Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Van Nistelrooy no hay más que uno

Van Nistelrooy no hay más que uno

Escrito por: Jesús Bengoechea5 diciembre, 2017
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Ningún lector habitual de La Galerna ignora que Mario de las Heras es un genio. Sus artículos son un tour de force intelectual permanente que desafía, más que los de ningún otro autor de piezas sobre fútbol, la tópica concepción del futbolero como gañán semiágrafo. Es un poeta en toda regla y un obsesivo de sus entusiasmos, que van desde Faulkner (en La Galerna es verdadera devoción la que sentimos por Faulkner) hasta U2 y El Padrino, pasando por Chiquito de la Calzada. Mario es además experto en relacionar de modos inopinados todas estas filias con su filia suprema, que es por supuesto el Madrid, y en ese sentido pocos colaboradores de esta página representan mejor la esencia de la publicación, que es una permanente celebración de las cosas buenas de la vida vía el Madrid, o del Madrid vía todas las cosas buenas de la vida, no lo sé muy bien.

En medio de referencias -siempre gozosas y a veces oscuras- a Visconti o Proust, Mario es capaz de introducir de pronto, sin previo aviso y a manera de zarandeo al lector, afirmaciones estrictamente futboleras de brutal rotundidad que sirven de agudo contraste, seguramente calculado, con la sutileza del resto de contenidos. Son aldabonazos de enfant terrible que Mario lanza como sacudidas de teatro pánico, y lo fascinante de Mario es, de hecho, que un columnista que cita a Walt Whitman no sea ajeno tampoco a las polémicas más garbanceras del mundo del debate de sillas social y balompédico. Mario, ahí donde le tienen, con su sonrisa beatífica, es un buen cultivador de la controversia. En una de las entradas más leídas en la historia de La Galerna, Mario ejecutó la doble maniobra con tirabuzón de defender a Rossi de cierto lance motociclístico con Márquez y de relacionar todo aquello con el Madrid. Pocas entradas han abierto más ampollas que aquella. A Mario le dijeron de todo en nuestra página de Facebook, para mayor solaz del interesado (y no nos referimos a Rossi).

Otra de las filias más conspicuas de nuestro insigne Mario es por supuesto Karim Benzema. Es posible que haya más razones que la corta edad de Candela para explicar el hecho de que Mario haya dedicado hasta la fecha más esfuerzos a defender al ariete (¿?) francés que a su propia hija. Bien es verdad que la (adorable) niña no tiene más culpas en la vida que su tendencia a hacerse furtivamente con el móvil de su padre y opinar en el grupo de whatsapp de La Galerna con muchas consonantes seguidas -yo creo que es galesa- y profusión de emoticonos, aparentemente no conectados con el tema de conversación.

- Hola, Candela.

otra de las filias más conspicuas de mario es por supuesto karim benzema

En el afán de (volver a) defender a Benzema -hay días en que Mario descansa en su propósito-, Mario ha soltado en su último artículo la afirmación audaz destinada a epatar al personal que lanza una vez al mes, aproximadamente (no digo que las lance para epatar, pero sí que calcula el efecto colateral y que no lo rehúye). Como editor de La Galerna, publico en abundantes ocasiones cosas con las que discrepo, pero pocos sapos más gordos y peludos me he tenido que tragar que la penúltima excentricidad de Mario, quien para ponderar a Karim no ha tenido mejor ocurrencia que meterle un pescozón al mismísimo Ruud Van Nistelrooy. Hay madridistas que llevan años -citando expresamente el nombre o no- reclamando un Ruud Van Nistelrooy en la plantilla, y las llamadas en ese sentido se han intensificado con la falta de eficacia del equipo y la aproximación del mercado de invierno. Mario ha reaccionado a este movimiento social de modo algo desabrido, y para señalar su preferencia por Karim, en perjuicio de un rematador nato, ha lanzado en su último artículo el siguiente aserto: “Van Nistelrooys ha habido muchos; Karim solo uno”. No puedo estar, para bien y para mal, más de acuerdo con la segunda parte de la afirmación, de igual modo que no puedo levantarme en armas con mayor furia contra la primera.

No jodamos, Mario. No hace falta hacer de menos a Van The Man para loar al galo, delantero moderno (lo digo sin ironías) que algo tendrá que aprender de un delantero de corte clásico, de los de rompe y rasga, aunque solo sea porque todos tenemos algo que aprender de todos y porque la vanguardia no funciona sin un firme anclaje de sabiduría tradicional.

Van Nistelrooy no ha habido más que uno. En una etapa de la historia del Madrid en que casi todos los fichajes, incluidos los de verano, eran de invierno, Van Nistelrooy se convirtió en una leyenda de corto recorrido, que es una manera más pura de ser leyenda que la otra. Fue el ejecutor supremo, el tótem del gol en un equipo de entreguerras que se las apañó para ganar dos Ligas, fundamentalmente, a lomos de la granítica eficacia del holandés. En aquel Madrid, Nanín ganaba las asambleas y Ruud los partidos. Llegó viejo, decían, y esa suerte tuvo el Barça. Pocos jugadores han cosechado tanto afecto en el corazón del madridista habiendo pasado menos tiempo en la plantilla.

Van Nistelrooy dejó la huella indeleble (e intransferible, Mario, única e intransferible) de un goleador homérico y un hombre admirable. Su pundonor y capacidad de liderazgo eran madridismo sin adulterar. Yo no sé si prefiero la imagen de aquel estratosférico gol al Valencia o la de Ruud sosteniendo anta la grada la camiseta de Higuaín en una de las remontadas de la Liga de Capello. El tamudazo (la gente lo olvida) fue también el vannistelrazo, pues de nada habría valido el tanto del perico al Barça si en el mismo minuto mágico no hubiera empotrado Ruud el balón contra la red rival en Zaragoza.

van nistelrooy se convirtió en una leyenda de corto recorrido

Los méritos de los jugadores pretéritos hay que ponerlos a escala con el tiempo que pasaron el club y con la calidad de la plantilla de la que formaron parte. Si Van Nistelrooy hubiera jugado más años en el Madrid, tal vez sustituiríamos su perfil de gloria algo efímera y doméstica por otro de mito XL como el que merece. ¿Cuántos tantos habría marcado con Míchel, Butragueño y Gordillo suministrándole pases de gol durante cinco o seis temporadas? ¿Qué papel habría jugado en la Historia del Madrid rodeado por Modric, Isco, Cristiano o el propio Karim? Tal vez uno que en el inconsciente colectivo del madridismo le equipararía a iconos como Hugo o Santillana.

La única razón válida que tiene el Madrid para no fichar al nuevo Van Nistelrooy en esta misma ventana invernal es que no existe, precisamente porque Van Nistelrooy sólo ha habido uno, querido Mario. Los mismos que Karim y los mismos que tú, genio sin paragón de la literatura y la provocación.