Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Capitán Rabo

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Capitán Rabo

Escrito por: La Galerna8 febrero, 2016
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. Si a estas horas os tenemos que contar lo que ayer hizo Luka Modric, acaso vuestro lugar no sea este. Si a estas horas de la mañana de hoy os tenemos que contar cómo Luka Modric coronó la enésima lección de fútbol con el gol salvador del Madrid en el minuto 85 de un deficiente partido contra el Granada, es que vuestro sitio (web) puede ser otro, quizá dándose el caso de que por vuestro déficit de madridismo no seáis dignos de las mieles galernautas. ¿Qué tal una pasadita por Superdeporte?

Ya hemos hablado de Luka Modric en otras muchas ocasiones, incluida esta misma sección,  y nos hemos cansado de loar sus excelencias de niño travieso pero inusitadamente sabio. Lo de "nos hemos cansado" es un decir, y un decir tan inexacto que nos dan ganas de borrarlo con el mismo frenesí con que un periodista barcelonista intentó ayer eliminar de su TL todos los tuits donde deseaba la muerte o llamaba asesinos o tildaba de sicarios a los jugadores de nuestro club. De igual forma que nadie está cansado de ver jugar a Luka Modric, nadie puede estar cansado de hablar sobre Luka Modric. "El hombre que está cansado de escuchar Smoke on the water es que está cansado de la vida", dijo algún crítico musical acerca del clásico de Deep Purple, y si no que se lo pregunten al gran rockero del galernismo, que no es otro que Jorge García Vela, aka Mr. Sambo.

Nos consta que Sambo no está cansado ni de Deep Purple, ni de ver jugar a Luka Modric, ni de hablar de Luka Modric. Modric debería estar en ese olimpo coronado por el raro fulgor del consenso, pero parece que aquí el único consenso de excelencia obligatorio ha sido siempre (y aún parece serlo) el que se refiere a centrocampistas también de corta estatura pero vestidos de otro color. Durante años ha sido y sigue siendo obligatorio despojarse de todo forofismo para hincar rodilla ante la excelencia de Xavi o Iniesta, pero no observamos reciprocidad alguna en nuestros adversarios. No hemos visto o escuchado o leído a uno solo de nuestros periodistas antimadridistas favoritos despojarse ni por un segundo de su forofismo anti para contribuir al consenso (no digamos ya para crearlo) según el cual es casi dogma de fe el tener a Luka Modric por uno de los mejores (si no el mejor) centrocampista del mundo. Nada nuevo, en el fondo: ya sabemos que el forofismo es una cosa muy fea de la que debes desprenderte con urgencia, pero si y sólo si es un forofismo de color blanco.

Hechas estas consideraciones, lo cierto es que las portadas de hoy vienen llenas de elogios al croata. Očito, maca.

marca.750 (46)

as.750 (39)

Hay ocasiones en que saltan a las portadas los jugadores que han resuelto un partido con un gol salvador y de última hora (tal es el caso), pero no muchas veces el nombre de ese jugador coincide con el de quien ha sido el mejor del choque. Resulta que ayer resolvió el partido, con un disparo desde su casa, el futbolista que más y mejor había hecho porque fuese no él sino el equipo quien lo resolviese, el que había hecho más y mejor pero de calle, como suele decirse. El Madrid fue Modric y un poquito de Benzema, debiendo los demás pasar por la consulta de algún galeno especializado en ausencias para hacérselo mirar.

Y qué golazo de Lukita, queridos amigos. Diríamos que nos recordó un poco al del propio Iniesta en Stamford Bridge si no fuese por cuatro o cinco detalles que precedieron al gol del manchego en aquella ocasión. Y porque Modric no podría jamás anunciar en la tele un polo, pues la virilidad de su voz se lo impediría. Cuando éramos pequeños, apostábamos con un primo a que no éramos capaces de entrar una heladería y pedir, en lugar de un Capitán Cola (helado de moda por entonces), un Capitán Rabo.

Es el único helado que consume Modric, y el único que podría anunciar con su voz cavernosa (la caverna no son As ni Marca sino el propio Modric y, como mucho, La Galerna). Capitán Rabo. Por cierto, ¿vamos a tener que esperar a que la ley natural vaya jubilando a quienes le preceden en veteranía para ver a Luka Modric como capitán, o como uno de los capitanes? Hablamos aquí, desagregadas ambas, de la primera parte del nombre del polo (capitán). La segunda, como su sublime calidad técnica, la damos por sobradamente contrastada.

Antes de que nuestro Capitán Rabo particular decidiese el encuentro, nuestros chicos nos regalaron interminables minutos de falta de solvencia e imprecisión a raudales. Dicho lo cual, se antoja necesario loar el trabajo táctico en favor del Granada por parte del árbitro en la jugada del gol de los locales. Gil Manzano presionó de tres cuartos de cancha para adelante, robó el balón a Modric y sirvió un preciso balón entre líneas que el delantero del equipo andaluz no desaprovechó. El pase, además, lo dio Gil Manzano a lo Laudrup, mirando a otro lado. Cuando Fernando Hierro descerrajó a Gracia Redondo aquellas palabras legendarias y proféticas ("No sabéis ya cómo hodennos"), no podía sospechar las asombrosas variantes con que el tiempo le daría la razón. No habíamos visto a un árbitro desenvolverse a lo Guti (pero en dirección contraria) desde que Urío Velázquez sacara el porta-ángulos para filtrar una asistencia genial con la que Stoichkov y finalmente Guillermo Amor terminarían sentenciando un Clásico noventero. Desde Urío con Amor.

Esperamos que Undiano Mallenco no viera el partido y/o no se le dé bien rematar de cabeza a la salida de córners. Están los tiempos como para dar ideas.

En fin. El hecho es que no sólo Marca, sino también As celebra hoy al croata como merece. Decimos hoy y decimos bienísimamente bien. "Como Modric no hay ninguno", titula la Ouija Suprema, pero sólo como respuesta a un coro multitudinario que ha precedido a ese verso con el inicial "Modric, Modric, Modric cojonudo". Si no estuviera ya medio planeta tierra entonando la primera parte de la estrofa, a santo de qué iba As a titular con la segunda. Llega As tan tarde, tan acojonantemente tarde al encumbramiento del pequeño genio balcánico que más le valdría no haber entrado, como cuando llegas tarde a una boda (preferentemente, no la tuya) y te quedas en la puerta con la espalda hacia la puerta del templo y la mirada rastreando bares en la acera de enfrente. Hace diez minutos era Modric un bulto sospechoso y sobrevalorado (no en vano lo había fichado Mourinho), pero ahora es el mejor sin que medien explicaciones o peticiones de disculpa por el mal cálculo anterior. "Real Modric C. de F.", titula hoy quien se supone encarna al madridismo de dicho rotativo. " Modric fue el flotador en mitad del naufragio. Fue el comodín de la baraja. Fue el héroe que se lo merece todo. ¡Te queremos, Luka!", dice el periodista. Nada que objetar mientras se nos explique qué ha ocurrido en medio de estas efervescencias y el mítico tuit donde el prohombre comparaba a Modric desfavorablemente con Cazorla y Beñat.

Cuéntanos, Tomás. Qué ha ocurrido en medio. Bueno, en realidad ya sabemos qué ha ocurrido en medio. Ha ocurrido que Modric ha resultado ser demasiado bueno como para poder seguir comparándolo desfavorablemente con esos esforzados peloteros. La pregunta es más bien qué pasaba antes, o cómo puede alguien (tú) decir o escribir esas cosas, llevado sabe Dios de qué prejuicios ignorantes o pseudopatrióticos (que deberían ser incompatibles con tu desempeño profesional) o -peor- de qué interesadas líneas editoriales. Subestimar a quien después demuestra ser una figura indiscutible del fútbol mundial, a cuya loa general terminas uniéndote cuando ya no tienes más remedio porque es un clamor, es algo que merece una explicación, ¿o no?

De verdad. Queremos saber.

Ajeno a tus opiniones pasadas y presentes (poco valen unas y otras cuando tanto difieren y ninguna explicación se da de la divergencia), nuestro superhéroe favorito sigue adelante, convertido en la gran esperanza blanca. Capitán Rabo will always strike back.