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A pesar de Kroos

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

A pesar de Kroos

Escrito por: La Galerna28 junio, 2018
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Buenos días. Alemania ha sido eliminada de la Copa del Mundo tras completar con una estruendosa derrota ante Corea su deficiente fase de grupos. Se impone por tercer Mundial consecutivo la maldición del campeón, según la cual la selección que se coronó campeona en el Mundial anterior no supera la fase de grupos en el siguiente. Italia quedó fuera en tan temprano punto de la competición en 2010, España hizo lo propio en 2014 y ahora los teutones.

¿Cómo traduciríamos al fútbol de clubes esa maldición mundialista? Sería como si cada campeón de la Champions en tres años seguidos fuese eliminado antes de Octavos cada respectivo año siguiente. Nada que ver con lo que le sucede al Real Madrid, que lejos de quedar eliminado en la fase de grupos en 2016, tras ganar la de 2015, se hizo con la de ese año y la del año siguiente. Se ha trazado durante este Mundial, con alguna base, el paralelismo entre el Real Madrid y la selección alemana, pero lo cierto es que esto que le ha sucedido a Alemania, como a los dos campeones anteriores, es algo que afortunadamente suena a chino para el madridismo contemporáneo, acostumbrado a ganar su máxima cita de clubes (la Champions, equivalente al Mundial para los combinados nacionales) una y otra vez. Y otra vez más.

El tempranísimo adiós teutón, con su punto humillante, nos duele especialmente por nuestro Toni Kroos, el hombre que (aun quedando ahora fuera) deja para la Historia de esta Copa del Mundo el gol con la más bellamente imposible trayectoria de un balón que se recuerda. Su partido ante Suecia, sobreponiéndose a un error propio que causó el empate de los nórdicos, fue tan quintaesencialmente madridista que nos hizo -casi- llorar de gozo. Mirando adelante sin tomar nota del fallo, impasible el ademán, con ígnea determinación, hasta el gol (el golazo) redentor en el instante postrero, Kroos hizo al Real Madrid carne en el Mundial, y el Real Madrid habitó entre nosotros camuflado de Mannschaft. 

Alemania se va para casa a pesar del encomiable liderazgo de Kroos, un jugador descomunal, un comandante que hace del mando un ejercicio de sentido común (o viceversa), sin negarse a sí mismo (ni al admirado espectador) la opción de desenvolverse como solista inopinadamente. Toni se va de vacaciones para restañar las heridas y reponer fuerzas, que es lo que hacen los héroes cuando les toca probar la hiel amarga del fracaso, algo inusual para ellos pero no imposible. Como hermosamente señalaba aquí mismo Mario de las Heras: <<Toni es ese jugador al que nadie nombra porque no hace falta. A Toni no se le presuponen dudas. Toni no falla. Es esa pieza del engranaje con la que siempre se cuenta para que funcione la máquina. Cuando Löw hizo su lista no contó con él porque ya estaba escrito. La lista, el papel, venía con “Toni Kroos” impreso por defecto>>.

Alemania se ha quedado fuera a pesar de Kroos, y si su nombre venía por defecto en la lista de Löw (This a low) habrá que convenir que también lo hacía en la relación de los momentos de verdadera luz de los Mundiales desde antes de que estos fueran concebidos por nadie.

Danke und eine gute Heimreise, Toni.

Os dejamos las portadas catalanas porque querréis (o no) verlas.