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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Aúpa Mecano

Escrito por: La Galerna30 diciembre, 2016
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Buenos días. Muchos no habíais nacido aún cuando el célebre locutor radiofónico José Antonio Abellán anunció la vuelta a los escenarios de Mecano, un grupo de pop electrónico ochentero que muchos menos de vosotros (todavía) habíais nacido cuando triunfaba sonoramente en España (y Latinoamérica, atención). El scoop musical de Abellán -que se parece al no menos célebre periodista conocido como El Cortador de Césped por escribir y hablar tanto de música como de fútbol sin entender ni una sola palabra de ninguna de las dos cosas ninguno de los dos- nunca llegó a cumplirse. Mecano jamás se reunió. No volvieron a tocar juntos. No volvieron a grabar juntos.

Pero no perdamos de vista que el bueno de Abellán siempre podía cubrirse las espaldas argumentando que él nunca precisó cuándo, nunca estableció un horizonte temporal determinado para su predicción. Y va a resultar que era solo cuestión de paciencia y de que el mítico (?) trío se reencarnase en una sola persona, un poco como la Santísima Trinidad pero de color (azulgrana) y ejerciendo un oficio distinto al inicialmente desempeñado por el combo pero no menos expuesto al escrutinio y (en su caso) la adoración de las gentes.

"Desde Kunta Kinte a nuestros días /pocas mejorías", cantaba Mecano en una canción que se presentaba como un blues pero en realidad era un tango (cosas de los hermanos Cano, uno de los cuales, por cierto, terminaría componiendo el Himno del Centenario que cantaría Plácido Domingo: teníamos a Mecano por conspicuos representantes de la movida madrileña y hasta madridista, y es por ello que este retorno que por fin hace justicia -tardía- al scoop de Abellán nos escama en tanto en cuanto se produce en el entorno y el contexto del barcelonismo y no tomando Concha Espina como epicentro). La cita mecaniana con la que iniciábamos este párrafo se nos antoja en todo caso tan desfasada como adelantadísima a su tiempo fue la profecía de Abellán. Ha habido indudables mejorías desde Kunta Kinte a nuestros días, mejorías de las que no hacemos sino alegrarnos por Upamecano (el nuevo Umtiti), el propio Umtiti (el viejo Upamecano) y tantos y tantos futbolistas cuyo origen se encuentra en el misterioso y adictivo continente africano y que han aprovechado la ocasión de emigrar al fútbol europeo y triunfar allí. "O hay un Espartaco que entra a saco / y esto cambia / o to´s pa' Gambia", seguía la canción, ignorante de que el Espartaco cuya presencia se reclamaba de modo implícita no sería otro, en un futuro remoto y de forma al menos episódica, que el mismísimo Josep María Bartoméu, buen catalán anacoreta.

Por lo demás, tanto Marca como As se hacen eco de unas declaraciones de Jorge Mendes en las que afirma que tanto el Madrid como el jugador rechazaron una oferta irrechazable, procedente de China, por Cristiano Ronaldo. Aquí habrá opiniones para todos los gustos, pues sabemos que abundarán entre vosotros quienes quienes habrían abogado por trincar los 250 millones como si fuesen para ellos (no lo hubiesen sido, nos apresuramos a asegurar), pero La Galerna se alegra de que la presunta operación no se consumara ni aun se considerase seriamente. Si el invierno viene frío, queremos estar con Cristiano Ronaldo woh-woh-oh-oh woh-woh-oh-oh queremos estar con Cristiano Ronaldo, quien parece haber obedecido aquellos otros sempiternos versos de José María (Cano, no Bartoméu). Siempre los cariñitos nos han parecido una mariconez, y ahora hablamos con Cristiano en diminutivo (CR7) con nombres de pastel. El día que tengamos ojos rojos y la nostalgia por él nos joda vivos, vamos a hacer lo que podamos por cenar perdiz, pero no albergaríamos grandes esperanzas de ello en su ausencia.

Quédate en Madrid.