Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Por el camino de Lope (En busca del tiempo perdido)

Por el camino de Lope (En busca del tiempo perdido)

Escrito por: Mario De Las Heras3 octubre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

A mí me gusta este Madrid proustiano. Este Madrid perdió ayer en Moscú pero en ningún momento paró su narración, como tampoco se paró tras lo de Sevilla. La narración, las palabras continúan. Primero con interés, luego entre bostezos que parece definitivos y que sin embargo se apagan. Los ojos siempre abiertos. Esos jugadores que pierden en Sevilla y en Moscú tienen algo que contar. Es como si yo ahora mismo no pudiera parar de teclear palabras aparentemente fútiles que me llevaran solas a un paraíso del que desconozco el tamaño y la forma.

Yo miro a Lopetegui y veo a Proust contándome sus pensamientos y sus sensaciones al dormir. Lopetegui tiene la caída de los ojos proustianos y por ellos yo imagino que me va a llevar desde Combray hasta las muchachas en flor, o incluso a Sodoma y Gomorra. Hay madridistas que quieren saltarse la parte de Swann como si este Madrid pudiera ofrecerle en algún momento una escaramuza dumasiana. Yo no aspiro con este Madrid a vivir intrigas y pasiones sino a dejarme llevar por la corriente inacabable del relato que acaba de empezar. Cualquiera se decepcionaría asistiendo a las primeras tribulaciones íntimas de un niño enfermizo y soñador.

Cualquiera podría abandonar esa historia en busca de luchas con espada y persecuciones a caballo, pero se perdería esa elevación pequeña y constante y sutil en el tiempo. Proust sabía adónde ir desde la inmensidad de su alcoba infantil, como Lope sabe el camino desde la antesala de la temporada. Se necesita un poco de silencio. Un poco de observación y de interés y de paciencia. Yo veo un ilusionante impresionismo en este Madrid al que hay que seguir leyendo para no perdérselo, para no desecharlo. Lo mejor está por llegar y lo hemos visto en las palabras de esos jugadores que asisten con emoción a su propia incertidumbre. Lo hemos visto también en ese juego dominador al que le falta un personaje.

Desde Combray y las alcobas de niñez de Proust, pasadas veinte páginas introspectivas de descripciones simbólicas y sensaciones privadas también se echa de menos un personaje hasta que aparece el padre, y luego el tío y la tía y al final el señor Swann, cuando todo se llena de color sin que el relato ascendente se altere. Donde los matices que ahora vemos cobran relevancia definitiva. Donde hasta se vislumbran pasiones e intrigas, pero no se oye el sonido del disparo de los mosquetones porque no hace falta: uno avanza a lomos de una literatura, de un fútbol del Madrid que aspira a revivir todos sus recuerdos infantiles.

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.

24 comentarios en: Por el camino de Lope (En busca del tiempo perdido)