El 8 de septiembre de 1963 se presentó en el Bernabéu la plantilla del Real Madrid para la temporada 63/64. La presentación consistió en dos partidos, uno contra el Celta y otro contra el Espanyol (por entonces Español). Ambos se dirimieron con idéntico marcador final, favorable al equipo blanco: 5-0.
Meter diez goles, repartidos a partes iguales entre dos equipos diferentes, se antoja una estupenda forma de inaugurar buenos augurios de cara a una temporada que principia. Se trataría, sin embargo, de un año traumático. El equipo blanco se adjudicaría la Liga y llegaría a la final de la Copa de Europa, pero la derrota en dicha final contra el Inter de Milán precipitaría la salida del club de Alfredo Di Stéfano.
Estamos, por tanto, en los prolegómenos de la que sería la última temporada de la Saeta Rubia en el club de Concha Espina. No sé si es necesario especificar el alcance del terremoto que iba a suponer su adiós. El Madrid había conquistado el mundo a lomos del argentino, quien a su vez se había convertido en el mejor jugador de la historia luciendo esa camiseta. Disolver el binomio Madrid-Di Stéfano se antojaba (se antoja aún) la ejecución de un sindiós, por mucho que el paso del tiempo no perdone a los mejores y D. Alfredo fuese ya presa de la edad. La ruptura era tan inevitable como el propio transcurso de los años, pero ello no la hacía un ápice más sencilla. Un mundo sin Di Stéfano jugando en el Madrid era otro mundo, uno radicalmente nuevo, lastrado por anticipos de derrota. Un mundo inhóspito y, a priori, completamente aciago.
Un mundo sin Di Stéfano jugando en el Madrid era otro mundo, uno radicalmente nuevo, lastrado por anticipos de derrota
Las circunstancias que rodean ese adiós traumático aún están siendo estudiadas por los historiadores. No sabemos si fue Bernabéu en persona quien descerrajó a su estrella la célebre frase (“Puedes quedarte de lo que quieras menos de jugador”), aunque sí sabemos que D. Alfredo escribiría a su presidente y otrora amigo la carta más amarga del mundo: “Usted como padre me ha fallado”. ¿Fue un Di Stéfano legítimamente herido por las malas formas (pero ¿qué forma era buena, qué forma era posible?)? ¿O un divo con trazas de egolatría que es incapaz de aceptar su propio declive? ¿Es posible, por lo demás, no ser un ególatra cuando has sido el mejor futbolista de toda la historia y lo sabes? ¿No conformó la egolatría —puesta al servicio del equipo, eso sí— parte de la receta del éxito?
Son interrogantes que permanecerán por siempre abiertos por mucho que nos aproximemos a eventuales respuestas, por mucho que especulemos. Tampoco sabemos si ese 8 de septiembre de 1963, en el momento en que alguien tomó la siguiente foto, Di Stéfano contemplaba la posibilidad de que los meses transcurridos desembocarían en el adiós, desabrido y estruendoso. Pero ese doble enfrentamiento contra Celta y Español nos dejó esta instantánea extraordinaria.
En el ceño fruncido de D. Alfredo parecen intuirse nubarrones del porvenir. ¿O es sólo nuestra imaginación haciéndose la lista desde el conocimiento del triste final de la aventura? La foto, más allá de esto, ha pasado a la historia como aquella en la que el crack sudamericano se fuma un cigarrillo sentado al lado del banquillo. No deja de resultar curioso que se esculpa en piedra lo que es dudoso (de hecho, como se verá, es falso) sin que haya pistas en torno a lo que de verdad nos concierne. La foto nos oculta lo importante y nos miente respecto a lo accesorio, porque una foto del mismo instante tomada desde un ángulo diferente nos permite desestimar la primera impresión. D. Alfredo no está fumando un cigarrillo. D. Alfredo (qué cosa tan prosaica y decepcionante) se está comiendo una naranja.
Qué aguafiestas se empeña a veces en ser la ciencia, restando con su peso plúmbeo hasta el alivio de lo mítico. Con lo bien que le sentaría un ducados a esta captura enigmática de un punto crucial en la historia blanca. Le sentaría tan bien, de hecho, que mi admirado José María Faerna sugería en el chat de La Galerna que nos aferremos a lo cinematográfico a despecho de lo real. “Print the legend”, ordenaba aquel pionero de la prensa libre al final de The Man Who Shot Liberty Valance. Print the legend, indeed. Seamos fordianos, pues no otro espíritu debe guiar la contemplación de este héroe crepuscular, ofuscado entre la necesidad de aceptar su propio ocaso o confiar en que el desafío al destino se prolongue hasta el infinito. Al final y al cabo, eso de que todos nos hacemos viejos solo tiene un valor estadístico, y para qué están los mitos sino para cagarse en los números. Andate a cagar, tiempo. Hace falta un cigarrillo para mascullar esas palabras.
Para la posteridad, en ese instante, Alfredo Di Stéfano estará siempre fumando un cigarrillo mientras rumia la crueldad de lo que se aproxima
El jurado ignorará la segunda fotografía. Háganse cargo de que nunca fue mostrada ante sus ojos. No tendrán en cuenta la existencia de la naranja, ni recurrirán a Alberto Cosín para obtener teléfono y correo electrónico de ninguno de los reclutas de la Armada que miran al ídolo, sabedores de que no volverán a tenerlo tan cerca pero ignorantes de cuán lejos llegará a estar, y cuán cerca se avecina ese oleaje impío. Para la posteridad, en ese instante, Alfredo Di Stéfano estará siempre fumando un cigarrillo mientras rumia la crueldad de lo que se aproxima.
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Buenos días, amigos. Es tan deplorable el panorama nacional español, y son tan amargas y lentas las horas a resultas de la catástrofe que trajo consigo la DANA en Valencia, que todo parece que aconteció hace treinta años, incluido el último partido del Real Madrid. Los días que hace que jugaron los de Ancelotti se antojan meses, o tal vez años a través de los cuales en esta vuestra publicación hemos asistido sobrecogidos (e iracundos, por qué no decirlo) al dantesco espectáculo de las inundaciones y sus espeluznantes consecuencias.
La última vez que jugó el Madrid cosechó un resultado que ni recordar queremos, y la ocasión de un pronto desquite se evaporó precisamente a consecuencia de los acontecimientos en Levante, con el partido ante el Valencia pospuesto por muy buenas razones (las mismas que deberían haber valido para posponer el resto de la jornada).
Ahora sí que vuelve el Madrid, que juega mañana en Champions, la vieja Copa de Europa, ante el AC Milan, el club que a larga distancia le sigue en número de entorchados continentales conquistados. Nuestro ánimo maltrecho y severo recibe como el maná el retorno de nuestra gran pasión. Desgraciadamente, nada podrá hacer este hecho por solucionar la caótica situación en el litoral español, pero esta vuelta al trabajo del equipo de nuestro corazón nos recuerda que aún quedan razones para trascender el légamo y gozar un poco. Antes, tendremos que recordarnos que no está prohibido, porque el ánimo está por los suelos.
“Medicina Champions”, titula As, que plantea el partido como una posibilidad de que los de Carlo puedan resarcirse de la abultada derrota en el mal llamado clásico, así como de compensar a Vini por el sinsabor del Balón de Oro burlado. Es más profundo que eso. La medicina es primordialmente para nosotros mismos, para nuestra alma herida, atrapada en las arenas movedizas donde compatriotas heroicos luchan por salir adelante rodeados de cadáveres ante la inoperancia, cuando no el dolo, de las administraciones públicas.
Tiene razón Marca. Nada que celebrar en los goles de la jornada ignominiosamente jugada ayer, y poco, muy poco que celebrar habrá en los que marque el Madrid mañana, porque nuestro corazón está aún aterido por el horror. Vuelve el Real Madrid. ¿Y qué? Sí, después cantaremos los goles. Sí, después nos animaremos, pero serán fuegos fatuos de alegría. Nuestro orgullo madridista no se cifra ahora en un regate de Mbappé o un disparo de Valverde desde fuera del área. Nuestro orgullo madridista se cifra ahora en la actitud ejemplar del club como institución, instrumentalizando donaciones y donando asimismo. Un club volcado en la ayuda a una zona muy querida del país donde habita y con el cual muestra un compromiso absoluto, a despecho de su universalidad.
La prensa cataculé hace días que pasó página de la catástrofe. Allá ellos. Ellos están en celebrar y degustar como fruta madura los Balones de Oro femeninos que se desprenden del afín árbol ceferiniano, o en meterle goles al Espanyol mientras el VAR de su propio directivo Tatxo Benet desacredita los de su oponente gracias a ese fuera de juego semiautomático que es más semi que automático, como genialmente sintetizó un día José María Faerna.
Ellos están a eso, y nosotros no tenemos aún la energía de denunciarlo como solemos. Perdonadnos. El mundo puede seguir sin nuestras críticas mordaces. No puede seguir adelante, sin embargo, sin la solidaridad de miles de españoles que se desviven por sus compatriotas levantinos, como no puede pasar sin la ayuda de los agentes del fútbol involucrados en la reconstrucción de los lugares afectados a través de donaciones y voluntariado. El mundo (en este sentido, y también en el deportivo a partir del momento en que nuestras almas estén preparadas para volver a disfrutar) no puede seguir adelante sin el Real Madrid.
Pasad un buen día.
Estamos como estamos, pero los lunes hay que cumplir con La Galerna. Cuesta, sí. Más que falta de ganas de escribir mi déficit es de atención. Trato de leer y en nada me percato de que no me entero. Lo traté con Descifrando Israel, de mi amigo Sal Emergi. Muy magnífico y aconsejable.
¿El fútbol? Me costó. Lo caté en el Barça-Espanyol. Como sigo sin explicarme por qué se disputó la jornada, me senté sin ganas. Esta jornada sólo me tragué ese y algo del Athletic-Betis.
El caso fue que de pronto, y era domingo y había empezado la jornada el viernes, se me ocurrió: anda, la Liga sin el Madrid sería más o menos esto. Ya saben que mucho madridista quitaría al equipo de aquí. Con la Súper tendría bastante. Pues voy y lo consulto.
¿Qué les pareció la experiencia? ¿Echaron de menos al Madrid? ¿Mucho, poco, nada? ¿Siguieron la jornada o les interesó como la chipriota? Hagan un esfuerzo: en un ambiente normal, que tardaremos en vivir, ¿se apuntarían a esto?
¿Les supondría una liberación vivir sin el VAR español, el señor de las líneas español, el montaje completo español, el pack que nos rodea? ¿O los añorarían?
¿Les supuso paz no ver al Madrid en la Liga, todo lo contrario?
Para el campeonato sería una faena, creo. El Madrid es el que más acompaña gane, pierda o empate. Sería complicado suplirle, me temo.
Sus partidos los juegan todos, pros y antis. Un fin de semana sin meterse con Vinícius. Con que Mbappé está ‘acabao’. Ni hablar del ruido, el aparcamiento, tantas cosas que dejarían de estar presentes en el día a día, o con menor intensidad. ¡Meterse con el Madrid sólo un par de veces al mes a lo sumo! Me suena a ruina. La Liga sin el Madrid...
Para el campeonato sería una faena disputarse sin el Madrid, creo. Es el que más acompaña gane, pierda o empate. Sería complicado suplirle, me temo
Mucho de lo tradicional no cambió este infausto 3N ni cambiaría. Al rival del Barça le anularon tres goles. Uno, bien. Los otros dos, cuestión de fe. El que llega tras centrar Jofre más allá de la línea de fondo, indiscutible. Los invalidados por fuera de juego son eso, cuestión de fe.
Desde el primer día, el primero, sostengo que las líneas no me las creo y necesito eso: fe, y hasta esperanza y caridad, para creer que el tirador no para la imagen donde le apetece. Que no manipula. Que desde el pase-gol estaba ya adelantado el autor.
¿En un lugar con tanto mentiroso por metro cuadrado, hay que creer que las líneas no mienten, ellas, aquí? Eso sí sería de premio Princesa de Asturias permanente. En general les digo, lo haría también si el protagonista fuera un jugador azulgrana, anular un tanto por posición adelantada de la punta de la bota de un tío… El gol es la esencia del juego. Invalidarlo por eso es infame.
Que sí, que no dudo de que los puntos se hubieran quedado en Montjuïc. Hablo de que una de las esencias de la Liga permanece con o sin el Madrid. Para 'eso', el campeonato no le necesita: va 'sobrao'.
Vi un rato lo de San Mamés. Muy bueno me pareció. Fue curioso ver cómo no ganaron los vascos. Lo mejor del Atleti-Las Palmas fue el homenaje a Valencia, dentro y fuera del estadio. Si las bestias no están o se inhiben, el mundo es mejor. Después, los canarios no aparecieron y partido hubo poco.
Desde el primer día sostengo que las líneas no me las creo y necesito eso: fe, y hasta esperanza y caridad, para creer que el tirador no para la imagen donde le apetece. Que no manipula. Que desde el pase-gol estaba ya adelantado el autor
Kubo metió un golazo y ganó la Real, cosa que no acostumbra a hacer en casa, y la próxima jornada recibirá al líder. Veremos. Miau el Sevilla. Muy bien Osasuna, que viajará el sábado al Bernabéu. Bueno, lo hará el viernes pues jugarán a la bella hora de las dos de la tarde. Quintos están los navarros.
Lo demás, pues lo de casi siempre.
El Madrid volverá mañana, 22 copas de Europa sobre el césped, viene el Milán. Partido homenaje a la historia del mejor torneo jamás inventado. ¿Les valdría con eso?
De ser afirmativa la respuesta, y puesto que la Superliga, el sueño de los que plantarían esto, la jugarían 16 equipos, luego 30 jornadas, ¿inventarían algo más? Por ejemplo: por respeto al Rey que tanto lo merece, ¿sí jugarían la Copa? ¿Tampoco?
¿Unas giras en plan Harlem Globetrotters? ¿Un acercamiento a otra Liga, a ver? ¿O creen, por el contrario, que ésta sigue siendo un mal necesario? ¿Que con no tomársela muy en serio la cosa vale?
Ah. Espero que, como viene sucediendo con el baloncesto, el equipo aparezca este martes con luto en su camiseta. Al primero que se lo vi, entre todos los españoles, fue al de baloncesto la otra noche en Belgrado ante el Maccabi. Repitió ayer en Murcia. El resto, apenas lució luto. No me lo explico.
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Buenos días, por decir algo. La catástrofe de Valencia sigue acaparando la atención de los medios, también de los deportivos, y no puede ser de otra manera. La sociedad española lleva días traumáticos. El eco de la tragedia, cuyas dimensiones en términos de coste en vida humanas aún ignoramos, va a resonar durante mucho tiempo. Prosigue la búsqueda de los desaparecidos, a la par con las tareas de limpieza y reconstrucción, y el abatimiento es total. Se afianza la sensación de que los gobiernos, tanto el central como el autonómico, se han quedado lejos de estar a la altura, tanto en términos de reacción como de prevención. Al ser ambas administraciones de signo político opuesto, toca aguantar la descarga de culpas de uno en el otro, amplificada por sus respectivos voceros en medios y redes sociales. Por si la desazón y la ira fuesen poco.
As dice que no se debería haber jugado lo que llevamos de jornada liguera, por solidaridad con lo que está ocurriendo en la zona del desastre. Nadie tiene la cabeza para el fútbol ahora mismo. No se debió jugar y no se debe jugar. Recordemos que la jornada sigue. Señala atinadamente As a Simeone o Flick como destacadas figuras del fútbol que se han manifestado en contra de este intento de aparentar normalidad. Ha habido muchas otras, de Luis Garcia a Eder Sarabia, pasando por jugadores como Miguel Gutierrez. El que se dispute esta jornada es un error monumental, por mucho que Javier Tebas tratara de explicarlo en su cuenta de X. No es solo el fútbol: todo el deporte profesional debió parar.
A Tebas en esto, como en tantas otras cosas, no le asiste la razón. Todos los motivos que da para continuar serán válidos dentro de unos días, pero la cercanía temporal del horror -de hecho, estamos aún sumidos en él- aconsejaba la suspensión de la jornada, como los protagonistas de la misma se han encargado de recordarle.
Marca sigue en su excelente línea de portadas de los últimos días. En Marca hay gente con talento, y nada mejor que aplicarlo a una buena causa. Esta primera plana habla por sí sola.
La prensa cataculé, por su parte, parece haber pasado página, o casi. El propio club catalán parece haberlo hecho. Ayer se disputó un partido de su equipo femenino, en cuyos prolegómenos se celebró el Balón de Oro de Aitana. No se lució brazalete negro alguno. No era el día para ese espectáculo de triunfalismo.
Hoy hay derbi en la Ciudad Condal, y todos los sentidos de Sport y Mundo Deportivo se centran en la previa del mismo. Si uno se asoma a estas dos portadas, la apariencia es de total normalidad.
Ellos sabrán.
Buenos días, queridos amigos.
Hay quienes afirman que el fútbol es un reflejo de la sociedad y en esta redacción nos negamos a creerlo. “No puede ser”, murmuramos entre nosotros, visiblemente asustados. De ser cierta esta afirmación, eso significaría que el mundo real, no el futbolístico, estaría gobernado por ineptos que desconocen lo que tienen entre manos, da igual las autoridades que sean (imaginen los equivalentes a LaLiga, Federación, los comités…). Implicaría que “los clubes” de la vida real están dirigidos en la mayoría de los casos por tipejos corruptos o con causas judiciales pendientes (cuando no prescritas) por posibles ilegalidades contractuales, fiscales o urbanísticas.
Por supuesto, en esta extrapolación, también los jueces del cotarro (el equivalente a los árbitros del CTA o los miembros de los comités disciplinarios en este mundo futbolero) dictarían sus resoluciones en función de lo que marcaran los intereses de sus superiores y no por lo que vieran con sus propios ojos y su criterio personal. Las imágenes serían controladas con intención de manipular la realidad paralela que se ofrece a los espectadores, y nos decimos en la redacción que nada de esto, por fortuna, podría ocurrir en el mundo real.
En esta pesadilla que estamos imaginando, tendríamos un producto maravilloso que ofrecer al mundo, el campeonato nacional/España, y nos lo estaríamos cargando con una gestión nefasta. Con decisiones equivocadas en cadena. Pero queremos ser optimistas y nos decimos que, en esta parábola escalofriante, también tendríamos lo mejor de lo mejor, su gente, el pueblo, los aficionados. Gente honesta, trabajadora, orgullosa de su tierra, solidaria… Sí, gente maravillosa entre la que se colarían energúmenos, como vemos en los estadios, o como estamos viendo en la región valenciana estos días. Decenas de miles de personas en las gradas, familias con niños dispuestas a animar a su equipo y, por desgracia, tenemos que prestar atención a esos indeseables con sus insultos, porque, como decía Truman Capote, “las latas vacías hacen más ruido que las llenas, como los cerebros”.
En estos días tan terribles que estamos viviendo, el diario Marca acierta de pleno al olvidar por un momento el fútbol y nos trae una portada de homenaje a esa gente que está supliendo con su esfuerzo y sus ganas de ayudar las carencias de la mala gestión:
“Equipazo”. No hay más. Magnífica. Si aquí hemos criticado tantas portadas absurdas o falaces de este mismo medio, hoy toca reconocer su acierto y aplaudirla. Un equipazo con determinación en la mirada, un grupo variado de gente que no se pregunta qué obtendrá a cambio con su acción, que acude donde se les necesita y sin pararse a pensar en “comités pasado mañana” e instancias para solicitar un permiso… Nada. Se nos necesita y acudimos.
Lo bueno de esta comparación total y afortunadamente “irreal” que hemos hecho, es que el Real Madrid está siempre donde tiene que estar, en el lado correcto. Tomando la decisión adecuada y en el primer instante. Sin contemplaciones, dilaciones o dudas. Donde haga falta, allí estará el club, su ayuda, y ningún socio ni aficionado preguntará qué se obtiene a cambio de esta acción, como debe ser.
En estas circunstancias, la portada del diario As nos parece de una frivolidad que apenas vamos a dedicarle un par de líneas:
“Tiene 21 años y acaba contrato en 2027”. Pues muy bien, que les venga fenomenal para la venta de periódicos de hoy, puesto que no hay ninguna fuente del club que trate este asunto en estos momentos. “La Prensa alemana (con mayúsculas, desconocemos la razón) asegura que hay conversaciones con el Madrid”. Pues vale, el “As alemán”, esa es la fuente.
De esta portada solo vamos a destacar ese recuadro inferior, mínimo, que habla de los “energúmenos” que destrozan el espectáculo de una afición entera animando a su equipo: “Nueve socios expulsados”. Cada uno de ellos debió de tirar media docena de mecheros o sigue habiendo culpables sueltos, pero hoy toca celebrar que el Atleti ¡por fin! ha tomado una medida con los indeseables de sus barras bravas.
De la prensa cataculé nunca hemos esperado gran cosa y lo cierto es que no suele decepcionar. En días como los actuales en los que la sociedad está conmocionada, ellos siguen a lo suyo, se vienen arriba y se ponen a hablar de títulos.
Forma parte de una antigua tradición en el diario: que hay una tragedia, yo quiero títulos. Algunos no hemos olvidado la portada que nos “regalaron” en otro momento de conmoción, cuando comenzó el confinamiento de 2020 y las cifras de fallecidos nos atizaban a diario en todos los medios:
Aquel fue un alarde de mezquindad que ni siquiera creemos que proviniera del propio club, aunque todo es posible en Can Barça.
Os dejamos con la portada del Mundo Deportivo, porque, en otro error propio de los dirigentes del fútbol, no se ha suspendido la jornada entera en señal de respeto, así que mañana hay un derbi catalán.
Pasad un buen día. Mucho ánimo, equipazo, gente de bien.
Buenos días, amigos. ¿Cómo volver a nuestra normalidad? ¿Se puede? ¿Se quiere siquiera? Las cifras de muertos en la catástrofe que ha traído consigo la DANA e diferentes puntos de España, pero muy especialmente en la Comunidad Autónoma de Valencia, siguen en ascenso, y permanecemos sumidos en el horror, tratando de cerrar los ojos pero finalmente atestiguando vídeos de espontáneos que documentan la magnitud de la hecatombe.
¿Cómo volver a lo nuestro? ¿Acaso importa algo lo nuestro en momentos así? En condiciones normales, en este sección, hoy estaríamos mofándonos del penalti que el árbitro Cuadra Fernández se sacó de la manga para salvar de la eliminación copera a su Atleti. Mofándonos, sí, porque ya sabemos que a veces hay que reír por no llorar. Pero ¿cómo aplicar esa política cuando el llanto se debe a factores verdaderamente dramáticos? No nos caben la ira ni la ironía -nos acabamos de dar cuenta de que probablemente comparten raíz etimológica-, y ambas se nos confunden en una mezcolanza amarga.
Solo nos cabe la consternación.
En medio del espanto, el Real Madrid nos ha vuelto a colmar de orgullo, habilitando junto a Cruz Roja un sistema de donación para ayuda en las labores de rescate y dando el primer ejemplo con la entrega de un millón de euros para la causa. Por cierto, y este es el mensaje realmente importante de este portanálisis: si queréis donar (y es ahí donde podéis ayudar), se han abierto diferentes plataformas para hacerlo, entre las que destacamos por su sencillez la que hemos utilizado como título de este texto.
En el propio comunicado del Madrid consta la web a través de la cual también puede donarse.
Como para cierto sector el Madrid lo hace siempre todo mal (o, mejor dicho, hace siempre todo lo malo), y aunque parezca difícil de creer, no ha faltado quien ha criticado este gesto. No haremos ni el favor de responder a esta gente. No merecen nuestra atención.
Os dejamos con las portadas del día.
Zinedine Zidane llegó al Real Madrid en el año 2001 y estuvo en el Club hasta el 2007. Figo lo hizo en el 2000 y prolongó su estancia hasta el 2005. Ronaldo Nazario desembarcó en el 2002 y permaneció cinco temporadas, hasta el 2007. Beckham arribó en el 2003 y vistió la camiseta blanca hasta 2007. Y Owen estuvo en el Bernabéu durante el año 2004. Todos ellos fueron precedidos por Roberto Carlos, que aterrizó en Madrid en el año 1996, se mantuvo en la entidad hasta 2007 y al que no se le puede considerar dentro del grupo de los ‘Galácticos’, que empezaron a llegar al Real Madrid a partir del año 2000, cuando Florentino sacudió el mercado del fútbol mundial con el fichaje del portugués Luis Figo.
La contratación del luso supuso la tarjeta de presentación de Florentino Pérez, que inauguraba por la puerta grande una forma de gestionar un club de fútbol en España diferente a todo lo que se había visto hasta el momento.
Los resultados, a largo plazo, están a la vista: el Real Madrid es la institución deportiva más poderosa, mediática e influente del mundo.
Pero lo cierto es que aquellos primeros años, ‘los años galácticos’, no resultaron como se esperaban. A pesar de que en el año 2002 el Madrid conquistó su octava Copa de Europa en Glasgow con un gol icónico de Zinedine Zidane, la sensación general del periodo galáctico no fue positiva, sobre todo en el último tramo, que condujo a la salida en dos temporadas de Figo, Zidane, Owen, Ronaldo, Beckham y Roberto Carlos. Unos por retirada y otros porque entendieron que su ciclo en el Madrid había terminado.
En las últimas temporadas, el modelo deportivo del Real Madrid se ha centrado en la contratación de jugadores jóvenes a nivel global, sin importar el pasaporte, pero sí los informes que certifican que se trata de futbolistas con una gran capacidad de evolución
El Club dio un giro de guion importante y Florentino Pérez, en su segunda etapa como presidente, tomó nota de lo que había pasado durante el núcleo duro de los años del galacticismo.
En las últimas temporadas, incluso, el modelo deportivo del Real Madrid se ha centrado en la contratación de jugadores jóvenes a nivel global, sin importar el pasaporte, pero sí los informes que certifican que se trata de futbolistas con una gran capacidad de evolución. De esa manera han llegado al Madrid jugadores como Vinícius, Rodrygo, Valverde, Camavinga, Militao, Lunin, Tchouaméni o, más recientemente y aún por explotar, futbolistas como Endrick o Güler.
A lomos de ese modelo, el Real Madrid ha vivido su segunda Edad de Oro, tras la protagonizada en la última mitad de los años 50 por aquel equipo de leyenda comandado por Di Stéfano y del que formaban parte nombres que son historia del fútbol mundial: Gento, Puskas, Rial, Kopa…
Por tanto, el modelo ha funcionado a la perfección y ha dado como resultado una formidable cosecha de títulos y la sensación a nivel planetario de que en el fútbol hay dos categorías: el Real Madrid y el resto.
Pero lo cierto es que algo ha cambiado. El fichaje de Mbappé —habría que abrir un debate serio sobre si era necesario, deportivamente hablando, en este momento— unido al de Bellingham, con resultados formidables el año pasado, y la explosión a nivel de Balón de Oro esquilmado de Vinícius, han resucitado los fantasmas de la época más galáctica, aquella en la que todo se supeditaba al jugador de talla mundial, la meritocracia desaparecía, jugaban siempre los mismos y en el banquillo estaban también siempre los mismos, hicieran lo que hicieran. Y aquello terminó como terminó.
El galacticismo fue una época con sus luces y con muchas sombras. Tiene sus fans, pero a mí me gusta más la barbarie de los jóvenes con ganas de comerse el mundo
El ala deportiva del Real Madrid tiene que recapacitar. Lo que funciona no se debe cambiar y Mbappé ha cambiado demasiadas cosas sobre el césped.
Aún no se ha roto nada, pero va camino de romperse si Ancelotti, que tiene la gran responsabilidad de defender el extraordinario legado que ha construido en sus años como entrenador del Madrid, no lo remedia.
El galacticismo fue una época con sus luces y con muchas sombras. Tiene sus fans, pero a mí me gusta más la barbarie de los jóvenes con ganas de comerse el mundo y que se han puesto el fútbol por montera en las últimas temporadas, las mejores de la historia del Club con permiso de Di Stéfano y su cuadrilla indomable.
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Dentro de la deforme realidad dibujada por el antimadridismo, hay un personaje que tiene un papel fundamental, siendo el origen de toda la maldad conocida. Se trata, como no, de Florentino Pérez, el supervillano que sitúan en la misma galería que Lord Voldemort, Thanos, Darth Vader, Drácula o el Agente Smith. No hay infamia que nuestros incansables ‘fonsis’ no sean capaces de relacionar con el presidente madridista, aunque necesiten para ello de circenses piruetas argumentales.
Reza su siempre grotesco relato que Pérez acciona desde su atalaya todos los resortes del poder para que el Real Madrid sea siempre beneficiado. Es Florentino un dictador moderno, que hace y deshace a su antojo en España y, si me apuran, el mundo entero. En toda esta historia hay un pequeño problemilla, un nimio detallito; y es que la realidad desarticula la veracidad de ese siniestro personaje de ficción. Si Florentino Pérez es un autócrata, este trabajo no se le da muy bien.
Empecemos poniendo a prueba su presunto poder político. Es tanta la influencia del mandamás merengue en las elites gubernamentales españolas que, por ejemplo, la reforma del Bernabéu se ha topado con infinitas trabas y no ha conseguido una edificabilidad ni remotamente cercana a la de su entorno (por cierto, fue el propio estadio el que ‘colonizó’ ese hasta entonces agreste territorio).
Además, el parking que se estaba construyendo y al que solo el propio Real Madrid acudió como potencial adjudicatario (porque hay mucho riesgo y no supondrá un gran negocio), está paralizado por las eternas quejas vecinales, que también han puesto en cuestión la posibilidad de realizar eventos en el coliseo madrileño.
Como ejemplo de su ascendiente político se suele señalar la recalificación de la antigua Ciudad Deportiva, que dejó más dinero en las arcas públicas que en las del propio club, algo que no ocurrió en operaciones similares, más recientes, y con menos eco.
En cambio, otro equipo de la misma ciudad, que sí juega, entrena y pone en marcha saraos sin problemas sobre terrenos públicos recalificados, ha recibido un pequeño empujón en cuanto a suelo de otros 205 mil metros cuadrados sin coste y sin que ningún Fonsi haya puesto el grito en el cielo y le haya dedicado ningún libro-libelo con las comas mal colocadas.
En toda esta historia hay un pequeño problemilla, un nimio detallito; y es que la realidad desarticula la veracidad de ese siniestro personaje de ficción. Si Florentino Pérez es un autócrata, este trabajo no se le da muy bien
Mientras, el club que tiene 24 horas una ruidosa obra de reforma funcionando, con cientos de trabajadores en situación irregular, sigue adelante con su proyecto sin obstáculos políticos. Con el CSD legislando para que prescriban los pagos a un dirigente arbitral o cambiando a la carta la ley del deporte para que favorecer siempre los intereses del mismo equipo, el resultado es sencillo; política 1-FP 0.
Veamos ahora lo que ocurre en los organismos que rigen el fútbol. Aislado completamente de las instituciones, el Madrid está en las antípodas del poder deportivo, tan alejado que ni puede oler lo que en sus pasillos se cuece. La RFEF lleva siendo hostil al Madrid desde los 80, y ha tenido vicepresidentes que han declarado públicamente y sin pudor que se emplearían a fondo en perjudicarle todo lo posible. La única vez que Florentino estuvo cerca de conseguir que un candidato afín ganara las elecciones, el Barcelona de Laporta se desdijo y renovó su confianza en Ángel María Villar, estrechando aún más sus relaciones y haciendo más profunda la trinchera que le separaba del Madrid.
Solo así se explican fenómenos como la expulsión del Madrid de una Copa del Rey por alineación indebida, mientras el Barça se haya librado de sanciones por lo mismo, y también por incomparecencia en un partido o por llegar tarde a otro. Son muchas casualidades, y siempre en la misma dirección.
El estamento arbitral, como organismo dependiente de la Federación, también mantiene una posición que colisiona frontalmente con el quince veces campeón de Europa. Si un presidente del CTA fue capaz de decir que el Madrid caía mal entre los colegiados, y su número dos tuvo durante más de tres lustros (al menos) como únicos ingresos conocidos los millonarios pagos que el Barça intentó torpemente camuflar como informes, la correlación de hechos es inevitable.
Luego están los fríos números, inexplicables sin un condicionante corruptor, que todos vimos durante años mientras nos intentaban silenciar con increíbles excusas estilísticas. Aquello de: “son tan buenos que los rivales no pisan su área y por eso pueden estar dos años sin penaltis”, por ejemplo. Visto con perspectiva, uno no sabe bien si son tan tontos que lo creían realmente, o si sabían lo que ocurría y estaban desesperados por ocultar el lodo en el que retozaban.
Lo de la LFP es aún más flagrante. El Madrid lleva enfrentado a su presidente desde hace 11 años. Es decir, desde la llegada de Tebas a la poltrona. Con la excusa de su supuesto madridismo, el jefe de la patronal se permite el lujo de atacar a todos los niveles al principal activo de la competición que gestiona con cuestionable desempeño. Y de beneficiar a sus rivales. Aquí podemos ubicar también a buena parte del resto de equipos nacionales, capaces incluso de rechazar una oferta de financiación notablemente mejor que la que aceptaron de Tebas y CVC solo porque partía del propio Florentino. Decenas de causas judiciales abiertas entre Real Madrid y LFP son la principal prueba de que las relaciones entre estas dos entidades distan mucho de ser idílicas.
Como presidente de un equipo de fútbol su gestión es difícilmente cuestionable (aunque haya quien se siga esforzando), pero como villano de película está fracasando estrepitosamente
Detengámonos también en el aspecto mediático, supuesto territorio dominado con puño de hierro por el presidente madridista. Para ser así, proliferan opinadores y líneas editoriales especializadas en criticar todos y cada uno de los aspectos que tengan que ver con el Madrid. Es un chiste que haya quien insista en que atacar al club blanco y a su presidente es el preludio del despido de un medio de comunicación, cuando quienes se dedican a ello no pueden abarcar más tertulias o columnas de opinión.
El tenedor de los derechos de TV, que realiza la señal de los partidos y contrata a los narradores, tiene estrechos vínculos con el Barça, en otra casualidad más. Es tal la capacidad de influencia mundial marketiniana del máximo mandatario madridista que al mejor jugador del planeta le han birlado en la cara el premio individual más prestigioso (aunque no debería serlo) para dárselo a un medio centro de los que hemos visto al menos cien en nuestra vida.
El Madrid no tiene a nadie en un puesto de cierto poder dentro de ninguna institución de las que gestionan el fútbol, por lo que se puede concluir que Florentino Pérez es un mal dictador. Como presidente de un equipo de fútbol su gestión es difícilmente cuestionable (aunque haya quien se siga esforzando), pero como villano de película está fracasando estrepitosamente.
Getty Images.
Buenos días. Ayer, nos pareció obscena la confección del portanálisis que requerían las portadas. Por respeto a las primeras víctimas que se iban conociendo entonces y dolor ante las imágenes que comenzaban a llegarnos de los efectos de la DANA en el sureste español (Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía). A lo largo del día se fue confirmando la magnitud de la desgracia. A estas horas, el número de fallecidos ronda el centenar, hay una preocupante cantidad de desaparecidos y miles de afectados que han perdido casas, coches, negocios, familiares o amigos, es decir, prácticamente todo.
La zona más golpeada por el temporal de viento y lluvia y por las riadas de lodo ha sido Valencia, especialmente las localidades situadas al sur de la capital, arrasadas por el barro tras el desbordamiento de un barranco. Allí se concentran la mayoría de las víctimas. También han muerto personas y han sufrido grandes daños materiales en Albacete, Cuenca y Málaga.
Hoy, las portadas de los cuatro principales diarios deportivos españoles entienden que estamos viviendo una tragedia nacional donde lo de menos es el deporte, cuyo papel en estos momentos es apoyar y ayudar en todo lo posible a los afectados.
Marca y Mundo Deportivo han elegido una misma imagen dantesca más propia del apocalipsis. Una calle cubierta por el lodo colapsada de vehículos hacinados por un temporal que los arrastró y los amontonó como si fueran cochecitos de juguete. Personas entre ellos quizá comprobando si hay alguien atrapado o deambulando apabullados por el drama.
La portada de As también es estremecedora. Gente andando por un río de barro junto a vehículos apilados vapuleados por la hecatombe. «No camináis solos» es el titular. Cierto, tienen el apoyo de todos. El diario de PRISA subtitula que «el deporte se solidariza con la tragedia». En el ámbito blanco, además del comunicado del Club, los jugadores madridistas mostraron su apoyo en redes sociales. Vinícius Jr. fue uno de los primeros en mandar un mensaje de ánimo.
Mucho ánimo a todos! 🙏🏿 https://t.co/K8qXHvTvHF
— Vini Jr. (@vinijr) October 30, 2024
Mucho ánimo y mucha fuerza para toda la gente de Valencia y de las otras provincias afectadas por el temporal. 🙏🏼
— Luka Modrić (@lukamodric10) October 30, 2024
La portada de Sport se limita a un lazo negro en señal de duelo y a un preciso «Amunt Valencia». Tras el cataclismo vivido, es necesario aplazar asuntos pendientes para otro momento más oportuno y estar junto a quienes más lo necesitan.
Aunque el ámbito futbolístico es el menos importante ahora, es necesario comentar que la Liga ha solicitado a la RFEF el aplazamiento de los partidos que debían jugarse este fin de semana en la Comunidad Valenciana, entre ellos el Valencia-Real Madrid del sábado.
Debido a la saturación del calendario, el encaje del encuentro es harto complicado, pero hay situaciones en las que solo cabe hacer lo correcto. Con una dramática cantidad de muertos y desaparecidos, pueblos devastados, los transportes en la zona bajo mínimos, la conexión por tren desde Madrid suspendida por varios días y miles de personas sacudidas por la tragedia sufrida por familiares y amigos, no parece el escenario propicio para disputar un partido de fútbol.
Nos despedimos mostrando de nuevo nuestro pesar por las víctimas y nuestro apoyo a todos los afectados.
Comenzamos esta sección de peñas de La Galerna, donde los madridistas del mundo toman el micrófono para presentarse. Por razones personales he decidido que fuera Malta nuestro primer destino, ese archipiélago que, debido a su situación geográfica en el corazón del Mediterráneo, ha sido codiciada por los grandes imperios a lo largo de los siglos. Hoy, más allá de sus templos megalíticos y calles llenas de historia, Malta forma parte también del imperio madridista, gracias a la Peña del Real Madrid.
Imaginen esto: una noche típica en Malta, con el aroma del mar en el aire y una pantalla gigante lista para el espectáculo, donde el espíritu del Real Madrid encuentra un fervoroso hogar lejos del césped de Chamartín, reflejando como nuestro club forja lazos más allá de fronteras y culturas.
Me puse en contacto con la peña para el artículo y empecé a charlar con su vicepresidente, Damian Attard. La idea era simple: enviarle unas preguntas en inglés, unir sus respuestas para crear el hilo conductor y luego traducirlo al español. Pero resulta que Damian estaba tan inspirado que él mismo hizo toda la historia sin que se lo pidiera. Un artículo que prácticamente se escribió solo, si entiendes lo que quiero decir...
Y, sin más dilaciones, cedo la palabra a Damian:
Comenzamos a reunirnos alrededor de 2010 en varios bares de Malta para ver los partidos del Real Madrid. A medida que la comunidad madridista en Malta crecía, en 2012 empezamos a querer tener nuestro propio club en Malta. Durante este tiempo organizábamos eventos para los partidos con más frecuencia, reuniones y también creamos nuestra página oficial de Facebook para llegar a más madridistas.
La formación de un club oficial en Malta entonces no tuvo éxito; lo intentamos de nuevo a mediados de 2017. En 2017 logramos reunir también los documentos necesarios para formar una peña oficial y tuvimos nuestro primer contacto formal con el Real Madrid. Sin embargo, seguimos reuniéndonos solo para eventos en ese momento, mientras la idea de formar el club seguía en el congelador.
Nuestra formación oficial fue a finales de 2023, estableciendo un comité ejecutivo de 11 entusiastas del Real Madrid con el objetivo de formar y establecer una peña oficial aquí en Malta, además de ser reconocidos oficialmente por el Real Madrid.
Organizamos una fecha para una reunión general, que se llevó a cabo el 13 de enero de 2024. La reunión fue un éxito y nuestro primer objetivo de establecer una peña oficial se logró. Alcanzamos más de 80 miembros en nuestra primera reunión.
Dado que el Real Madrid tuvo un año exitoso en 2024, también tuvimos la oportunidad de organizar varios eventos para la temporada 23/24 en el camino hacia el 36º título de La Liga y la Decimoquinta. Esto nos ayudó a llegar a más miembros, actualmente somos alrededor de 150 miembros en Malta.
La final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund fue nuestro evento más exitoso hasta la fecha. Organizamos el acto en una plaza local en el pueblo de Siġġiewi, con más de 200 personas asistiendo al mismo. Esta fue la fan zone del Real Madrid durante la noche.
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Nuestro principal objetivo era también ser reconocidos por el Real Madrid. Estuvimos en contacto con la entidad desde el comienzo de nuestra aventura para ser oficiales aquí en Malta. Durante este periodo, mantuvimos constantemente el contacto con el Club. Como parte de un comité y también en colaboración con la Embajada de Malta en España, la formalización de documentos se requería para junio de 2024, y ahora somos una peña oficial.
Estamos muy orgullosos de ser parte del Real Madrid. Hasta ahora no hemos tenido visitas oficiales del Club. Esperamos seguir construyendo una relación más fuerte con el Madrid y recibir una visita en el futuro cercano.
Como club nos reunimos para los partidos de La Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones durante la temporada. Para aumentar nuestra exposición y llegar a nuevos miembros, organizamos reuniones estacionales como cenas y también parrilladas de verano.
Nuestro partido más memorable hasta ahora fue la final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund, como mencioné anteriormente.
La mayoría de los malteses normalmente siguen el fútbol inglés e italiano. Desde la era de Cristiano Ronaldo en el Real Madrid, hemos visto un crecimiento inmenso en personas que ven la Liga española. Esta fue también la razón para crear nuestro club. Malta también ha visto un crecimiento en nacionales españoles y americanos viviendo en el país, algunos de los cuales también son miembros.
Debido a que el Madridismo y la base de aficionados del Real Madrid crecen aquí en Malta, el Real Madrid también está influyendo en nuestra cultura, especialmente en el fútbol. La pasión por nuestro club es inmensa. Apoyar al Real Madrid es simplemente una bendición. Nuestros miembros y muchos malteses también visitan el Santiago Bernabéu durante la temporada para ver partidos en directo.
Como club también estamos en contacto con otras peñas alrededor del mundo y esperamos fortalecer nuestras relaciones y organizar eventos, especialmente cuando visitamos España.
Con respecto a los clubes de seguidores locales, también tenemos relaciones significativas con otros. Como parte de nuestra buena relación ayudamos a organizar eventos de caridad para apoyar a la comunidad aquí en Malta.
Como desafíos y objetivos para el futuro, esperamos organizar viajes al Bernabéu como peña. Además, nuestro principal objetivo es tener nuestro propio local del club aquí en Malta, que será un lugar de encuentro y el corazón del Madridismo en la Isla.
Estamos orgullosos de lo que hemos logrado hasta ahora. Esto fue un sueño hecho realidad para la mayoría de los aficionados del Real Madrid en Malta. ¡Hala Madrid y nada más!
Some brief history of our club formation. We started meeting circa 2010 at various bar establishments in Malta to watch Real Madrid matches. As the Madridista community in Malta was growing, in 2012 we came up with the idea to have our own club in Malta. During this time we were organizing match events more frequently, gatherings & also creating our official Facebook page as to reach more Madridistas.
Formation of an official club here in Malta at that time was not entirely successful; we gave it another try in mid-2017. In 2017 we managed to gather also the necessary documents to form an official Peña here in Malta & also he had our first official contact with Real Madrid. However we kept meeting only for events at that time with the club formation halted.
Our official formation, was in late 2023, setting up an executive committee of 11 Real Madrid enthusiast with an aim to form and establish an official Peña here in Malta and further by being officially recognized by Real Madrid.
Setting up a date for a General meeting, this was held on the 13th of January 2024. The meeting was a success and our first target to set up an official Peña was reached. We have reached over 80 members on our first meeting as we became official.
Since Real Madrid had a successful year in 2024, we also had the opportunity to organize various match events for the 23/24 season on the road to Real Madrid’s 36th La Liga title & the road to the Decimoquinta. This helped us reach further members, currently we are about 150 members here in Malta.
The Champions League final between Real Madrid & Borussia Dortmund was our most successful event so far. We had organized the event at a local piazza in the village of Siġġiewi, with over 200 people & Real Madrid fans attending the event. This was the Real Madrid fan zone for the evening.
Our main aim & objective was to also be recognized by Real Madrid. We had been in contact with Real Madrid from the beginning of our journey to become official here in Malta. Throughout this period, we were constantly in contact with the club. As part of a committee & also collaboration from the Embassy of Malta in Spain, we are now a recognized Peña. Formalizing also that was necessary by June 2024.
We are very proud to be part of Real Madrid. As of yet we have not yet had any official visits from the club. We look forward to continue and build a stronger relationship with the club and to receive a visit in the near future.
As a club we meet up for La Liga, Copa Del Rey & Champions League matches during the season. To also boost our exposure and reach out to new members, we organize seasonal gatherings such as dinners & also summer bbq’s.
Our most memorable match so far was the Champions League final between Real Madrid & Borussia Dortmund as mentioned above.
Maltese people usually follow English & Italian football. Since the Cristiano Ronaldo era at Real Madrid, we have seen an immense growth in people watching the Spanish Liga. This was also the reason to create our club. Malta has also seen a growth in Spanish & South American nationals living in the country, some of which are also members.
As we speak, since Madridismo & the Real Madrid fan base growth here in Malta, Real Madrid is also influencing our culture, especially in football.
The passion experienced at our club is immense. Supporting Real Madrid is just a blessing. Our members & many Maltese also visit the Santiago Bernabéu for matches during the season.
As a club we are also in contact with other Peñas across the world, and we also look forward to strengthen our relationships & organize events, especially when visiting Spain.
Regarding local supporters clubs, we also have significant relationships with other clubs. As part of our good relationship we help out in organizing charity events to help out the community here in Malta.
As challenges and objectives for the future, we look forward to organize trips to the Bernabéu as a Peña. Also adding to this our main goal is to have our own club establishment here in Malta, which will be a meeting place & the heart of Madridismo on the Island.
We are proud of what we have achieved so far. This was a dream come true for most Real Madrid fans in Malta. Hala Madrid y nada más!
Fotografías: Peña madridista de Malta