Las mejores firmas madridistas del planeta

Dejar de formar parte de algo grandioso no debe ser fácil. De hecho, no lo es. Algo así me pasó cuando dejé de vivir en Roma. Pasé allí el tiempo suficiente como para sentirme parte de la ciudad, incluso llegué a ser ciudadano romano. Algo que hace siglos era sinónimo de alcanzar el éxito y la prosperidad. Amo Madrid, pero Roma… es Roma.

Un buen día todo terminó, tocó hacer las maletas y volver a casa. Uno no suele darse cuenta de lo que va a echar de menos las cosas hasta que las pierde. Mi regreso a España coincidió con el éxito de la película La Grande Bellezza. Independientemente de que te guste Sorrentino y el argumento del film, es innegable que la película ofrece un constante disfrute de la enorme belleza de la ciudad. Al final, cuando el director nos hace volar por encima del Tíber, una angustiosa sensación de pérdida se apoderó de mí. De repente, caí en la cuenta de que aquellos atardeceres (y algún amanecer), el omnipresente rumor del agua, la mezcla de olor a helado, queso fundido y al mejor café, los altares improvisados a la Virgen, sus omnipresentes ruinas milenarias, las estatuas parlantes que aún siguen teniendo voz, el imponente barroco, sus leyendas, su caos organizado, el poder del Vaticano, las terrazas del Tíber en verano… todo seguiría sucediendo, aunque yo ya no estuviera allí. Reconozco que era un pensamiento algo arrogante por mi parte. Como si la ciudad me debiera un gesto de despedida. Lo sé, no tenía sentido. Pero me dolió pensar que todo lo vivido, para la ciudad, no significó nada. Y en verdad era así.

Estos pensamientos me vinieron a la mente recientemente al acordarme de Carlo Ancelotti. En estos días de extraña pretemporada adelantada, con nuevo entrenador y carrusel de fichajes pre Mundial de Clubes, se me hacía raro ver que todos los focos apuntaban a Xabi Alonso, a Trent, a Huijsen y, ahora, a Mastantuono. La gente sólo hablaba ya del “nuevo Madrid”. Para rematar, vi a Ancelotti dando órdenes a Vinícius, pero vistiendo la canarinha. Entonces me pregunté: ¿Qué ha pasado? ¿Cómo ha podido suceder todo esto tan rápido? ¿Qué estará pasando por la cabeza del míster?

Al igual que el Imperio romano, el Real Madrid paga a sus héroes con gloria. Carlo Ancelotti la alcanzó y por eso siempre será recordado. Espero que nunca le quepa la menor duda. Ci mancherai, míster

Carlo también dejó Roma hace muchos años, donde fue leyenda como futbolista. Supongo que la experiencia le serviría para aprender cómo son las despedidas de los lugares y entidades emblemáticas. Para mí, Roma es a las ciudades lo que el Real Madrid es al fútbol. Es la capital de todo. El “caput mundi”. Al igual que pasó conmigo, Carlo se fue y toda la ciudad seguiría funcionando, sin detenerse para mandar un “arrivederci” siquiera. Como sucede ahora mismo con el Madrid. Por eso, por si a Ancelotti le estuviera asaltando la sensación de que el Real Madrid ha pasado su página demasiado rápido, yo quisiera decirle que le echaremos de menos. Porque aparte de un gran tipo es el entrenador con más títulos de la historia del club. Que todos los éxitos que seguro llegarán en los próximos meses también serán en parte gracias a él por enseñar a ganar a unos chicos tan jóvenes. Y que cuando lleguen momentos difíciles, en partidos o eliminatorias, pensaremos que todo puede ser posible gracias a esa genial locura que era su Real Madrid.

Al igual que el Imperio romano, el Real Madrid paga a sus héroes con gloria. Carlo Ancelotti la alcanzó y por eso siempre será recordado. Espero que nunca le quepa la menor duda. Ci mancherai, míster.

 

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El Club de Fútbol Pachuca, decano de los clubs mexicanos (fundado en 1892), vuelve a ser rival del Real Madrid en competición internacional oficial. En seis meses (la primera vez fue en la final de la resucitada Copa Intercontinental que se celebró en Catar), dos duelos importantes entre los "Tuzos" y los merengues.

Pachuca cayó con honor, pese al resultado final de 3-0 (goles de Mbappé, Rodrygo y Vinícius), tras haber goleado previamente al campeón de la Copa Libertadores, el carioca Botafogo.

Menos conocido que otros equipos mexicanos, como América, Pumas, Chivas o Monterrey, el Pachuca tiene el gran mérito de haber crecido notablemente en su palmarés en los últimos años. En ese sentido, recuerda al Madrid, ya que gana más títulos internacionales (9 en total, de los cuales hay 6 Champions de la CONCACAF) por 7 campeonatos locales.

Como curiosidad, sus dueños son también los del Real Oviedo, que está a tan solo dos pasos de ascender a la Primera División española tras un cuarto de siglo.

Haciendo honor a su apodo, los Tuzos (así se denomina a los mineros de la zona de Hidalgo, el estado donde se ubica la población de Pachuca), son perseverantes y esforzados. Un club humilde y pequeño que lucha de tú a tú con los gigantes de las urbes de Guadalajara,  Monterrey o Ciudad de México.

Juegan normalmente con un sistema clásico de 4-3-3, y su figura máxima es el joven mexicano de 19 años Elías Montiel, de gran toque corto, verdadero motor de su equipo

Acaban de contratar como técnico a un ex seleccionador nacional, Jaime Lozano, y a punto han estado de embarcar en su proyecto al mismísimo Neymar.

Amantes del juego de toque y de posesión, dominaron al Madrid durante 35 minutos en Catar antes de ser superados merced a una jugada genial de los blancos que culminó Mbappé.

Juegan normalmente con un sistema clásico de 4-3-3, y su figura máxima es el joven mexicano de 19 años Elías Montiel, de gran toque corto, verdadero motor de su equipo, disciplinado y con gran personalidad.

Elías Montiel

El "jefe" de la defensa es el experimentado brasileño Bauermann, incorporado hace pocos meses para aminorar la sangría de goles en contra que recibió el equipo en el anterior Torneo de Apertura 2024 (29 goles recibidos en 17 partidos).

Y, en su línea delantera, destacamos al estilete venezolano Salomón Rondón, llegado hace año y medio procedente de River Plate, y que rápidamente se convirtió en el goleador de los Tuzos.

Una alineación tipo seria la formada por: Carlos Moreno - Berlanga, Bauermann, Aceves, Bryan González - Elias Montiel, Pedraza, Palavecino - John Kennedy, Rondon, Idrissi.

 

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Buenos días, amigos. El Real Madrid se encuentra en Miami, pero sin corrupción. Al menos con mucha menos corrupción de la que inunda cada rincón de España. El Madrid está en Miami sin la corrupción del Barça, del CTA, de la RFEF, de Tebas, etc. Sí, el Mundial no es perfecto, ni de lejos, y luce mejor por comparación. Sabemos que la FIFA no es la entidad más reluciente del globo, pero todo paralelismo con las instituciones y organismos patrios la coloca a un paso de la beatificación.

La verdad es que, para ser un torneo de solteros contra casados, como afirman los doctísimos expertos más sabios e independientes de España, parece que cuenta con cierto apoyo, ¿verdad?

A TORCIDA DO PALMEIRAS NA TIMES SQUARE PQP

BRUTAL 😮‍💨 pic.twitter.com/RVMQuJIfl5

— Endrick Mil Grau ☆ (@endrickmilgrau_) June 14, 2025

Entendemos que para los amantes de la arbitrariedad es una contrariedad (disculpad la rima) el hecho de que la FIFA haya optado por unos criterios de clasificación exigentes que tengan en cuenta el desempeño de un equipo, más allá de un puñado de meses y una tonelada de trampas, para concederle un puesto en el campeonato. Su frustración es normal, el Barça tira mucho, y, en el caso de algunos, quizá se mezclen otros intereses. Desgraciadamente la realidad les está produciendo un esguince de cerebelo que seguirán disimulando.

la FIFA, además, no ha perdido de vista quién es quién. Se comprueba en detalles como el siguiente de la realización:

¡ACÁ ESTÁN LOS 32 EQUIPOS DEL MUNDIAL DE CLUBES FIFA 2025™! 🤩#MundialDeClubesEnDSPORTS | #FIFACWC

¡Se juega por #DIRECTV y #DGO! 📺📱 pic.twitter.com/QD3EmJfItc

— DSPORTS (@DSports) June 15, 2025

El Madrid, en el foco, pero no al modo marquista, sino como reconocimiento de que es el club más grande del mundo y de la historia. Eso tampoco lo llevan bien los expertos, panenkitas y demás ralea unida por su antimadridismo y su desconocimiento del fútbol real sin flechitas.

Esta competición también tiene aspectos mejorables, como su ubicación en un calendario ya de por sí imposible y sus concesiones, principalmente la relativa a la “excepción Messi”. El exjugador de élite ha sido incrustado en el torneo junto con su Inter de Miami porque la pela es la pela y estamos en los USA.

Marca dedica la portada al Atleti, que debuta hoy frente al PSG campeón de Europa con la inquietud de los múltiples toques de queda en Los Ángeles. Dos de los clubes favoritos del diario de Gallardo. El PSG para la partidita de pádel y el Atleti para la barbacoa de después. Uno reserva la pista y otro prepara las brasas.

As sigue la tónica y también se centra en el duelo colchonero-petrolífero. Dos entidades que se caracterizan por contar con un sector muy violento en su afición y por el poco apego a la legalidad: el Atleti de la apropiación in the vida vs. el PSG que ignora el fair play financiero. Disparando con pólvora del rey siempre es más fácil. Lo complicado es ser el Madrid no solo con sus propios recursos, sino contra casi todos.

Sin embargo, lo que más nos inquieta de la portada prisaica es un destacado de Simeone: “Ojalá podamos volver”. Hombre, Cholo, no seremos nosotros quienes os echemos de menos, una competición sin un club que alberga neonazis es siempre menos insoportable. Pero de ahí a que no volváis media un abismo. Vosotros competid como sabéis: sin la exigencia de ganar, haciéndole ojitos a derrotas crueles de esas que tanto acostumbráis en Champions, celebrando la derrota y tomando el vuelvo de vuelta para regresar a vuestros hogares.

Cambiamos de tercio y asimos los diarios blaugranas.

Sabemos que la prensa culé es un tratado de trastornos psiquiátricos que proyecta su locura al mundo. Además de ser poco original, pues sus portadas suelen ir de dos en dos, como los dónuts. Y como los toques.

Nico Williams está loco por venir, lo dice Sport. Pero, ojo, Nico no es el único, Mundo Deportivo afirma que Luis Días, Rashford y Perisic también están locos por el Barça. ¡Viva! Quién no querría ir a un club en bancarrota mantenido económica e institucionalmente de manera artificial ignorando leyes y normativas. Quién no querría ir a una entidad que no duda en hacerte mobbing cuando no les interesas.

Estos aspectos siempre son celebrables, por eso no nos extraña el baño de masas que se dio Laporta en la Marxa Culer. Podemos verlo en la azotea de Sport. El jolgorio nos dejó un momento curioso. A Jan le dieron una bandera indepe y se afanó en tapar la estrellita que la diferencia de senyera.

La independencia no la quiere ni el Barça de Laporta. Todos recogiendo clave y escondiendo banderas. Dentro de poco serán muy y mucho españoles. pic.twitter.com/rqEiHrzeIT

— Mon Bosch i Codina 🇪🇺 (@josepramonbosch) June 14, 2025

Parece que ahora no le interesa al club significarse políticamente tanto. Quizá sea por la llegada de Franco a Madrid y la perspectiva de condecorarlo. La nostalgia, que es muy mala. El cuñado de Laporta seguro que lleva firme varios días. Menudo chasco cuando lean que se apellida Mastantuono.

Pasad un buen día.

Hay algo verdaderamente enternecedor en este Real Madrid del verano: cada día amanece con un fichaje nuevo, como si Florentino tuviera en la mano la lámpara de Aladino y su único deseo fuera poblar el vestuario hasta que Carvajal tenga que ducharse en la banda. Suenan Saliba, Zubimendi, Rodri, Theo, Wirtz, Musiala, Saka, Haaland, el clon digital de di Stéfano, y el gemelo perdido de Jude Bellingham. Todos al mismo tiempo. Todos imprescindibles. Todos ya cerrados, según “fuentes cercanas”, que, como los unicornios, nadie ha visto pero muchos aseguran haber montado.

Si el fútbol fuese física cuántica, el Madrid viviría en superposición perpetua: ha fichado a todos y a ninguno, y los jugadores existen en un limbo entre el aeropuerto de Barajas y los likes de X.

La plantilla, según estos portavoces del delirio, se parecerá pronto a un catálogo de FIFA Ultimate Team con presupuesto de petroestado. Cada línea del campo tendrá siete titulares y cuatro suplentes de lujo, más dos youtubers brasileños y un juvenil que ha hecho dos sombreros en un torneo sub-15 en el Mato Grosso.

En defensa, Alexander-Arnold y Theo competirán con Carvajal y Mendy por ver quién tiene más tatuajes, mientras Saliba se echa siestas profundas entre Rüdiger, Alaba y Asencio. En el centro del campo, Zubimendi y Rodri se pisarán las botas con Camavinga, Tchouaméni, Kroos (resucitado), Modrić (clonado) y un parche holográfico de Redondo. Arriba, el caos: Saka, Musiala, Güler, Brahim, Arda, Vinícius, Rodrygo, Endrick, Mbappé (porque sí), y Haaland asomando la cabeza como el primo grandote que llega sin avisar a la barbacoa.

No hay vestuario capaz de resistirlo. Ni plano de arquitecto. El Bernabéu necesitará una tercera grada subterránea solo para guardar las camisetas, y Florentino tendrá que reconfigurar Chamartín como si fuera el Ministerio del Tiempo: una puerta para cada fichaje, un pasillo para cada rumor.

Y aquí es cuando uno se pregunta: ¿de dónde sale todo esto? ¿Quién ha levantado este castillo de fichajes flotantes, este edén de humo veraniego? La respuesta es simple y lamentable: los medios de comunicación y su corte digital de insiders, filtradores y profetas del click.

Uno se pregunta: ¿de dónde sale todo esto? ¿Quién ha levantado este castillo de fichajes flotantes, este edén de humo veraniego? La respuesta es simple y lamentable: los medios de comunicación y su corte digital de insiders, filtradores y profetas del click

El periodismo deportivo, ese arte antaño noble, ha degenerado en una tómbola de titulares que parecen escritos por una IA dopada con cafeína. Todo se basa en “fuentes”, ese término mágico que lo justifica todo y no prueba nada. “Fuentes cercanas al entorno del jugador”, “allegados al club”, “personas con conocimiento directo”, “un tío que conoce a uno que vive en Valdebebas”. Basta con colocar la palabra “exclusiva” y el logo de un micrófono pixelado para que medio X entre en combustión espontánea.

Los “insiders” de internet, por su parte, se han profesionalizado en la producción masiva de humo: son como fábricas chinas de rumores. Tienen banderitas de emojis, banners en las bios y una fe inquebrantable en la mentira recurrente. Han hecho de “Here we go” una religión, y de sus seguidores, una grey entregada que, entre el fichaje 12 y el 15, aún encuentra tiempo para insultar a Fabrizio si no les confirma lo que sueñan.

Esta es la era del periodismo Schrödinger: todas las noticias son verdad y mentira al mismo tiempo, dependiendo del retuit. La veracidad ya no se exige; se compensa con entusiasmo. ¿Que el fichaje es falso? No importa, mañana se inventa otro. La redacción entera es una fábrica de ficción, un Netflix de la desinformación.

En este ecosistema saturado, el madridismo ha pasado de exigir títulos a exigir trending topics. Cada día sin fichaje es un fracaso institucional; cada nombre que no aparece en la portada de Marca, una oportunidad perdida. Se pide que venga Rodri aunque no quepa, que se fichen tres laterales izquierdos “por si acaso”, y que se traiga al primo zurdo de Bellingham para reforzar el eje sentimental.

Xabi Alonso, mientras tanto, mira al horizonte con gesto de padre resignado en un bautizo. Necesita tres pizarras, un excel con 25 pestañas y la asistencia técnica del MIT para ordenar las sesiones de entrenamiento. ¿Cómo ensayas un rondo con 32 jugadores y un portero? ¿Cómo motivas a Brahim si acaba de llegar Wirtz, y al día siguiente suena Jamal Musiala? ¿Cómo haces grupo cuando hay más competencia que en MasterChef?

El vestuario blanco seguirá siendo ese milagro de orden y jerarquía en el que, al final, solo caben los que deben estar. Ni uno más. Ni uno menos. Porque esto, amigos míos, no es el PSG

Querido y excelso lector: ninguno de estos fichajes, probablemente, llegue. O llegarán dos, tres, cuatro a lo sumo. Pero el daño está hecho. El madridismo ya no dormirá igual si no aterrizan todos. Se ha inoculado el virus del “y si…”, la droga del rumor, el síndrome de abstinencia del fichaje que no fue. Lo peor de todo es que, si no llega fulano o mengano, saldrán voces autorizadas del madridismo más granado de X para atacar a la planificación deportiva del club, a la directiva y al guardia de la puerta 57 del Bernabéu.

Y mientras tanto, los medios seguirán vendiendo humo con acento british, los insiders colgarán montajes con camisetas photoshopeadas, y el vestuario blanco seguirá siendo ese milagro de orden y jerarquía en el que, al final, solo caben los que deben estar. Ni uno más. Ni uno menos. Porque esto, amigos míos, no es el PSG. Es el Real Madrid. Aunque no lo parezca, a veces.

Me despido como siempre, amigos, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida… ¡Hala Madrid!

 

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El primer rival en este nuevo torneo se lo encontrarán los merengues en el Hard Rock Stadium de Miami, el próximo miércoles 18 de junio a las 21, hora peninsular española.

Se trata de un viejo conocido, el equipo saudí Al-Hilal (en español, "La Media Luna"), que ya se enfrentó a los nuestros en la final del Mundial 2022 (celebrado a principios de 2023 en Rabat), y que supuso el triunfo madridista por 5-3 en un partido plenamente ofensivo, con goles de Vinicius —2—, Valverde —2— y Benzema.

Al-Hilal es el actual subcampeón de Arabia Saudita y fue semifinalista de la última Liga de Campeones de Asia. Aunque no ha ganado nada esta temporada, el equipo tiene grandes ambiciones para la Copa Mundial de Clubes, donde se enfrentará en fase de grupos, además de al Real Madrid, al Pachuca mexicano y al Salzburgo austriaco.

Se caracteriza por un estilo de juego ultraofensivo, ordenado y disciplinado, con salidas rápidas en contraataque y no demasiada elaboración de juego en el centro del campo.

Fue de los primeros clubs clasificados para este Mundial, por su victoria en la Champions asiática de 2021, al vencer al Pohang Steelers de Corea del Sur.

Al-Hilal ha cambiado mucho en los dos últimos años, con la incorporación de numerosos jugadores de ligas europeas, algunos de ellos bastante conocidos, como el guardameta Bounou (ex Sevilla), el central Koulibaly (ex Napoli), Cancelo (ex City y ex Barça, entre otros muchos), los medios Rubén Neves, reciente ganador de la Nations League ante España, y el ex Lazio, que alguna vez sonó como posible fichaje para el Madrid, el serbio Milinkovic-Savic. En la delantera brillan Aleksandar Mitrovic, Marcos Leonardo y Salem al-Dawsari.

De cara al Mundial, se rumoreó que estaban tras las adquisiciones de Bruno Fernandes (Manchester United) y del goleador sueco Viktor Gyökeres, pichichi en el Sporting de Portugal, pero finalmente su fichaje galáctico ha sido contratar al técnico italiano Simone Inzaghi, doble finalista desafortunado en las Champions de 2023 ante el City, y vapuleado en Múnich por el PSG hace dos semanas, dirigiendo ambas veces el Internazionale de Milán. Inzaghi, de 49 años, ha firmado por dos temporadas con Al-Hilal, y ha llevado consigo nada menos que a 8 de sus colaboradores en el staff del Inter.

Se caracteriza por un estilo de juego ultraofensivo, ordenado y disciplinado, con salidas rápidas en contraataque y no demasiada elaboración de juego en el centro del campo

Su jugador más interesante a tener en cuenta es el saudí Salem al-Dawsari, que se hizo famoso en el Mundial de Qatar 2022 al ser el autor de la victoria ante Argentina, el posterior campeón. Ha sido elegido recientemente el mejor jugador saudí de su liga con 15 goles y 15 asistencias, además de conquistar el título honorífico de máximo goleador en la Liga de Campeones de Asia con 10 goles.

Equipo tipo (4-5-1): Bounou - Cancelo, Koulibaly, Al-Bulayhi, Lodi - Malcom, R. Neves, Milinkovic-Savic, Leonardo, Al-Dawsari - Mitrovic.

 

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Situada en el corazón de la comarca de l’Horta en Valencia, Paterna es una localidad con una historia que se remonta a la época romana, pasando por su papel en la industria cerámica y, desde luego, su tradición agrícola, ya en declive, reflejando la explosión demográfica de una localidad cada vez más urbana.

A escasos kilómetros de allí, Valencia late con un ritmo propio, su casco antiguo lleno de encanto, los restos de su pasado amurallado, y, por supuesto, las famosas Fallas, que cada marzo inundan la ciudad de arte y fuego.

En medio de todo ese escenario, un grupo de seguidores del Real Madrid decidió montar su propia historia en 2019, creando la Peña Madridista de Paterna. Esta peña empezó a rodar, como siempre suelen empezar nuestras peñas, con un grupo de amigos deseosos de oficializar lo que ya era oficioso.

Desde su fundación en noviembre de 2019, la peña se ha convertido en parte central de sus vidas. Y quién dice vidas, dice alegrías, tristezas y anécdotas, como el primer viaje al Bernabéu en un “queso gruyere” rodante… Han seguido al equipo a ciudades como Múnich, Mánchester, Bérgamo o Liverpool (ya con medios de transporte “sellados”). Pero bueno, suficiente introducción, paso la palabra a José Francisco Potrero, que mediante este texto nos explica lo que es para ellos su peña, sus vivencias. En definitiva, una parte de su vida.

Nuestra Peña Madridista de Paterna nació en noviembre de 2019 con la motivación de crear un punto de encuentro para los madridistas de la localidad y poder disfrutar de los partidos del Real Madrid. Los socios fundadores fueron: José Francisco Potrero, Víctor Jiménez, Bruno Pomares, Ricardo Soberón, Francisco Julián y Víctor Potrero. Algunos ya nos conocíamos, realizamos una convocatoria mediante redes sociales para el día 30 de noviembre de 2019 en el bar La Bodeguita del barrio de Valterna, con solo seis asistentes, formando así nuestra primera Junta Directiva.

En cuanto a la relación con los equipos locales, tenemos que decir que desde nuestros inicios la convivencia con la afición del Levante es excelente, hay buena relación y podemos asistir a su estadio sin problemas, hay mucha camaradería entre las dos aficiones. Sin embargo, con la afición del Valencia CF existe una rivalidad deportiva más marcada. Desde el caso Mijatovic no somos de sus aficiones preferidas, y por lo menos por nuestra parte optamos por no acudir a su estadio como peña, aunque algunos socios sí lo hacen a título personal.

Uno de los aspectos más destacados de nuestra peña son los viajes que organizamos para apoyar al Real Madrid en diferentes escenarios. Hemos viajado en grupo a seguir al equipo en el Santiago Bernabéu, así como fuera en partidos de Champions a destinos como Múnich, Manchester, Bérgamo o Liverpool, además de la final de Copa del Rey de este año. Por supuesto, no faltan nuestras reuniones en días de partido, donde compartimos comidas o cenas dependiendo de la hora del partido, realizamos sorteos de camisetas o alguna cesta de productos típicos. También celebramos las tradicionales cenas de Navidad y aniversarios. En partidos importantes quedamos con bastante antelación, para hacer piña y crear un ambiente como si estuviéramos en el estadio.

Cada uno de nosotros vemos el partido con nuestra bufanda, manteniendo vivo el espíritu madridista en cada reunión. Para el primer viaje como peña al Santiago Bernabeu no teníamos mucho presupuesto, así que alquilamos un autobús low cost, sin darnos cuenta de que tenía agujeros en la chapa. Dado que el partido fue a primeros de diciembre y a las 21:00, la vuelta a casa fue sobre las 00:00 horas y por el frío que hacía dentro del bus fue cuando nos dimos cuenta de dichos orificios…

Hemos participado en aniversarios e inauguraciones de alguna peña amiga y contamos entre nuestros socios con la familia de D. Alfredo di Stéfano, Silvana y Sofía (hijas), Adrián (nieto) y Nicolás (bisnieto). Sin duda, uno de nuestros mayores logros es que ningún año hemos acabado con menos socios de los que empezamos.

También ponemos mucho énfasis en transmitir los valores del madridismo a las nuevas generaciones, enseñándoles que el club representa esfuerzo, perseverancia, el creer en tus posibilidades, la unión y el respeto por los demás, que no solo sean del Madrid por sus triunfos.

De cara al futuro, nuestros objetivos son claros: seguir creciendo y que los socios crean en nuestro proyecto, así como cambiar a una sede más amplia. A largo plazo, queremos convertirnos en la peña con más miembros en Valencia, ya que por densidad de población es un objetivo viable. Para este año, esperamos superar nuestro ritmo de crecimiento anterior, y con respecto a las actividades, aparte de los viajes al Santiago Bernabéu, queremos hacer un acto solidario, así como varios eventos internos para que los socios sientan esta peña, como si todos fuéramos parte de la misma familia.

Finalmente, desde la Peña Madridista de Paterna queremos enviar un mensaje a todos los seguidores del Real Madrid: ser del club no solo implica celebrar títulos. Ser de este club es honrar sus valores y su historia, todos debemos permanecer unidos. El Real Madrid, a nivel peñas, nos permite hacer muchas amistades y conocer gente maravillosa.

Fotografías: Peña Madridista Paterna

 

En capítulos anteriores:

 

  1. Malta
  2. El 7 de Dublín
  3. Peña Gentino
  4. Peña NYC
  5. Peña Madridista Italiana
  6. Peña Madridista de Burdeos
  7. Peña Madridista Central London
  8. Peña El Buitre de Toledo

Buenos días, queridos.

¿Qué, cómo lleváis el arranque inminente de este Mundial de clubes en el que participarán los mejores equipos de los últimos años en competiciones internacionales? ¿Qué os parecen las nuevas incorporaciones del Real Madrid, ese Dean Donny, ese Alex, ese Xabi, ese Franco? ¿Qué os parece que este último juegue el Mundial con esa camiseta de River Plate y ese hoyuelo en la barbilla que nos retrotraen a otras épocas?

Alfredo Di Stefano y Franco Mastantuono, River Plate y Real Madrid. 🤍🤝🏻 pic.twitter.com/hAp1VoA9pu

— MT2 (@madrid_total2) June 13, 2025

Estas fotos, lo bien que le queda la camiseta, el vídeo escogido por el Real Madrid para la presentación, las buenas sensaciones, la edad y madurez del chico… se vienen cosas interesantes, pero hoy nos hemos levantado preguntones, así que vamos a seguir. ¿Cuántos chistes va a hacer el Marca en futuras portadas a costa del nombre del argentino? ¿Y los diarios cataculés? ¿Qué relación hay entre que el Atleti esté en Los Ángeles y que haya habido toque de queda? Pues según este ilustre tuitero, más de la que creemos:

@JesusBengoechea Te escucho hablar en el video con @Ramon_AlvarezMM acerca del Atlético en Los Angeles. Todo cobra sentido: el Atléti viaja a LA y después de un par de días, no han tenido solo un toque te queda, sino dos toques. Dos.

— eldavidmarin (@eldavidmarin) June 13, 2025

¿Qué sentido tiene que la norma cambie el 1 de julio, en mitad del Mundial? ¿Y que, pese a que no sea retroactiva, ni diga que el doble toque vale el doble de goles, los atléticos piensen que fueron tangados en aquella lejana eliminatoria de Champions?

Los diarios madrileños se centran en estos asuntos, con el detalle del diario Marca —quizás fortuito, quizás subliminal— de poner el escudo del Atlético de Madrid por encima del del Real Madrid. En realidad, por encima de todos los demás, como sin duda place a su director:

Otra duda que nos surge: ¿es el Real Madrid el único equipo del mundo que paga impuestos y tasas por los fichajes? Observad el detalle: “el Real Madrid paga 63 millones”, “El Barça abona la cláusula de 25 millones”. Los 63 millones del Real Madrid fueron detallados perfectamente por el River Plate en su web:

Luego son los 45 millones de los que siempre se habló, más otros 18 entre impuestos, tasas, derechos de formación, etc., cifras que nunca se incluyen cuando se habla de otros fichajes. Joan García son 25 millones, Joao Félix fueron apenas 125, Neymar solo costó 19 y a Negreira se le pagaron solo 8 por informes verbales.

Nos alegra saber que nuestro club cumple con sus obligaciones fiscales, reglamentarias, federativas y la normativa de control económico de LaLiga. Es cierto que tiene la pega de que solo celebramos los fichajes una vez, cuando se anuncian, y nos perdemos ese “doble toque” de felicidad cuando se logra la inscripción del jugador, pero en esta redacción mantenemos que es la mejor política posible para el club.

Ni una sola mención en la portada a la fenomenal victoria del Real Madrid de baloncesto anoche sobre el Unicaja de Málaga, tras un duro y competido partido que se resolvió con los arranques de genialidad del Facu en el último cuarto. 2-0 en las semifinales y la racha de triunfos que se mantiene. Por el contrario, sí aparece en la portada del diario As, en una esquinita y tras todo lo comentado: el Mundial, Mastantuono, los 63 de uno y los 25 de otros, el Atleti y los disturbios en Los Ángeles, sin que queramos afirmar que hay una relación entre ambos. Lo cierto es que el titular escogido podría interpretarse de otra manera: “Inquietud en el Atleti por las nuevas protestas en Los Ángeles”. Que sí, que ver un partido de los del Cholo puede ser peor que un dolor de muelas, pero afirmamos rotundamente que las protestas y el doble toque de queda no tienen nada que ver.

Los jugadores del Real Madrid posan con las nuevas maletas oficiales, maletas y bolsas de viaje que serán todo un homenaje a LV tras el reciente acuerdo firmado. Lucas Vázquez, qué grande eres. Siempre en el recuerdo. Y en el presente, que aún nos queda este torneo en el que esperamos verlo a él y, ojalá, a Luka Modric levantando el trofeo.

El “Estreno mundial” de As apenas tiene cabida en la portada de los diarios catalanes, solo una pequeña mención a la participación de los suyos en el faldón inferior:

Si ayer hubo quien se extrañara de que Mastantuono firme con el Madrid, pero juegue el Mundial con River, más extraño resulta que Leo Messi juegue mientras cobra del Barça. Pero es que es la realidad y por eso no deberá extrañarnos comprobar cómo crece el interés de este medio por el Mundial en las próximas semanas:

En cuanto al Plan B del Barça anunciado en portada, poco que decir, es la misma turra estival de todos los años. Estaba la Nobleza baturra de Florián Rey, y está la innoble B-turra del florido rey de las palancas. Observen la frase del Mundo Deportivo sobre Nico Williams, léanla de nuevo porque no tiene desperdicio: “El agente del crack del Athletic viajó a Barcelona para verse con Deco y le dejó claro que el extremo quiere ser blaugrana”. Nos lo imaginamos en plan Manolete en la barra del bar:

—Oiga, señor Deco, que no negocie más, se lo digo muy claro, Deco-llons, que Nico quiere jugar aquí y punto, ¿cuánto tenemos que pagar?

Más de lo mismo en Sport, qué horror. Y “Joan García, fichado”, ¿lo ven? Así les queda otra portada: “¡Joan García, inscrito!”. Junto a otra que ponga: “Ter Stegen perdona los 42 millones de salario que le quedan por cobrar en el club”.

Pasad un gran día.

La Pequeña Copa del Mundo de Caracas en 1952

 

Un grupo de empresarios privados venezolanos, aunque liderada por el español Damián Gaubeka, tuvo la idea a principios de los años 50 de organizar una competición que reuniera a varios de los mejores clubes del mundo europeos y sudamericanos. La competición auspiciada por la Federación Venezolana y organizada por la empresa Venezuela Deportiva dio su pistoletazo de salida en el año 1952. El campeonato no tenía oficialidad por parte de FIFA, UEFA y la CONMEBOL, pero se ganó una gran fama internacional. En el mes de julio de 1952 se dieron cita en la capital venezolana Caracas el Botafogo brasileño, el Real Madrid, Millonarios de Bogotá y La Salle FC como equipo local. El nombre oficial era Serie Mundial de Caracas o Copa Coronel Marcos Pérez Jiménez, pero fue conocida popularmente como Pequeña Copa del Mundo.

El cuadro blanco preparó el torneo con dos amistosos previos en Bogotá contra Millonarios. Ambos conjuntos se habían medido pocos meses antes en las Bodas de Oro del equipo madridista y los merengues les devolvieron la visita pendiente. El Real Madrid llegaba tras quedar tercero en Liga con Héctor Scarone al frente del equipo. Sin embargo, el charrúa dejó el club y para la gira se tomó la determinación de que ya dirigiese a los blancos el nuevo entrenador Ipiña.

El día 28 de junio la expedición blanca salió de Barajas. La formaban el secretario del club, Arjona; el entrenador, Ipiña; cuidador, Peris; masajista, Benedicto; y diecinueve jugadores: Alonso y Cosme, porteros, Clemente, Gabriel Alonso, Hon, Oliva y Navarro, defensas; Zárraga, Muñoz, Montalvo y Narro, medios; Sobrado, Olmedo, Joseíto, Pahiño, Alvarito, Molowny, Ricardito y Cabrera, delanteros. Además, en Colombia se uniría Roque Olsen y Arsuaga causó baja de la convocatoria por encontrarse en viaje de bodas. El Real Madrid trató de reclutar a Lesmes II, Gainza y Atienza, pero por diversos motivos no consiguió a ninguno.

El capitán Miguel Muñoz habló con Pueblo antes de partir: “Probablemente negocio para el club no creo que sea, aunque, como es natural, se tratará de traerse algo. Como capitán seguiré animándoles como siempre, aunque allí, por el hecho de estar representando en cierto modo a España, salga más preocupado en poner el corazón”. Mientras se hacía la entrevista se acercó a él Bernabéu que según contó Muñoz le dijo que “había venido de fuera para despedirnos en Barajas”. También tuvo unas palabras el delegado de la expedición, Arjona, que explicó que en lo económico “vamos en las mismas condiciones que vinieron los Millonarios a España” (se pagaron el viaje y el Madrid solo les compensó sufragando la estancia y los desplazamientos en el país). El coste del viaje para los blancos ascendía a “35.000 pesetas por persona, el de ida. Con los kilos de exceso y demás gajes, casi un millón. En cuanto a los ingresos hay tres partidos de libre contratación y los dos de Cuba y respecto al equipo llevamos 220 kilos. En total cinco equipos completos, cuatro balones, veinte monos de entrenamiento y toallas, vendas, botiquín etc”.

En Colombia, y con cinco horas de retraso, aterrizó el Real Madrid, al que se tributó un gran recibimiento. La colonia española, con mayoría de catalanes que vivían allí, acudió al aeropuerto junto a los millares de aficionados colombianos y directivos y jugadores de Millonarios y otros equipos, que formaron una interminable fila de coches y autobuses. Se veían banderas de España por todos lados y una orquestaba formada por españoles tocó varios pasodobles.

Millonarios en Bogotá

Millonarios en Bogotá

Los partidos estaban programados para el 6 y 9 de julio y el Millonarios contaba con su gran nómina de estrellas. El argentino Cozzi en portería, el gran defensa local Zuloaga, Pipo Rossi en la media, los atacantes Pedernera, Báez y Mourín y sobre todo Alfredo Di Stéfano. La expectación era enorme y según se leía en Marca no había sido “jamás igualada, ni aun en los últimos encuentros contra Racing, San Lorenzo de Almagro, Flamengo y Madureira”. El primer encuentro en un estadio abarrotado con más de 50.000 espectadores se lo llevó Millonarios por 2-1. El triste protagonista fue el árbitro austriaco Grill, que tuvo una tarde desastrosa y permitió una enorme dureza en los locales. Olsen marcó para el Real Madrid y Di Stéfano y Pedernera remontaron en los últimos minutos. En Marca se alabó el papel de Juanito Alonso en el marco e Ipiña declaró al final del choque que “todos cumplieron, pero el árbitro nos perjudicó”.

Después del duelo, ambos equipos se reunieron para tomar ternera en una finca campestre cercana a la capital. Allí hubo buen ambiente y bromas de cara al segundo partido del día 9. La prensa colombiana y el presidente de Millonarios, el señor Senior, elogiaron el juego de los blancos. Los medios locales hacían eco “en la seguridad de la zaga y la facilidad de tiro del ataque” de los blancos. En la revancha el Real Madrid volvió a caer por la mínima. Báez marcó el gol del triunfo en un partido que terminó con polémica y con una gran tangana. El capitán Zuloaga agredió a Joseíto y Oliva salió en su defensa. El zaguero madridista y el millonario fueron expulsados. Luego, a poco del final, Pahiño empató, pero otra vez Grill erró y se inventó una falta para anular el gol. De nuevo Senior habló de los madridistas declarándose un ferviente admirador.

Incidentes segundo partido en Bogotá

Incidentes segundo partido en Bogotá

Al día siguiente, la expedición merengue partió a Caracas. Al igual que en la capital colombiana, el recibimiento fue espectacular. Al frente estaba Ricardo Zamora, que entrenaba al La Salle, participante en el torneo. Un montón de fanáticos rodearon a los jugadores y se contabilizaron más de cien coches con pancartas en honor de los madridistas. Arjona e Ipiña preguntados sobre Millonarios estaban convencidos de que en terreno neutral, y sin el soplo arbitral, “caerá vencido sin remisión”. La expedición quedó concentrada en El Pinar, un lugar muy familiar dirigido por un cordobés.

Caracas

Caracas

El Real Madrid en Caracas

El Real Madrid en Caracas

Casi sin tiempo para instalarse, el día 12 se celebró el primer encuentro del Real Madrid en la Pequeña Copa del Mundo en el estadio Olímpico Universitario con más de 30.000 personas en los graderíos. El rival era el conjunto local de La Salle, quien no lo puso nada fácil. Al descanso, los venezolanos vencían por 2-0 con tantos de Olivares y Cabillón tras verse las caras con un equipo blanco desorientado. Sin embargo, en la segunda mitad, y con la entrada de Zárraga, Joseíto y Sobrado, el cuadro merengue con una gran calidad en su juego culminó la remontada con goles de Molowny, Pahiño y Joseíto. “El Real Madrid es un equipo de clase mundial”, escribió un periódico local.

La Salle

La Salle-Real Madrid

La segunda jornada fue el día 15. De nuevo enfrente Millonarios de Bogotá. Fue el partido que generó más ilusión y dejó una cifra récord en taquilla de 180.000 bolívares. Pero la tensión entre ambos conjuntos tras lo acaecido en Bogotá seguía en lo alto y el choque fue plomizo, trabado y muy espeso. Se resolvió en empate con goles de Pipo Rossi para los colombianos y el canario Cabrera para el Real Madrid.

Botafogo

Botafogo

El último encuentro de la primera vuelta fue el 19 de julio entre madridistas y el Botafogo de Nilton Santos, Juvenal y Octavio. Los brasileños llegaban invictos y se vio un partido de gran calidad, uno de los mejores en suelo venezolano hasta la fecha, según indicó la prensa local. El Real Madrid supo aguantar al Botagofo con un “juego eficiente, práctico, rápido, con pases largos, decisión y acometividad ante la puerta”, según describió Marca. De esta manera cosechó un empate a dos con un doblete de Pahiño. Ambos conjuntos terminaron con 10 por la mutua agresión entre Gabriel Alonso y Jaime. La anécdota de la contienda fueron los balones. Durante unos minutos el encuentro quedó detenido porque los brasileños reclamaban jugar con uno americano, mientras que los españoles con el europeo. El presidente de la Federación venezolana decidió y, tras dar la razón a los madridistas, se reanudó el partido.

La polémica de los balones contra el Botafogo

La polémica de los balones contra el Botafogo

Partido contra el Botafogo

Partido contra el Botafogo

La segunda vuelta dio inicio el 23 de julio. De nuevo con un estadio Universitario a reventar, el Real Madrid se paseó ante La Salle, al que doblegó por 1-6 en una tarde memorable de Pahiño con cuatro goles. Marca, en su edición del día siguiente, publicaba que “El Madrid está causando gran sensación en Caracas”. Dentro de la pieza se destacaba que los blancos están “conquistando un respeto definitivo para el estilo y técnica europeos. Aquí, los corrillos entusiastas del gambeteo, que también se dan por ahí, por la zona templada, menospreciaban, anticipadamente al equipo español, como viejo y genuino representante de la táctica de los patadones y las carreras”. Además, en la prensa venezolana se hacía hincapié en que los madridistas días antes merecieron ganar el partido contra Botafogo en la primera parte, tras dominar más el juego, pero sin tener suerte.

Millonarios y merengues se vieron las caras por cuarta vez en menos de un mes el 27 de julio. La tensión de choques pasados explotó en las dos figuras, Pahiño y Di Stéfano, a los quince minutos de juego, cuando por un conato de agresión fueron expulsados por el venezolano Rubén Sáinz. Sin embargo, ninguna de las dos estrellas quiso abandonar el terreno de juego, el árbitro, que detuvo el choque quince minutos, terminó aceptando, y los dos terminaron el duelo. En la segunda mitad, ‘La Saeta Rubia’ marcó el primer tanto y Molowny empató a quince minutos del final. Juanito Alonso salvó de la derrota a los madridistas al detener una última intentona peligrosa de Di Stéfano. A pesar de la igualada el sentir general es que el Madrid hizo su mejor partido hasta la fecha en el torneo.

Millonarios y la expulsión de Pahiño y Di Stéfano

Millonarios y la expulsión de Pahiño y Di Stéfano

Con todo ello, en la última jornada, Botafogo y madridistas se pelearon por el trofeo. El goalaverage era favorable a los blancos, por lo que el empate les daba el título. Ipiña planteó un partido más conservador para al menos conseguir la igualada. Puso a Zárraga como defensa en una línea de cuatro, bajó a los interiores al medio campo y el plan táctico se parecía más a un 4-3-3, muy inusual en la época. En la segunda mitad, con las entradas de Montalvo y Joseíto, la formación se inclinó más a un 4-4-2. Botafogo se volcó en los últimos minutos, pero el marcador no se movió y el Real Madrid, tras un 0-0, se proclamó vencedor de la primera Pequeña Copa del Mundo. Los españoles presentes en el estadio estallaron de alegría, los madridistas dieron varias vueltas de honor al terreno de juego y Miguel Muñoz recibió tres copas que engrosarían la gran sala de trofeos de los blancos.

Real Madrid al completo en Caracas

Real Madrid al completo en Caracas

El Real Madrid no volvió todavía a España, sino que hizo a principios del mes de agosto una parada en La Habana para disputar dos amistosos. Uno frente al Marianao y otro contra la Juventud Asturiana. En tierras cubanas recibieron la emocionante visita de Pache Giralt y Redondo, dos de los pioneros del club blanco a comienzos del siglo XX.

Real Madrid en Cuba

Real Madrid en Cuba

Después de dos victorias por 2-3 y 2-8, emprendieron rumbo a Nueva York para hacer algo de turismo y realizar compras en la Gran Manzana.

El Real Madrid en Nueva York

El Real Madrid en la Gran Manzana. Sí había marcha en Nueva York

El vuelo de vuelta con la TWA salió en la tarde del 8 de agosto de la ciudad neoyorquina para aterrizar en Barajas a mediodía del 9. En la escala previa en Lisboa se unió a ellos Santiago Bernabéu, que adelantó el reencuentro unas horas para dar el abrazo y la bienvenida a todos los triunfadores. Volvían todos excepto Ricardito y Sobrado, que por diferentes problemas de salud debieron retornar unos días antes a la capital. El recibimiento en el aeropuerto madrileño fue histórico y espectacular. Millares de personas abarrotaron la pista y los alrededores y algunos jugadores como Pahiño u Olmedo fueron alzados a hombros nada más bajar del avión.

Arjona declaró que “en Bogotá y en todas partes trataron a la expedición con toda corrección. Los españoles allí presentes lloraban cuando el Madrid quedó campeón de la Serie Mundial. Este ha sido otro triunfo de nuestros jugadores, que han logrado unir a los distintos bandos existentes dentro de la colonia española de aquellos países. Allí no había ya ideas políticas ni banderas” e Ipiña dio la clave del éxito: “Existe un excelente espíritu de equipo. Siempre se ha hecho un buen juego, con más o menos suerte”. El club, como premio, accedió a otorgar una prima de 5.000 pesetas por partido ganado y 2.500 por cada empate a todos los componentes del equipo, quienes decidieron hacer una bolsa común. Por la noche, la directiva merengue obsequió a los jugadores con una cena íntima en el hotel Nueva Montaña de El Plantío, donde reinó una gran alegría entre todos los invitados.

En el Semanario Gráfico de los deportes de Marca, un veterano hizo un resumen de todo el viaje por América de los blancos. La conclusión principal es que el fútbol español se encontraba “en el mismo plano de igualdad que el más efectivo y depurado del nuevo mundo”. El Real Madrid había demostrado ser un “empecinado conjunto, con un coraje fabuloso y tan español, que había momentos en que las tribunas y los graderíos parecían oscilar al conjunto de tantos arrestos y de tanta valentía”.

 

Fotografías: archivo de Alberto Cosín

Hoy toca dejar la lírica de lado y realizar algunos apuntes terrenales porque el Mundial de Clubes está a punto de comenzar en los Estados Unidos y es menester alguna cautelosa reflexión sobre el futuro. El equipo se encuentra en disposición de mirar con esperanza los días que vienen, y no hablo de los resultados de esta competencia en concreto, sino de la temporada 2025-2026, que iniciará una vez concluido este novísimo torneo y de la cual, como no puede ser de otra manera, espero lo mejor. Es lo que tiene seguir a un club como el Real Madrid: la alegría suele ser un asunto garantizado.

En el Real Madrid, los gigantes se elevan sobre los hombros de los gigantes

Frente a los profetas de infelicidades se impone en mí la certeza serenísima de que lo mejor está siempre por llegar, aunque sea necesario pagar el peaje de la angustia que suponen los deportes de alto rendimiento. Queremos ganar, pero conocemos como nadie las rigurosas probaturas que supone el ascenso hacia la gloria, incluyendo dolorosos fiascos que tienen el poder de convertirse en muy valiosas lecciones para las mentes más atentas. En mi casi medio siglo de vida no he conocido pedagogía más efectiva que la derrota.

1-2: Adiós a la Champions, con alma y sin fútbol

Estamos, pues, de nuevo en la línea de salida y las pulsaciones comienzan a subir otra vez. Estas cosas que voy diciendo suceden cada año —como lo sabemos todos— pero en esta ocasión las expectativas son máximas debido a lo que se ha dado en llamar “fin de ciclo” y que honestamente yo no creo sea tal. Jamás lo ha sido. En el Real Madrid nunca se vuelve a comenzar porque es mucho lo que se ha conseguido ya; el movimiento circular es ascendente, de tal manera que la figura que describe su movimiento institucional y deportivo no es la circunferencia sino la espiral, una blanquísima espiral que busca llegar a lo más alto, a donde nadie jamás haya llegado.

El nuevo entrenador no viene a descubrir los arcanos del agua tibia; se engaña quien quiera ver en el tolosarra a un líder revolucionario con la intención de darle vuelta al equipo como si de un calcetín se tratara: sería tonto ignorar los activos potenciales y actualizados de la presente plantilla. En el Madrid, como lo he dicho antes ya, los gigantes se elevan sobre los hombros de los gigantes y Alonso, que conoce las entretelas de la institución como cualquiera, lo sabe mejor que nadie. Por todo esto tengo que reconocer que su decisión de venir demuestra un enorme coraje: tiene mucho que perder porque su antecesor en el cargo es quien ha ganado más que nadie. Pero como suele decirse, hay modos y modos, así que lo más prudente por ahora me parece es esperar a que los hechos se vayan desenvolviendo jornada tras jornada.

En el Real Madrid el movimiento circular es ascendente, de tal manera que la figura que describe su movimiento institucional y deportivo no es la circunferencia sino la espiral, una blanquísima espiral que busca llegar a lo más alto, a donde nadie jamás haya llegado

Personalmente tengo una enorme curiosidad por saber cómo va a gestionar Xabi al equipo en el mediano y largo plazo. Una de las críticas más recurrentes a Ancelotti tenía que ver con su empecinamiento con ciertos jugadores, así como su incapacidad para realizar rotaciones; se le acusaba también de ser un gestor o alineador sin un mínimo conocimiento futbolístico (lo que hay que oír, Dios mío). ¿Será este año distinto? ¿Será el nuevo entrenador ese deseado tecnócrata del banquillo? ¿Sabrá por fin el Madrid a lo que juega o irá por ahí dando tumbos, ganando título tras título sin enterarse de nada, según el decir de muchos “críticos”? No lo sé, nadie lo sabe. Sobre la marcha lo veremos cuando el año vaya envejeciendo y los imponderables de toda la vida vayan sucediendo y con ellos la reacción y los ajustes por parte del staff deportivo.

Volvamos a lo inminente. Este Mundial de Clubes organizado por la FIFA es una excelente oportunidad para que el nuevo cuerpo técnico se “ruede” en un torneo oficial. Los partidos de la fase de grupos son asequibles y la recompensa monetaria que supone ir avanzando en la competición es un estímulo más que suficiente. Quiero tener en mente esto en todo momento, sobre todo porque cabe la posibilidad de un revés, un imprevisto, un mal paso; no podemos olvidar que la enfermería sigue llena de soldados caídos tras nuestro “año del desastre”. Sin embargo, ha habido incorporaciones que seguramente tendrán minutos y podrán aclimatarse a la cultura del equipo, lo cual es capital en un año en el que no hay pretemporada.

Si suelo ser paciente con el Real Madrid todo el tiempo, esta temporada estoy preparado para serlo aún más a pesar de la neurosis permanente que tensa las cuerdas emocionales de la afición vikinga. No hay soluciones mágicas y los grupos humanos que son gestionados de manera exitosa pasan por un muy normal período de adaptación. Solo un miserable o un zonzo podría “exigir resultados” desde el primer día. Las cosas no son así, no lo son para el Real Madrid ni para nadie. La paciencia es la llave que abre las puertas del infierno desde dentro.

Solo un miserable o un zonzo podría “exigir resultados” desde el primer día. Las cosas no son así, no lo son para el Real Madrid ni para nadie. La paciencia es la llave que abre las puertas del infierno desde dentro

Sería un comienzo soñado ganar el Mundial de Clubes, principalmente por motivos económicos, insisto. Sin embargo, esto no sería garantía de nada porque, tal como hemos visto en temporadas pasadas, comienzos prometedores terminaron como el parto de los montes o en abierto naufragio. La posibilidad de que se consiga este título es según las casas de apuestas de un 20 %, es decir, una en cinco. El super ordenador de Opta es mucho menos optimista, apenas un 9,8 %, o sea, la mitad. Parafraseando a Pascal diré: “el corazón tiene razones que la IA desconoce”.

Sea como fuere, no puedo ocultar mi felicidad porque el balón rodará nuevamente y detrás de él esos hombres de camiseta blanca y un redondo y coronado escudo sobre el pecho. El Real Madrid es pionero en todo, es un equipo de frontera que se hace más grande por esfuerzo, coraje y resistencia. Esta certeza me entusiasma y me confirma en la prudencia de creer incluso cuando hacia el frente todo es bruma. A diferencia de la vida, que se desbarranca en las cerrazones de la muerte, el Madrid sigue su viaje eterno y allá adelante otros, cuando tú y yo ya no estemos aquí, seguirán creyendo que aún queda todo por ganar y, ¿sabes qué?, tendrán toda la razón del mundo.

 

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Hay silencios que ensordecen. Y luego está el de "Ruido Bernabéu", ese colectivo espontáneo, esa agrupación de biempensantes con oídos hipersensibles y principios selectivos que ha hecho del decibelio un arma política y del Real Madrid su víctima acústica predilecta. Luchadores incansables contra el estruendo merengue, han guardado, sin embargo, un sepulcral silencio ante una noticia que debería, por lógica y coherencia, haberles hecho convocar asambleas de urgencia, manifiestos vibrantes y caceroladas con sonómetro:

El Ayuntamiento de Madrid ha emitido un informe en el que se confirma que el Wanda incumple la normativa de contaminación acústica.

No lo digo yo, lo dice el consistorio. La misma institución que, cuando se trató de cuestionar al Bernabéu, parecía un híbrido entre Greenpeace, la OMS y la Inquisición. Pero en este caso, ¡ay!, se trata del estadio del Atlético de Madrid. El equipo del pueblo. El club de los amores del Alcalde. El hijo pródigo del sur. El protegido por un manto de institucionalidad indulgente y una prensa más dispuesta a glorificar mosaicos que a señalar ilegalidades.

Recordemos, si hace falta, que el colectivo "Ruido Bernabéu" surgió en 2021 como reacción al proceso de remodelación del estadio blanco. Alegaban que el nuevo estadio afectaría al descanso de los vecinos, que el tráfico colapsaría el barrio, que el concierto de Taylor Swift haría explotar todo Madrid. En resumen, que el Real Madrid pretendía convertir Chamartín en Las Vegas con videomarcador.

Cual cruzados de la acústica, fueron recibidos por concejales, debatidos en plenos, entrevistados en medios, y tratados con la solemnidad de un grupo de víctimas del ruido. Se personaron en causas, firmaron manifiestos y exigieron informes. Fueron la voz molesta —y amplificada— de un Madrid que no soporta que el club más grande del mundo brille sin interferencia.

Ahora que el Wanda (pido disculpas, o no: Cívitas Metropolitano, que el naming también paga silencios) ha sido pillado literalmente fuera de la ley acústica, cabe preguntarse: ¿dónde están esos guardianes del decibelio? ¿Dónde su Comité Ético del Sonido? ¿Dónde su aparato mediático? ¿Dónde los micrófonos ahora?

El silencio es atronador. Pero ya sabemos: hay ruidos que molestan según quién los emita. Lo que en Chamartín es terrorismo acústico, en San Blas es “animación ambiental”.

El silencio es atronador. Pero ya sabemos: hay ruidos que molestan según quién los emita. Lo que en Chamartín es terrorismo acústico, en San Blas es “animación ambiental”

El informe del Ayuntamiento no deja lugar a dudas. Los niveles de ruido registrados en los eventos celebrados en el Metropolitano superan los límites legales, afectando a la calidad de vida de los vecinos y generan un incumplimiento continuado de la normativa municipal. En otras palabras: el estadio rojiblanco contamina acústicamente su entorno.

Y sin embargo, el tratamiento institucional es de una tibieza sonrojante. Nadie exige cierres. Nadie amenaza con multas ejemplares. Nadie convoca a los vecinos en asamblea revolucionaria. Porque, claro está, el Atlético cuenta con una relación privilegiada con el Ayuntamiento de Madrid, tejida durante años de favores, cesiones, recalificaciones, amores del Alcalde y sonrisas cómplices.

No olvidemos que el traslado del club al estadio actual fue una operación urbanística plagada de opacidad, avalada por el mismo Ayuntamiento que ahora se limita a “tomar nota” del exceso de ruido, como si el informe fuese una carta al buzón de sugerencias del supermercado.

La historia reciente del Atlético de Madrid está marcada por una connivencia estructural con los poderes municipales. El club recibió en su día el beneplácito para ocupar La Peineta, luego reconvertida en estadio de fútbol con el dinero de todos y el aplauso de algunos. Cualquier crítica fue apagada con la retórica del "equipo del pueblo", como si la masa social fuera inmunidad diplomática.

El Estadio Santiago Bernabéu, el verdadero templo del fútbol mundial, ha tenido que justificar hasta el grosor de sus baldosas ante cada nuevo permiso de obra. Un periodista escribió una vez que al Real Madrid no se le permite cortar una calle sin que aparezca una plataforma vecinal en contra. Al Atlético, en cambio, se le cede suelo, se le regula el entorno y se le aplaude cuando invade los decibelios ajenos.

El Atlético ha encontrado en el Ayuntamiento una familia política leal. Cambian los gobiernos, pero no cambia la benevolencia. Izquierdas o derechas, todos coinciden en lo mismo: mejor caer bien en Neptuno que ajustar cuentas.

La clave de todo esto no está solo en el informe técnico —alarmante, sin duda—, sino en la reacción (o ausencia de ella) de quienes, en otras circunstancias, habrían hecho del asunto una cuestión de Estado. Cuando el ruido es blanco, los indignados proliferan. Cuando el ruido es rojiblanco, el eco es sordo y el Twitter de "Ruido Bernabéu" parece el de un bot soviético en modo ahorro.

Uno sospecha que, si mañana el Bernabéu organizase un torneo de ajedrez con aplausos moderados, aparecería alguien con un medidor de ondas para denunciar vibraciones subterráneas. Pero en el Wanda pueden reventar altavoces y los vecinos, según parece, deben llevarlo con deportividad cívica.

Cuando el ruido es blanco, los indignados proliferan. Cuando el ruido es rojiblanco, el eco es sordo y el Twitter de "Ruido Bernabéu" parece el de un bot soviético en modo ahorro

Todo esto está en clara conexión con los cientos de presuntas irregularidades que se han detectado en la construcción/remodelación del Camp Nou (para dejarlo igual que estaba, mirusté). El club del que usted me habla es el que pagó millones de euros al vicepresidente de los árbitros durante décadas para comprarse literalmente el sistema arbitral español y obtener, por ende, los títulos nacionales (y extranjeros, quien lo dude, UNICEF está ahí) que ha conseguido de forma fraudulenta  Y AÚN NO HA PASADO NADA. Que no se olvide. Ese paquidermo institucional que camina entre los escándalos como si flotara sobre incienso. Los dos clubes, el mejor de Canillejas y el del Spam, van de la mano en favores de las instituciones patrias.

No es solo que el Atlético de Madrid esté violando la ley del ruido. Es que lo hace amparado por una red de silencios voluntarios: el del Ayuntamiento, el de los medios, el de las plataformas activistas de cartón-piedra. Es un escándalo administrativo, pero también es un reflejo de cómo la narrativa impuesta sobre el "equipo del pueblo" sirve para eximirle de las obligaciones del resto.

El Santiago Bernabéu es una diana. El Wanda, una metáfora del privilegio envuelto en falsa humildad.

Hay quienes gritan para exigir silencio. Y hay quienes hacen ruido, pero callan cuando conviene.

Y en ese silencio está, como siempre, la verdadera obscenidad.

Me despido como siempre, diciéndoles que ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida… ¡Hala Madrid!

 

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