Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Escohotado
Vini y Carletto

Vini y Carletto

Escrito por: Antonio Escohotado24 agosto, 2021
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Mientras ZZ se mantuvo al timón, el permanente ostracismo de Bale, una enfermería saturada o el fiasco de Hazard y Jovic me parecieron un infortunio análogo a plagas del campo y crecidas de ríos, que pronto o tarde remitirían, porque cuatro Orejonas en un lustro y la penúltima Liga eran una proeza tan notable como repetible, mientras se mantuviese la trinidad de Florentino, Jas (José Ángel Sánchez) y el propio Zidane, fiel trasunto de la formada otrora por Bernabéu, Saporta y Di Stéfano.

Sin embargo, el retorno de Ancelotti le cambia la cara a todo, sin que de buenas a primeras resulte sencillo explicar por qué. La bronca con Bale se desvanece por ejemplo, dejando en el aire si sus excepcionales cualidades podrían resurgir; el mal trago de ver a Llorente ganándole la Liga al Atlético duele algo menos, y sin perjuicio de que el gran fichaje por ahora sea el polivalente Alaba, la sensación más angustiosa de la temporada pasada —una plantilla corta, cuyas piezas debían sobrecargarse por sistema— se alivia en buena medida.

Ancelotti Bale

Aunque sus prestaciones no brillen aun para nada, tres minutos le bastaron al serbio para sustituir sus habituales gestos de estatua por un eléctrico salto en un remate de cabeza que no entró de milagro, y Hazard tiene otra cara; se diría que está muy lejos de ser imparable como solía, pero desapareció el miedo. Y aunque a Benzema no le salieron anoche las exquisiteces a que nos tiene acostumbrados, Vinícius se bastó y sobró para dejarnos boquiabiertos con la finura de sus últimos toques, justamente la asignatura pendiente hasta ahora en sus volcánicas apariciones.

Su compatriota Rodrygo apenas la tocó, aunque cuando puso en la cabeza de Jovic otro de sus centros con marchamo de gol lo hizo con ese quiebro relampagueante hacia fuera que solo él ejecuta a la perfección. Tampoco Valverde se salió; pero Isco sí, con una gama de recuperaciones, pases y regates donde anduvo ausente por completo el adorno que a menudo le sobraba, flotando ingrávido por todo el campo, libre de un solo error no forzado.

El retorno de Ancelotti le cambia la cara a todo, sin que de buenas a primeras resulte sencillo explicar por qué. ¿No podría suceder que quien necesitaba descanso era el propio Zidane?

Cuando Campaña refinó el espectáculo con su excelso empalme, y Vinícius respondió con uno de sus no menos excelsos goles, me pregunté cómo siendo buena parte de los jugadores los mismos el Real podía emitir señales tan dispares. ¿No podría suceder que quien necesitaba descanso era el propio Zidane? Venga quien venga de refuerzo en las febriles últimas horas de agosto, no debería olvidársenos que fue Ancelotti quien guiaba a la escuadra merengue en 2014, cuando borró del mapa al Bayern de Guardiola con aquel agregado de 5-0. Un mes después llegaba la Décima, al año de ello Zinedine pasaba de ayudante suyo a boss, y estaban al caer tres más.

Hoy el PSG y el Chelsea —en medida levemente menor el United y el City de Manchester— se dirían pozos sin fondo de recursos como clubs-Estados, y en el banquillo del Real la simetría en las facciones de ZZ contrasta con una asimetría casi cómica en las de Carletto. Pero tampoco olvidemos que el discípulo predilecto del gran Sacchi es él, y que en sus manos el equipo parece todo menos cansado. Para empezar, Vinícius ha logrado unir a su elemento telúrico la precisión del más fino orfebre.

 

Fotografías Imago.

¡Descárgate B+ y comenta este artículo!

Comenta y Participa con B+

Escritor de una veintena de obras de referencia, como Historia General de las Drogas, Caos y Orden o Los Enemigos del Comercio. Su hijo Jorge administra sus RRSS. @aescohotado

10 comentarios en: Vini y Carletto

  1. Damos la bienvenida al Maestro Escohotado, que seguro que se lo ha estado pasando bien en su Ibiza.

    Creo no obstante que es demasiado pronto para obtener conclusiones. Las sensaciones son positivas. Sí, positivas, a pesar del pinchazo del domingo. Pero tales sensaciones deben consolidarse en semanas venideras. Demasiado pronto para ensalzar a Ancelotti. Aunque sí, la percepción general es que estábamos tan abrazados a Zizou que a lo mejor los árboles no nos estaban dejando ver el bosque en determinados aspectos. De todos modos, fiar la mejoría a individuos tan poco fiables como Isco, Bale o Hazard es peligroso.

    Abrazos madridistas.

  2. Como madridista no he visto al Madrid defender mejor que estas dos últimas temporadas con Zizou. Y no solo por los defensas con los que contaba (a los que he visto actuaciones parecidas a la del domingo demasiadas veces) sino porque todo el equipo estaba configurado para defender.
    Por eso, en el primer gol del Levante, me pareció tan importante la floja defensa que hace Hazard de un balón que pasó por su posición, como el despiste de Lucas Vázquez (jugador del que critiqué su renovación, pero que me parece muy útil cuando es capaz de reconocer sus limitaciones, no que no pasó el domingo) al romper el fuera de juego.
    Supongo que esto es el cuento de la sábana corta, que o te tapas la cabeza o te tapas los pies.
    Veremos cómo evoluciona el equipo. Es cierto que se han visto cosas muy buenas en ataque, y en la primera parte tuve la impresión de que podíamos haber arrasado al Levante de haber tenido un poco más de contundencia (ese intento de vaselina de Isco que cabreó tanto a Ancelotti...). Incluso esa sensación de superioridad absoluta con la que acabó la primera parte tuvo seguramente su influencia en la relajación de la segunda.
    He visto demasiadas veces cómo un proyecto brillante en ataque se va al garete por culpa de tener la mandíbula de cristal. Porque al final lo que cuenta son las victorias y los puntos.

    1. A dos de ellos solo les queda un año de contrato, paciencia. El covid no solo afecta al hecho de que tengamos menos margen para fichar, sino al poder adquisitivo de los posibles compradores. Mientras tanto, hay que gestionar la plantilla con inteligencia y sacar el máximo posible de todos, aunque ese máximo esté lejos de lo que a nosotros nos gustaría.

      1. Lo bueno de Ancelotti es que parece por ahora que no se casa con nadie.
        Una hora de partido a Bale, Hazard e Isco y al banquillo justo cuando el Levante hizo el segundo gol. Y frente al Alavés también una hora les dio a Gareth y Edén por Vinicius y Rodrygo.

  3. Ancelotti ha empezado bien. Da la sensación de que no tiene problemas en dejar en el banquillo a quien sea. Su discurso post Levante fue realista y ajustado a la realidad, algo que con Zidane no siempre pasaba. Por otro lado mejoró mucho al equipo en el segundo tiempo. El cambio de Lucas por Carvajal demostró que no solo ve los errores sino que tiene personalidad para corregirlos.

  4. Puix cada vez que escribe "el maestro" me alegra el corazón. Y esta vez mi impresión es que , aún escribiendo como en él es habitual, ha eludido expresiones demasiado cultas o enrevesadas para los "vulgaribus y corrientibus".

  5. Zidane hereda un equipo hecho y, aunque falto de títulos, con una base formada y con ganas triunfar. Cuando lo consiguen empiezan a salir los egos a relucir y es el del propio ZZ el que más descompone todo porque no es un gran entrenador. Se parece a Del Bosque (salvando las distancias).

Responder a Águila calva Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram