Las mejores firmas madridistas del planeta

La semana pasada vivimos en mitad de un vendaval que dejaría en nada la película de desastres Twister. Un tornado categoría F5 amenazaba con llevarse a su paso a todo el madridismo. Buena parte del mismo, instalado en su permanente pesimismo, quería demoler el Santiago Bernabéu y disolver el club por empatar en Son Moix frente al Real Mallorca. Era de no creer el derrotismo de muchos. Sobre el tema se pronunció la semana pasada Jabois en la SER: "Una parte de la afición está instalada en una zona muy amarga".

Supongo que algunos aficionados necesitan su dosis de drama. Para ellos es como una droga, son adictos a la tragedia. A pesar de ser aficionados del mayor club de la historia del fútbol, para ellos nada nunca es suficiente. En mi opinión, y desde el más profundo respeto, parecen más hinchas del Numancia que del Madrid. Creo que a muchos les vendría bien tener en su corazón un segundo equipo más humilde para que se enteraran de verdad de la dimensión del Real Madrid. Si, por ejemplo, apoyaran también al Cacereño no se les ocurriría montar broncas por un empate en Mallorca en la primera jornada de liga tras ganar la Supercopa de Europa días antes.

Buena parte del madridismo, instalado en su permanente pesimismo, quería demoler el Santiago Bernabéu y disolver el club por empatar en Son Moix frente al Real Mallorca

Muchos madridistas aman tanto el drama que se hacen daño. Creo que no disfrutan ni del proceso ni del objetivo logrado. Al día siguiente de ganar en Londres la última Champions, ya están nerviosos pues no hemos ganado la siguiente. Es así. No les juzguemos, viven su amor al Madrid de esta forma tan peculiar, pero es amor al fin y al cabo, pues como dijo Sabina: "Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño”. O al menos, una forma de amor extraño.

Dicen que la fortaleza de tu agravio demuestra la debilidad de tus argumentos. Pues bien, no contentos con los dimes y diretes sobre la gestión del club en el mercado de fichajes, muchos youtubers estrellas siguen erre con erre en su cruzada contra la evidencia. Que si Vinícius está descentrado, que si Rodrygo no se entera de nada, que si Mbappé es un paquete. No sé si se creen de la misa la mitad o es que son así de cerriles. Sé que de todo debe haber en la viña del señor, pero bien harían algunos en mirarse en el espejo de Ramón Álvarez de Mon o en el de Pepe Kollins. Cito estos dos pues son los más ecuánimes y razonables.

Como Lázaro, el Real Madrid volvió a la vida el pasado domingo. La resurrección trajo consigo un 3-0 frente a un Real Valladolid que hizo su partido en el Santiago Bernabéu, y únicamente se le puede aplaudir por su profesionalidad. El equipo de Pezzolano salió con la idea clara de achicar espacios y mostrarse sólido. El plan le salió a la perfección pues durante 50 minutos se mantuvo inexpugnable. Una falta directa de Valverde abrió el marcador. Tras los cambios, cayeron los otros dos.

El de Brahim fue un golazo a pase magistral de Militao. El malagueño es un lujazo. Tenerle en plantilla como recurso es uno de esos ases en la manga que Ancelotti posee y hace que el equipo marque la diferencia. Endrick cerró el marcador justo al final del encuentro. El brasileño demostró en poquísimo tiempo en qué consiste su principal valor futbolístico: estamos frente a un delantero centro capaz de hacer una ocasión manifiesta de gol de la nada y finalizarla con la suficiente solvencia como para acabar anotando en la mayoría de las veces.

Endrick cumplió la mayoría de edad el pasado 21 de julio. El brasileño es un jugador precoz pero con recorrido. No olvidemos que ya tiene en su historial tres temporadas con el Palmeiras, un grande del fútbol brasileño. No es baladí. De hecho, más allá de su calidad y su facilidad de cara a puerta, lo que más sorprende de él es su madurez. Tiene una inteligencia táctica fabulosa. Dicha cualidad potencia su don innato. Con el trabajo suficiente y el tiempo necesario, la nueva joya merengue irá creciendo en el fútbol europeo.

endrick demostró en qué consiste su principal valor futbolístico: estamos frente a un delantero centro capaz de hacer una ocasión manifiesta de gol de la nada y finalizarla con la suficiente solvencia como para acabar anotando en la mayoría de las veces

Otra novedad placentera fue ver a Arda Güler de titular. Se especulaba mucho sobre quién ocuparía el puesto de Jude Bellingham. Aún más tras la decisión de Ancelotti la jornada anterior cuando introdujo como primer cambio a Luka Modric. La actuación de Güler fue notable. En mi opinión, el turco fue de menos a más y se mostró activo y generoso en todo. Ocupó muchos espacios, ofreció soluciones lógicas a todos sus compañeros, dio pases al hueco e incluso disparó a puerta con peligro en varias ocasiones. En definitiva, el jovencísimo internacional por Turquía demostró que puede volver a partir en el once titular en este tramo sin Bellingham. Ancelotti tiene en él una solución práctica tanto para labores de centro del campo como de enganche.

Y ahora el campeonato coge cierta velocidad de crucero antes de que a primeros de septiembre se produzca el primer parón de selecciones para Liga de las Naciones de la UEFA. Hasta entonces, vienen curvas.  Esta semana tenemos dos partidos seguidos. Mañana jueves viajamos a Gran Canaria para enfrentarnos a la Unión Deportiva Las Palmas. El equipo entrenado por Luis Carrión aún no conoce la victoria y tratará de rascar algo. Y el domingo 1 recibimos al Real Betis en el Bernabéu. Con dos empates en estas dos jornadas, el equipo de Manuel Pellegrini no ha arrancado nada bien. Por lo tanto, antes del parón tenemos dos buenas oportunidades para fortalecernos.  Ya es hora de que Lázaro se levante, ande y ofrezca espectáculo.

 

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Buenos días, amigos. Una comisión de médicos de LaLiga derrotó anoche al Rayo Vallecano en su propio feudo. 1-2.

Es un hito en la historia de la muy insigne institución que rige los destinos del balompié patrio. Nunca antes una comisión designada para determinar el alcance de la lesión de un futbolista había jugado un partido. Cuánto menos ganarlo. Cuánto menos hacerlo a domicilio. Estremece pensar la cantidad de récords que se batieron anoche en Vallecas. Pero así de innovadora es LaLiga, con el indescriptible Javier Tebas al frente, cuando se trata de favorecer los intereses del FC Barcelona e impedir que pague alguna vez por sus continuos desmanes.

Sport da el protagonismo a Olmo, autor del gol de la victoria en su debut con la camiseta blaugrana. Nosotros no queremos restar un ápice de mérito al excelente jugador catalán, que en efecto marcó ese gol. Pero permítasenos brindar el merecido homenaje a los hombres que hicieron posible que Olmo pudiera jugar, porque si Olmo no hubiese jugado sobra decir que no habría marcado, y unas pocas horas antes del partido nadie sabía si el club cliente de Negreira podría inscribir al atacante. Al final logró hacerlo, y si lo logró fue gracias a Tebas y al resto de héroes en la sombra, empezando por la comisión médica designada para valorar si la lesión de Christensen podía ser de cuatro meses, como el reglamento exigía para poder inscribir al nuevo fichaje.

Resulta que el artículo 77 de la reglamentación relativa a inscripciones permite inscribir otro futbolista, aunque se haya superado el límite salarial, en el caso de que se haya producido en la plantilla una baja de más de cuatro meses por lesión. Imaginamos a Tebas topando con este artículo 77 y llamado raudo y veloz a Laporta.

-Jan, ¿cómo estás? Oye, ¿vosotros no tenéis lesionado a Christensen?

-Qué tal, Javi. Sí. ¿Por qué lo dices?

-Tengo la solución a todos tus problemas.

-Qué me dices.

-Podéis acogeros al artículo 77 e inscribir a Olmo poniendo como excusa la lesión de Christensen.

-¿En serio?

-Creo que sí. ¿Para cuánto tiempo tiene Christensen?

-Para dos meses.

-No. Para cuatro.

-¿Cómo?

-Tiene para cuatro, créeme. Es lo que necesitamos que tenga. Si no, no puedes inscribir al otro.

-Pero... Pero... La lesión no es tan grave.

-Ya te digo yo que sí lo es. Ahora mismo llamo yo al Comité Médico que tenemos para estas cosas, que seguro que dictamina que, si la cosa se complica un poco, pueden ser cuatro meses.

-Coño, Javi, qué alegría me das. Tendremos que volver a quedar a cenar huevos con chistorra para celebrarlo.

Acto seguido, Tebas (probablemente) llamó al primero de los médicos de su equipo, médicos que por supuesto perciben interesantes emolumentos por prestar este servicio. Tebas tendrá sus cosas, pero paga bien.

Este es el comité en cuestión.

Es una comisión médica independiente. Más o menos.

-Dr. Baró, buenos días, soy Javier Tebas.

-Buenos días, D. Javier.

Tebas explicó someramente al Dr. Baró, por vía telefónica, el alcance de la lesión de Christensen. Repetimos que es una escena imaginada (pero no descartable).

-Tiene una tendinopatía en el Aquiles izquierdo.

-Sí- responde el galeno.- Lei algo en los medios. Decían que tiene para dos meses. Con esa tendinopatía, coincido. Dos meses a lo sumo.

-No. Tiene para cuatro.

-(...)

-Piénselo bien, doctor. ¿No podría complicarse?

-Hombre, como para cuatro meses lo veo casi imposible.

-Reflexione, doctor. La medicina está llena de imponderables. ¿No podrían presentarse dificultades que alargaran el proceso de recuperación?

-Hombre, se me ocurre que a los dos meses vaya a la consulta y, con el alta medica en la mano, se caiga por la escalera y se parta la tibia. Pero vamos, fuera de eso...

-¿Lo ve? Ya se lo decía yo. Imponderables.

-Pero...

-Lo damos por bueno entonces, ¿no? Cuatro meses.

-A ver, yo tendría que examinar al futbolista para poder decir algo al respecto.

-Pero doctor, el comité está conformado por otros tres médicos. Uno de ellos no se pronuncia por su pasado en el organigrama del Barça. El resto están ustedes cada uno en una punta de la península. No les voy a hacer pasar por el engorro de desplazarse en pleno agosto hasta Barcelona para ver la tendinopatía de Christensen. Deje, deje. Ponemos cuatro meses y ya está. Ahora llamo a los otros dos. El argumento de la caída por la escalera al recoger el alta a los dos meses nos sirve.

El resultado es conocido por todos. Magia, sí, pero no sólo de Dani Olmo.

Seamos justos, amics. Repartamos el mérito. Olmo tiene mucho pero ¿qué decir de los que hicieron posible que fuese inscrito, abnegados titanes en la sombra?

La portada más importante y reveladora del día es sin duda la de Marca. Pura Central Lechera, ¿eh? Marca, comprado por Tebas, es por tanto un perfecto caballo de Troya mediático de los enemigos del Madrid en la capital. Se abrazará a la causa culé, brindándoles portadas heroicas, cuantas veces sea necesario. Esta es sólo la primera de muchas. Lo único objetable es el lamentable olvido de la palanca médica que permitió que Olmo jugase. Tebas y sus galenos tendrían tanto derecho como Olmo a estar en portada.

As recoge unas palabras de Vinícius, según las cuales quiere quedarse muchos años en el Madrid. Nosotros también queremos que te quedes, Vini. Te queremos. Te queremos más con otro corte de pelo, si fuese posible. Pero te queremos.

Pasad un buen día.

Buenos días, amigos. Os saludamos con independencia de que hayáis estudiado la EGB o bien seáis víctimas de la LOGSE o cualquier otro sistema promulgado por las, al menos, 7 millones de leyes educativas sancionadas en España desde entonces.

Portada As

En As son más de la EGB (Endrick, Güler y Brahim), seguramente para llevar la contraria a Marca, partidario de la BMV (Bellingham, Mbappé y Vinícius). Siempre es recomendable concluir al menos la EGB, o su equivalente en cada época, antes de comprarse un cochazo, sea BMW u otra marca similar. Es un consejo válido siempre, como el de los médicos de tomar paracetamol y beber mucha agua ante todo síntoma de cualquier enfermedad o dolencia. Ya sabéis:

—Doctor, estaba practicando paddle surf en Peñíscola y Poseidón me ha clavado su tridente en el costado. Me duele y se me ha salido un pulmón. ¿Es grave?

—Paracetamol cada ocho horas y mucha agua. ¡Siguiente!

Más allá de bromas, el diario de PRISA destaca la aportación de tres jugadorazos. Pero eso ya sabíamos que iba a ocurrir, ¿verdad? El potencial ofensivo de este Madrid es ciclópeo y cuenta con soluciones para resolver partidos en los que los rivales se encierran, que por otra parte van a ser la mayoría, como asegura Itxu Díaz en esta magnífica pieza.

Portada Marca

Marca dedica su portada a uno de los integrantes de la EGB: Endrick. «Sueño cumplido» titula y destaca que el brasileño ha marcado dos goles en el Bernabéu (uno con su selección) en apenas 61 minutos.

Pero el asunto del día queda relegado a la azotea, no vaya a tener mucha visibilidad: «El Barça inscribe a su nueva estrella (Olmo) utilizando la lesión de Christensen».

Sin embargo, los diarios culés de estómagos agradecidos no tienen empacho en presumir de la última treta de Laporta & Tebas para inscribir jugadores aprovechando cualquier subterfugio legal o ilegal.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

A pesar de haberse deshecho de Gündogan y otras maniobras para hacer hueco salarial, Olmo aún no les cabía. Todo el que haya visto un árbol en su vida sabe que es lo suficientemente grande para que sea difícil hacerle un hueco. Más aún si tienes el jardín repleto de hierbajos que absorben más agua de la que deberían porque alguien decidió en su día regarlos en exceso.

Entonces, a alguna mente pensante del estilo del malo del Inspector Gadget se le ocurrió la brillante idea de utilizar la lesión de Christensen para inscribir a Olmo. Como somos muy mal pensados, creemos que el ardid fue planeado por Tebas & Laporta. Quizá fuese algo parecido a lo siguiente:

—¿Se os ha lesionado Christiensen? Pues tenemos una normativa en la Liga que permite, en caso de lesión de larga duración, inscribir a un jugador con el 80 % del sueldo del futbolista que está de baja. Ya lo utilizamos, perdón, utilizasteis con Araujo. Así ganamos, perdón, ganáis tiempo hasta diciembre para encontrar otro apaño —plantea Javier.

—Pero la lesión de Christensen tiene pinta de no durar más de dos meses —responde Jan.

—Pues arréale un palancazo, pero que parezca un accidente.

Epopeya pic.twitter.com/OQP6hsqYra

— marselle (@yesnocse) August 27, 2024

El gran Marselle es el autor de esta genialidad.

Gracias a Ramón Álvarez de Mon sabemos que realmente no es el Barça quien ha presentado un informe médico de Christensen, sino el Comité Médico de la Liga, que está compuesto por cuatro miembros (uno de ellos, vinculado al FC Barcelona, se ha inhibido).

🚨 No es el Barça el que presenta un informe médico de Christensen, es un Comité Médico de la Liga formado por 3 médicos (un cuarto vinculado al Barça se ha inhibido) el que estima los 4 meses de baja en base a las pruebas médicas presentadas. Si Christensen vuelve mucho antes,…

— Ramón Álvarez de Mon (@Ramon_AlvarezMM) August 26, 2024

De modo que si el jugador se recupera mucho antes de esos cuatro meses pronosticados, será ellos quienes deberán responder. Pero, a estas alturas de la charlotada, ¿alguien les va a pedir cuentas? No dejan de ser empleados de Tebas, que es quien está permitiendo todas las tropelías económicas perpetradas por Laporta y cía. Está en juego el prestigio de los doctores, pero eso es un tema personal de cada uno.

Una tendinitis en el Aquiles puede tener cuatro meses de baja al buen Christensen, conciden médicos del @FCBarcelona y de @LaLiga Mi tía, 96 años, al mes corría. Bueno, trotaba. Generaciones blandas estas, nunca superaremos aquellas... Cuando Migueli parecía, pero no.

— Tomás Guasch 🇺🇦 (@Guaschcope) August 26, 2024


Esta nueva argucia del club más corrupto de la historia retrata a sus propios seguidores, los cuales son dignos portadores de los valors de la entidad.

Pasad un estupendo día.

La gran mayoría de los partidos del Real Madrid este año seguirán un mismo patrón: el equipo rival se encerrará atrás y tratará de convertir las inmediaciones de su propia área en un infierno para los merengues. Ya lo hemos visto en las dos primeras jornadas. Y lo veremos toda la temporada. ¿De qué otro modo podrías parar a semejante colección de lunáticos del fútbol?

Ocurre que lo primero que deberíamos hacer es asumirlo, asumirlo de verdad. Para el espectador sería mucho más divertido el juego de tú a tú con rivales valientes, pero es improbable que haya candidatos a participar en un suicidio futbolístico así. El cerrojazo del rival, para el madridista, por su ADN vertical, resulta exasperante. Obliga a menudo a los nuestros a jugar a velocidades y en horizontalidades que apestan a guardiolismo duermeovejas, y tan solo aparece el vértigo en los últimos metros, justo donde combinar rodeado de jugadores del equipo contrario se vuelve una pesadilla.

Tchouaméni frente al Valladolid

Partiendo de esta base, hay algunas consideraciones que, con discretísima humildad, me gustaría plantear. Ante el enjambre de rivales, si eres Mbappé o Vini Jr, por ejemplo, la tentación es el gran eslalon. Por un lado, desconcierta a los contrarios, por otro, levanta a la grada, y por otro más, crispa profundamente a todos los compañeros. El problema: las probabilidades de éxito de driblar a 7 u 8 jugadores son una entre un millón. Contra el Valladolid vimos a Rodrigo, Vini Jr. y Mbappé practicar varios regates infinitos, con la habilidad que les caracteriza, y estropear la jugada por querer rizar el rizo de hacer la madre de todos los goles. Es comprensible el ansia de gloria, para eso los hemos fichado, pero hay algo que hemos escuchado hasta la saciedad desde las pachangas del recreo en el colegio y que sigue vigente: suelta el maldito balón.

Las probabilidades de éxito de driblar a 7 u 8 jugadores son una entre un millón. Hay algo que hemos escuchado hasta la saciedad desde las pachangas del recreo en el colegio y que sigue vigente: suelta el maldito balón

Por supuesto, disponemos de seis o siete jugadores —¿debería incluir aquí a Militao después de lo del domingo?— capaces de lograr el eslalon más espectacular de la temporada, pero harían bien en comprender que la combinación de esa talentosa tentativa con el juego o la pared con alguno de sus compañeros, igualmente virtuosos, en los últimos metros resulta prácticamente infalible, aunque eso implique compartir el mérito, cosa que —no tengo dudas aquí— les resultará reconfortante.

Otro asunto a tener en cuenta, el gol de Valverde lo demuestra, es que hay dos maneras de abrir la lata de un equipo encerrado atrás: una, entrando con la pelota hasta la línea de gol en combinaciones veloces de precisión quirúrgica; otra, reventando el balón y a todo el que se ponga por el medio, desde cualquier lugar. Recordemos que la manera más rápida de que se termine la incómoda situación de jugar contra un equipo que ha puesto un autobús en su propia área es… marcar un gol. Con uno es bastante. Eso les obliga a abrirse y entonces comienza nuestro particular disfrute, el aluvión de ocasiones, y todo lo demás.

Celebración gol de Valverde contra el Valladolid

Y en tercer lugar, aunque no querría repetirme, el míster debe analizar bien qué jugadores tienen mejores condiciones para este tipo de partidos. Una vez más, me resulta incomprensible que, ante un equipo cerrado, un jugador desbordante, imprevisible, y eléctrico como Brahim haya visto la mayor parte del partido desde la grada; en su salida, logró en el primer balón que tocó lo que nuestro amado tridente ofensivo no había conseguido en el resto del partido. Por algo le comenté el otro día a Jesús que me gustaría publicar en La Galerna cada día el “Brahim debe jugar”, hasta que Carletto me lo conceda, a mí y al sentido común.

Recordemos que la manera más rápida de que se termine la incómoda situación de jugar contra un equipo que ha puesto un autobús en su propia área es… marcar un gol. Con uno es bastante. Eso les obliga a abrirse y entonces comienza nuestro particular disfrute, el aluvión de ocasiones, y todo lo demás

Aunque no lo parezca, mi comentario no es una crítica a los problemas que hemos atravesado para romper la fortaleza de los rivales. En realidad, un 3-0 no es precisamente un resultado muy criticable. Pero sí haríamos bien en admitir que, si el pelotazo de Valverde no hubiera entrado, podríamos habernos pasado los 90 minutos chocando contra un muro sin que nadie pareciera dispuesto a hacer nada diferente, más allá de los intentos maradonianos de genialidad individual, con los que también contamos, pero que no deberían constituir el centro de una estrategia de equipo.

No sé si he dicho ya que Brahim debe jugar. Pues Brahim debe jugar. Y no sé si he dicho también que salté un par de metros sobre el suelo con el golazo de Endrick. Y que nos lo vamos a pasar en grande esta temporada con este equipazo. Y que los pitos en el descanso en el Bernabéu son un síntoma de salud futbolística. Somos los mejores del mundo, queremos espectáculo y victorias desde el primer día, no excusas; eso se lo dejamos a los chicos de las lesiones leves pero graves, breves pero largas.

 

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Los jóvenes que en la primavera del 94 echábamos de menos aquel pop-rock de unos Beatles que jamás vivimos sentimos una sensación similar a un Morning Glory cuando escuchamos el primer sencillo de esa nueva banda de ingleses con cara de resaca perpetua. Definitivamente, tal vez Oasis se coló en nuestras vidas de un modo supersónico.

Era nuevo y viejo a la vez, pero diferente a la porquería musical —según mi subjetivo criterio— imperante entonces. Estridentes guitarras hipervitaminadas que quizá anhelaban parecerse a las del Revolver, un cantante que se hocicaba contra el micrófono mientras adoptaba la postura oficial de los jubilados para ver obras, un guitarrista hermano del anterior que siempre atizaba las cuerdas con el mismo ritmillo y ejercía las funciones de cerebro de un grupo de descerebrados. Ambos hermanos compartían fenotipo unicej, lo cual los relaciona de alguna manera con Guardiola debido a la publicidad que lucía el Barça que él entrenó.

Noel y Liam Gallagher

El resto de miembros nos daban igual, de hecho, el batería cambiaba con más asiduidad que el FC Barcelona infringe las normas en el último siglo. La voz de Liam y las composiciones de Noel eran el elemento distintivo de Oasis. También su ferviente afición por el Manchester City. Y sus peleas. La guerra de los Gallagher. También andaban a la gresca con Blur, pero eso es otra historia.

Después de Supersonic llegaron otras canciones que nos encandilaron (a quienes nos gustaban). Live Forever, con un principio mágico, feliz y exuberante y un final agotador en el que acabas pidiendo la hora para que concluya el repetitivo soniquete; Cigarettes & Alcohol, donde se les fue la mano inspirándose en los clásicos; la armonía embelesadora de Digsy's Dinner o la diazepamesca Married With Children.

Las letras a menudo eran iamthewalrusnianas: gracias a Shakermaker supimos que Mr. Sifter ahora se detiene en los semáforos, pero solo cuando están en verde, del mismo modo que Lennon se bronceaba sin sol bajo la lluvia inglesa. De hecho, Oasis grabó una versión de la psicodélica I am the Walrus.

Oasis Definitely Maybe

Además de melodía arrolladora, sus canciones tenían un ímpetu que a los que estudiábamos BUP nos hacía pensar que viviríamos para siempre. En realidad tenía truco, porque a esa edad es fácil creer que vas a vivir para siempre. También es fácil sobrevalorar la música, la propia vida y otras hierbas.

En agosto se publicó el álbum entero: Definitely Maybe. Pelotazo. A final de año lanzaron Whatever, canción con aspiraciones y arreglos orquestales que incluyeron en una nueva versión del mismo LP. Pelotazo más gordo. La estética del vídeo del tema, en blanco y negro, recordaba a los protovideoclips de la película A Hard Day’s Night.

En aquel 1994 Guardiola acababa de ganar su cuarta liga seguida, dos de ellas en Tenerife —Negreira mediante— y otra merced al penalti fallado por Djukic ante un Valencia hipervitaminado, como las guitarras de Oasis. Fuera de España, y por tanto del ámbito del arbitraje patrio y del fuero villaresco, se pegó un trompazo contra la realidad: 4-0 frente al Milan del pragmático Capello en la final de la Champions.

Guardiola y Zubi tras el Milan 4-Barcelona 0

No tengo pruebas pero tampoco dudas de que Pep Guardiola influyó decisivamente en el siguiente LP de Oasis: (What’s the Story) Morning Glory?, que albergó el que probablemente sea su mayor éxito: Wonderwall, una suerte de canción de misa con el mismo ritmillo de guitarra de todas las composiciones de Noel Gallagher. El avispado lector habrá deducido que no es mi favorita, aunque me guste y le tenga cariño porque me retrotrae a esa época en la que uno aún tiene expectativas.

Aquel segundo álbum era muy comercial, en el buen sentido (si es que hay malo), de esos que enganchan desde la primera escucha. Hello, Roll with It, la enorme Some Might Say, una joyita llamada She’s Electric, Morning Glory, la empalagosa Champagne Supernova y otro hito de Oasis: la canción que se canta en aquellas ocasiones en las que también viene a cuento entonar el Asturias, patria querida: Don’t Look Back in Anger. ¡And sooooooooo, Sally can wait…! Esta vez el pianito del principio recordaba a Imagine y, para no perder las costumbres, el ritmillo de la guitarra de Noel Gallagher también era el habitual.

(What's the story) Morning glory

Para los beatlélmanos fue un bombazo, sus canciones aún se parecían más a las composiciones de John, Paul, George y Ringo que las del primer disco y además estaban llenas de referencias a los más grandes. Oasis era nuestra metadona. Seguro que Guardiola tuvo mucha responsabilidad. No en lo de la metadona, él prefiere otros batidos, sino en el éxito del long play. ¿Que por qué lo sé? Más adelante entenderán el motivo.

Allá por 1997, y probablemente por la influencia negatifa de Van Gaal, el bueno de Pep dejó de contribuir decisivamente en la producción artística de Oasis y la calidad de la música de los de Manchester cayó empicada. Su disco Be Here Now aún cuenta con algún tema potable, pero a partir de entonces sus álbumes dan cosica.

Tras años de guerra civil, o de guerras médicas, ya que las sustancias campaban a sus anchas —prueba de ello es que Noel afirmo en 1996 que habían superado a los Beatles—, los educados y sensatos hermanos Gallagher partieron peras y Oasis se fue al garete. Ellos se siguieron peleando, pero ya sin el grupo en funcionamiento.

Liam y Noel Gallagher

El de Santpedor también libró su particular guerra médica, en este caso contra el Comité Olímpico Nacional Italiano a causa de dos positivos por nandrolona cuando jugaba en el Brescia. Pep siempre mantuvo su inocencia, pero la ciencia se empeñó en llevarle la contraria: los contraanálisis confirmaron los positivos. Fue suspendido 4 meses y multado con 50.000 euros. Posteriormente fue condenado a 7 meses de prisión, pero, como suele ser habitual en todo lo relacionado con el Barça, un par de años después fue absuelto de la condena de cárcel porque, según el juez, «el hecho no subsiste», no porque no hubiese cometido los delitos.

Desde entonces han sucedido muchos acontecimientos en el mundo, afortunadamente trufados con multitud de Champions del Madrid. Guardiola logró su cénit como entrenador en Barcelona en los años duros del negreirato y unicefato. Cuando vio la que la cosa comenzaba a flojear se marchó de Can Barça.

Algunos malpensados aseguran que Pep recaló en el Manchester City seducido por los emolumentos ofrecidos por el club-estado y su infinita capacidad económica para fichar. Otros afirman que el catalán necesitaba enfrentarse al reto de llevar a lo más alto a un equipo mediocre sin apenas más palancas en las que apoyarse que todo el dinero de los Emiratos Árabes Unidos. Pero no. Guardiola fue a Manchester con el único objetivo de reunir, fútbol mediante, a los ídolos musicales de aquella bellísima ciudad: Oasis. Si no lo creéis, leed:

Guardiola y Oasis

Ahora saben el motivo por el cual he atribuido a Guardiola el mérito de las buenas composiciones de Oasis. No existe otra explicación lógica. Hay quien osa responsabilizar del éxito de la banda al talento de los hermanos Gallagher, que supieron subirse a la ola del Britpop. Craso error. Si Pep ha sido capaz de homogeneizar el agua y el aceite del Oasis de Manchester años después de su separación, por fuerza tuvo que ser responsable de sus triunfos pretéritos.

Guardiola comenzó siendo un ídolo de la mitología culé y actualmente es uno y trino para el credo antimadridista.

Gracias a Astrud sabemos que Hay un hombre en España que lo hace todo, y merced a aquellos con alergia al blanco conocemos que Guardiola lo hace todo en el mundo. Pep ya fue el artífice del último anillo de la NBA ganado por los Celtics y ahora nos enteramos de que gracias a él Oasis se reúne. Si alguna vez se alcanza la deseada por todas las misses paz en el mundo, ya saben quién será el culpable.

Guardiola llevando a los Boston Celtics a ganar un anillo de la NBA

Dicen que Supersonic la escribió Noel, pero se intuye la pluma de Pep en una suerte de versos en los que el todopoderoso técnico y entonces jugador hacía gala de su yoísmo y su capacidad de coaching:

I need to be my self

I can’t be no one else

I’m feeling supersonic, give me gin and tonic

You can have it all, but how much do you want it?

Pero la prueba definitiva que confirma esta relación entre Guardiola y Oasis se encuentra en Live Forever, donde hallamos un mensaje de Pep sin duda dirigido a Xavi en el que, con décadas de antelación, venía a decirle que no se creía sus excusas sobre el césped:

Maybe I don’t really wanna know

How your garden grows

Pep, ahora, a juntar a los Beatles.

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El pasado fin de semana se cumplieron diez años de la existencia de la Grada de Animación del Bernabéu. En realidad, recuerdo que todo comenzó un poco antes, en torno a noviembre de 2013. Estaba por anunciarse el Balón de Oro de aquella temporada y Primavera Blanca, junto con otras peñas que conformarían más adelante la Grada, organizaron no exactamente un tifo sino una mascarada, propiamente dicha, en apoyo de Cristiano Ronaldo: cientos de tíos con una careta del portugués, en una iniciativa que contó con la complicidad del club y que sirvió para exhibir públicamente la unidad del madridismo en torno a la candidatura de Ronaldo en su pugna con Messi por el número uno del fútbol mundial. Era, más que eso, hacerle ver a los mandamases que se podía exhibir músculo como afición organizada y homologada con los estándares del siglo XXI. La cosa salió bien y se demostró que se podía animar al Madrid de otra manera muy diferente a la de los ultras, que acababan de ser expulsados del estadio por la directiva.

Caretas de Cristiano Ronaldo en las gradas. Real Madrid-Galatasaray. 27 de noviembre de 2013

Ahora que ha pasado tanto tiempo, aunque en verdad ha resultado como un pestañeo, parece que fue sencillo. Pero, y yo no lo viví desde dentro, sé que para muchos de los hombres y de las mujeres que empujaron para hacer realidad el viejo sueño underground de conseguir otro Bernabéu, fue una empresa dura y peligrosa. Para sus propias vidas y haciendas. Los ultras sur amenazaron, persiguieron y en algunos casos hasta agredieron sistemáticamente a mucha gente. A algunos los conozco y me precio de llamarlos amigos. Todas esas cosas pasaron pero apenas trascencieron, a pesar de lo mucho que (jaja) preocupa la violencia ultra en la prensa deportiva, tan amiga de las causas nobles, sobre todo de las que estén de moda en cada momento. En los medios, casi siempre que se hacía alusión a la grada que al amparo institucional del Madrid las peñas, bajo compromiso innegociable de apoliticismo y rechazo expreso de la violencia, estaban construyendo, era para despreciarla olímpicamente, por oficialista.

El pasado fin de semana se cumplieron diez años de la existencia de la Grada de Animación del Bernabéu. parece que fue sencillo, pero sé que para muchos de los hombres y de las mujeres que empujaron para hacer realidad el viejo sueño underground de conseguir otro Bernabéu, fue una empresa dura y peligrosa

A mí, aprovechando la efeméride, me gustaría hacer aquí un modesto homenaje a esa gente que en muchos casos ya, por edad, está cediendo el testigo a otra quinta más joven. Su esfuerzo supuso algo mucho más importante que el mero hecho de convertir el Bernabéu en un estadio más animoso, ardiente y jovial. La Grada de Animación, o Grada Fans, fue el destierro de un concepto violento y tribal de ir a ver el fútbol, algo que en los setenta y ochenta fue incluso masivo y que en el mejor de los casos gozó del beneplácito general de prácticamente todos los clubes. Ir a ver el fútbol como el que va a la guerra, en plan macho, a dar hostias y partir cráneos, ponerse hasta el culo de alcohol y drogas y correr delante de la policía. Hasta reventar o ser reventado.

Esa vieja manera de acudir al fútbol, el hooliganismo, había causado tremendas tragedias en Europa y también en España. El fútbol, en este caso, era lo de menos y además, en el caso del Bernabéu y sus ultras, daba lugar a todo tipo de charcas: exaltación del nazismo, trapicheos, reventa de entradas, narcotráfico de baja intensidad… Alrededor de ciertos aledaños del estadio se generaba un ángulo gris de pura sordidez ante el que todo el mundo hacía la vista gorda, salvo cuando pasaba algo realmente grave, como peleas multitudinarias, palizas, escándalos, etc. Si alguien quiere darse un paseo por ese mundo todavía puede acudir a las páginas de Ruido de fondo, una novelita de David Gistau, y entenderlo.

Ultras Sur

Hay aún mucha gente que lo echa de menos. Suelen confundir la nostalgia del pasado, del que el fútbol y sus códigos beben tanto, con la representación primitiva de unos colores, cuya legitimidad radica exclusivamente en la apología del aplastamiento y la negación del otro. La visión ultra del fútbol es oscura y tétrica. Implica no poder ir tranquilo a disfrutar de un espectáculo en el centro de una ciudad, proferir insultos y recibir todo tipo de injurias, transformar un recinto de familias y amigos en un suburbio de Sarajevo en 1993 y, en definitiva, diluir la identidad del individuo en una masa vociferante, gregaria y salvaje que pasa por los sitios como los hunos de Atila. En esencia, se trata de canalizar una violencia incontrolable mediante una organización mafiosa y autorreferencial capaz de pasar por encima de todo para justificarse.

La Grada de Animación, o Grada Fans, fue el destierro de un concepto violento y tribal de ir a ver el fútbol, algo que en los setenta y ochenta fue incluso masivo y que en el mejor de los casos gozó del beneplácito general de prácticamente todos los clubes

Florentino fue valiente al meterle mano a un asunto tan espinoso y sufrió las consecuencias. Muchos otros, los que articularon esa alternativa noble de animar al Madrid sin envidias ni rencores, haciendo honor al himno antiguo y como bueno y fiel hermano, se enfrentaron a cuerpo gentil a todo tipo de represalias que no recogieron las noticias. Y es verdad que la faz del estadio ha cambiado en estos diez años. El Bernabéu va perdiendo poco a poco esa cosa tonante y abrahámica que cincelaba los caracteres pero que hacía del estadio un abismo para sus propios jugadores. A cambio, está ganando una fama universal de hervidero, alimentada por las increíbles remontadas de los últimos años, en los que el papel del público ha tenido mucho que ver. Un hervidero donde no hay bengalas porque no hacen falta. ¡Cómo echan siempre de menos los tontos las bengalas!

Grada en la remontada del Madrid al Bayern

En estos diez años el Madrid ha ganado seis Copas de Europa y vestido la piel del mundo. En los primeros planos siempre ha estado la Grada. Habrá sido coincidencia, o no, pero esta otra mística de las remontadas, guardada para la eternidad en Youtube, no tenía de coro unos cabezas rapadas que metían miedo al miedo, sino chavales, viejos, niños, niñas, muchas mujeres, todos vestidos de blanco. Es otro mundo y la Grada lo representa. También, sus promotores se llevaron años persiguiendo precisamente esto: la apertura del estadio al madridismo de fuera, mucho más grande y lleno de alegría y coraje que muchos de los círculos concéntricos que llevan décadas pegados al Madrid con sus abonos como las lapas a las piedras en los corrales de pesquería.

En estos diez años el Madrid ha ganado seis Copas de Europa y vestido la piel del mundo. En los primeros planos siempre ha estado la Grada

La Grada ha sido eso, también, una puerta abierta al mundo por el que ha entrado una corriente de aire fresco maravillosa que ha oreado el viejo palacio apolillado. Lo cierto es que ha venido muy bien. Ahora el Bernabéu suena diferente, tiene su propia voz, algo que no existía antes, entre el congelador general y el bullicio vociferante del fondo sur. Es un estadio moderno por dentro y La Grada ha sabido conducir esa alegría salvaje del madridista, que le impulsa siempre hacia adelante en los partidos, en un coro a la europea que conecta, esa es la verdad, perfectamente y casi siempre, con el equipo.

La Grada, desde luego, ha venido para quedarse. Muchos no dieron un duro por ella y hoy, es natural, también otros se apuntan el tanto. La hicieron y hacen gente que pierde mucho tiempo y dinero en el empeño, gente con hijos, trabajos, estudios, en fin, vidas de las que quitan tiempo para hacer tifos, organizar viajes, pasar fines de semana por los campos de España y, en general, hacer muchas otras cosas por el Madrid por, como cantaba Loquillo, amor.  Va por ellos estos modestos parrafillos y por esa grada que tanta gloria ha visto en su corta vida, y por la que vendrá.

 

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Allá por los días en que Roma dominaba el mundo, Julio César (no confundir con aquel central brasileño del Madrid) uno de sus más famosos líderes políticos y militares, que llegó a ser Cónsul y dictador perpetuo del Imperio Romano hasta que el bruto de su hijo se lo cargó, dijo una frase para la posteridad que aún pervive: Vini, vidi, vici, que como todos sabemos, significa “El vino, a veces es vicio”. Perdón, que me he liado. La frase en cuestión significa realmente “llegó, vio y venció”. A mí me da mucha pena este hombre, que fue el tipo más importante del mundo occidental conocido, prohombre donde los haya, y que ha quedado para dar nombre a una ensalada con tropezones. El caso es que batalló y batalló, conquistó y conquistó y, como quería que se le recordara, además de por la ensalada de marras, por sus frases épicas, se sacó de la manga este brocardo que hoy nos viene como anillo al dedo para describir parte de lo que pasó ayer en el Coliseum de La Castellana, aquí, en Hispania.

Veni vidi vici

Ayer, apareció en el minuto 96 el chico este brasileño del que todo el mundo habla: Endrick, en un partido en el que la primera parte podemos decir que fue para olvidar, pero que hay que comprender porque estamos en agosto y las piernas están pesadas (algunos piensan que esto ya es mayo y que a este paso descendemos a segunda), porque el Valladolid se plantó en Chamartín con una flota de autobuses de largo recorrido y, todo hay que decirlo, porque los chicos de Carletto salieron un poco andando. Aunque durante la segunda mitad el equipo espabiló y por fin perforó la portería pucelana con un misil made in Valverde que fue jalonado con un golazo de Brahim a pase kroosiano de Militao.

Endrick, 18 años y 35 días, se convertía en el jugador nº 866 en debutar en partido oficial con la camiseta limpia y blanca que no empaña del quince veces campeón de Europa. En diez minutos, diez, recogió un pase en la frontal del área de Brahim, que en 25 minutos dijo eso de “aquí estoy yo” y, haciéndole un nudo marinero al defensor, agarró un pepinazo con la derecha (la presunta mala, menos mal, que si fuera la buena ya no se) que entró como un obús por el primer palo, donde estaba el portero, pero que si hubiera estado el mismo Cerbero habría perforado igual la portería del fondo sur.

Endrick gol al Valladolid

Endrick es, ahora, el jugador nº 452 de la historia del Real Madrid capaz de marcar en un partido oficial. Hay que ver, queridos lectores galernautas, 452 jugadores de 866 han conseguido abrazar y degustar las mieles del gol, esa sensación que debe de ser celestial, de poder marcar con la camiseta del Real Madrid. Teniendo en cuenta que los porteros no marcan, al menos, no tengo registros de que un portero blanco haya marcado gol salvo en las tandas de penaltis (que no cuentan para el cómputo de goleadores, que os veo venir), que el 52,19% de los jugadores de la historia blanca haya marcado gol me parece un dato espectacular, sobre todo teniendo en cuenta que en los primeros años de la historia del foot ball, las posiciones en el campo eran, más que estáticas, pétreas (me gustaría ver entonces a determinados sesudos analistas, je) y los defensas no osaban subir a rematar so pena de prisión permanente y sin revisar.

Pues sí, Endrick ha llegado y ha llegado para quedarse pero, a ver, vinagres, vinagrillos y vinagretes míos. Endrick tiene 18 años, el equipo está compuesto por los mejores jugadores del mundo y hay que tener mucha paciencia con él y con el cuerpo técnico, que le va a dosificar convenientemente para integrarle en el esquema habitual cuando toque, no cuando unos enteraos digan que toque, que hay mucha prisa por jubilar a jugadores de los que hace cuatro días hablábamos maravillas y darle muchos minutos a este chico. El Real Madrid no es el FC Negreilona y cuida a sus jugadores, procura no quemarlos salvo urgencia institucional y hace que su progresión sea la adecuada. Si no, pregúntenle ustedes a Vinicíus, que tardó tres años en explotar, o a Rodrygo, que tardó otro tanto, o a Valverde, por ejemplo. Paciencia, hay que hacer camino al andar con calma y sosiego.

Endrick tiene 18 años, el equipo está compuesto por los mejores jugadores del mundo y hay que tener mucha paciencia con él y con el cuerpo técnico, que le va a dosificar convenientemente para integrarle en el esquema habitual cuando toque

Lo del FC Negreilona con las inscripciones de jugadores roza lo esperpéntico. Fue curioso ver que en Barcelona se pitaba al bueno de Nico Williams por el delito de lesa humanidad de no haber fichado por el FC Negreilona presionando al Athletic Club, haciendo una huelga de hambre y rapándose el pelo como protesta reivindicativa, exigiendo a la directiva leona que le dejara marchar gratis por el bien del fútbol mundial y, a la vez, ver a Dani Olmo con una cara de pasmarote, entre cabreado como una mona y estupefacto, en la grada de Montjuic después de haber sido convocado (con un asterisco, pero convocado) esperando la gracia de Tebas para poder jugar.

Dani Olmo en la grada del Barça-Athletic Club de Bilbao

Estos del FC Negreilona, como están acostumbrados a la impunidad arbitral y administrativa, no entienden por qué Olmo no ha jugado ya y no ha marcado un par de goles para solaz y disfrute de la parroquia culé. Lo mismo dicen que detrás de todo esto están los hilos de Florentino, que ayer tuvo que aguantar a su derecha, con lo bien y a gusto que estaba departiendo con Ronaldo Nazario, al ministro Puente, que, en vez de estar pendiente de que los trenes lleguen (ya no puntuales, sólo que lleguen) a Extremadura, de que los trenes de Cercanías no se colapsen cada dos por tres, de arreglar la pobre autovía de Andalucía (ayer pasé por ella y es tercermundista) o la Autovía de A Coruña, que está para recuas de burros en vez de para vehículos a motor, estaba, tan ricamente, viendo el partido de su Valladolid, que para eso el hombre fue alcalde de la ciudad pucelana.

Estos del FC Negreilona, como están acostumbrados a la impunidad arbitral y administrativa, no entienden por qué Olmo no ha jugado ya y no ha marcado un par de goles para solaz y disfrute de la parroquia culé

El partido no dio para más. Sólo el toque de atención de Carlo al vestuario en la rueda de prensa, que a mí, personalmente, me gustó. Me gustó que les dijera a los chicos que había que tener un poco de solidaridad y de honestidad con uno mismo y que, cuando estén cansados, avisen, que hay mucha gente y muy buena para jugar. Igual que no me gustó, después del partido del Mallorca, lo del cambio de pelo de Vinícius. Llamadme antiguo, que tendréis razón, pero pienso que no estaba el horno para bollos para hacer ese alarde de extravagancia, la verdad. Le coge don Santiago haciendo eso después de un medio ridículo como el que hicieron en Mallorca y le quita el peinado del broncazo que le cae. En fin, que uno tiene más años que el hilo negro, ya saben.

Ahora, como siempre, y recordando que ser del Real Madrid es lo mejor que le puede pasar a una persona en la vida, unos datos que generó el partido y ¡Hala Madrid!

Valverde y Brahim contra el Valladolid

Madrid y Valladolid han jugado 93 partidos de liga, con un balance de 61 partidos ganados, 18 empatados y 14 perdidos, con 198 goles a favor y 95 en contra.

En total, R. Madrid y Valladolid han jugado 120 partidos oficiales, con un balance de 81 partidos ganados, 23 empatados y 16 perdidos, con 280 goles a favor y 117 en contra.

El R. Madrid no pierde contra el Valladolid en liga desde el 15 de noviembre de 2008 (16 partidos).

Mayores goleadores del R. Madrid al Valladolid en partido oficial: Raúl (19), Di Stéfano (17), Luis Regueiro, Benzema (10), Olivares y Hugo Sánchez (8), Pahíño y Gento (7), Puskas y Joseíto (6), Santillana, Mateos y Rial (5), Pérez-Payá, Butragueño, Suker, Stielike, Ronaldo Nazario e Higuaín (4), Lecue, Hilario, Bestit II, Roque Olsen, Félix Ruiz, Sanchís, Valdano, Zamorano, Mijatovic, Hierro, Guti, Cristiano Ronaldo y Bale (3).

Di Stéfano ha marcado un póker al Valladolid en partido oficial

Raúl (2), Olivares, Luis Regueiro, Lecue, Di Stéfano, Higuaín, Bale y Benzema han marcado un hat trick o más al Valladolid en partido oficial.

Hat trick de Bale frente al Valladolid

El Real Madrid lleva 33 partidos oficiales sin perder jugando como local.

El Real Madrid lleva 29 partidos oficiales sin conocer la derrota.

El Real Madrid lleva 34 partidos de liga sin perder, lo que constituye la mayor racha de su historia.

 

GOLES OFICIALES:

 

VINÍCIUS: 84

RODRYGO: 54

MODRIC: 39

LUCAS VÁZQUEZ: 37

BELLINGHAM: 23

FEDE VALVERDE: 22

BRAHIM: 15

CARVAJAL: 13

MILITAO: 11

DANI CEBALLOS: 7

ARDA GULLER: 6

MENDY: 6

ALABA: 5

RÜDIGER: 4

CAMAVINGA: 2

TCHOUAMENI: 2

FRAN GARCÍA: 1

MBAPPÉ: 1

ENDRICK: 1

 

GOLES OFICIALES 2024/25

 

FEDE VALVERDE: 2

RODRYGO: 1

BRAHIM: 1

MBAPPÉ: 1

ENDRICK: 1

 

ASISTENTES OFICIALES:

 

MODRIC: 82

CARVAJAL: 57

VINÍCIUS: 59

LUCAS VÁZQUEZ: 54

RODRYGO: 38

FEDE VALVERDE: 21

BELLINGHAM: 15

BRAHIM: 11

DANI CEBALLOS: 10

ALABA: 9

MENDY: 7

NACHO: 6

CAMAVINGA: 8

FRAN GARCÍA: 7

TCHOUAMENI: 5

MILITAO: 3

RÜDIGER: 2

 

Militao Valladolid

 

ASISTENCIAS OFICIALES 2024/25

 

VINÍCIUS: 2

BELLINGHAM: 1

RODRYGO: 1

MILITAO: 1

BRAHIM: 1

 

GOLES LIGA:

 

VINÍCIUS: 49

MODRIC: 28

LUCAS VÁZQUEZ: 25

RODRYGO: 22

BELLINGHAM: 19

FEDE VALVERDE: 15

BRAHIM: 10

CARVAJAL: 9

MILITAO: 7

ARDA GULLER: 6

MENDY: 4

ALABA: 3

CAMAVINGA: 2

RÜDIGER: 2

TCHOUAMENI: 2

FRAN GARCÍA: 1

ENDRICK: 1

 

GOLES LIGA 2024/25

 

RODRYGO: 1

FEDE VALVERDE: 1

BRAHIM: 1

ENDRICK: 1

Celebración gol Valverde al Valladolid

 

ASISTENCIAS LIGA

 

FEDE VALVERDE: 17

CARVAJAL: 29

VINÍCIUS: 29

BELLINGHAM: 7

LUCAS VÁZQUEZ: 37

RODRYGO: 26

FRAN GARCÍA: 5

ALABA: 7

DANI CEBALLOS: 4

TCHOUAMENI: 6

MODRIC: 55

CAMAVINGA: 4

MENDY: 5

MILITAO: 2

BRAHIM: 10

 

ASISTENCIAS LIGA 2024/25

 

VINÍCIUS: 1

RODRYGO: 1

BRAHIM: 1

MILITAO: 1

 

ABRELATAS OFICIALES

 

VINÍCIUS: 27

RODRYGO: 17

MODRIC: 11

KROOS: 6

NACHO: 6

MILITAO: 5

FEDE VALVERDE: 7

LUCAS VÁZQUEZ: 5

ALABA: 4

MENDY: 3

CARVAJAL: 4

DANI CEBALLOS: 2

BELLINGHAM: 6

BRAHIM: 6

JOSELU: 4

RÜDIGER: 1

ARDA GÜLER: 2

FRAN GARCÍA: 1

 

ABRELATAS 2023/24

 

RODRYGO: 1

FEDE VALVERDE: 2

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. El Madrid se impuso por 3-0 al Valladolid, en un partido infumable en el primer tiempo y más animado en el segundo que estaba destinado a tener por protagonista a Mbappé, y que al final pasará a la historia por haber registrado el debut goleador de Endrick. Fue un récord: ningún jugador extranjero ha marcado en el Bernabéu siendo tan joven. El chaval es una bestia parda, como diría un clásico, con una facilidad pasmosa para armar el gatillo y un chut de una potencia sobrenatural. Marcó con un latigazo imparable con su pierna supuestamente mala, la derecha, después de prepararse un balón de Brahim, que fue el otro destacado del partido saliendo desde el banquillo y anotando también su golito.

De manera que el joven brasileño copa los contenidos y las portadas de As y Marca, con toda justicia, así como el titular de la crónica de Athos Dumas, que os invitamos a releer.

Portada As Portada Marca

El Real Madrid jugó mal, muy mal en el primer tiempo, al trantrán podría decirse y exhibiendo una dolorosa impotencia para crear ocasiones ante el muro defensivo pucelano. La cosa preocupa razonablemente, dado que ese y no otro será el patrón de la gran mayoría de partidos esta campaña, como lo ha sido en las que la precedieron: un autobús, una táctica del murciélago (todos colgados del larguero) sublimada, un frontón. Pero decimos que el tema preocupa sólo razonablemente, porque sabemos que el Real Madrid está en pretemporada e irá cogiendo la forma física indispensable que ahora mismo se echa en falta en muchos futbolistas.

Decimos que el Real Madrid está en pretemporada y decimos bien: una mayoría de los integrantes de la plantilla ha disputado Eurocopa o Copa América, y apenas han tenido tiempo de preparación antes de ser lanzados irremisiblemente a los campos a disputar partidos oficiales. Ancelotti y Pintus tienen que rizar el rizo, hacer pretemporada mientras se van ganando esos compromisos oficiales. Para colmo de males, un nuevo parón de selecciones amenaza en el horizonte más cercano.

Hay que advertir no obstante que Ancelotti está contrariado y no lo oculta. De forma algo confusa (por una parte se nombró responsable y por otra culpó a sus estrellas de no informarle de que están cansados, cosa rara cuando es él quien debe verlo), lanzó un aviso a navegantes: tengo un banquillo estupendo y, si los rutilantes cracks no se ponen las pilas, haré uso de él.

Opinamos que debe hacerlo sin cortarse. Brahim y Endrick presentaron sendas candidaturas. Güler no brilló demasiado ayer y volvieron las dudas sobre su capacidad para jugar como centrocampista (nadie duda que es letal en la línea de ataque), pero es en todo caso un valor ineludible. Hay dos partidos en la semana que hoy principia. Rote, Carlo. Saque al equipo B en Las Palmas e incremente la competencia en el seno de la plantilla. No queremos un retorno a un galacticismo acomodaticio. Queremos el espíritu de las últimas Champions en el cuerpo de todas y cada una de nuestras estrellas.

Para Las Palmas, Courtois, Valverde y nueve más.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

En el mundo cataculé brilla el sol. Han ganado sus dos partidos hasta el momento y presumen de su dupla de ataque. En Sport presumen también de lo bien que bailan juntos Lamine Yamal y Balde cuando marcan un gol. Esto nos ha extrañado un poco. Teníamos entendido que, desde que lo hizo en su momento Vinícius, bailar para celebrar un gol es una provocación intolerable. Se ve que no es el qué sino el quién, dado que a los amics de Sport no sólo no les parece mal que sus chicos bailen para exteriorizar su alegría tras marcar, sino que presumen de ello en portada.

Pasad un magnífico día.

En el vasto escenario del Santiago Bernabéu, donde a menudo las expectativas y la realidad se entrelazan en un baile eterno, se disputó un partido que prometía ser casi un hito en la historia del club: la hora del debut de Kylian Mbappé, el jugador más deseado en los últimos años por la afición blanca había llegado. El astro galo pisaba, por fin con la blanca, el césped del templo madridista.

En las horas previas al partido, las calles de Twitter Real Madrid se llenaron, para colmo, de un murmullo incesante, una sinfonía de voces exaltadas que, alegres y risueñas, proclamaban que Arda Güler sería titular. Como si de una promesa divina se tratara, el nombre de Güler resonó en cada post de X. Mbappé y Güler estaban destinados a iluminar la tarde en el Bernabéu, invocando la esperanza de un espectáculo sublime, un teatro donde los mortales tendríamos la oportunidad de vislumbrar, aunque sólo fuera por un instante, la perfección. Así son las expectativas madridistas hasta el pitido inicial.

Mbappé y Güler contra el Valladolid

Pero el destino, caprichoso como siempre, decidió tejer una trama bien distinta. Más o menos en el minuto 5, La Liga parecía perdida. El juego, lejos de estar cargado de la pasión que todos esperaban, fue un desfile de pases erráticos, controles imprecisos y decisiones carentes de imaginación y sentido. Mbappé parecía caminar por el campo como un filósofo desencantado. Güler, por su parte, se desvaneció entre la maraña de jugadores, permaneciendo su talento oculto tras la cortina de la mediocridad reinante. No se tiraron almohadillas al campo porque eso ya no se lleva.

Mbappé y Güler estaban destinados a iluminar la tarde en el Bernabéu, invocando la esperanza de un espectáculo sublime. Así son las expectativas madridistas hasta el pitido inicial

Las expectativas comenzaron a desmoronarse como castillos de arena frente a la marea de la realidad. Los rostros que al principio reflejaban entusiasmo fueron poco a poco transformándose en máscaras de decepción. ¿Dónde quedaba la genialidad prometida? ¿Dónde el destello de grandeza que justifique el precio de la entrada, el pago de Movistar o, simplemente, el favor en casa para poder ver el partido en el bar? ¿Acaso no marcaría Mbappé un hat-trick en cada partido? ¿Acaso somos un equipo como los demás?

Mbappé frente al Valladolid

¿Acaso no marcaría Mbappé un hat-trick en cada partido? ¿Acaso somos un equipo como los demás?

El tiempo avanzaba, implacable, sumiendo al estadio en un sopor colectivo, como si la monotonía del partido fuese una letanía de la que nadie podía escapar. Presos en este Hotel California particular, la bola llegaba a Mbappé, y este la devolvía, para volver a empezar. Y así la primera mitad pasó sin gloria y con pena, y el descanso llegó como un bálsamo para almas cansadas.

Fue entonces, en la segunda mitad, cuando ocurrió lo inesperado. Una falta lejana, un golpeo certero que rompió la monotonía con la precisión de un bisturí. La voluntad de poder de Nietzsche convirtió a Valverde en el Übermensch que trasciende las limitaciones humanas. Ya se lo había dicho Ancelotti: hay que chutar, demonios. La multitud estalló en un grito catártico, exorcizando todos los males acumulados hasta el momento. Quizás La Liga no estaba perdida.

Fede Valverde, Mbappé y Güler contra el Valladolid

Con el marcador a favor, el partido comenzó a cambiar de tono. Brahim, del que todos suponían, con desagrado, que sería el sustituto de Bellingham en el once, emergió desde el banquillo y marcó el gol de Mbappé. Usó el cuerpo, la carrera y la habilidad, todo en un instante, para colocar el dos a cero, sellando así su lugar en la narrativa de la tarde.

No fue la victoria soñada, con Güler asistiendo y Mbappé goleando. Fue algo todavía mejor. El Real Madrid, en noventa minutos, nos había vuelto a regalar un paseo en la montaña rusa de la expectativa

Finalmente, cuando el partido estaba por expirar, debutó Endrick. Recibió en la frontal, regateó como Romario y finalizó como Ronaldo Nazario, que le admiró desde el palco. Tenemos al nuevo Pelé. Mbappé, Vinícius, Rodrygo son buenos, sí, pero este es mejor. El próximo partido será titular y marcará un hat-trick. La Liga está ganada. Y la Champions. No fue la victoria soñada, con Güler asistiendo y Mbappé goleando. Fue algo todavía mejor. El Real Madrid, en noventa minutos, nos había vuelto a regalar un paseo en la montaña rusa de la expectativa. Endrick, bienvenido al Real Madrid.

 

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Florentino y la Kardashian, ¡la foto!

 

La imagen del estreno en el Bernabéu iba a ser la del gol de Endrick, primero de los tres mil que marcará en el Madrid. Había otra; juntar a Arda, Brahim y el propio Endrick y titularla ‘El despertador del Madrid’.

Pues fueron ellos los que amarraron el partido y les dijeron a Los Tres de Arriba que así ni hablar. Pero no: la foto fue la de Florentino con Kimberly Kardashian, Kim en los ambientes. Socialité y modelo. ¡Toma ya!

Resulta que pasó esta semana por Valdebebas City, se retrató hasta con Pintus y terminó su gira en el estadio, lo cual tuvo mucho mérito: 35 grados a la sombra la acompañaban. Y una mujer así sólo suda por algo muy grande, lo sabré yo. ¡Qué potencia de foto y de acompañante, Florentino!

Florentino y Kim Kardashian

No soy experto en la materia, pero se cuentan por millones las personas que la han visto y algunos la tienen hasta de sonido en el móvil, fíjense. El Madrid siempre da espectáculo.

La juerga la acabó su hijo, no sé si único o tiene compañía, pues fue uno de los chavales que salieron al campo con los jugadores. Una familia muy madridista y la mar de interesante. Kim tiene posibles para dar un préstamo al club, quizá por Haaland, o incluso presentarse a las elecciones a la presidencia, pues se le calcula un patrimonio neto de 1,7 miles de millones de dólares, según la revista Forbes, poca coña. Lo que no sé si es socia y, por tanto, si su antigüedad lo permitiría. Preguntaré.

La imagen del estreno en el Bernabéu iba a ser la del gol de Endrick. Pero no: la foto fue la de Florentino con Kimberly Kardashian, Kim en los ambientes. Socialité y modelo. ¡Toma ya!

Una pena que Kim no naciera culé: podría comprase el club con Laporta dentro y hacerlo nuevo. ¿Que tenemos problemas de inscripción, dice usted? ¿Por la Liga? Pues me la compro con Tebas dentro. Sería magnífico.

Una lástima, sí, pues su nombre permite la catalanización inmediata. Kim es diminutivo de Joaquín, Joaquim. En realidad con Q, Quim. Quim Torra, aquel hombre. Pero igual da con K, claro. Pasaría a llamarse Kimeta, la Quimeta de toda la vida.

La tieta Quimeta, la yaya Paquita, todo eso. Paquita se llama, entre otras, la hermana del gran Pep Guardiola, catalanizada como Francesca, como es menester. Juro que en mis muchos años de militancia catalana, desde el día que nací, casualmente, jamás en mi vida conocí a una tía que atendiera por Francesca, a lo sumo Francina. Pero bueno…

Óscar Puente, Florentino y Ronaldo

El palco del Madrid, ya saben. Un espacio tremendo donde se hacen negocios, se liga y mil cosas más. Muy integrador, pues también estuvo otro grande, Óscar Puente. No tanto en calidad de ministro sino de hincha del Pucela.

Tipo cuidadoso y previsor, sus labores le trajeron a Madrid hace unos días. Siendo agosto, lo normal era irse a Pucela el finde, que se está fresquito. Uno de sus asesores le aconsejó no moverse. “Se acaba agosto, las carreteras están muy llenas y como vengas en tren llegas a la prórroga”. Alguien explicó al asesor que prórroga no habría, pero dio igual, lo importante era el mensaje. Puente no corrió riesgo alguno y enfiló Concha Espina una hora antes del partido. Bien.

Me ha dado por la crónica social, la deportiva me aburre. Sí, vale. El Madrid no ha arrancado brillante, lo cual es buenísimo para el campeonato. Imagínense que le hubiera metido otros tres al Mallorca…

Endrick

No, no. Esto es lo bonito. El Barça, arrasando, en su caso un doble 2-1 es arrasar, y del Atleti ni les cuento: 3-0 al Girona y el campo cayéndose cuando apareció Gallagher, último fichaje.

Está bien así. Es lo que necesita el campeonato. Si es inevitable que lo gane otra vez el Madrid, que no sea en enero. Kardashian difícilmente volvería. Si acaso en semis de la Copa de Europa. Y su presencia es como el lema de la Real Academia Española: limpia, fija y da esplendor. Ah, un abrazo a Bellingham y otro a Camavinga, ¿verdad?

 

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