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1-3: Sergio Ramos contra el caos

1-3: Sergio Ramos contra el caos

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon7 marzo, 2017
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Nunca sabremos, al menos yo, si el cambio de juego del Madrid en la segunda parte vino determinado por un nuevo milagro de Sergio Ramos o como consecuencia de un mejor enfoque del Madrid, pero el caso es que fue un partido que tuvo dos partes bien diferenciadas.

En la primera fue mucho mejor el Nápoles o mucho peor el Madrid, que parece lo mismo pero no lo es. Los detractores del sistema BBC se podrán armar de razones, ya que el equipo pareció envuelto en el caos que suele reinar en la cuidad napolitana. El Nápoles no precisaba de mucha sofisticación para hacer un daño real al equipo español. El balón llegaba a la banda -sobre todo la izquierda- atrayendo la marca de Carvajal, había una posterior descarga atrás y Casemiro vivía un continuo dilema, ya que se encontraba a dos italianos a sus costados. Ni un voluntarioso Modric ni un pasivo Bale lograban coger al jugador que, recibiendo solo -normalmente Insigne o Hamsik-, tenía frente a sí la frontal del área para probar suerte o buscar a un hiperactivo Meertens. Era simple pero efectivo. Así llegó el gol napolitano pero pudieron llegar más de no estar especialmente inspirado un monumental Pepe.

El de San Paolo fue un partido con dos partes bien diferenciadas

Con el balón el Madrid también sufría. La intensa e insostenible -después se comprobaría- presión del Nápoles asfixiaba al Real. Los tres mediocampistas apenas encontraban apoyos en sus compañeros. Sólo Benzema pareció pretender ser una oferta a la que descargar el esférico. Resulta desolador sólo poder rescatar dos jugadas en toda una parte: el control de Bale con disparo tímido y la enorme jugada que finalizaría en disparo al palo de Ronaldo.

La segunda parte parecía pedir muchas cosas, entre ellas la entrada de Isco, pero Zidane mantuvo a los mismos protagonistas, aunque el plan pareció cambiar desde el inicio. Presión más avanzada y más personalidad, claro que el primer gol de Ramos no sabemos si fue el huevo o la gallina. El caso es que, a partir de ese momento, el Madrid pareció oler la sangre. Era fácil percibir que las baterías italianas ya no estaban boyantes y el gol había supuesto un mazazo. Poco tiempo transcurrió hasta que Ramos marcó el segundo y rememoró cierta noche en Múnich.

El Madrid ya se sentía ligero y el Nápoles muy pesado y con una tarea por delante inacabable. El partido entró en una fase de cierta y bendita insubstancialidad en la que el paso del tiempo era un gran aliado. Los cambios desde el banquillo terminaron de sellar una eliminatoria que de nuevo había resuelto Ramos. El camero es puro Real Madrid y su relación con los momentos más relevantes da para tesis futbolera.

Morata certificó una victoria cuya amplitud no explica el sufrimiento vivido en la primera parte. Algo parecido ocurrió en Dortmund y tiempo después llegó la Décima...

Navas: 6,5. Bien por alto.

Carvajal: 6. Bastante exigido, mejoró en la segunda parte.

Pepe: 8. Sostuvo a su equipo.

Ramos: 9,5. Dos goles decisivos.

Marcelo: 4,5. No estuvo fino.

Casemiro: 5. Bastante superado aunque sin ser su culpa.

Modric: 5,5. En un papel poco lucido, pero muy trabajador.

Kroos: 6. No tuvo su mejor partido, pero suyas son las dos asistencias.

Bale: 5. De más a menos.

Benzema: 6. Participativo.

Ronaldo: 5,5. De menos a más.

Lucas: 6. Su entrada dio trabajo al equipo.

Morata: 6. Marcó gol como casi siempre que sale desde el banco.

Isco: sin apenas tiempo.

Asesor fiscal autónomo. Soy socio de La Galerna y colaboro en Radio Marca. @Ramon_AlvarezMM