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1-3: Cómo no te voy a querer

1-3: Cómo no te voy a querer

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon26 septiembre, 2017
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Para el que escribe, el último ciclo ganador del Madrid en la Copa de Europa nació de una derrota. De un 30 de abril de 2013 cuando el Madrid se quedó a un solo gol de una remontada histórica ante su rival de esta noche. Lo que allí ocurrió resulta difícil explicarlo con palabras pero quien estuvo en el campo sintió esa electricidad, ese latido de un Bernabéu que acompañó a los suyos cuando todo parecía imposible y rindió un sentido tributo a sus jugadores a pesar de la eliminación. Fue la primera gran noche europea de Sergio Ramos, un titán esa noche ante Lewandovski. Durante esos últimos diez minutos en los que llegaron los goles, el Madrid se recordó a sí mismo quién ha engalanado su historia a base de orejonas. Entonces se perdió, pero en realidad se empezó a ganar.

Un año después, ante el mismo rival, el Madrid confirmó que ya estaba preparado para reinar de nuevo. Tras un cómodo 3-0 en la ida, el Madrid se encontró con un 2-0 de vuelta en apenas unos minutos. Aquella fue la noche de Casemiro, la prueba que te pone el diablo para ver si estás preparado para volver a conquistar la Copa de Europa.

El Madrid, en Europa, se pone el traje de los domingos tras mirarse al espejo y saberse en casa. A pesar de estar en septiembre, la dificultad del grupo y del rival aconsejaban abandonar los descuidos de diario que se están dando en liga.

El partido fue todo un homenaje al juego más divertido del mundo: el fútbol. Dos equipos que jugaron sin especular y a puñetazo limpio a ver quién aguantaba más.

El partido fue un homenaje al fútbol

Comenzó muy bien el Madrid escondiéndole el balón a un equipo que lo ansía dada la escuela holandesa de su entrenador. El truco consistía en atraer a los alemanes, hipnotizarlos con el toque y sorprenderles con precisos pases al espacio. Así llegaron las primeras ocasiones y esta fase alcanzó hasta el golazo de Bale.

A partir de ese momento, el Madrid organizó un repliegue bajo que le permitía descansar y encontrar espacios ante unos germanos que corrían más rápido hacia el ataque que hacía la defensa. No obstante el Borussia exhibía grandeza con su apuesta y se acercó con peligro.

La segunda parte comenzó con los amarillos volcados al ataque. El Madrid había tomado nota y ya no replegaba tanto. De hecho, estuviese donde estuviese el balón, nunca lo rogaba sabedor de que cuatro pases bien dados brindaban la ocasión. El gol de Cristiano demostró que Bale ha vuelto y que Cristiano ahí sigue.

La relajación llegó el suspiro suficiente para que Aubameyang se colase entre los centrales para acortar. Un recuerdo de los pecados veniales del día a día, pero es que el rival tampoco era manco.

A partir de este momento la grandeza del partido alcanzó su grado sumo. El Borussia atacaba a pico y el Madrid buscaba el tercero como si su vida dependiera de ello. Las conducciones temerarias de Ramos y Varane lo acreditaban.

En una de esas locas salidas, Modric encontró a Cristiano que hizo su gol 14 en los últimos 7 partidos de la competición que tan caro vende el gol.

Fue una exhibición coral, una nueva muesca en el revólver de los Ramos, Modric y Cristiano que llevan años dominando esta bendita competición.

Ramón Álvarez de Mon
Asesor fiscal autónomo. Soy socio de La Galerna y colaboro en Radio Marca. @Ramon_AlvarezMM

9 comentarios en: 1-3: Cómo no te voy a querer

  1. Grande Gareth!!!! Esperemos que la lesión solo sea un susto, hablaban de calambres .... muy buen partido hoy, hacía tanta falta ... sin duda ésta es la competición que al Ma