Veamos. Si hubiera alguien sensato en la organización, el Madrid sería nombrado Hijo Predilecto de la Liga. Lo cual no obligaría a nada, podrían seguir puteándole igual. Sería un guiño nada más. Una media verónica de agradecimiento. Y de bien nacidos, ya saben.
Nadie, y cuando digo nadie es nadie, hace por la Liga lo que el Madrid. Los árbitros colaboran, eso también es verdad, también merece un premio. Faenas como las de Pucela, Mallorca, Elche, Huesca, este fin de semana animan el cotarro que no veas.
El mundo espera cada finde al Madrid y al clan: a ver qué hacen los españoles. Desde Groenlandia a la República Argentina. La coña posterior es imparable.
Ah. Ayer comentó Mateu en la Cope que a los 'hijos' de Negreira les está yendo muy bien aquí y en Europa. Siempre hay que volver a Núñez: cuando se hacen las cosas bien llegan los resultados. Me alegro muchísimo por ellos. Felicidades.
Pero lo del Madrid es superior, sí. Si hay Liga es por él. Y por el Barcelona este año, por supuesto. Ya tocaba. Del Atleti no puede uno fiarse. Lo intenta, ‘honrao’ es, pero… Me afectan las caras de grandes y chicos que enfoca la tele en las grandes ocasiones. Pones imágenes de ayer y son como las del miércoles. ¡Que sí, que sí, que es hoy!
Van y van, pero no llegan. Y mal no empiezan. Un día marcan a los 27 segundos y al siguiente se ponen 2-0 faltando veinte minutos… y le cascan cuatro. ¿Entonces?
Si hubiera alguien sensato en la organización, el Madrid sería nombrado Hijo Predilecto de la Liga. Lo cual no obligaría a nada, podrían seguir puteándole igual. Sería un guiño nada más. Una media verónica de agradecimiento. Y de bien nacidos, ya saben
Pues que si el Madrid palma en Villarreal, 'pa' qué las prisas. Liga liquidada en marzo. ¡Eso es estimarla! Y no, lo de hacerle jugar 66 horas después de su última aparición no fue a mala idea. Pasó que no podían esperar, necesitaban salir de dudas.
¿Seguirá habiendo Liga? Mira que el Villarreal… Creo de verdad que se lo dijeron al Buitre cuando preguntó, puede que no les entendiera.
—Oye, Javier. Atrasa nuestro partido, porfa. (El Buitre).
—Espera que consulte (Javier).
Consultó y la respuesta, y su reacción, las entiendo perfectamente.
—Oye, Javier. Habría que pensarlo. Como estos pierdan… (Los consultados).
—Ya. (Javier) Pero es un sinvivir, al grano. Como palmen habrá que inventar. Que jueguen ya.
No fue el viernes de milagro. Ni sería descartable que si el Madrid hubiera perdido pactaran Javier, Atleti y Barça un empatito. Total… Les tengo dicho que para ver campeón de Liga al Madrid debe hacer lo del año pasado por lo menos: una derrota en todo el torneo. Y tampoco se lo aseguraría.
Y pasó que fue el Madrid y pese a resoplar en el calentamiento, se lo vi a Mbappé, y encajar un gol rapidito, la costumbre es la costumbre, dio vuelta a la cosa y acabó ganando. ¡Qué entrega a la causa! Encima, el 1-2 le acerca al subcampeonato.
Luego a partir de ahora, ‘tranquilité’. Gana ayer el Atleti y le pone en un brete. Lo que queda de Liga es lo que pasará entre partido y partido con el Arsenal, la nueva esperanza del anti. Y si la cosa acaba como la Civilización espera, Liga será lo que suceda hasta y durante la semifinal.
Se trata pues de llegar al partido en Montjuïc enteros, cerca del liderato, palmar sin remisión, probablemente tras testarazo de Lewandowski a pase del VAR, y a otra cosa, mariposa
Es importante, no digo decisivo pero sí importante, que los culés no fallen y obliguen al Madrid a exponerse en exceso por aquí. El Madrid cumple manteniendo el interés por la Liga, el interés de los ingenuos.
Pero una cosa es recibir al Lega, próximo rival, pensando en ganar sin exponer isquios y similares, y otra ponerte a pensar que hay que ganar sí o sí, que igual… ¡Qué estrés!
Se trata pues de llegar al partido en Montjuïc enteros, cerca del liderato, palmar sin remisión, probablemente tras testarazo de Lewandowski a pase del VAR, y a otra cosa, mariposa.
Eso, queridos, sólo lo hace el Madrid a lomos de su legendaria grandeza y espíritu colaboracionista. No hay nadie que ame y respete la Liga como él. ¡Y son tantos los que no se lo agradecen ni reconocen...!
Los que no se percatan que por arriba ‘su’ Liga no sería posible sin él. Por abajo es otra historia: esa la ganarán los que menos sean atracados.
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Hoy me apetecía hablar de fútbol. Ramón tenía dudas de la victoria contra el Villarreal. Yo, ninguna. Este partido, con un rival que juega al fútbol, es lo que mejor le venía a un equipo agotado. El miércoles estuvieron 120 minutos picando piedra estérilmente. Se jugó mal, pero se trabajó mucho. El equipo llegó exhausto a Villarreal gracias a la cobardía de Tebas. Un irresponsable que se empeña cada fin de semana, como el "gran madridista" que es, en ir acomodando la jornada para complacer a sus jefes, verdaderos cerebros de la manipulación de la liga en España. Volveré sobre esto.
Me apetecía hablar del partido de Camavinga, de cómo saca el balón de las tinieblas para cruzar las líneas enemigas con velocidad y control. A menudo le toca esperar la llegada de compañeros mientras gira sobre sí mismo para buscar la mejor opción. Alguna vez la pierde, pero aprende rápido. Tiene hechuras de superclase. Cuando anticipe esas arrancadas y la caballería goleadora se sincronice, el contraataque del Real Madrid recuperará la excelencia que tuvo con la generación de talentos anterior.
También quería hablar de los goles quirúrgicos de Mbappé (uno sorteando un mar de piernas y el otro ajustando milimétricamente al lugar donde no llega ningún portero), que compareció en La Cerámica con la velocidad a 2x. Si la velocidad de sus movimientos es un slow motion de su velocidad neuronal, habrá que ponerle un disipador de calor. Esa CPU va en overclocking. Ayer fue eléctrico.
De Valverde no hay mucho que decir que no tengamos grabado en la retina: sano, renqueante, lesionado, enfermo, el uruguayo es una bendición en cualquier lugar del campo y bajo cualquier circunstancia. Calidad, esfuerzo, intensidad y generosidad para corregir a todos sus compañeros. El orgullo del madridismo.
Quería dedicar un capítulo aparte a Courtois, que nos protegió en el Metropolitano como la estampita de María Auxiliadora, y que en La Cerámica hizo no menos de cinco paradas de valor gol. Ha vuelto justo cuando más se le necesita. Un par de partidos más a este nivel de concentración y efectividad y empezaremos a soñar con una temporada de títulos grandes. Una más.
Mediapro produce las imágenes, Selecciona las que le interesan para la retransmisión televisiva, selecciona las que muestra al VAR y oculta las que decide no mostrar, tanto a la retransmisión de TV como al VAR. Lo que no se muestra no existe
También quería hablar de la defensa, correcta hoy con los laterales más criticados por el vinagrismo y con un Tchouameni más rápido y concentrado que en otros partidos, además de un impecable (y extenuado) Raúl Asencio; un día más en la oficina para este chaval que se está ganando el puesto en el mejor equipo del mundo. Hasta De la Fuente ha tenido que rendirse a la escandalosa evidencia. La pareja Asencio - Cubarsí (otro hallazgo) tiene tremendo recorrido en la selección. Diez años de solvencia atrás garantizada. Ya sólo falta que el seleccionador tenga el detalle de convocar a Isco para que podamos recuperarnos del shock de sus últimas convocatorias.
Asimismo, tenía la intención de hablar de Ancelotti. De sus oportunísimos cambios en los últimos partidos, de su perseverancia en la idea futbolística que le ha llevado a donde está. De su impagable y no disimulada fidelidad a los futbolistas que son parte de la leyenda del Real Madrid, como Lucas y Modric, y de los que van a serlo en los próximos años, como Tchouameni y Rodrygo. De su mimetismo con el club desde el comunicado que va a marcar el antes y después de un nuevo régimen. Ancelotti es indistinguible, ya, del escudo.
Pero tengo que hablar de otras cosas. Empezaremos a tomarnos en serio la competición nacional cuando no quede piedra sobre piedra de un sistema corrupto que manipula la liga de todas las formas imaginables, que genera narrativas para polarizar la opinión contra un solo club y sus futbolistas, y que permanece en silencio cuando los culpables son fotografiados en el lugar del crimen, con la pistola humeante en la mano.
No es sólo Negreira o el CTA. Ya he escrito antes sobre esto. Se trata de un entramado institucional, empresarial y mediático diseñado a finales de los noventa, y perfeccionado durante más de veinte años.
Mediapro produce las imágenes. Selecciona las que le interesan para la retransmisión televisiva, selecciona las que muestra al VAR y oculta las que decide no mostrar, tanto a la retransmisión de TV como al VAR. Lo que no se muestra no existe. Con el VAR español nunca habríamos visto con claridad los dos toques del penalti de Julián Álvarez. No pierdan más tiempo en contestar a los terraplanistas del fútbol. No buscan la verdad, buscan un equilibrio emocional inalcanzable en su estado de delirio permanente.
Javier Tebas es un monigote de Roures. Un saco de arena cuyo propósito es recibir los golpes por 5,4 millones de euros anuales mientras los autores intelectuales del desfalco permanecen en el anonimato. Mientras le ponemos enfrente de sus incalificables tuits, o le interpelamos por sus inefables apariciones pública, estamos perdiendo perspectiva. Es un personaje irrelevante. Un engranaje más del mecanismo de manipulación del fútbol.
El CTA es otro de los instrumentos, el más delicado, el más difícil de manejar. Señalar un penalti inexistente o dejar de señalar uno catedralicio es la faena terminal, la cirugía a corazón abierto, el último recurso, grosero y zafio, que usan sólo cuando no han funcionado los mecanismos indetectables. Si no hay pruebas, no hay delito.
La prensa es tal vez el instrumento más dañino. Encubridores y colaboradores necesarios para polarizar la opinión. Los medios son la máquina de blanquear y de pulir pero también la bola de demolición. El Real Madrid se clasifica para cuartos de la Champions. El aparato corruptor patrio no tiene competencias ahí, pero instantáneamente tenemos los programas nocturnos de radio lamiendo la mano que les da de comer. Ahí tenemos a Castaño, fuera de sí, diciendo que Vinicius "nunca será admirado por alguien que no sea seguidor del Real Madrid" y que "no tiene solución, no tiene por qué ser gilipollas" por señalarse la manga con las 15 Champions. Castaño, un periodista en caída libre, generando odio desde las ondas sobre un futbolista de 24 años machacado por campañas mediáticas antimadridistas ya imparables en los estadios y en las redes sociales. Palabras irresponsables de alguien totalmente consciente del daño que puede hacer desde su tribuna.
Este fin de semana hemos rescatado una frase histórica de Roures en una entrevista de 2012: "Los horarios los hago por el bien del fútbol". El contexto de la frase fue la polémica con Mourinho, que denunció numerosos agravios por los asimétricos descansos entre partidos para Madrid y Barça. En ese tiempo teníamos bastante claro qué podía ser "el bien del fútbol" para un poderoso e influyente culé que siempre se jactó de manejar el Barça en la sombra, en medio del negreirato y de la cruenta batalla entre "el Madrid de los atletas" y el "tiki taka" infumable de Guardiola.
Roures dejó la presidencia de Mediapro en octubre de 2023, pero no debió encontrar un nuevo CEO (Tatxo Benet) ni un nuevo productor televisivo (Óscar Lago) que no fueran catalanes, independentistas y culés, entre todos los profesionales cualificados para dirigir una multinacional audiovisual y sus producciones. Y ellos son los que saben lo que es mejor para el fútbol. Nadie como ”la famiglia” para saber estas cosas.
LaLiga también riega de millones a la RFEF (de la que Tebas es vicepresidente desde la llegada de Louzán), para sus cosas. Roures cobrando de Tebas del mismo dinero que paga a LaLiga y Tebas pagándose a sí mismo como Presidente del pagador y vicepresidente del cobrador
Sigamos la pista del dinero. El dinero está en las audiencias. En los ingresos por derechos audiovisuales. Ahí empieza todo. En la alianza LaLiga - Mediapro. No teniendo ninguna gracia, si tuviéramos que hacer un casting para una película, sería difícil encontrar una cara como la de Tebas para hacer de tonto útil, o una como la de Roures para hacer de Villano. Benet encajaría como el amigo de la infancia del villano y Óscar Lago como el asesino sin escrúpulos con cara de buena persona. Podrían actuar sin maquillaje.
LaLiga adjudica a Mediapro los derechos televisivos de la competición, cobra y distribuye el dinero entre clubes, RFEF, etc. Después, LaLiga paga a Mediapro por la producción, que dice lo que existe y lo que no, y paga a los medios por publicidad y para que le den "la papilla de la verdad” (Carlos Martinez es otro experto cocinero) a las audiencias previamente zombificadas, señalando al Real Madrid como el eje del mal. Cientos de millones de euros. Mediapro elimina las imágenes VAR que molestan "por el bien del fútbol" y pone los horarios según el mismo criterio.
El bien del fútbol es colocarle al Real Madrid un partido de liga con dos días de descanso después de una prórroga contra el Atlético en Champions, pero Tebas, a quien el Real Madrid pide clemencia por la salud de los deportistas y del espectáculo, permanece impasible, calladito y obediente. Ha dicho más de una vez que "quien paga, manda" y manda un señor que maneja el dinero del fútbol con una mano y presta dinero del monopoly al Barça con la otra, para que Tebas trague con el Fair Play. Y Tebas traga. Y el Barça inscribe jugadores sin Fair Play, arruinado y con los auditores sin firmar sus cuentas. Se entiende, ¿verdad? No señalemos más a Tebas. Tebas hace lo que le dicen, previo cobro de su importe.
LaLiga también riega de millones a la RFEF (de la que Tebas es vicepresidente desde la llegada de Louzán), para sus cosas. Roures cobrando de Tebas del mismo dinero que paga a LaLiga y Tebas pagándose a sí mismo como Presidente del pagador y vicepresidente del cobrador. Economía circular. Mientras, los medios acusan al Real Madrid de conspiranoico. Todo ok, José Luis.
Buenas noches, y… saludos cordiales. Así es como iniciaba cada noche su programa el periodista José María García, referente de la radio deportiva española durante décadas, exactamente desde finales de los años 60 del siglo XX hasta 2002, año en el que hizo su último programa y desapareció de la antena para siempre. Voy a intentar contar, para los más jóvenes y a grandes rasgos, el papel de este personaje en la sociedad española y su influencia en el entramando deportivo patrio de la época.
García era un semidiós de la comunicación. Todo el mundo quería entrar en su programa. García podía tanto impulsar tu carrera como destrozarla, tal era la influencia del elemento que ponía presidentes (véase Jesús Gil), “designaba” seleccionadores (véase Javier Clemente), decidía que un jugador nunca más vestiría la elástica nacional (véase la Quinta de El Buitre) o inducía a los poderes políticos a dictar una norma para cargarse a un presidente federativo por inquina personal (véase el Decreto AntiPorta). García tenía tanto poder que descolgaba el teléfono y se ponía cualquier autoridad española, por importante que fuera, desde el presidente de un club hasta el mismísimo Rey de España.
Basaba su discurso y su programa en las fobias y las filias que tenía en un momento determinado con este o aquel personaje. Sin tapujos, insultando fieramente al que se salía del carril o aupando a los cielos al fiel y leal escudero, importándole muy poco su pasado delictivo. Eso le daba igual. Mientras García tuviera las exclusivas más jugosas, hacía el caldo gordo a quien fuese, justificando y olvidando los desmanes y atrocidades que pudiera haber cometido en el pasado.
García era la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Como diría el abuelo de Javi, era “el padre caldito”, porque siempre estaba en todas. Lo mismo cubría las manifestaciones de la Plaza de las Tres Culturas de México durante la celebración de los JJOO de 1968 (engañando, según sus propias palabras, nada más y nada menos que a Oriana Fallaci) que cogía su unidad móvil y se plantaba en la puerta del Congreso de los Diputados en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, a saber más de política que los políticos. Vamos, que parece que el golpe se paró porque García estaba allí para cantar y contar lo sucedido.
García revolucionó las retransmisiones ciclistas introduciendo la figura del helicóptero (algo que ahora es tan habitual) y las unidades móviles en los coches de los directores de equipo, tejiendo una tela de araña de tal suerte que en todo momento de la carrera García estaba al tanto de lo que pasaba en cualquier punto de la famosa caravana multicolor que cruzaba las carreteras españolas dando espectáculo e ilusión a los espectadores. Pero si un equipo o un director deportivo se salía de madre para su concepto y no le daba bola, le hacía el boicot más absoluto. Fíjense, el gran Perico Delgado, uno de los mejores ciclistas de la historia, que era capaz de levantar de los asientos a los telespectadores (lo digo por experiencia propia), ganó el Tour de Francia en 1988, convirtiéndose en el tercer español, tras Federico Martín Bahamontes y Luis Ocaña, en conseguirlo. Pues bien, como partió peras con José Miguel Echevarri, director deportivo del equipo Reynolds, patrocinado por la empresa del mismo nombre de papel de aluminio, se tiró toda la carrera, la finalización de la misma y la celebración del acontecimiento nacional llamando a la escuadra “el equipo de Navarra” y haciendo que todos sus colaboradores hicieran lo mismo, para evitar dar publicidad a la marca comercial que ponía los dineros para que Perico, nuestro Perico, pudiera ganar en Paris. Así se las gastaba el personaje.
García era el hacedor y muñidor de las ojeras mañaneras de millones de españoles, que se pegaban al transistor (olvídense de podcast, internet ni gaitas, o grababas el programa en cinta de cassette o lo escuchabas en directo, no había más opciones) todas las noches para escuchar los exabruptos que soltaba de tal o cual dirigente, entrenador o jugador, y las mieles que brindaba a cualquiera de sus más fieles elementos. García siempre tenía que tener razón. García podía echar una bronca cruel a un compañero en antena (ahora sería delito) o jurar odio eterno a un árbitro, presidente, entrenador o jugador que le llevara la contraria.
Tanta era la influencia de García en el entramado de la sociedad española que el Tribunal Supremo le condenó a una pena de prisión (eso si, pequeña) por proferir insultos e improperios a un dirigente, y se armó la mundial para que el muchacho no pisara la cárcel. Manifestaciones de periodistas defendiendo una mal llamada libertad de expresión, entrevistas al Presidente del Gobierno (sí, al Presidente del Gobierno nada menos) preguntándole si le iban a dar el indulto, y otros movimientos en las más altas esferas del Estado. Efectivamente, al final, el Gobierno indultó a García con la conmutación de la pena privativa de libertad por una fuerte multa.
García presume de ser amigo de José María Aznar y de haber salvado el culete al Partido Popular en más de una ocasión, pero lo que no dice es que en 1986, cuando en España se iba a celebrar el referéndum para decidir la permanencia o no de nuestro país en la OTAN, García se presentó en un programa de entrevistas que llevaba la no menos famosa periodista Mercedes Milá para defender el Si en el plebiscito, o sea, para defender los argumentos del PSOE y del Gobierno del después odiado Felipe González. Les puedo asegurar que esa aparición no fue espontánea, no fue sorpresiva, no fue inesperada. Es más, les puedo asegurar que esa aparición fue programada. ¿Las razones? No estoy autorizado a contarlas ahora, pero las conozco porque lo viví de primera mano. En una palabra, García puede vender su alma al diablo para obtener el beneficio que considera oportuno.
Después de dejar los micrófonos, García se dedicó a sus empresas, a sus negocios. No olvidemos que, en la radio, ganó mucho dinero, mucho más del que podamos imaginar. Miles de millones de pesetas de la época. Además, García es el dueño del equipo de fútbol sala Movistar Inter y es habitual en el pabellón Jorge Garbajosa de Torrejón de Ardoz (Madrid) en el palco, en una esquina, junto al director deportivo y de la escuelas, algún amigo o algún que otro técnico. Él no es el presidente del club, cosa que deja a Jose Manuel Saorín, hijo del que fue su fiel amigo Manolo Saorín. García ha hecho mucho y mucho bien por el fútbol sala español, convirtiéndolo con su impulso en una de las potencias más importantes de este deporte en el mundo. Al César, lo que es del César. También es sabido que si el Real Madrid no tiene sección de fútbol sala es, precisamente y entre otras razones, por el odio que García tiene a Florentino Pérez. De hecho, hubo un tiempo en el que se oía que el Atlético de Madrid podía comprar la franquicia.
El actual presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cortó el grifo al periodista y nunca permitió que éste manejara nada dentro del club. De ahí viene la rabia, el odio y la guerra que este periodista caduco y trasnochado saca a la luz cuando alguien le pone un micrófono delante
García era (y supongo que seguirá siendo, porque eso es ínsito a la meninge humana) madridista de corazón. Me acuerdo de ir al estadio con mi amigo Javi en nuestros tiempos de la mili, y verle en las antiguas localidades de balconcillo (¿se acuerdan?) Con sus hijos en el fútbol, como un aficionado más, como un padre más. Pero García siempre tuvo una espinita clavada en su ser. García nunca pudo manejar al Real Madrid ni a sus presidentes.
Santiago Bernabéu no le podía tragar. Decía barbaridades del periodista por sus intentos de entrar en el vestuario y en los entresijos de la entidad a manejar los hilos, a poner y quitar entrenadores, a rescindir contratos o fichar jugadores afines a su causa. El Real Madrid nunca lo permitió. Quizás algo en la época de Ramón Mendoza, pero aquello acabó pronto cuando el prócer madridista se dio cuenta de las verdaderas intenciones del asturiano nacido en Madrid, como él mismo se gusta llamar. El actual presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cortó el grifo al periodista y nunca permitió que éste manejara nada dentro del club. De ahí viene la rabia, el odio y la guerra que este periodista caduco y trasnochado saca a la luz cuando alguien le pone un micrófono delante.
Los que eran enemigos irreconciliables, que llegaron a sacar los trapos sucios personales del otro en antena durante años, los que se odiaban a muerte, ahora se juntan delante de un micrófono para que el ínclito de García diga con toda su jeta que “La antesala de Negreira, el invento de Negreira, es del Real Madrid”
Todo este ladrillo viene a cuento de una entrevista que el también caduco y trasnochado José Ramón de la Morena, colchonero de pro y que ahora se ha metido a hacer podcasts, ha hecho a García. Los que eran enemigos irreconciliables, que llegaron a sacar los trapos sucios personales del otro en antena durante años, los que se odiaban a muerte, ahora se juntan delante de un micrófono para que el ínclito de García diga con toda su jeta que “La antesala de Negreira, el invento de Negreira, es del Real Madrid”. También se ha despachado con la infamia de que Antonio Calderón, Gerente del club durante muchos años con D. Santiago Bernabéu y D. Luis de Carlos, era “el tío que mandaba en los árbitros de España”. Una mentira como un templo. Un bulo del que los protagonistas no se pueden defender porque han muerto hace años, una falacia digna del chupótero y correveidile de “Pepe, Pepito, Pepete García”. Pues nada, difama que algo queda.
Alimenta el bulo y la mentira de que al Madrid le favorecen los árbitros desde tiempo inmemorial para que el relato, del que él es uno de sus más firmes impulsores desde el odio y el rencor, siga en pie, de modo que los ignorantes de siempre salgan con esa cantinela para justificar el mayor escándalo de corrupción de la historia de España, como es el asunto Negreira.
García tiene 81 años, ha pasado un cáncer (de lo que me alegro infinitamente porque no le deseo mal a nadie) y ya no es nadie en el mundo audiovisual español. A García no le dejaron volver a la radio porque nadie creía ya en él, porque la forma de hacer radio cambió y porque sus inventos, chantajes, demonizaciones y alabanzas ya no se las cree nadie. Pues bien, García sigue intentando meter mierda al Real Madrid y a Florentino Pérez, sigue intentando vincular al Real Madrid en los tejemanejes del Barcelona, que se compró el sistema arbitral español, que no se olvide. Sigue intentándolo porque García tiene clavado a fuego que nunca pudo manejar al Real Madrid como manejó al resto del deporte español. No hay más razones, amigos.
Les dejo con la convicción de que la justicia saldrá a la luz y de que el escándalo Negreira será debidamente juzgado y condenado, diga lo que diga José María García o cualquiera de los que quieren que esto se olvide. No se olvidará.
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Buenos días, amigos. El Real Madrid venció en Villarreal gracias a dos goles de Mbappé y a un partido notable de todo el equipo, todo ello a pesar de que Javier Tebas desatendió las peticiones del club para atrasar el encuentro. Como recordaréis, los organismos internacionales preconizan un descanso mínimo de 72 horas entre partido y partido, a fin de salvaguardar la salud de los futbolistas, y el bueno de Javier decidió ignorar esta premisa. No habían pasado ni 68 horas desde que Rüdiger lanzó el último penalti del Metropolitano y ya estaba dando comienzo la cita de Villarreal. Una cacicada de tamaño natural con todo el pedigree de la marca Tebas. (Con lo de la Marca no pretendemos sucumbir a ningún juego de palabras facilón).
No había ninguna contraindicación para poner el partido el domingo, que es la mejor suerte que correrá el Atleti, el otro participante en el euroderbi. No había ninguna contraindicación pero no se cambió. Una añagaza cualquiera de Javier Tebas. Lo sentimos, Javier, ilustre madridista. Lamentamos que tus esfuerzos para que tu supuesto equipo se dejara algún punto en el camino fuesen en balde. Como te confiesas vikingo, de sobra sabrás que el Real Madrid suele tener a bien crecerse ante la dificultad, verbigracia la dificultad que tú pusiste ayer en su camino transgrediendo la recomendación de las 72 horas.
Por eso dice As que es Mbappé (lo es) y que es la guerra (también lo es, habida cuenta del cabreo morrocotudo que con toda la razón calzan en Valdebebas a cuenta de esta cafrada).
El partido fue bueno, con remontada blanca incluida. Mbappé estuvo sublime, por los dos goles (el segundo de bella factura, como decían los clásicos) y por su juego en general. También brillaron a gran altura un renacido Camavinga y un Valverde perennemente estelar. Podéis leer la crónica y las calificaciones de Genaro Desailly si aún no lo habéis hecho.
Aclara As, como también hizo Carlo Ancelotti en su rueda de prensa post partido, que el Madrid no se presentará al próximo encuentro que incumpla la recomendación de las 72 horas. Nos parece un órdago pertinente. Si se prosigue con este acoso por tierra, mar y aire al campeón de Europa (y de España), la cosa solo puede acabar así, es decir, con el campeón rehusando aparecer en el partido por la falta de respeto de LaLiga, con el campeón abandonando un partido ya en juego por la no-aplicación de los protocolos antirracismo, o con alguna escena similar.
Parafraseando a Florentino en aquella asamblea, a lo mejor hay que recordar a Tebas quién es el Real Madrid. No parece que tenga claro hasta qué punto, aunque formalmente le incluya dentro, el Real Madrid es una institución infinitamente más importante que la que él preside, y debería darse cuenta, porque entre sus múltiples defectos no se encuentra el de no ser inteligente. La cosa se comprueba de una manera tan sencilla como comparar números, por ejemplo números de seguidores en redes sociales de una y otra entidad. Cualquier signo de protesta puesto en marcha por el Real Madrid dará la vuelta al mundo y arruinará definitivamente, si es que eso no ha ocurrido ya, el prestigio (?) de la competición. El club blanco no pide nada que no sea justo ni elemental, y cuando amenaza con pedir el amparo de la FIFA sabe de lo que habla.
Marca disfraza de elogio al Madrid (“incansable”) lo que en el fondo es un salvavidas a Tebas, claro. No, amigos, precisamente de lo que va esto es que de el Madrid es un colectivo humano y por lo tanto es cansable. En consecuencia, la salud de sus futbolistas debe ser protegida como la de cualquiera, y deben respetarse los patrones de descanso.
La prensa cataculé apunta al partido de hoy en el Metropolitano, donde se verán las caras el club cliente de Negreira y el club amigo (no sabemos si también cliente) de Munuera. Llegan estos últimos a su partido liguero con más de un día de descanso que los madridistas y, sinceramente, esperamos que les cunda. Es bien sabido que en esta vuestra página somos del Atleti desde shequetitos.
Por lo demás, ya está aquí, ya llegó el parón de selecciones. Hacía mucho que no teníamos uno. ¿Verdad que lo echabais de menos? A dicho parón llega el Real Madrid, que como todo el mundo sabe es un desastre absoluto, como cuartofinalista de Champions, líder con asterisco en la liga, semifinalista aventajado de Copa y campeón de Supercopa de Europa e Intercontinental.
Lo decimos porque somos conscientes de que Tebas no es el único madridista (?) al que conviene recordar quién es el Real Madrid.
Pasad un buen día.
-Courtois: NOTABLE. Aunque el Submarino no creó muchas ocasiones, estuvo brillante en tiros de Ayoze y Pepe.
-Lucas Vázquez: APROBADO. Funciona mejor cuando sale en los segundos tiempos, donde suele aportar bastante en ataque. Con todo, asistencia a Mbappé.
-Fran García: APROBADO. Hizo valer su velocidad para algún quite defensivo de bastante mérito.
-Asencio: NOTABLE. Con la firmeza de veterano a que nos tiene acostumbrados.
-Tchouaméni: NOTABLE. Demostró una vez más que, aunque no sea su mejor posición, sabe jugar de central.
-Camavinga: SOBRESALIENTE. Es oficial: ha vuelto. Fenomenal en defensa y manejando al equipo, en particular en el segundo tiempo. Su facilidad para batir líneas solo es comparable a la de Mbappé para batir porteros.
-Valverde: SOBRESALIENTE. Multiplicity, como en aquella película de Harold Ramis.
-Brahim: NOTABLE. Enorme esfuerzo hasta su sustitución. Estuvo en el primer gol.
-Bellingham: NOTABLE. Sensacional segundo tiempo. De menos a más. Estajanovismo y arte.
-Rodrygo: APROBADO. Gran denuedo y desgaste. Cómo ayuda en defensa.
-Mbappé: SOBRESALIENTE. Dos goles (100 % de acierto) y acciones benzemistas.
-Modric: NOTABLE. Criterio y dominio. Es posible que la gente no se dé cuenta de lo que aún aporta.
-Vinícius: APROBADO. No supo gestionar bien contragolpes potencialmente letales.
-Rüdiger: NOTABLE. Debió dar lo mejor de sí para frenar los últimos arreones locales.
-Guler: APROBADO. Pocos minutos, pero suficientes para mostrar bisoñez.
-Ancelotti: NOTABLE. Ejemplar ejercicio de juego y a la vez preservación de fuerzas.
Arbitró Jesús Gil Manzano del Comité extremeño. En el VAR estuvo Cuadra Fernández.
En la ley no escrita de amonestar primero a un jugador del Real Madrid no falló. Sin embargo, el resto del encuentro lo llevó bien. En los primeros compases del choque no quiso amonestar a Gueye por una dura entrada a Mbappé por detrás en el 3', ni a Lucas tras llegar tarde en un balón dividido con Cardona. Sí vio amarilla de forma injusta Tchouaméni, que toca el balón antes del derribo a Ayoze en el 33'. En la segunda mitad los dos tarjetados fueron amarillos. Cardona por cortar un avance prometedor de Lucas en el 49' y Foyth por una entrada abajo a Vini en el 75'. Gil Manzano no cayó en el teatro del argentino ante Bellingham y debió amonestar.
La única jugada a peritar dentro del área fue una mano de Cardona, pero de las no punibles porque estaba deslizando con el brazo sobre el césped.
Gil Manzano, CORRECTO.
A pesar de la infame jugarreta de la Liga, totalmente injustificable, haciendo jugar al Madrid menos de tres días después del épico partido ante el Atleti, los hombres de Ancelotti se van al parón en una excelente situación en la tabla y con un ojo puesto en el partido de mañana entre el propio Atleti y el club cliente de Negreira.
Pocas horas antes del comienzo del partido, RMTV anunciaba oficialmente la intención del Real Madrid de no volver a jugar ningún partido para el que no haya contado con el mínimo de 72 horas de descanso, respecto al choque anterior, que marcan las normas. Se argumentó incluso que se recurriría, de ser necesario, al amparo de la FIFA. Todo apoyo es poco para protegerse de Tebas.
Toda la razón, sobre todo teniendo en cuenta la absoluta aleatoriedad (o no tanto, cuidado) del hecho de que el Madrid jugara el sábado cuando perfectamente podía haber jugado el domingo sin ninguna contraindicación. A juzgar por lo visto en el primer tiempo, sin embargo, no se le notó fatiga al Madrid.
La cosa comenzó mal, si bien no tan prontamente mal como en el Metropolitano. En un córner resultante de una gran parada de Courtois, un rebote afortunado en la espalda de Tchouaméni acabó a pies de Foyth, que remachó dentro del área pequeña. El madridismo de las redes sociales parecía haber sido presa de funestos presagios de cara a este partido, y la cosa parecía darles la razón.
Pero el Madrid, también como en el Metropolitano, estuvo lejos de descomponerse, aculó a su rival y jugó con paciencia y sabiduría. Valverde se multiplicaba por doquier, Camavinga mandaba y tanto Asencio como Tchouaméni imponían su ley atrás. No tardarían en empatar los blancos, y lo harían a través de un Mbappé que no solo estuvo espléndido por los goles. Sus maniobras cerca del área siempre tienen sentido a la manera benzemiana, y en una de esas filtró un pase prodigioso que Brahim recogió en las barbas de Diego Conde. No se tragó el amago el portero madrileño y despejó la pelota, pero el propio Mbappé estaba atento para mandar el balón a la red.
Tampoco tardaría mucho en llegar el 1-2, también a botas del muy inspirado genio francés. La jugada fue de nuevo por la derecha y esta vez la asistencia correspondió a Lucas Vázquez. El centro del gallego se paseó en el área sin que nadie pudiera recepcionarlo ni despejarlo. ¿Nadie? Falso. Mbappé dio acuse de recibo en la frontal y armó sin mucho espacio un disparo marca de la casa que hizo baldía la estirada de Diego Conde a despecho de la cantidad de jugadores amarillos en el área. Donde pone el ojo pone el balón el francés.
Remontada consumada, y marcador favorable a los blancos que se mantendría hasta el final del primer tiempo gracias a la buena dinámica visitante y también a Courtois, que desvió un buen remate de Pepe tras una buena jugada por la derecha.
El segundo tiempo principió con una línea similar al primero, con un Villarreal más intenso. Foyth volvió a estar a punto de marcar desde el punto de penalti en un córner. Había recuperado la posesión el equipo de Marcelino. En el 58, Courtois rechaza un buen tiro de Baena. A renglón seguido, Foyth hizo un teatro vergonzoso ante Bellingham que desencadenó una pequeña tangana. Kylian se encaró con el lateral por su apestosa acción. Nos gusta tanto que Mbappé meta goles como que muestre ese carácter.
Deseoso de recuperar el dominio, Carletto metió a Vini y Rüdiger por Brahim y Rodrygo. De inmediato, entró también Modric por un abnegado Rodrygo. No se quedó atrás Marcelino, que introdujo a Yeremi Pino y Pedraza. Era el minuto 64, pronto para los estándares carlettianos para tantos movimientos. Pero pasaba factura la prórroga de Champions y el Madrid se antojaba decidido a arramblar con los tres puntos.
De los tres cambios vikingos, aquel cuyo efecto fue más inmediato resultó ser el de Modric. Su equipo recuperó el balón y la calma. La gente no se da cuenta del efecto benigno que la presencia del croata acarrea de inmediato. Mbappé continuaba siendo una amenaza lacerante para los amarillos, que lo intentaban ante la eficiente defensa del campeón de Europa.
A falta de un cuarto de hora, Parejo entró al terreno de juego. Quería ganar de nuevo el control la escuadra de La Cerámica. Vinícius se escapaba de un cansado Foyth, pero le faltaba determinación para buscar la jugada individual, lo que no suele faltarle.
En el minuto 82, registramos una oportunidad clara del Villarreal. Recogió Ayoze un balón mordido de espaldas a la portería, se la preparó en gran maniobra y chutó fuera. A renglón seguido, Vinícius volvió a estropear lastimosamente un gran contragolpe por exceso de generosidad, buscando a Mbappé demasiado pronto cuando tenía todo el campo por delante. Mientras tanto, Rüdiger ayudaba mucho ante el renovado ímpetu local, demostrando que los cambios de Carletto habían funcionado en general. Tanto que con el 1-2 se alcanzó el final.
Ancelotti manejó muy bien los minutos para que el cansancio no se notase en exceso y pudieran superarse las acechanzas de la Liga. El Madrid, denostado por propios y extraños, está vivísimo en todo.
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Marcó Rüdiger y en todas las redacciones se hizo un silencio atronador que nadie supo interpretar, y que todos escucharon con inquietud molesta: un zumbido incomprensible que los embebió en ese estado de confusión que embarga a quien despierta un martes pensando que se había acostado un viernes.
Por suerte duró poco. Las imágenes de Vinicius tocándose la manga de la camiseta y dejando el escudo del Madrid a la vista de todos, como hizo Koke (lo del escudo, lo de la manga, en su caso, solo provocaría hilaridad), devolvió el orden al universo: incluso los martes se pueden encontrar motivos para amar la vida, y no hay ley que no se pueda calificar de injusta cuando somos el bien y nos asiste la razón por decreto (aunque el decreto sea aprobado por el CSD).
Qué pena que el rencor al Real no hubiera nacido en 1936, quién sabe si de ese modo no se habría evitado la gran tragedia española
Así que apenas unos minutos después, toda la prensa, en la enésima demostración del poder que sobre ella ejerce Florentino, salió en tromba para descalificar la victoria del Madrid, que siempre roba, martes y sábados, eso ya se sabe. Así que, en un ejercicio de normalidad democrática y demostración de la importancia del libre pensamiento, todas las cabeceras deportivas del país hablaron de escándalo, atraco, repetición del partido y otras perlas que la libertad de prensa, de conciencia y de hacer el ridículo permiten. Quedó claro que el antimadridismo es capaz de unir a todos los españolitos tanto como un buen negocio, algo que ya nos habían enseñado Tebas y Roures: el ultraderechista y el trotskista unidos por la buena causa del dinero y el odio al Madrid. Qué pena que el rencor al Real no hubiera nacido en 1936, quién sabe si de ese modo no se habría evitado la gran tragedia española.
Porque ningún pensamiento es tan fuerte como para que el antimadridismo no sea capaz de cambiarlo: popes televisivos de la integración justificando el racismo con Vinicius, adalides de la igualdad territorial abrazando cautelares desiguales, defensores del respeto a los árbitros que dos semanas después los critican con la saña que guardamos para los martes que creíamos que eran sábados. Los árbitros ya no son tan infalibles como el Papa de Roma, ya no son los únicos seres de luz en la tierra inmunes a la corrupción (Negreira vive, la lucha continúa) y a las influencias. Volverán a serlo en España, qué duda cabe, pero durante unos días se han convertido en sombras maleables con oscuras intenciones, porque todo es flexible, líquido como se dice ahora, hasta el punto de que podemos convencernos de que un video en RM Televisión adultera más la competición que pagar una millonada al vicepresidente del CTA. No es fútbol (dejó de serlo hace mucho tiempo, bien lo sabe Enríquez), es LaLiga. Y todos los que cobran de ella.
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Buenos días, amigos. ¿Vosotros estáis tan hasta las narices del unitoquismo como nosotros?
¿Cómo? ¿Que no sabéis lo que es el unitoquismo?
Acudamos presurosos al siempre docto diccionario de la RAE.
-Unitoquismo: dícese de la estrafalaria corriente de opinión surgida en establecimientos hosteleros y redacciones de periódicos antimadridistas a partir del 13 de marzo de 2025, según la cual el futbolista Julián Álvarez tocó una sola vez la pelota en el segundo lanzamiento de la tanda de penaltis del Atleti-Real Madrid de Champions que comenzó la víspera en el Metropolitano. Por extensión, aplícase también a los partidarios de la variante según la cual Julián Álvarez tocó dos (¿o hasta tres?) veces la pelota, sí, pero en ese momento era conveniente dar por bueno el gol previo paso del reglamento por la entrepierna de los propios partidarios de esta asombrosa corriente de pensamiento.
El unitoquismo es como el terraplanismo, o sea, contumaz pese a que lo indubitable de las conclusiones de la ciencia. Los unitoquistas habitan en espacios cerrados, de preferencia impermeables a la entrada de la luz, que es la verdad. Con frecuencia gastan pulsos febriles, espumarajos en boca y ojos, facciones demudadas por una cólera secular.
Estamos tan sumamente hasta las napias de ellos que nos habíamos prometido dejar en paz a las pobres y airadas criaturas precopernicanas, pero lo haremos con un último apunte de nuestro editor Jesús Bengoechea sobre el propio Julián Álvarez, publicado ayer en El Español.
Y, dicho esto, pasemos a comentar someramente las portadas del día.
Marca nos recuerda que hoy, a las 18:30, juega el Madrid, que se va a subir al avión rumbo a Villarreal sin que, como quien dice, los jugadores se hayan bajado aún del autobús que les sacó del Metropolitano. Se han conculcado las normas, y los de Carletto jugarán sin que se hayan cumplido ni siquiera las preceptivas 72 horas de descanso desde el partido anterior. Nadie entiende que el partido contra los de Marcelino no pueda jugarse mañana. Nadie excepto los que mandan en esto y que a su vez son mandados por Roures, es decir, una patibularia combinación de indepes, culés, troskistas y unitoquistas, sin perjuicio de que algunos atesoren más de una de todas esas adscripciones ideológicas.
Pero en fin. Es sabido que el Madrid juega competiciones organizadas por sus enemigos. Juguemos a sabiendas de que, cuando ganas dichas competiciones, da un gustirrinín especial, por cuanto se fornican las esperanzas de fornicarnos de toda esa patulea.
As otorga la mayor parte del protagonismo a Asencio. Lo merece. El joven central ha dado un rendimiento espectacular y se ha coronado en la élite en un abrir y cerrar de ojos. Tiene a todo el mundo entusiasmado, a nosotros también, por supuesto. Ha funcionado de manera impecable tanto en liga como en Champions, donde estuvo sobresaliente ante oponentes de la entidad de City o Atleti.
No cabe duda de que ha nacido una estrella, y dentro del proceso de su fulgurante estrellato se ha dado la correspondiente llamada a la selección (recordemos que hay uno de esos inefables parones tras esta jornada), que por supuesto ha ilusionado al jugador. Si a él le ilusiona, a nosotros también.
En la parte inferior de la portada del diario priísta se refleja también la declaración de Piqué ante la jueza que deberá dirimir el alcance de sus corruptelas con la RFEF y la Supercopa saudí. Parece ser que Shakiro gimoteó un poquito ante la magistrada, lamentando el “daño reputacional” cuando “en cualquier otro país yo tendría una estatua”. Imaginad, aunque sea casi imposible concebir esta hipótesis, que Piqué es inocente. Se trataría de un inocente lo suficientemente cretino como para reclamar una estatua para sí mismo. Como decía ayer un tuitero, y al contrario que su exmujer, el tipo se las ha apañado para llorar y facturar al mismo tiempo.
Sport titula “Una roja del Barça”. En un primer momento hemos pensado en una señora afiliada a la vez a Podemos y al club cliente de Negreira, pero nos soplan que no van por ahí los tiros.
Dice Cubarsí en la portada de Mundo Deportivo que firmaría una final de la Champions contra el Madrid. Nosotros no. Pero no por miedo a perderla, sino por el infinito dolor de ver disputando el mejor partido del mundo a un club que debería estar en Segunda por su delito de corrupción continuada. Las finales hay que jugarlas contra rivales con peso histórico real y, sobre todo, respetables.
Pasad un buen día, completado por una victoria blanca en La Cerámica.
PD: Este portanálisis está dedicado a nuestro amigo y colaborador Roberto Andrades.
Buenos días.
—Oiga, doctor, esto tiene que estar mal, ha de haber un error.
—No lo hay. Es correcto, caballero, la prueba no admite dudas.
—No puede ser, si solo fue la puntita. Apenas unos segundos.
—Entiendo su sorpresa, pero las leyes de la naturaleza son así. Con que un solo espermatozoide llegue al óvulo y consiga fecundarlo es suficiente.
—¡Pero es que ahora nos viene muy mal!
Os parece absurdo, verdad. Pues los atléticos y el resto de antimadridistas están igual que el señor embarazado. Han montado un pataleta de mil pares de narices porque a su equipo —lo realmente importante es que era al rival del Madrid— se le anuló legalmente un gol de penalti.
Sí, sabemos que la explicación a estos comportamientos podría ser de carácter fisiológico, funcional, biológico, que quienes sostienen, a pesar del reglamento y de la evidencia, que el Atleti sufrió un robo padecen dificultades cognitivas. Pero vamos a descartar esta posibilidad por dos motivos: el primero, porque estamos en contra del capacitismo; el segundo, porque no ocurre por esta causa.
La razón por la cual están desquiciados es porque han hecho tope, no soportan ser vencidos más por el Real Madrid. Tienen algo atorado en la glotis. Su cerebro ha entrado en barrena ante la crueldad de su destino y entienden que lo que ellos creen merecer ha de ser elevado a norma.
Para entender mejor este llamativo comportamiento social, recomendamos la lectura de dos fantásticos artículos publicados entre ayer y hoy en La Galerna: «Indefensión aprendida: llanto y crujir de dientes en Madrid», de Alejandro Ramírez Arballo, y «Las nanas de la cebolla», de Pablo Rivas. Ambos autopsian de manera certera y brillante la psique atlética. Ladran, luego cabalgamos.
No logran procesar los hechos, asumir la realidad. Ellos quieren ganar al Madrid y lograr una Champions del mismo modo mucha gente quiere una cita con Henry Cavill o con Scarlett Johanson. Pero hay cosas que simplemente no pueden ser. No lo pueden entender.
Tampoco entran en razón cuando se les aportan las pruebas que demuestran que se están quejando por algo lícito. La propia UEFA emitió ayer un comunicado explicando el motivo por el cual se anuló el tanto de penalti de Julián Álvarez. Aunque tampoco era necesario, simplemente con recurrir al reglamento habría sido suficiente. Pues ni con esas.
Además de los desquiciados, hay otro sector que está haciendo ruido y, además, amplificándolo: el de los estómagos agradecidos de los medios de comunicación. Son tan previsibles:
Me asusta lo bien que me conozco el cotarro. https://t.co/LZUTtQmQkH pic.twitter.com/MYkKNyShbb
— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) March 13, 2025
El miércoles el encuentro concluyó sin tiempo para que Juancho & Company se fueran de barbacoa con Gil Marín. No había tiempo ni siquiera para una partidita rápida de pádel. El choque había comenzado a las 21:00 y debido a la prórroga y los penaltis terminó sin margen para recoger en la portada de Marca el berrinche de uno de los que se apropió indebidamente el Atleti. De modo que la Gil-rabieta inunda hoy el frontispicio.
Se cumplió LA PROFECÍA —como lo calificaba @LucasMo1902 en X— de Jesús Bengoechea.
Al igual que la película homónima, la profecía de esta portada también alude a una película de terror. Terror sobrenatural, para ser más específicos. Este género cinematográfico suele incluir fantasmas y demonios, y con esto no estamos acusando de nada ni a Cerezo ni a Gil Marín, y tampoco acusamos de ningún pacto con el diablo a Gallardo.
Los temas más comunes de estos films son el más allá, el diablo y la posesión demoníaca. Si extrapolamos, no cuesta relacionar al más allá con el Metropolitano, estadio construido al borde de la M-40; al diablo —para ellos— con un equipo que viste de blanco; y a la posesión demoníaca con el estado que sufre la hinchada atlética. Dicho estado no explica, aclaramos, el comportamiento de parte de esa afición en asuntos de asesinatos, racismo y cánticos que se mofan de los fallecidos, cuya razón ha de atribuirse a que son nazis y malas personas, valga la redundancia.
Ante el evidente fracaso de la razón para solucionar el problema de los atléticos y antimadridistas poseídos, quizá la solución sea recurrir a un exorcista.
En Marca se puede observar también un trastorno disociativo de la identidad, como si hubiese dos personas dentro del cerebro gallardil. Por un lado acoge los lloros de su compañero de barbacoa y por otro escribe: «Publica (La UEFA) un vídeo inédito que muestra el doble toque de Julián». Para un adulto funcional, ese «demuestra el doble toque de Julian» debería ser suficiente.
En As no son tan íntimos de Gil Marín, pero ayudan a propagar el ruido con su «Lío mundial» y también resaltan que el Atlético discrepa de lo que ellos llaman teoría, que no es ni más ni menos que la realidad, y hablan de interpretación del reglamento cuando es una norma del tipo blanco o negro, es decir, no interpretable.
Lo más alucinante es que todos los atléticos y los antimadridistas —valga de nuevo la redundancia— al unísono están clamando por una acción bien arbitrada y no están diciendo absolutamente nada sobre los dos penaltis nítidos no señalados a favor del Madrid y la no expulsión de Lenglet. Qué paranormal es todo.
A Mundo Deportivo y a Sport también los han llamado al orden. Probablemente la misma persona, porque han elegido un titular prácticamente idéntico. Qué es eso de no denunciar la legalidad en su portada de ayer. Mal, muy mal. Así que hoy tocaba obedecer, que las nóminas no se pagan solas.
El ridículo de las portadas es complementado por un ejército de dementes, muchos de ellos tremendamente cuerdos pero que saben lo que les conviene, que se abonan a esta teoría absurda en redes y medios, y proponen toda clase de boberías pseudolegales con menos recorrido que el palmarés en Copa de Europa del club de las tres Champions bajo cero.
Solo les falta presentar una denuncia en la Corte Internacional de Justicia porque en Madrid llueve desde hace semanas y no se les seca la ropa cuando la tienden.
Curiosamente, el más cortés y señorial ha sido el protagonista principal, Julián Álvarez.
Duele quedar afuera después de haberlo dado todo en la cancha y luchar hasta el último minuto. No se nos dio, pero este equipo demostró carácter, entrega y corazón.
Gracias a nuestra hinchada por estar siempre, alentar sin parar y hacer que cada partido sea especial.
Ahora toca… pic.twitter.com/rdFrLH9cS4
— Araña 🕷 (@9julianalvarez) March 13, 2025
Y también el más valiente, no nos olvidemos del Frente Atlético. Hielo en las venas.
Pasad un buen día.