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1-2: Una victoria como una Catedral

1-2: Una victoria como una Catedral

Escrito por: Quillo Barrios18 marzo, 2017
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Salió el Sol y al frío le entró esa pereza que suele entrarle cuando marzo supera su ecuador. Los veinte grados y las mangas cortas nos invitan a pensar que los partidos tienen ya sabor a final. La temporada puede estar en noventa minutos. En San Mamés, la afición local rugió como nunca ante la llegada de un líder siempre sospechoso. No se acostumbra el antimadridismo a ver al Real Madrid ahí arriba sin hacer nada bien. Zidane apostó por la BBC ante un Athletic de Bilbao que no perdía en casa desde agosto del año pasado. Conviene tener en cuenta este dato para valorar en su justa medida el triunfo cosechado en la Catedral.

Quiso arrollar el Athletic en el inicio y estuvo cerca de conseguirlo. Al Real Madrid se le vio tibio, algo encogido, como si el escenario le pesase. Fue un espejismo. En menos de lo que Raúl García ofrece un recital de patadas y brazos al aire, el equipo de Zidane reaccionó y empezó a mandar. Lo hizo apoyado en un imperial Karim Benzema, que completó el mejor partido del año. No cometió ni un error el francés. Ayudó en defensa, descargó en ataque, se asoció a las mil maravillas y abrió el marcador llevando un gélido silencio a las incendiadas gradas de San Mamés. El 0-1 llegó cuando más lo merecía el Real Madrid.

A falta de Bale, más preocupado en defender que en explotar sus virtudes, a Benzema lo acompañó Cristiano Ronaldo. El portugués, solidario en todo momento, leyó a la perfección el encuentro. Zidane necesitaba lo mejor de los suyos y la gran mayoría se lo dieron. Sólo desentonaron el ya mencionado Bale, además de Modric y Marcelo, que fueron de más a menos. El brasileño, de hecho, vivió un calvario en su banda. Fue superado en casi todos los duelos individuales. Lo bueno es que Sergio Ramos y Nacho miraron a la Liga a los ojos y entendieron que la primavera debe ser blanca otra vez. Los centrales del Real Madrid anularon casi por completo a Aduriz, Raúl García y compañía.

Es verdad que el Athletic de Bilbao igualó el marcador minutos después de que Zidane quitase a Modric por Lucas Vázquez en un cambio difícil de descifrar. Sin embargo, el Real Madrid no había ido a San Mamés a conformarse con el empate. Recibió el bofetón y reaccionó soltando otro. Lo hizo Casemiro aprovechando una peinada de Cristiano Ronaldo en el primer palo. El brasileño se tomó tanto tiempo para controlar y marcar que la noche se echó encima y el madridismo sujetó demasiados segundos el deseado grito.

El 1-2 nos permitió ver al Real Madrid más italianizado. Cerró filas en torno a Keylor Navas construyendo una muralla infranqueable que ni siquiera el notable juego aéreo del Athletic de Bilbao pudo derribar. Entraron Isco y Morata por Cristiano Ronaldo y Benzema para retener algo más la pelota y renovar el ataque. La Liga parecía estar comprimida en esos diez minutos finales. San Mamés apretó y el Real Madrid resistió. Sergio Ramos y Casemiro, gigantes en la segunda mitad, se multiplicaron en el agónico desenlace. A Zidane se le vio nervioso, intranquilo, consciente de que ganar hoy era dar un puñetazo en la mesa. Al final, como siempre, celebró con calma, dejando el protagonismo a los jugadores. Tres puntos más. Un partido menos. Hasta dentro de quince días...

LAS NOTAS

Keylor Navas (7): Empezó algo frío, pero acabó a gran nivel.

Carvajal (7): Muy seguro en su banda.

Nacho (7'5): Impresionante.

Sergio Ramos (7'5): Está tocado por una varita.

Marcelo (5): Lo pasó muy mal.

Casemiro (8): De menos a más, hizo una segunda parte monumental con gol incluido.

Toni Kroos (7): Le dio pausa al Real Madrid en los momentos críticos.

Modric (5'5): Uno de sus encuentros más grises.

Gareth Bale (5'5): Tuvo que remangarse mucho en defensa.

Cristiano (7'5): Dos asistencias y muy activo en todo momento.

Benzema (9): Recital de principio a fin.

Lucas Vázquez (6): Solidario, comprometido y efectivo.

Isco y Morata (sc).

Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios