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Benítez y las faenas de aliño

Benítez y las faenas de aliño

Escrito por: Jesús Bengoechea31 octubre, 2015
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Las faenas de aliño (especialmente las faenas de aliño pre-gran-partido-europeo) devienen históricamente correcalles más o menos lastimosos en los cuales lo mismo la desidia o rendición del rival facilitan un gol relajadamente bello de los nuestros que una sucesión de ocasiones del rival, envalentonado ante nuestra propia indolencia. Ya no. Las faenas de aliño, con Benítez, ya no son lo que eran. Cuentan con un marchamo de solidez, una cualidad granítica, que echábamos de menos en los partidos "menores" del pasado. Una faena de aliño de Benítez es quizá más aburrida que una de Ancelotti, pero sabes que no habrá lugar para el mal sabor de boca que acarrea la sospecha (o la certeza) del desinterés. Un partido discretamente aburrido sabe mejor que uno donde el rival se planta ante tu portero tropecientas veces aunque permita que tú también hagas lo propio: al fin y al cabo, sus ocasiones te van a irritar tanto como la presumible falta de acierto de los nuestros ante el marco. En las faenas de aliño se fallan muchos goles. Las de Benítez son, en cualquier caso, serias.

cr gol de cabeza

El partido ante Las Palmas, muy especialmente en su segundo tiempo, siguió esta línea de encuentro pequeño y rocoso que, epígono quizá de Mourinho y (aún más) de Capello, gusta de diseñar nuestro técnico. En el primer tiempo sí pasaron cosas. Quizá en el segundo habría existido la opción de que siguiesen pasando si Jesé no hubiera dejado la cosa liquidada con un 3-1 de manual. El canario facturó un estupendo partido hasta su sustitución. Marcó un gran tanto y sembró la estupefacción con algunas espléndidas arrancadas por ambas bandas. Atención a Jesé, que desautoriza la torpeza de las declaraciones radiofónicas de su representante lo mismo obligándole a rectificar que sentando al defensa en la esquina y colocándola en el otro palo.

Hay dos variables.

1. Hay quien cree que Jesé debe sentar a Bale o Benzema por ser español y canterano.

2. Jesé ha sido y tiene pinta de poder volver a ser buenísimo.

A ver si 2 va a terminar por hacer irrelevante a 1.

El primer tiempo dio también para destacar la verticalidad de Danilo, la presión alta de Kroos (robó muchos balones en el partido y apuntaló su incipiente recuperación) y la porfía artística de Marcelo, que fabricó para CR un centro tan quintaesencialmente suyo, dando lugar a un gol tan prototípico, que ningún guionista con pretensiones de originalidad lo hubiera incluido en la trama. El equipo ahora mismo -si nos atenemos al rendimiento reciente de nuestros hombres, y no tanto al nombre que se hayan forjado en la profesión- consiste en Keylor, Casemiro, Marcelo y otros ocho. Se ha dicho ya, pero no suficientemente, hasta qué punto lo de Casemiro es una cosa muy seria (casi tanto como una faena de aliño de Benítez), y hoy le hemos visto corroborarlo.

Antes del 2-0 vimos a Isco inaugurar el marcador tras un robo de balón propiciado por la intensidad defensiva del equipo, que ejecuta muy cerca del área rival. Nos gusta mucho la brega y el orden con que el equipo se impone esa tarea, que los jugadores llevan a cabo a conciencia. Si no fuera porque la práctica totalidad de los medios nos han informado puntualmente de que los jugadores se toman al entrenador a rechifla, cualquiera diría que hablamos de un núcleo de profesionales que obedecen las instrucciones tácticas de su jefe. A ver si va a resultar -también- que el vestuario no es el polvorín que se nos pinta, y que la estructura jerárquica funciona, al menos, en mucha mayor medida de lo que pretenden hacernos ver.

El martes viene el PSG, y hay razones para pensar que el equipo recibirá a los franceses en un momento donde, si bien existen dudas y cuestiones por pulir, prevalece la solvencia.

 

 

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea