándalo que salpique a otro y haga olvidar el suyo. Con el apoyo de los medios y su probablemente interesado sesgo, se ha logrado banalizar cualquier escándalo y conseguido que esta sociedad asimile como normal lo anormal y lo amoral. Se ha conseguido normalizar el silencio de los que antes, en alguna época hoy demasiado lejana, veían sus cabezas rodar a consecuencia de polémicas minúsculas en comparación a las actuales. Se ha inmunizado frente al escándalo a la sociedad y afición futboleras hasta el punto de que esta ya ni reacciona ante el bombardeo de noticias que no ha cesado de surtirnos de escándalos durante el presente año; pero que en cambio ha decidido (piensan que unilateralmente) creerse por un lado cada absurda explicación, con cajas y dvds, eso sí, que daba Laporta para justificar lo injustificable y que lo que no se puede tolerar es el comportamiento del jugador que más entradas, agresiones e insultos recibe de toda la liga. Como última muestra del surrealismo que vive instalado en el fútbol español, la pasividad del presidente del consejo superior de deportes, que reconoce no estar siguiendo el mayor escándalo deportivo de la historia de este país, o el pasotismo del mismísimo presidente del gobierno, que considera todo el asunto un mero borrón. Dos décadas de borrones, suponemos.
Nadie tiene que dar explicaciones. Nadie tiene que pagar por nada. Nadie les va a hacer ninguna pregunta incómoda. Sólo tienen que esperar a que pase un poco de tiempo, que capee el temporal de las redes sociales y que, con suerte, surja otro escándalo que salpique a otro y haga olvidar el suyo. Con el apoyo de los medios y su probablemente interesado sesgo, se ha logrado banalizar cualquier escándalo y conseguido que esta sociedad asimile como normal lo anormal y lo amoral
En cualquier otro país, el Barcelona sería recibido con deshonores en cada campo que visitara. Se le estarían recordando sus numerosos escándalos con innumerables pancartas y silbidos y el ambiente sería tan irrespirable tanto desde la grada como desde el verde que al equipo blaugrana le costaría competir como acostumbra a hacerlo. O por lo menos, y si no fuera mucho pedir, en cualquier otro país este mismo ambiente hostil no se reservaría únicamente para cuando los rivales jugaran en casa contra el único equipo que lucha contra la ilógica implantada en esta liga utópica salida de una novela de Orwell o de un cuadro de Dalí, así como contra la principal estrella de esta liga, su jugador más vistoso y el que más faltas e improperios recibe.
En cualquier otro país, en circunstancias normales, por plantilla, historia, prestigio y grandeza, el Real Madrid sería el claro favorito para ganar la liga. En España, salvo que Florentino empiece a visitar la casa de los domingos de Javier Tebas (que no tiene pinta), sabemos que difícilmente le van a dejar poder ganarla.
Hola a todos. Os proponemos un pasatiempo. El verano es tiempo de acertijos, adivinanzas, juegos de mesa y crucigramas que quedan reposando en el regazo, junto al bolígrafo, cuando el sueño le vence a uno. El bolígrafo suele terminar rodando hasta el vacío y luego cayendo al suelo, y el leve sonido de su contacto contra el parquet es el que suele despertarnos de la modorra que brinda el bochorno.
¿Qué no hay en las portadas del día de hoy, que tan afanosamente os presentamos cada mañana con el sudor de nuestra frente, en este caso literalmente habida cuenta del calor? No os pedimos que nos digáis en qué se parecen o diferencian las cuatro portadas, sino algo mucho más simple: ¿qué NO hay en ellas?
Pista: es lo mismo que preguntar qué NO hay este verano, a diferencia de otros.
Mañana, en esta misma sección, la solución.
Pasad un buen día.