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El Barcelona y la democracia

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El Barcelona y la democracia

Escrito por: La Galerna23 octubre, 2018
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Buenos días. Hoy todo el mundo habla de la agonía de Lopetegui y se hacen quinielas sobre si el partido ante el Viktoria Plzen será el último del técnico merengue o habrá que esperar al Clásico. Para eso ha quedado la prensa, para hacer quinielas, ya que de información, sobre todo en lo que concierne al Real Madrid, van bastante juntitos.

Como decíamos, hoy el foco apunta a Lopetegui, pero nosotros, que llevamos días hablando sobre ese foco, queremos detenernos hoy en la fabulosa salud democrática que hay en el Barcelona. Nos vemos obligados a hablar de ello debido a que nadie lo está haciendo pese a que se trata, ni más ni menos, de un movimiento muy polémico y nada agradable de Josep María Bartomeu en la última asamblea del club blaugrana.

Resulta que uno de los puntos de dicha asamblea consistía en votar a favor o en contra del cambio de escudo. Diríamos, de hecho, que ese era el punto fuerte, el que esperaba con más ganas Bartomeu. Pues bien, la cosa se fue torciendo de tal manera durante la asamblea que, en el momento de votar, el presidente del Barcelona anunció que retiraba del orden del día la propuesta de remodelación del escudo de la entidad.

Aquí no ha pasado nada. Los socios se revolvieron, hubo gritos contra Bartomeu, pidieron votar sin éxito, pero no ha pasado nada. Pocas reseñas habréis visto en la prensa estos días. El presidente del Barcelona vetó a sus socios sin ruborizarse y nadie ha puesto el grito en el cielo. El socio culé, silenciado por su mandatario y ninguneado por esos periodistas que luego dan lecciones morales y éticas cuando miran hacia Madrid.

La que se armó en este país cuando los socios del Real Madrid, que sí pudieron votar todos los puntos de la última asamblea, aprobaron las cuentas para la remodelación del Bernabéu. Es cambiar la camiseta y distanciarte unos kilómetros y ya hasta te parece bien que los verdaderos dueños de un club no puedan ejercer sus derechos. Lo peor es que no nos ha sorprendido...