Buenos días, amigos. ¿Qué preferís que os contemos primero? ¿Las cosas que salen en las portadas o las que importan?
Estamos bromeando. O no. En las primeras planas de hoy salen algunas cosas que importan, qué duda cabe, pero desde luego se quedan fuera algunas otras que se nos antojan esenciales. Nos pasa mucho, cada vez más. Es lo que sucede cuando tus mañanas consisten en comentar lo que proclaman quienes quieren que nos olvidemos de cosas que sin embargo están ahí.
Las noticias son como espermatozoides. Solo algunas elegidas llegan a la portada, que es el óvulo, mientras la inmensa mayoría se quedan a las puertas de la imprenta, chocando patéticamente contra la fachada meneando el rabo y agitándose nerviosamente, muriendo de frustración, un poco como el antimadridismo cuando el Madrid se clasifica para cuartos de Champions porque el Atleti ha tirado un penalti dando dos toques al balón.
Precisamente trata del Atleti la primera de las noticias que hoy rescatamos aunque no salga en ninguna primera plana. Todo espermatozoide, incluso el que no llega a fecundar, merece sus cinco minutos de fama warholiana, y si no se lo brinda La Galerna ya nos diréis qué otra instancia hará esta obra de caridad. Había un grupo de la Movida que se llamaba El Enanito Copulador y sus Espermatozoides Descontrolados. Esto no tiene nada que ver pero acabamos de acordarnos.
Francamente, no entendemos que el espermatozoide que es esta noticia no se haya zambullido con todos los honores en el interior del ovuló portadil. Supone un golpe de timón sin precedentes en la era cholista. ¿Qué nivel de desesperación no habrá alcanzado el eximio entrenador del Atlético de Madrid como para plantearse jugar al fútbol? Es más, no solo se lo plantea. ¡Lo propone! ¡Jugar al fútbol! A grandes males, grandes remedios. Ahí, viviendo la vida peligrosamente, dando un paseo por el lado salvaje de la existencia, un poco como Lou Reed pero en San Blas en lugar de New York. El de San Blas es un esperma de tan buena calidad como cualquiera para hacerse acreedor a superar el umbral del óvulo de la Champions, pero los caminos del éxito son veleidosos y por lo que sea suele quedarse casi siempre lejos, o a veces a las puertas, golpeando improductivamente contra la pared o contra el palo, tanto da.
La otra noticia que hoy seleccionamos de entre las que no llegan a la portada-óvulo (¿al portadóvulo?) tiene que ver con el club cliente de Negreira y es dramática. Resulta que dicho club está llevando a cabo unas obras que están dejando su estadio prácticamente listo para volver a ser derribado si no se pretende que se derribe solo al poco tiempo y con decenas de miles de personas dentro. “En diez años hay que derribar”, le ha dicho así de sopetón la constructora a Laporta. Estos turcos no tienen empatía ni delicadeza. Estas cosas no se plantean de modo tan crudo. En lugar de hablar de “aluminosis en primera y segunda grada”, y de “127 patologías” del Camp Nou, le podían haber soltado la noticia con indirectas. Si las expones con esa crudeza, estás obligando a las portadas de la prensa (al menos de la que informa primordialmente de este club) a hacerse eco del tema, tal y como sucede hoy.
Ah, no. Que por lo que sea no. Hemos buscado por todas partes y no encontramos nada de esto ni en Sport ni en Mundo Deportivo. Este esperma no es que no haya llegado a destino. Es que se ha quedado en un kleenex furtivamente arrojado a la papelera de la redacción de Sport, de Mundo Deportivo y de los cuerpos técnicos de ambos equipos, por parafrasear a Mourinho aconsejando a Özil.
El tercer espermatozoide del día sí que alcanza una de las portadas, pero apenas en un faldoncillo de extrema discreción. Se trata de lo siguiente, también relativo al club cliente de Negreira y oportunamente desmentido por Toni Freixa, lo que confirma el extremo.
Ya veis, amigos. Quién lo habría esperado. Parece que el nuevo auditor del club cliente de Negreira —el que aún no ha dimitido pero debe estar a punto— tiene sus dudas sobre los presuntos 100 millones de la presunta operación (que ha permitido inscribir a sus jugadores) de los presuntos palcos del estadio que se cae a trozos, lo que condiciona los fichajes del año próximo. A nosotros nos parece que debería condicionar los de este de manera retroactiva, pero qué sabremos nosotros de los intereses de España. Estamos tan sorprendidos como vosotros. Que un negocio de palcos de un estadio que debe derrumbarse dentro de diez años, según acabe su renovación, no valga realmente 100 millones de euros, nos parece absolutamente incomprensible.
Ya decimos que As sí consigna el asunto en portada, sobre todo porque es noticia suya. Allá abajo, a la izquierda, vedlo.
En el fondo no es para tanto. Nosotros estamos remodelando la oficina de La Galerna y, a pesar de que ya nos han advertido de que el edificio amenaza ruina mientras trabajan los obreros, ya hemos vendido por otros cien milloncejos el pupitre donde Fred Gwynne elucubra sus ocurrencias tácticas de AIC (Analista Internacional Calvo). Nos los va a pagar un jeque de Omán (cuidado, no de Onán a pesar de la temática seminal de este portanálisis) por una cifra cercana a la referida, centenar de millón arriba o abajo, y con la promesa de ese negocio hemos logrado inscribir a Alberto Cosín y Luis Montero Manglano.
Como habéis visto, As habla mayormente del partido de Copa que esta noche (21:30) juegan los nuestros ante la Real, con un ojo y medio pie puesto en la final de Copa. También lo hace Marca, como veréis a continuación. El rotativo dirigido por Gallardo es hoy un óvulo que se muestra impermeable a cuantos espermatozoides (aluminosis, timos de palco, etcétera) le rondan. Es un óvulo, no nos engañemos, al que Javier Tebas ha provisto del más infalible de los cinturones de castidad.
Con Marca os dejamos. Pasad un buen día.
Un año más, nuestros amigos Luis Cáceres (presidente de la Peña Ibáñez) y Robber Andrades (su brazo derecho y galernauta hasta la médula) se volcaron para hacer del aniversario de su peña madridista un acto inolvidable. 60 años ya, desde la primavera de 1965, contemplan a esta entrañable asociación donde rebosa el madridismo.
La cita fue en un recinto de “éxito garantizado”: el Asador Donostiarra, templo gastronómico de primer nivel y que ha recibido durante décadas a todo lo más granado de figuras del Real Madrid, jugadores, entrenadores y directivos, como se puede contemplar en los centenares de fotos que pueblan sus paredes.
Casi 200 personas nos reunimos el domingo 30 de marzo, hacia las 2 y media de la tarde, para asistir a una celebración de primer orden. Pudimos saludar primero al gran Pepe Santamaría, acompañado de su nieta, que luce a sus casi 96 años una buena salud, sobre todo desde el punto de vista mental y memorístico. D. José Emilio quiso felicitar en persona a la Peña Ibáñez, aunque no se quedó durante todo el convite.
Presidió la mesa principal D. José Martínez Sánchez, el inolvidable “Pirri”, gloria del club durante 16 años como jugador, y muchos más transcurridos como médico y como director deportivo. Y, desde hace 2 años, nuestro presidente de Honor, el nombramiento, según sus propias palabras, “que más le ha llenado de orgullo y felicidad” de toda su vida.
Como antiguos futbolistas de la primera plantilla, le arroparon Julio Baptista y José Luis Morales. También el baloncesto estuvo presente en el acto, con un Chechu Biriukov recién aterrizado procedente de Belgrado (tras superar el infierno en la cancha del Estrella Roja) y Lorenzo Sanz. Y otro directivo importante, el presidente de nuestro filial, el Castilla CF, don Nicolás Martín-Sanz, se encontraba también en la mesa presidencial del banquete.
La celebración del 60º aniversario de la peña contó con un merecido acto de homenaje a quien ha sido durante más de 15 años director de Peñas del Real Madrid, D. Manuel Gómez Barrera, conocido por todos como el entrañable “Churro”. Manuel dejó recientemente su puesto en el club en buenas manos, las de su delfín (también presente en el acto), Alfredo Escobar, para formar parte desde hace un par de meses de la junta directiva recién nombrada en enero por Florentino Pérez.
El editor de La Galerna y quien les narra tuvimos el honor y el placer de ser invitados al almuerzo como “defensores del Real Madrid” (Luis Cáceres dixit), frase que nos dejó colmados de satisfacción. También pudimos saludar a Tomás Roncero, amigo y habitual de muchos actos celebrados por peñas madridistas en toda la geografía nacional.
Durante la comida, pudimos escuchar de parte del gran Pirri decenas de anécdotas de su trayectoria como leyenda blanca. Nos habló de su debut en 1964 en Sarriá contra el Español de D. Alfredo Di Stéfano, de la final de los yeyés en 1966 conquistando la Sexta, de su rotura de clavícula durante la célebre —y triste— “final de las botellas de 1968”, donde el colegiado mallorquín Rigo regaló la final de Copa al Barcelona, de su penalti marcado al Derby County, de los dos goles que anotó para España en un mítico partido (2-2) en Mestalla contra Francia, de su retirada de la selección tras el Mundial de Argentina’78 y de muchas historias más.
Los discursos de Luis Cáceres, del propio Pirri y de “Churro” fueron a la vez emotivos y salpicados de madridismo, siendo vitoreados por los peñistas en múltiples ocasiones, y, antes de los postres, Roncero activó a todos los comensales con uno de sus discursos apasionados y encendidos.
Fue en definitiva una comida de alegría y de celebración, muy bien organizada durante muchas semanas, en la que Luis, Robber y sus compañeros de peña nos hicieron sentir a los invitados estar como en nuestra propia casa.
Larga vida a la peña madridista Ibáñez, felices 60 años y un deseo de todos los presentes para que cumplan muchísimos años más.
Fotografías Athos Dumas
Tengo una mala noticia para los antimadridistas, cuya única obsesión es manchar el buen nombre del Real Madrid de cualquier forma, aunque para ello necesiten montar una campaña de manipulación jurídico-mediática aprovechando el caso de los excanteranos para convertirlo en el caso Asencio y, de paso, el caso Real Madrid.
Unas aclaraciones antes de empezar:
1° Desde el punto de vista formal no existe el delito de pornografía infantil en el Código Penal español, por ende, tampoco el delito de distribución de pornografía infantil. Fin. Dejen de emplear dicha expresión para referirse a este caso, si quieren informar correctamente.
2° Existe el delito de creación de material pornográfico en el que participen menores de edad (artículo 189 C.P.). Cuya distribución constituye otro tipo penal.
El matiz semántico es muy importante, pues la minoría de edad en España se extiende hasta los 18 años. Mientras que la RAE define a los “infantes” como niños de corta edad.
La expresión pornografía infantil es tan inconcreta que se puede llegar a entender como aquella en la que participen niños.
Esa confusión lingüística ha sido pergeñada ad hoc para enardecer a las masas y dañar la imagen del Real Madrid como institución, intentando relacionar al club con hechos aberrantes.
Pero emplear expresiones tan gruesas como engañosas en este caso es retorcer el lenguaje y la ley, como ya hemos visto. Es manipulador, mezquino y miserable. Era nuestro deber destapar sus intenciones y arruinarles el argumento empleado para la agitación social.
Por eso vamos a aclarar cómo califica el C.P. los hechos presuntamente ocurridos (todavía bajo investigación):
1° El artículo 197.7 C.P. establece el delito de revelación de secretos. Se prohíbe compartir (sin autorización) imágenes o grabaciones de un tercero (obtenidas CON su permiso), si su divulgación afecta gravemente la intimidad de la persona. Como puede ser material de contenido sexual.
2° También se prohíbe a aquellos que hayan recibido dicho material audiovisual compartirlo con otros sin el consentimiento de los implicados.
Lo explicado en el párrafo precedente parece ser el motivo por el que está siendo investigado Asencio. Cosa que él niega, y que hasta el momento no se ha probado. Incluso hay indicios de que su participación se limitó a avisar de la existencia de ese video y recriminar la actuación de sus excompañeros. Motivo por el que una de las denunciantes agradeció su actuación en una entrevista.
No sería de extrañar que, en algún momento del procedimiento, las implicadas otorgasen su perdón al investigado, lo que extinguiría su responsabilidad penal, si así lo aprobase el Ministerio Fiscal.
Se han traspasado muchas barreras en este caso para intentar exagerarlo mediáticamente y aumentar el descrédito de los implicados. Con el objetivo de dañar la imagen del Real Madrid como institución, intentando relacionar al club con hechos aberrantes
Se han traspasado muchas barreras en este caso para intentar exagerarlo mediáticamente y aumentar el descrédito de los implicados. Llegando a hablar de sexo no consentido. Algo que tendrá que aclarar el juzgado con los implicados en el lugar de los hechos. Entre los que NO se encuentra Asencio.
También se ha dicho que el material de contenido sexual se grabó sin autorización de las denunciantes. Cuestión que también se deberá dirimir con los participantes en los actos de naturaleza sexual. Entre los que NO se encuentra Asencio.
Lo injusto es que esto no le ha eximido de ser insultado, abucheado y vilipendiado en muchos campos de fútbol donde desarrolla su actividad profesional, o de ser criticado mediáticamente. En contraposición con el trato que reciben el resto de implicados, aun teniendo una situación procesal bastante más comprometedora.
Cabe recordar que terminaron su relación contractual con el club blanco, y que sorprendentemente sus actos no les han supuesto un reproche social en los campos donde juegan, ni la atención de la prensa hacia sus personas.
Se debe respetar el derecho a la presunción de inocencia, el derecho a la imagen, honor y dignidad, así como el derecho al trabajo de todos, también de Raúl Asencio. Justicia para todos.
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El sábado a la noche, justo antes de que se adelantaran los relojes dando paso a siete meses de luz y color en los paisajes españoles (no puedo con el invierno, lo siento), el Real Madrid de nuestros amores ganó en el estadio Santiago Bernabéu al Leganés del abulense Borja Jiménez.
El partido fue el típico de después de un parón de selecciones. Hace mucho, mucho tiempo, en el Bernabéu, el público detectaba esos encuentros con mucha facilidad. Pasaban cinco minutos de juego y alguno de los vecinos de grada soltaba aquello de “ya han salido los bailarines”. La frase era demoledora, el aficionado se había dado cuenta de que el equipo había saltado al césped de Chamartín con la indolencia del que se sabe superior y piensa que sólo con la camiseta va a ganar el partido con facilidad. Algo parecido me pasó por la cabeza cuando empezó el choque sabatino, “ya han salido los bailarines”, pensé.
Pensé y lo dije en voz alta, para estupefacción de mi mujer y del público adolescente que me suele acompañar, hamburguesa en ristre, en los partidos del Madrid. Los chicos no entendían nada y se lo tuve que explicar: “mirad, mirad cómo corren. Mirad, minuto 3 y ya está partido el equipo. Piensan que ya han ganado…”.
No seré yo quien critique furibundamente al Madrid, ya me conocéis, pero cuando veo el ballet del Bolshoi en el Bernabéu me cabreo. Vale que habían jugado con sus selecciones (calendario coherente y Superliga ya, por favor), vale que habían tenido, algunos de ellos, viajes de miles de kilómetros para llegar a tiempo, vale, que no lo obvio, ni mucho menos, pero, por favor, si quieres estar en la pomada de la liga adulterada de Tebas hasta el final, no puedes salir al campo así.
¿Qué pasó? Varios intentos, mucha posesión, gol de penalti y, en la jugada siguiente, empate del Leganés. Ya estamos, pensé. La cosa no acabó así, el equipo pepinero se adelantó antes del descanso, lo que obligaba a los blancos a remangarse y a remar para ganar el partido. Menos mal que, al final, los tres puntos se quedaron en casa.
El arbitraje del asturiano González Fuertes fue fuerte, la verdad. Acierta en el penalti a Arda Güler, pero falla estrepitosamente en la falta previa a Brahim en el empate del Leganés y obvia una mano clamorosa del delantero pepinero previa al segundo gol de los del monstruo (si no lo digo, reviento, perdónenme el chiste). Además, varios jugadores del Real Madrid salieron maltrechos por las patadas de los jugadores de Borja Jiménez, que se emplearon bien a fondo, pero que no encontraron en el asturiano del silbato el castigo, en forma de tarjetas, que se merecían.
Lo más fuerte del arbitraje de González Fuertes ha sido el postpartido. Las redes sociales, los medios de comunicación, los rivales, los insiders y hasta, ahí viene lo de la decepción, famosos tuiteros, youtubers y especialistas en la materia del madridismo, clamaban porque al Real Madrid, presuntamente, le había favorecido el arbitraje…
Yo no entiendo nada. A ver si se dan ustedes cuenta de que el madridismo está en guerra total contra la corrupción en el arbitraje. En guerra.
Cuando estamos en guerra sólo hay un enemigo, y el enemigo es el arbitraje corrupto español y quien le ha pagado
¿Y qué significa eso, queridos lectores? Pues que yo no me imagino al emisario británico que visitó a Hitler diciendo a su regreso que el sátrapa alemán es majo, porque acaricia a su perro, no me imagino al embajador en la Habana decirle a su ministro de Asuntos Exteriores que Fidel Castro tiene un carácter dulce porque canta bajo la ducha, no. Cuando estamos en guerra sólo hay un enemigo y, en este caso, el enemigo es el arbitraje corrupto español y quien le ha pagado, porque, amigos míos, hay que recordar a diario que el Fútbol Club Barcelona estuvo pagando durante, al menos, 17 años 8,4 millones de euros, como mínimo, al vicepresidente del CTA para, en palabras propias, obtener neutralidad en los arbitrajes, que se compraron el sistema arbitral español al completo y que el asunto está en los tribunales de justicia, siendo el Real Madrid Club de Fútbol el único club que se ha personado en el procedimiento como acusación particular en calidad de perjudicado. El único.
Que nadie se llame a engaño. El Barcelona y Negreira, Negreira y el Barcelona, no sólo perjudicaron al Real Madrid, perjudicaron a todos y cada uno de los clubes de primera y segunda división en aquella época (que se sepa) y todos, a excepción de los blancos, están mirando para otro lado, poniéndose de perfil y coadyuvando para que la corrupción sistémica federativa y arbitral subsista manteniendo a aquellos árbitros en la actualidad. Que no se olvide. Y porque no se puede ni se debe olvidar, no hay que endulzar ningún arbitraje que le hagan al Real Madrid, al menos no públicamente y, menos aún, en aras de una supuesta honradez, honestidad, neutralidad y gaitas en vinagre. ¡Que estamos en guerra, coño!
La destrucción. Esto debería haberlo escrito antes, días antes quizás pero es que, después de bastantes jornadas de lecturas, observaciones y análisis, he llegado a la conclusión de que el Real Madrid ha destruido por completo al vecino de Canillejas. Han enloquecido. Han pasado más de dos semanas y siguen con la matraca de los dos toques de Julián Álvarez en el penalti de marras, con lo de los gestos de los jugadores blancos a los insultos, provocaciones y vejaciones de la mejor afición del mundo en el Wanda, de la victoria moral del Cholo, que no permite que le digan que perdió contra el Madrid, “ganamos el partido”, se lanza a decir cada vez que puede. Eso sí, de los tres penaltis no pitados y la roja perdonada a Lenglet en la eliminatoria, de eso ni hablamos, claro.
Los periodistas rojiblancos han entrado en el éxtasis del despropósito llegando a pedir que actúe hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Gonzalo Miró lo dijo en antena), llegando a dudar del video de la UEFA (sí, ese organismo que ama profundamente al Real Madrid y a Florentino Pérez), diciendo que especialistas en la materia piensan que está manipulado, como si la UEFA tuviera un interés especial en que pasara la eliminatoria el Real Madrid y no el club de su miembro del Comité Ejecutivo y vicepresidente de la ECA, como es Gil Marín. Todos los colectivos de peñas atléticas, senados, aficionados, gradas, Frente Atlético, etc., diciendo que la tanda de penaltis debe ser repetida (como si Marcos Llorente hubiera metido gol por la escuadra), que el club debe solicitar sanciones ejemplares a los jugadores del Real Madrid por celebrar ante su propia afición el triunfo (sí, Cholo querido, triunfo, no te amontones, machote) en la eliminatoria mientras les caían escupitajos, botellas, mecheros y toda clase de insultos, racistas y de los otros, de los aficionados atléticos.
El Real Madrid ha destruido por completo al vecino de Canillejas. Han enloquecido
Pues en esas estamos. Gil Marín ha denunciado al Real Madrid y a sus jugadores y la UEFA ha abierto una investigación. Espero que no pase a mayores, pero no me extrañaría nada una sanción que pudiera salvar, de alguna manera, los muebles y la integridad física de los dirigentes atléticos frente a los que de verdad mandan en el club, sí, esos amables seguidores que mancillan minutos de silencio y cargan contra los muertos. Esos, sí. Les hemos destruido y se han dado cuenta de ello, igual que al City de Guardiola, igual que a tantos tantas veces. Destruidos.
Esta semana nos jugamos ante la Real Sociedad de Imanol Alguacil, ese entrenador que brama contra los arbitrajes cuando es el Real Madrid el que está enfrente y que justifica los mismos arbitrajes cuando el que está en el otro lado es el FC Barcelona, el pase a la final de la Copa de España. A ver si los nuestros se ponen el traje de las mejores ocasiones y se materializa.
Les dejo con las frase de mi amigo Javi, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida. ¡Hala Madrid!
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Buenos días, amigos. Lunes, 31 de marzo de 2025. Día dos después de que lo de Negreira quedase empatado tras el Real Madrid-Leganés del sábado. Sí, no pongáis esa cara, el hecho de que el Barça adulterase la competición durante décadas mediante el pago de millones de euros al vicepresidente de los árbitros es de una gravedad equivalente a que González Fuertes acertase o errase en tres o cuatro jugadas de un solo encuentro. ¡¿Acaso no lo veis?!
Así se deduce de la profusión artículos publicados por la excelente prensa que gozamos —esa que mantiene el pico cerrado ante la corrupción en el Barça o entidad equivalente: RFEF, Liga, etc— y del sentir del antimadridismo. Tomás Guasch se ha encargado de sintetizarlo a la perfección en su «Mira, chato» de hoy.
Ante esto, ¿qué importa si Mbappé marca goles como si no hubiera mañana cuando alguna acción que podría llegar a ser discutible es resuelta por un árbitro en sentido, para variar, no contrario al Madrid? (El lector no debe tener en consideración el pisotón de Juan Cruz a Brahim y la mano del atacante pepinero antes del segundo gol de Leganés, porque si no la entelequia del robo se vendría abajo).
Vivimos, por tanto, una coyuntura única. Nos encontramos en el mejor momento para… ¿Para qué estamos en el mejor momento?
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que hace apenas unas semanas el Madrid tenía la liga en el bolsillo y el sistema se encargó de frenarlo durante tres partidos consecutivos —Espanyol, Atleti y Osasuna— para que el club cliente de Negreira pudiese superarle en puntos.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que el Pichichi Lewandowski —junto a otros compañeros— fue inscrito merced a una palanca ficticia con la anuencia de Tebas. También tiene ficha, le pitan penaltitos y marca goles Dani Olmo.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que se ha permitido que el Barça dispute gran parte de sus encuentros de la segunda vuelta de la liga en casa porque adujo que el Camp Nou iba a estar ya terminado y disponible cuando todo el mundo sin excepción sabía que era imposible.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que es recomendable ser consecuentes y congruentes y no es aconsejable ser hipócrita. En general. En particular, que si alguien se posiciona a favor de regenerar el arbitraje argumentándolo —son los mismos de la época de Negreira y además ineptos—, ha de mantener su postura con independencia de episodios puntuales, como hace el Madrid. Asimismo, que si alguien reclama respeto para los árbitros, no es de recibo que diez minutos después, cuando no ganen, abonen y lideren campañas para desprestigiar a los colegiados, como hace el resto de equipos. El sistema o es bueno o es malo. O es limpio o es corrupto. Pero no las dos cosas a la vez según convenga.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar la importancia en todo este entramado de quienes retransmiten los partidos. Sirva como muestra la narración del partido contra el Leganés de Carlos Martínez en comparación, por ejemplo, de la del Ovrebazo, donde afirmó que Piqué tocó el balón con el pecho en uno de los manotazos que propinó a la pelota, y calificó al colegiado de «muy valiente» por no señalar uno de los claros penaltis. Un Carlos Martínez que también tiene el honor de haber compartido plató con Negreira Jr. para comentar acciones de un encuentro entre Real Madrid y Barça.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que las imágenes que llegan a la sala VOR las suministra una empresa dirigida por Tatxo Benet, socio de Roures —avalista de Laporta— e integrante del Consejo de Administración de Bridgeburg Invest, filial de Barça Studios. Y que el susodicho justificó los pagos del Barça a Negreira porque «buscaron la manera de jugar en igualdad»
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que asistimos a un competición, la Liga, presidida por un individuo que sistemática y públicamente ataca a su mayor activo, el Real Madrid, en lugar de atender las razones esgrimidas por este para mejorar la competición. Es decir, en lugar de realizar su trabajo.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar también que Javier Tebas se ha multiplicado su sueldo por 15 en los últimos 10 años. De 348.000 euros a 5.400.000.000 euros.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que en 2025 el club Atlético de Madrid alberga neonazis en su estadio y se pliega ante ellos sin que casi nadie vea nada anormal en ello.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar que el FC Barcelona adulteró la competición para siempre al pagar al menos 8,4 millones de euros durante al menos 17 años a José María Enríquez Negreira, vicepresidente del CTA, sin que hasta el momento haya tenido consecuencia —negativa— o castigo alguno.
Nos encontramos en el mejor momento para recordar el papel clave que juega la prensa para silenciar estos y otros escándalos y corrupciones varias del fútbol español y sin embargo hacer una montaña de situaciones puntuales como las acontecidas en el pasado Real Madrid-Leganés.
Podríamos seguir horas, pero nos encontramos en el mejor momento de este portanálisis para desearos que paséis un excelente día.
La paciencia es un gran invento. No es fácil ejercerla, desde luego. Esa cosa racial que la mayoría llevamos dentro nos empuja a querer ajustar cuentas lo antes posible. Máxime si estás convencido de que lo justo y necesario está de tu parte y quien no lo ve así es gente perversa que será puesta en su sitio antes o después.
Al grano: el paso del Leganés por Chamartín supone que lo de Negreira está empatado. Lo escuchado y leído así lo confirma.
Y en nada será superado: ¡paciencia! 'Quícir': un córner claro no pitado a favor del rival del Madrid inclinará definitivamente la balanza del lado de la razón. La que ha defendido la buena gente que se siente mal porque unos desalmados entendieron, y siguen, que aquel asunto, aquellos pagos admitamos que insólitos, serían también pecaminosos. Y la buena gente se sintió legítimamente molesta.
Aquello pasó, sí. En su infinita bondad esa buena gente lo admitió nada más conocerse la cosa con un argumento imbatible: fue con el noble objetivo de luchar contra el Real Madrid, alias La Bicha. En concreto, contra su manejo con los arbitrajes permisivos y tendenciosos que este pérfido club disfrutaba desde la dictadura: la de Primo de Rivera, concretamente.
Pagaron un dinero: ¿y? Lo importante es que desterraron la otra opción, que se puso seriamente sobre la mesa: comprar un container de kalashnikovks y contratar al Chacal. Prefirieron la vía civilizada: el dinero. Que no da le felicidad, pero ayuda. Mayormente al que cobra. Sólo por eso es muy natural su enfado. Fue un acto pacífico. Y no ha sido tenido en cuenta. Sí, repetido en el tiempo, pero estaremos de acuerdo que estos asuntos no se apañan de un día para otro.
El paso del Leganés por Chamartín supone que lo de Negreira está empatado. Lo escuchado y leído así lo confirma
El dinero es para gastarlo en las cosas necesarias y sí, el objetivo era legítimo y comprensible. Ya lo dijo Cruyff: el dinero, en el campo, no en el banco. Y el campo, como el monte, es orégano. Además, si el tolay que decidió pedirle a Hacienda que les devolviera dinero por aquellos pagos se hubiese quedado quieto, del asunto difícilmente hubiésemos tenido noticia. Y es que es eso: si hay culpable es el tolay. Y Hacienda.
El giro de los acontecimientos ha sido espectacular. Era cuestión de tiempo. De pronto, un señor calvo al pito decidió que dos caídas de jugadores del Madrid, una en el área del rival, el gran Lega, y otra cerca fueron falta. Y desgraciadamente, el mismo tipo, el tal Mbappé, las convirtió en gol. Irritante casualidad. Y cachonda: que lo de Negreira lo empatara un árbitro... ¡Jaaaaaaaja, sublime!
¿Si fueron falta? Falta fueron aquella de Tchouaméni a Lino sancionada con penalti —y gol— y la de Camavinga a Budimir, lo mismo. Hay más, pero por citar dos, empatar a dos, vale. Aquello fueron faltas y no la moñada del sábado. Y como es natural, la buena gente y sus ayudantes se pusieron manos a la obra de denunciar lo sucedido. Lo han hecho concienzudamente, lo que confirma su profesionalidad. Y ojo que el asunto puede que no quede aquí, hay precedente.
En efecto y ojito: los en su día políticos catalanes Tremosa y Romeva presentaron una protesta formal ante la Comisión Europea porque el Comité de Competición no sancionó un pisotón de Pepe a Messi (2012). Sospecho que a partir de ahí fue cuando Trump decidió tomarse a chufla lo de Europa.
Convendría informar a la jueza que entiende del asunto Barça-Negreira. Empatado desde el sábado, su archivo parece aconsejable. Si su señoría no ve algo raro que desconozcamos, claro. Pero no creo
Los denunciantes se basaron en que la acción podría tener una influencia la mar de negativa para los niños. No, de niñas no hablaron pero entendimos que las incluía. Tampoco aclararon si la acción fatal se refería al pisotón o a la no sanción. El caso fue que, dos días después, Romeva retiró su ocurrencia pues dijo que mucha gente se sintió "incómoda y disgustada por el sitio y la forma de plantearla", según explicó. Ni que decir tiene que a mí me defraudó su marcha atrás, pero bueno. De hecho, dejé de votarle. Era comunista o cosa así, imagino que seguirá siéndolo. Como yo. La Comisión, por cierto, no dijo ni mu: Florentino, sin duda.
Lo sucedido en Chamartín fue gravísimo y el precedente está, luego cabe estar atento no sea que hoy mismo, primer día hábil en Bruselas tras el finde, otro político —a Puigdemont le pilla muy cerca— se presente y pida la repetición del Madrid-Lega, diez años de arresto para el árbitro y acompañantes y veinte para Kylian por colaborador necesario en que la tropelía llegara a buen fin. La verdad es que sería lo suyo. Atentos.
Total. Que despedimos marzo aplaudiendo lo que muchos esperábamos, lo de Negreira está empatado. No debe tardar el momento en que quede definitivamente atrás, superado por la fuerza de la razón. La paciencia es un gran invento, ya digo. Ah, convendría informar a la jueza que entiende del asunto. Empatado desde el sábado, su archivo parece aconsejable. Si su señoría no ve algo raro que desconozcamos, claro. Pero no creo.
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Kylian Mbappé se encuentra cerca de lograr un récord histórico del Real Madrid en su primera temporada de blanco. El francés va camino de superar el número de goles conseguido por un debutante en la temporada de su estreno como madridista. Con las dos dianas ante el Leganés el de Bondy suma 33 dianas, y cada día tiene más cerca los guarismos de Sañudo (36) e Iván Zamorano (37).
El delantero centro cántabro Fernando Sañudo aterrizó en la campaña 1934-35 procedente del Valladolid. Lo hacía como un punta inteligente, valiente, codicioso, rápido, eficiente, oportunista en el área y de tiro fácil. Su misión en el cuadro blanco no era fácil, ya que debía hacer olvidar a Manuel Olivares, el máximo realizador liguero en la temporada 1932-33 y primer ‘Pichichi’ de la historia blanca.
Por entonces, antes de la Liga y la Copa se disputaba el Campeonato Regional. Sañudo, en sus primeros meses de blanco, evidenció un gran olfato de gol y sumó 16 dianas en el torneo. Comenzó marcando un doblete ante el Racing y en la siguiente jornada también contra su exequipo. En la jornada 4 anotó su primer gol en Chamartín frente al Zaragoza.
En este partido algunas fuentes le dan un segundo tanto, lo que ha llevado a confusión en las redes sociales, que le otorgan 37 goles aquel curso. La realidad es que el tercer gol frente a los maños según AS, La Época, El Heraldo de Madrid, La Nación, La Voz, Ahora… lo firmó Luis Regueiro. Su racha continuó con dos dianas contra el Logroño, cuatro ante el Nacional de Madrid y un triplete frente al Athletic de Madrid en Vallecas. Los tres últimos los hizo en Chamartín contra el Racing, Valladolid y el equipo colchonero respectivamente.
Una vez concluido el Regional comenzó la Liga en el mes de diciembre de 1934. Los 20 tantos que logró en la competición doméstica los acumuló en solo ocho partidos. En tres de ellos marcó cuatro goles, todos en Chamartín en las visitas de Español, Barcelona y Arenas. También en dos ocasiones hizo un doblete en el coliseo blanco contra el Athletic de Madrid y el Donostia. Los otros cuatro tantos fueron solitarios en las visitas a Oviedo, Santander, Valencia y Guecho. En el encuentro en Buenavista contra los ovetenses algún medio concede un doblete a Hilario, pero en la mayoría de crónicas de los periódicos de la época se especifica que el segundo gol madridista fue Sañudo con un “remate de cabeza imparable”. En la Copa, en octavos el Real Madrid quedó emparejado con el Sevilla. Los blancos se marcharon de vacío en ambos encuentros, quedaron eliminados y Sañudo no pudo ampliar su excelente tarjeta goleadora en su primer curso como merengue.
57 años después del registro récord de Sañudo, que otros grandes delanteros madridistas no consiguieron batir, firmó su contrato de blanco Iván Zamorano. El chileno dejaba el Sevilla tras un pago de unos 600 millones de pesetas por parte del Real Madrid. El nueve sudamericano era un reputado delantero centro que marcaba goles de todas las facturas. Un gran rematador, excelso cabeceador, infatigable luchador y con un sexto sentido para estar en el momento justo en el sitio preciso. En sus dos años en la capital hispalense sumó 23 dianas, pero en su primer curso de merengue explotó y acumuló 37 goles entre la Liga, Copa y Copa de la UEFA.
En la Liga 26 dianas llevaron su rúbrica. Se quedó a tres del máximo realizador, el brasileño Bebeto. Su mejor tarde fue precisamente ante sus ex cuando les hizo un hat-trick en el Santiago Bernabéu. El resto del curso mantuvo una línea goleadora muy regular anotando en otros 17 partidos. Un doblete le marcó al Real Burgos, RCD Español, Tenerife y Zaragoza en casa, y también en las visitas a la Real Sociedad y Real Oviedo. El resto de tantos fueron solitarios contra el Depor, Athletic, Zaragoza en La Romareda, Celta, Atlético de Madrid, Barça, Deportivo en el Bernabéu, Valencia, RCD Español en Sarriá, Cádiz y Rayo.
En la Copa que conquistaron los blancos no consiguió marcar en la final, pero fue decisivo en las rondas anteriores. En octavos, anotó dos tantos en la vuelta contra el Mallorca que resultaron vitales para la remontada merengue. Luego, en cuartos, otro doblete encarriló la eliminatoria en la ida ante la Real Sociedad. Y para terminar vacunó al Barça con dos goles en semifinales, el único blanco en el Bernabéu y el que daba la ventaja definitiva en el Camp Nou.
Los cinco goles restantes para llegar a los 36 fueron en la Copa de la UEFA. En dieciseisavos, anotó tanto en la ida como en la vuelta frente al Torpedo de Moscú, luego en octavos hizo el tanto del triunfo contra el Vitesse en el Santiago Bernabéu, y en la funesta eliminatoria contra el PSG perforó las redes parisinas tanto en casa como en el Parque de los Príncipes.
Fotos: Archivo personal Alberto Cosín
Buenos días, amigos. El Real Madrid se impuso anoche por 3-2 al Leganés, en un partido agónico y mal jugado por el cuadro de Ancelotti. Mbappé igualó la marca de goles de Cristiano en su primera temporada gracias a los dos tantos (uno de penalti, otro de falta) que endosó a Dmtriovic. Podría leer aquí la crónica y las notas de Genaro Desailly.
El caso es que la polémica está servida, porque González Fuertes hubo de hacerse cargo de varias jugadas polémicas, algunas de ellas debatibles incluso después de haber visto varias tomas, a posteriori y desde diferentes ángulos. Pero hete aquí que el CM del Leganés optó por quejarse públicamente de la más clara de todas esas jugadas, haciendo un ridículo espantoso que contrastó enormemente con la actitud gallarda de su equipo sobre el campo.
Si hay una jugada clara, y que desmiente del todo lo que en la foto aparenta ser, es esta acontecida en el descuento del partido. Las imágenes en movimiento dejan cristalino que Asencio despeja el balón. No hay penalti ni en el más húmedo de los sueños del responsable tuitero del Lega.
Esta mañana todavía tenían ganas de seguir con la gracia, que tiene el club pepinero donde amargan los pepinos, bastante apropiadamente. Qué divertido juego con el cambio horario que ha tenido lugar esta noche.
Lo cierto, amigos, es que estamos hartos de leganeses, es decir, de equipos que montan presuntas escandaleras cada vez que tiene lugar un robo en su imaginación perpetrado sobre ellos por el Madrid, y sin embargo callan como puertas acorazadas de alta seguridad cuando son sistemáticamente esquilmados por el equipo del régimen, que es el que se compró el sistema arbitral durante décadas vía Negreira, sistema que sigue controlando de manera obvia a través del VAR manejado por hombres bisagra Mediapro-Barça y hombres de paja del propio Negreira que siguen mandando en el arbitraje.
Vimos jugadas polémicas, sí, y Marca cita un par de ellas: el penalti sobre Güler y la falta que originó el 1-2. Pero resulta que hay más, y no todas ellas apuntan en la dirección que quieren los leganeses de turno, ni el Marca, ni Tebas, ni demás agentes de la putrefacta liga en la cual el Madrid no tiene más remedio que competir.
Repasemos, pues, TODAS ellas, y no solo las que a Marca le conviene (ignoraremos ya la absurda reclamación del absurdo CM de los visitantes).
-Penalti a Güler. Debatible, pero en nuestra opinión el turco es barrido en el área, de manera tan innecesaria como cierta. Existe, sobre todo cuando beneficia al Madrid, una tendencia a considerar que los penaltis tontos no son penalti. Craso error.
-Segundo gol del Leganés. Puede haber falta previa de los pepineros, pero sobre todo hay una mano del delantero visitante en su pugna con Asencio. Dice nuestro querido Alberto Cosín que esas manos no hay que pitarlas porque no las comente quien después marca el gol, pero nosotros no comprendemos ese argumento. Una mano en ataque es una mano en ataque y debe invalidar la jugada. El segundo gol del Lega no debió por tanto subir al marcador, pero de esta polémica nadie habla.
-Falta previa al segundo gol de Mbappé. No nos parece que haya falta sobre Rodrygo, puesto que el defensa que le persigue rebaña bien el balón. Aquí, por tanto, sí tendrían razón para quejarse los pepineros, pero seamos serios: marcar gol tras una falta que no era falta no da para hablar de robo ni de escándalo, como lo daría un gol en penalti que no era o un gol injustamente invalidado.
Sí, estimados galernautas: hartos de leganeses. Hasta la narices de siervos de Javier Tebas que, cogidos por los genitales de CVC y otras formas de usura, están siendo arrastrados por él en su antimadridismo (ya se dijo ayer que Tebas es un madridista antimadridista) y no dudan en llorar como plañideras risibles a la mínima cuando juegan contra el Madrid, para luego otorgar con su silencio en los continuos robos que sufren a manos del club cliente de Negreira. Critican al unísono al club blanco cuando emite un comunicado resaltando la necesidad de cambiar el arbitraje. No se puede ser más hipócrita, porque luego les falta tiempo para criticar a los colegiados, eso sí, solo cuando juegan contra el Madrid, nunca contra el Barcelona, que es quien realmente disfruta de una alfombra roja arbitral en la competición.
Estamos hasta las narices, concretamente hasta la parte de las narices que linda con el escroto.
Os dejamos con el resto de portadas. Pasad un feliz domingo.
Arbitró Pablo González Fuertes del Comité asturiano. En el VAR estuvo Melero López.
Es uno de los peores árbitros de la Liga (hay sería competencia) y lo volvió a dejar cristalino en el Santiago Bernabéu.
El penalti señalado a Óscar sobre Arda fue demasiada pequeña cosa para ir a los once metros. Un penalti de los que te enfadan si te lo señalan en contra. El VAR no entró porque había contacto y lo dejan a interpretación del colegiado principal. Además, en la primera parte, se dejó en el bolsillo una amarilla a Arda por un duro pisotón en el 27'.
En la segunda mitad siguió el asturiano con su desacierto. El tercer gol madridista llegó tras una falta de Tapia a Rodrygo en la que el peruano saca el balón claramente. También se olvidó de una amarilla nítida de Raba por una falta a Bellingham. Sí fueron amonestados Asencio y Javi Hdez. por un rifirrafe, Diego por un agarrón descarado a Mbappé, Tapia por la entrada antes referida a Rodrygo y Óscar por llegar tarde ante Rüdiger. En ambas áreas hubo caídas sin consecuencias. Diego se fue el suelo sin que Bellingham le tocase, el inglés también cayó unos minutos más tarde tras un choque fortuito con Cruz, y en el 92' Asencio golpea previamente el balón ante Diomande. Por último, hay que aclarar que no había fuera de juego de Camavinga en el 2-2 ya que estaba Dimitrovic y Tapia por detrás del francés en la línea de gol.
González Fuertes, HORRIBLE y ESPANTOSO.
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-Lunin: APROBADO. Sin culpa en los goles.
-Lucas Vázquez: SUSPENSO. Un drama.
-Fran García: NOTABLE. De los más entonados. Se internó mucho, aunque le falta finura en los últimos metros.
-Rüdiger: SUSPENSO. Desconocido. Transparente, lento, y prodigándose en ridículos tiros lejanos.
-ASENCIO: NOTABLE. Blando en el segundo gol visitante. Todo lo demás lo hizo muy bien.
-Camavinga: APROBADO. Discreto.
-Modric: APROBADO. Gotas de magisterio y entrega continua.
-Bellingham: NOTABLE. Clase, entrega y gol.
-Brahim: APROBADO. Fallón ante el gol, pero con el denuedo de siempre.
-Güler: SUSPENSO. Le hicieron un penalti. Aportó muy poco más.
-Mbappé: NOTABLE. Sus goles hablan por él.
-Vinícius: SUSPENSO. Deplorables minutos. Se quedó sin bajar a defender por atender a Mbappé tras una patada.
-Rodrygo: APROBADO. Le hicieron la falta del gol del triunfo, tras un robo de balón y jugada muy meritoria.
-Valverde: APROBADO. Buenos minutos.
-Tchouaméni: SIN CALIFICAR.
-Ancelotti: SUSPENSO. Hay atenuantes , como el cansancio y desorientación tras el parón, pero no se puede sufrir así ante el Leganés.
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